
que ha pasado mucho tiempo, este blog parece un despojo, un abandono informático, algo obsoleto quizás. es que como el blog no es terapia, ni trabajo, ni demasiada diversión según qué esté pasando, ni un estrato amable de descontrol (”siempre justifica el texto”), ni una red, ni difusión cultural, ni prácticas poliamorosas, ni un pase libre a las drogas y al rockandroll ¿para qué coño sirve un blog?
pero no es de sinsentido que se alimenta el abandono, no. alteridades, visitas, devoluciones, revelaciones amargas, memoria. varias cosas han sido las que han dejado este espacio un poco así.
vino mi madre, en alguna parte lo dije y lo he comentado. vino mi (quisiera decir santa, pero prefiero decir estupenda) madre que a pesar de renegar de este blog ha comenzado a leerlo como modo de comprender algunos de mis estados emocionales más profundos, aquellos que le son insondables, prohibidos por mi intimidad que se abre como una almeja en vapor en este blog, a veces, no olvidéis que la mayoría es ficción, o para que suene más elegante, performance, performatividad escritural…
con mi madre hemos madurado (ya era hora), ella de 60 y pico años, yo de 30 y tantos, ya estamos hechas, derechas, encorvadas, con pelo blanco, perdiendo pelo o adquiriendo más de lo que era imaginable. hemos madurado, ahora en lugar de permanecer días en el odio que produce la diferencia, apuramos el trance del desagrado, sintonizamos el afecto, respiramos y cambiamos de tema. algo nos susurra al oído que si nos vemos en promedio algo como medio día al mes (15 días al año, que si descontamos lo que se duerme, vamos, quedan como 6 horas al mes, 1 hora y media por semana, unos 4 minutos al día, y todo comprimido en una sesión con frecuencia bianual…) pues es mejor echarle ganas que descontento.
con mi madre tenemos una relación de intimidad inusitada. hemos estado durmiendo juntas prácticamente cada día, haciendo cucharita (yahoo answers explica lo que es eso de forma muy heteronormada aquí), preparándonos el desayuno, haciéndonos tratamientos de cuidado cuerpo a cuerpo, intercambiando bragas. que me he enterado que no es tan habitual esto de la intimidad con la madre, a pesar de que es la dueña del primer coño que vi, toqué y chupé, no es habitual.
hemos acabado bastante enamoradas, contentas de conocernos, de estar cosidas con hilos de fuego y carne, de tener las manos del mismo tamaño, de compartir memoria y pasado, contentas de aceptación. obviamente todo tiene sus rugosidades y su amargura, hay a veces tristezas que percibo muy a lo lejos, en una capa que está mucho más abajo de las plenamente visibles. son como pequeños tumores benignos (no cancerígenos) que te dan ganas de disolver pero que están enquistados porque toda relación tiene sus paradigmas de lo horroroso o de lo sencillamente penoso, y es así, un asunto muy carnal o de cirugía inconducente. luego si se liman las asperezas se produce una fomedad.
no sé si esta relación podría suceder fuera del marco madre-hija, a mí me gusta pensar que sí (y digo esto a pesar de un trauma infantil que tengo con ella porque sobre los 8 años le planteé que nuestra relación era como de amigas, ante lo cual me respondió que no, de ninguna manera, que ella era mi mamá y punto. entonces le pregunté si podíamos ser conocidas y nunca más olvidé el desagravio), aunque más que relación estuve pensando en un tipo de afecto, a partir de la observación del nuestro propio, que se parece un poco al que describe žižek en este fragmento de video del documental examined life, donde también aparece el gallina de toni negri y santa butler.
žižek habla de la misma manera desagradable en que lo hace siempre: escupiendo cuando marca la letra “t”, con arrogancia e impudicia, con todo su nihilismo cartesiano, ultramaterialista. el hombre pronuncia tan mal el inglés que le entiendo absolutamente todo. y a pesar de ser tan mediático, de producirme vergüenza ajena, me cae muy bien. igual es porque sólo veo sus videos…
el fragmento de examined life está más centrado en una crítica al ecologismo que a otra cosa, pero esto en cierto punto se vincula al amor, al falso amor o a algo así. un amor por el mundo basado en todo lo que es la negación de su “estado del arte”, de su condición, de nuestro efecto en él. fucking ecologistas, biomänschen y negacionistas de la podredumbre, aquí les va žižek, con amor:
#10pencult
#open-close
#funcionamiento
abrir el código significa aumentar las libertades a través de la comprensión del funcionamiento de las cosas. cuando los códigos están cerrados son invisibles, impenetrables y fácilmente naturalizables. pero un código parece ser algo más cultural que natural (?). el aumento de las libertades se manifiesta en la capacidad de alterar el funcionamiento de algo, una máquina, un cuerpo, una performance, un modelo relacional, etc. si no sabemos cómo funciona aún menos podremos saber cómo alterar su funcionamiento. lo cerrado se podría ejemplificar con la lógica del capital o un tabú.
si fuese un dibujo sería una relación dialéctica entre lo abierto y lo cerrado, por oposición. tenemos una innumerable cantidad de códigos para abrir en todo el cuerpo, en nuestras máquinas, relaciones, roles. nunca estarán todos abiertos porque hay otras máquinas produciendo constantemente tecnologías cerradas. es una lucha de fuerzas.

vómito a borbotones
es la expulsión violenta y espasmódica del contenido del estómago a través de la boca,
posiblemente se desarrolló evolutivamente como un mecanismo para expulsar del cuerpo venenos ingeridos.
devolver por la boca las materias contenidas en el estómago
la sensación que se tiene justo antes se llama náusea.
el vómito puede provocar la asfixia si alcanza las vías respiratorias en cantidad suficiente.
como un volcán vomitaba lava,
(la postura lateral de seguridad puede evitar la asfixia en caso de que una persona inconsciente vomite).
un consumo inoportuno o inapropiado obliga a devolver.
vomitorium is a passage situated below or behind a tier of seats in an amphitheatre,
through which big crowds can exit rapidly at the end of a performance.

este año me dediqué a pasear y a residir en mis arcadas, o a pensar en la indomabilidad de un velocímetro descompasado, a ver cómo me salían pelos, comprobar que la edad cambia el cuerpo, que las hormonas se manifiestan, que el cansancio corrompe y lleva al éxtasis, del decaimiento. ver supurar el aburrimiento.
este año hubo muerte y sanciones, mala leche y unas pocas lesiones, unos ciclos estratoféricos que parecían no acabar nunca, enfermedades aquejando a lo ajeno más que a lo propio, un resfrío.
poca lectura, mucha verborrea. escritura regular y es un eufemismo. un tatuaje (y media cresta).
un año que parecía vacío, aunque quizás estaba lleno, de banalidades sustanciales.
un par de encuentros memorables. aunque la memoria no alcanza a resolver el encuadre correcto. las redes no se pueden preveer, ni medir, ni ver, como si fueran una película.
un documental, un sistema operativo nuevo, el robo de dos bicicletas. nada de amantes, y aunque quedemos fatal, poco sexo.
ningún aborto, ni hueso roto, ni operaciones menores. tarjeta que dice residencia permanente. dos facturas. mucha pobreza (precariedad-1).
internet, ahogos, caos, marihuana y mucho amor.
este año que viene me dedicaré al vudú.
llevo una semana durmiendo con mi madre.
aquí unos consejos para las fiestas, de corazón. de lo más profundo del seno familiar.
manifestación en santiago de chile por la educación. 22 de diciembre 2011
quema pública del árbol navideño (de la administración) en la plaza de mayo, buenos aires, argentina. 20 de diciembre 2011

mi padre se casa, me lo ha dicho por mail. mi padre se casa y no es por papeles ni por conveniencia (con una mujer rica). no es tampoco una adolescente 40 años menor que él a la que hay que sacar de casa con matrimonio. no se casa con un hombre ni con una trans, ni con alguien que tengas que sacar de la cárcel justificando familia. creo que cualquiera de las razones anteriores las hubiese llegado a aceptar con simpatía, algunas más que otras, claro.
mi padre se casa, bruta burguesía proletaria, con una mujer católica y arrugada, con la madre de algunos de sus hijxs que ya tienen pelos por todos lados, incluso las más menores (que desde hace al menos 5 años que dejan pelos en el water cuando mean). me ha dicho por mail que le encantaría compartir conmigo este momento, que viene a suceder en una semana, como si no viviéramos a más de 11.000 kilómetros de distancia. su formalismo (”aunque sabemos que es difícil nos encantaría que nos acompañaran ese día”) es el que creo que más me jode. es una lástima que la gente se siga casando sin un por qué justificado, como si la semilla de la corrección heteropatriarcal fuera suficiente argumento. es una lástima que tu padre quiera ser un normal, que su vida sea tan plana y rancia como para querer olvidarlo todo y reivindicar lo más soso.
es una lástima también que para lo único que me escriba en más de un año sea para decirme que se casa. en esas cosas mi padre parece mi hijo…

huelo a axila y a arrogancia, nada de vergüenza. tengo rabia, o depende de los influjos astrales lo que salga. paraplejia mental es meterse a la cama con el ordenador con la única finalidad de que cuando acabe la batería inevitablemente tendré que desconectarme. sentir el calor de la máquina de alguna forma me tranquiliza.

nadie puede creerse invensible y mi cuerpo es el primero en decírmelo. después de meses de embotamiento, de abulia y cansancio, de pronto (y por motivos absolutamente esotéricos) en una semana comienzan a cuajar (o a gestarse o simplemente a aparecer), procesos y cuestiones que requieren de una atención cabal. la energía como paquetes que se han instalado en algún lugar sin haber sido nunca llamados. pienso en la palabra ostracismo como si fuese una metáfora de algún tipo. se acaba el año, los calendarios son rituales impuestos a los que adherimos a punta de burocracia. ¿y si estamos fuera de este despeñadero de fiestas y puentes? ¿y si vivimos de festivo siempre o todo lo contrario?
garganta es el único lugar que hoy me parece un impedimento.

hace unas semanas pasó por aquí alejandra, la parias hilton, otra herencia afectiva de mis queridas cuts y otra joya nacional de mi triste reino: chile. en una de nuestra conversaciones usó varias veces el verbo transicionar. punto.
junto con su visita (y quizás simultáneo a esa conversación) llegó a mis manos, después de dos largas semanas de espera, una caja que contenía un ordenador portátil macbookpro de 13 pulgadas por el cual había pagado casi 1000 euros (gracias a una rebaja solidaria de la buena de maría). con ese gesto, el de darle todas mis sucias y pocas monedas restantes a la empresa del recientemente fallecido steve jobs (púdrete), se estaba fraguando un sentimiento de incomodidad escogida que no tardaría mucho en estallar en su condición de insoportable. mi relación con esa máquina fue breve (pacto roto) porque se basó insondablemente en la frustración. sus vanguardias me parecieron añejas, su exclusividad más patética que nunca. me veía entregada a una espiral plagada de privaciones, incapacitada para aplicar las herramientas que había conseguido con esfuerzo y dedicación sobre su débil esqueleto. y no era su cuerpo lo que más me molestaba, sino su ideología. iba ahí carcomida por el envoltorio una estructura interna incapaz de asumir mi pasado, una suerte de movimiento ahistórico la poblaba. decidí después de un día y dos horas de conversación con el servicio técnico que no era lo indicado para mí.
(mi conocimiento tecnológico, aún muy pobre, está basado en una serie de aspectos circunstanciales, biográficos, dramáticamente personales y colectivos a la vez. incluso físicos me atrevería a decir. mi humanidad se resiste al borrón y cuenta nueva. tampoco fanática del pasado, pero sí objetora de la constante actualización. tatuajes, marcas, deformaciones hay en mi aprendizaje. si eso significa empezar de nuevo, tantas veces me sucede que no quiero actualizar…)
devolví el mac. esto significa algo ferozmente dramático, porque mac hay de 5 modelos y nada más. se elije según el presupuesto, yo nunca había preguntado por el procesador, ni la trajeta gráfica, ni por la ram. en el mac todo va bien, en una bella caja y funciona, sin más. decidí devolverlo y me quedé en ascuas. y ahora qué.
me digo: no hay que llorar, ya está tía. son tantos años dando la chapa con el open source y qué, avergonzada del mac, su brillo plateado de pacotilla, sus teclas suaves (que ya todos tienen en realidad), sintiéndome desclasada incluso. cámbiate. el linux funciona, se lo dices hasta a tu madre, incluso lo has instalado en otras máquinas, venga, combate esa pereza, apáñate.
luego hay algo que se ralentiza. ya no te dicen en la tienda lo que es mejor para tí. tienes que empezar en plan investigador privado a rastrear lo que la máquina tiene en su interior, sus cables y circuitos, sus componentes, su fragilidad. se aprende lo que la curiosidad aguanta. se piensa a través de foros. se multiplican las ventanas, las fotos no dicen mucho, una serie de números e incomprensión.
he dado el gran paso, he tardado 7 años. cuando digo que para mí esto es transicionar poca gente me entiende. probablemente son las que tienen los dedos con forma de pelos que entran por las rendijas del teclado, quiero decir. probablemente son las que tienen el cuerpo un poco maquínico, las que no pueden distinguirse con total claridad de su terminal. las que inventan códigos o les cambian la forma, las que escriben raro, a veces las llaman poetas, chifladas, artistas o yonkis. me han entendido unas pocas que además, como han entendido, más que felicitarme se han alegrado de forma genuina.
dejo macintosh, adiós. desde ahora me convierto en disidente, contrarrepresentante. odiaré a la macintosh como quien odia al capitalismo o al heteropatriarcado, con el cuerpo y la cabeza y hasta los hongos o lo indeseable. seré una desprestigiadora ejemplar, pero me niego a volverme evangelista (si me sorprende alguien le agradezco me llame la atención). en mi pueblo a esta clase de gente se la llama “canuto”, que no es lo mismo que en españa. un canuto en chile es uno que da la lata de manera insistente. linux no es la verdad de nada, es sólo un sistema operativo. y a pesar de eso, no estaré tranquila hasta completar al menos 10 instalaciones. es mi venganza, tal como cuando descubrí la estafa de las compresas (mooncup for ever) o la tragedia del amor.

if(expression)
{ de pronto todas las paradas se llaman surrealismo. llevo el abrigo de patri y me pregunto
si sentiré frío de la misma forma que ella
statements carteles, pancarta: policías de mierda, actualizar el vínculo, stats.
} else if(#desmontaje4f) {
statements hashtag #desmontaje4f. voy por sant pere mes baix, siento frío y pánico
de poder caerme de la bicicleta
} else {
statements actualizar http://desmontaje4f.org
}

las derivas que hacen los dedos sobre un teclado, sobre un cuerpo, los shortcuts, los comandos. el lenguaje vacío. no queremos hablar porque es más triste decirlo todo, o porque estamos cansados, sólo queremos atajos, aunque sean viejos y rancios, atajos desplegados por toda la cama, inundando la casa, junto al polvo y a los restos de pan.
no queremos hablar porque somos tristes e insondables, aunque en la calle nos miren o nos pidan una moneda. somos el día de los muertos sin disfraz ni anfetaminas, somos cansancio, dolor de espalda. no tenemos menstruación.
lo normal parece tan desaforado dentro nuestro. los huevos son rosas, los han parido rellenos de arándanos. aún queda tiempo para algo bello, o para alguna invención truculenta. aún queda tiempo es la ficción predilecta de esta fábrica.
trompacarga se acumulan los días en un calendario que envejece.
los rituales de patri. deshacerla en el mar, bañarse en ella.
más tarde el ritual nocturno, fagocitarla a ella, chupito caníbal.
luego la noticia de los policías. sentirse con algo caliente en las manos. no saber dónde tirarlo.
antes de eso la muerte de la máquina. resignación e insomnio. la gravedad de las cosas es una circunstancia. y los cyborgs también son víctimas de un plan macabro.
máquina muerta, paisaje nórdico. alemania es tan perfecta que provoca desconfianza. el funcionamiento de las cosas es impecable, puntualidad.
los rituales de liberación, día, noche. rastrear a dos policías de mierda. buscar información. sacar mierda.
hacer un programa de radio, o pensar en muchas cosas a la vez. pensar por ejemplo en el “racismo positivo”, una versión moderna y local de la discriminación positiva. el cable, la performance. tengo un cuaderno donde voy acumulando órdenes, pero no las separo bien. luego no las encuentro aunque casi todas mis contraseñas sean la misma.
ella me dice que envejece, mi ordenador ha muerto y nuestra amiga muerta sale en los periódicos. intento imaginar ostentosos rituales, macabras concentraciones de poder. incorporo planos, supongo que de eso se trata un aquelarre.
a veces podría parecer que nada de esto es verdad.
* la imagen es del proyecto que está haciendo aviv con vahida.

(esto es una respuesta a un post de ce en el blog de la quimera rosa)
me pone tener diálogos especulativos sobre la escritura mundial. me ponen muchísmo las genalogías porque una que es vaga ha leído muy poco y así es genial que alguna más letrada le vaya poniendo cronologías a las configuraciones y sospechas, en este caso de la raza. así las cosas me pone la quimera rosa, me pone su raza subnormal porque en ella reconozco la mía que un día es una y al otro es otra, raza mutante globalizada, tan altamente empaquetada por documentos, permisos, notificaciones y pasaportes, tan casada, tan perdida, sin adn, sin configuración. absurda y disgregada, si me preguntan mi raza no sé qué decir.
y si me preguntan mi clase soy proletaria, paria, precaria, una acumulación de rimas que la contingencia hace acabar con un rotundo inmigrante (disonante).
pero en estas cosas, tal como dices, la propia realidad poco importa, está demasiado lejos del sentido común.
poco importa pero está muy cerca de mí. por lo que me es imposible no percibir el tema racial, hoy por hoy y en nuestro contexto pleno de sentido común eurocentrista descentrado, sino como algo que se deriva a un tema geopolítico. y aquí soy ultra autorreferente.
(podría decir, para mí la ciencia es un enemigo. la medicina por ir focalizando, o muchas otras disciplinas que tienen tanto, demasiado, de ideológico. es cierto, si mañana me rompo el pie, acabaré sin duda chupando de la seguridad social española (gracias!;) sometiéndome a las manos y voluntad de un doctor cualquiera cada vez más cerca de lo que se dice “mal pagado”. pero no me refiero a esto exactamente. sino que no creo en la ciencia, la deslegitimo y desprestigio siempre que puedo y, debo reconocerlo, a veces desconfío antes de entender incluso completamente bien a qué se refiere. le he cogido manía. esto también me lleva a esta extraña relación de tecnofilia/tecnofobia que se me manifiesta a veces y que intento gestionar con el más puro amor y odio. blablabla).
pero para no disgregar más, lo que quiero decir es que mi experiencia en españa indica que mi “raza” cambia cuando abro la boca. lo afortunada que soy por “pasar del metro setenta, tener la piel blanca y parecer europea” no me lo saca nadie, me lo han repetido hasta el cansancio, y vamos, que hasta acabo performándolo. en mi caso es cuando abro la boca (y emana mi acento del sur) que de alguna forma se re-escribe mi raza geopolítica. con “fortuna” me configuro como andaluza (que en la pirámide social ibérica es…) y si el interlocutor ha viajado ya me localiza con pelos y señas en el culo del mundo.
entonces también me pone (o pondría) hablar de estas especies de post-razas geopolíticas que la ciencia fronteriza se esfuerza por establecer y remarcar.
el otro día un amigo no se animaba a decirme, porque no sabía si me sentaría bien o mal (sic), que yo era muy masculina y femenina a la vez. el otro día leía en un muro de facebook a jóvenes biohombres (y es una lástima que lo sean, entre otras cosas, pero lo siguen siendo a pesar del queer) hablando de sus embarazos y abortos como quien pica sobre el botón de “me gusta”.
en chile me dicen “ay! la europea”, en españa “sudaka”, y cuando nací (münster, germany, 1979) las monjas del hospital me llamaron “la negra” (de puro cariño supongo).
otra cosa. con los géneros una táctica para dinamitar el binarismo es multiplicarlo hasta que no sea posible contabilizarlo, hasta que ningún patrón se repita, fragmentar las posibilidades y combinaciones hasta impedir su enunciación (dentro de los parámetros binarios).
muy interesante sería pensar formas para deconstruir la raza tal como se hace con el género (¿cómo empezamos? yo me apunto). y otra vez, sería tan importante que de alguna forma funcionara…
mi vida privada
es más bien la externa

una semana sin vacaciones y el cuerpo me ha dicho basta. comenzó un dolor en la espalda el día miércoles que hoy, como si fuese normal, me impedía respirar (sin sentir dolor). mi doctora de cabecera (de la verdadadera) me diagnosticó angustia, me dio una infusión relajante, me frotó la espalda y me hizo dormir. desperté mejor, pero bastante anestesiada.
básicamente no tomo medicamentos analgésicos por miedo. miedo a no sentir nada, a no darme cuenta de lo que me pasa. hasta ahora he sido lo suficientemente bruta (incluso creo que lo sigo siendo) como para no sufrir físicamente demasiado.
pero así es como llegan los 32 años (y sé que aún es temprano como para alarmarse) y te vienen estas literales puñaladas por la espalda que en realidad son yo misma diciéndome que corte el rollo. no eres funcional, habitúate a la disfuncionalidad capital, no podrás con ella, padeces la enfermedad de la desadaptación. en fin, no pasa nada. una enfermera, una infusión, dos horas de sueño, mucha comida. y un post. escuchar la calle ruidosa que tengo abajo, meter las manos en una maceta de vez en cuando. fumar. volver al mes que ha pasado, un ciclo hormonal que dejé pendiente porque no cabía en el calendario, las 42 pestañas que ralentizan mi rendimiento informático, los buenos modales.
porque, es signo de muy mala educación padecer dolores. algo de mal gusto.
estuve 3 semanas sin estar en internet y no pasó nada.
estuve en un local de salvajes recién empotrados al mundo a través de un trozo de agua con tierra alrededor.
para hacer vacaciones los seres humanos pueden ir al decathlon y comprar por 100 euros un pasaporte al vacacionismo consistente en una mochila, una tienda de campaña y un saco de dormir. todo obsolescencia programada, si algo se rompe será parte de la aventura.
mi diana es una estupenda guía/diosa/compañera. lo hace con amor.
leo las crónicas añejas de lo que henry miller vivió hace más de 60 años en un lugar parecido, o similar, o de geografía coincidente. él confunde los planos de realidad. por ejemplo, su vida en nueva york, su estancia en parís, los autores que lee. omite siempre describir a hombres y mujeres con las que ha follado. américa se le solapa, le asusta por oposición. henry miller ha viajado en los años 40 y ha permanecido un año sin escribir. mi letargo ha sido de 15 días y la asepsia, además de escritural, ha sido eminentemente electrónica. me pregunto si habrá cambiado mi caligrafía, al menos parece más desordenada.
la actividad onírica sufrió un despliegue inusitado. culpa del aire acondicionado el destape, aparecen trazos discontinuos de conversaciones interrumpidas, mails de respuesta que aún no envío, y que respondí personalmente en sueños. casi todos los seres humanos que conozco (o que considero) aparecieron en encuentros nocturnos. también algunos que no conozco. también algunos nunca aparecieron. todo llegó a tener tintes mortales al resumir muchas etapas con una anarquía totalmente ajena a las consecuciones lógicas de una vida humana. el aire acondicionado primero, la playa virgen prosiguió el onirismo como si hubiese sido un exiliado de la red, y por supuesto, me abandonó mucho antes de empezar a escribir esto.
quizás lo más interesante y extremo haya sido estar en la playa salvaje, donde el cuerpo aprende mucho más rápido sobre cuándo hacer las cosas. dormir, comer, respirar se vuelven asuntos fundamentales. los minutos están llenos de cosas básicas y lisas, los movimientos pierden compostura. el horario se supedita y deduce de la luz. el código se reduce al binario agua/tierra. también es cyborg lo que se vuelve bestia. todo se dilata.
no sé si he vuelto más fuerte y poderosa, pero sí más tranquila. algo que intento mantener como una arquitectura precaria, arruinada en medio de un paisaje de fuegos artificiales.

por ahora he vuelto, y sólo he tenido horas para comer y retomar el contacto con mi máquina. los frustinis son productos del taller que hizo ivana en el ladyfest, y los he probado hoy con titanium. durante los próximos días espero subir mis parciales impresiones del viaje, todo un baño tibio…
…pero volveré, espero que más grande y poderosa.

huelo a menstruación, que no es lo mismo que oler a sangre. por eso quizás sea mejor quedarme en casa. ayer pensé que esta podía ser la menstruación más fuerte de mi vida. no tanto por el dolor, sólo por la intensidad. durante dos días estaba conmigo sin salir de mi cuerpo. sólo emergían coágulos, con cuentagotas. había soñado dos veces durante la semana que estaba embarazada. la primera vez desperté de mal humor y consternada, convencida de ser el segundo caso mundial de engendramiento divino. la segunda vez ya pensé que se trataba de una maldición. pero estoica seguí esperando mi sangre, como siempre, sin miedo más que a mí misma.
finalmente llegó lo que consideré un aborto espontáneo de un embarazo sicológico o al menos simbólico. aviv me miró desconfiado cuando se lo dije, como si me estuviese tomando algo a la ligera. lo entiendo, incluso yo misma lo pensé, me agobié tras cada sueño porque los embarazos siempre han sido algo serio (o no) y yo no debería permitírmelo ni en sueños.
así es que en la mañana comencé a fraguar lo que sería la expulsión definitiva del engendro. algo parecido a estar drogada o con la presión muy baja. una capacidad exaltada de conexión emocional, o de turbación sensible. un estado lúcido pero encriptado, aburrido de la comunicación tradicional, aburrido de todo. lágrimas y sangre, mucha sangre.
algo así sería muy pobre llamarlo dolor, y el intento desesperado de atontarlo a través de una pastilla sería al menos banal. se duerme bien, no recuerdo siquiera haber soñado, espero estarle diciendo adiós a algo.
la foto es de helio que se fue de viaje esta semana.
y un documento interesante que tiene que ver con el tema, pero ya más aplicado, es lo que estuvieron desarrollando leona y maría durante el summerlab en el taller de maternidades subversivas: Manual de buenas prácticas, para cuando tu vecina tenga un aborto espontáneo.
soy como un alma en pena, no. como un cuerpo vacío. incluso mis orgasmos parecieran estar en otro lugar, lejos de mí.
mi contacto con el mundo se reduce a videos del tamaño de una caja de cerillas, de baja resolución. mi contacto con el mundo se reduce a redes sociales estúpidas, a conversaciones por skype de madrugada, a streamings hechos desde un teléfono móvil. rastreo información, busco hashtags, copio enlaces. qué existencia empobrecida la de esta caja vacía, que sólo se alimenta de compartir la rabia y la impotencia, para juntar más, para hacerla un monstruo inmenso que destruya todo, bancos, supermercados, jefaturas de policía, fronteras sociales, personas de mierda, e incluso, mi conexión de internet.
entre nostalgia, calor, revolución y asco.
(edición en tiempo real, captura de sonido desde internet. barcelona, 19/08/2011.
tags: violeta parra, cristián labbé, camila vallejo, chile, 2011, estudiantes, fascismo, youtube, improvisación, tiempo real, internet, lucha de clases…)
hoy el día empezó con la voluntad de afrontar tareas incómodas y desagradables. en realidad no era voluntad sino amenaza: si no renuevas el n.i.e. (documento nacional de identidad de extranjeros) dos meses antes de que caduque tendrás que pedir mil papeles otra vez a tu pueblo de origen. me dijeron.
ya está. lo haré. me dije tímidamente, intentando moralizarme a mí misma, darme golpecitos en la espalda como lo haría un entrenador personal. anímate. vístete normal, como la persona más normal que podría existir en barcelona, en la mitad de agosto (donde todas las normales evidentemente estamos renovando permisos de residencia, ya me dirás…), nada de chapitas de inmoral, ilegal o sudaka, nada de tetamen veraniego.
cojo LA carpeta de documentos. ahí guardo todo lo que me define como humana: contratos de alquiler, títulos universitarios, informes médicos, facturas, antecedentes penales, análisis de sangre, incluso hojas de reclamación. podría pensarse que me siento segura con este arsenal de humanidad sobre los hombros, pero la verdad es que se convierte en motivo de temor (podría llegar a perderlos).
mente limpia para trabajo sucio, no me desmoralizaré. intento mantenerme positiva y para ampliar mis dotes de corrección salgo a las 8 y media de casa. bajo en bici imaginando que todo será más simple de lo simple que debería ser. intento ejercitar el buen rollo, concentrarme en que aún no hace calor.
cuando llego a marqués d’argentera nº4 me encuentro con un edificio en obras. amable, mantente amable: hola, quería preguntaros dónde quedó la oficina de extranjería que estaba aquí. eh? un paleta me mira desde el fondo, esto es un hotel, dice.
yo ya sé que si pudieran te cobrarían cada noche que pernoctas en españa, pero de eso he zafado, y sinceramente, cualquier persona inmigrante sabe que la oficina está(ba) allí. quizás me he equivocado y no estoy en el número 4. me alejo para mirar con mis ojos miopes. y dice 4. lo que pasa es que la oficina estaba aquí, digo. mmm, no, esto es un hotel. un segurata sale del interior y rectifica mi razón, me dice que está a dos cuadras pero que no sabe si es exactamente lo que busco. ya sabía yo que en el primero lugar no encontraría nada ¿alguien conoce lo del “comprahuevos”?.
desato mi bici. me dirijo al lugar. hay una cola que da la vuelta a la manzana. negras, pakistaníes, sudakas, chinas, lo de siempre. con suerte seré la número 70, porque la oficina aún está cerrada y sólo porque sí me acerco a la puerta y pregunto si estoy en el lugar correcto. el segurata me pide mi tarjeta (él, experto en tarjetas) y me mira con cara de querer decirme que soy de otra clase, para decirme finalmente que aquí no es mi sitio. me da un papel con unas webs donde podré pedir mi cita previa. me dice que aquí nadie me hablará ni dará información alguna, que él ya me lo dice todo, que estoy en lo correcto: debo venir dos meses antes, pero que vaya a internet, que allí está todo.
desato la bici, demasiado temprano para un locutorio. llego al raval, pido 15 minutos. copio la dirección de la web del ministerio de trabajo e inmigración en la pestaña del navegador. not found. igual lo he hecho mal. repito el procedimiento. nada. la página no funciona. la ira no viene suave sino que se instala como un tumor repentino.
estos hijos de puta le están dando a todo el mundo unos links de mierda que no funcionan, y además ahora te obligan a pedir la cita previa sólo por internet con una mierda de link que está mal puesto. como me quedan minutos, busco vías alternativas pensando en que mi alfabetización náutica en los páramos del internet debería llevarme por senderos menos inertes que los que te ofrece el fucking ministerio público. logro dar misteriosamente con el modelo EX17, que es el que le corresponde a la gente con el status que yo tengo: residencia de familiar de ciudadano comunitario. extrañamente este formulario se encuentra en otra web, la del ministerio de política territorial y administración pública. a mí qué más me da que sea uno u otro, lo importante es que el link funcione. y este funciona, pero sólo relativamente. es decir lo de la cita previa brilla por su ausencia. desato la bici y me dirijo a passeig de sant joan 189-193 que figura como registro oficial de la delegación del gobierno en cataluña. ya me empieza a entrar grima porque las oficinas que antes estaban en el centro las han ido moviendo al metro navas y a otros lugares donde los hoteles evidentemente no serían tan rentables, donde los inmigrantes son sólo eso y no turistas. mientras subo pienso en la conversación de ayer en casa de chair, donde su amiga decía que ya basta, que ya se iba, que llevaba 6 años en el maltrato, pagando mucho (porque ella se “legalizó” por arraigo)que en diciembre pillaba su cosas y adiós. cada gota de sudor (de este que definitivamente preferiría producir follando) me parece triste.
en la puerta no hay uno sino 5 seguratas. tienen puesta una barrera para que nadie entre. uno me pide el papel que llevo en la mano, que tiene la dirección donde estamos y un montón de liks que no funcionan. se lo explico tratando de mantener la calma. me pide mi n.i.e., me deriva a otro segurata que está a su lado y que responde a 3 personas a la vez. éste me dice que efectivamente, los links no funcionan (siempre), que tengo que intentar y buscar más por internet. le digo que vale, pero que me parece insólito que estos sean los documentos que te entregar para hacer un trámite si no funcionan. me dice que a veces funcionan los días viernes (sic), y que yo en mi condición puedo esperar hasta 10 meses desde el momento en que caduca mi residencia para renovarla. le pido un papel oficial que contenga esa información (porque claro, quedarte 10 meses ilegal sólo te lo podría decir el segurata de la delegación de gobierno no?). me dice que no hay modo de conseguir una cita previa que no sea el internet pero que tenga “cuidado” con pedirla en agosto, cosa que se niega a explicarme porque hay mucha gente a la que le está respondiendo consultas. y yo casi suelto el grito más grande de dolor cósmico, me harto, son casi las 11am. y además de todo, tengo la suerte de ser afortunada. me siento a llorar en la cuneta del paseo sant joan. te llamo y me dices que no debo hacer estas cosas sola. lo siento, pero soy intolerante a la burocracia, si fuera intolerante a la lactosa sería algo legítimo, hasta un doctor lo confirmaría, pero esto no. soy intolerante, no puedo con esto, llevo casi 7 años y siento que son muchos, demasiados. los ministerios y delegaciones han cambiado su personal, ahora cogen seguratas para resolver dudas de inmigrantes, gente uniformada que no te deja entrar. quiero la paciencia de la familia ecuatoriana que está a mi lado, quiero el candor del negro de más allá, los arreglines de los pakis que no hablan ni papa de castellano, quiero un puto papel que diga algo pragmático. no quiero perder mi tiempo, ni mis días yendo de un lugar a otro. no quiero que me calmes al otro lado del teléfono mientras lloro sentada junto a un montón de basura. y no quiero sentirme una pija banal porque en el resto del mundo se quiebra todo, y nada de esto es realmente grave, nada de esto se merece una lágrima, ni un sufrir porque al ser inmigrante ya sabes lo que te toca, y ya sabes que su trabajo es que te vayas lo antes posible, para que no uses el servicio sanitario que no fue hecho para tí, para que no intentes cobrar un paro que nunca tendrás, para que te vayas de una puta vez porque además estando acá sólo te has ido convirtiendo en una jodida perroflauta. y yo con esta rabia ¿qué hago?
*mientras no tenga cámara otra vez publicaré imágenes de otra gente. la foto es de la serie frontera de ona bros, una de mis fotógrafas vivas favoritas. me escribió esta mañana.
porque al final somos muy normales, tanto que nos divertimos yendo al parque a leer, y después pasando la tarde en un bar, riendo de cualquier cosa (carajillo), hablando de feminismos y polvos (cerveza), haciendo juegos de palabras (mojito), burlándonos de los (absolutamente estúpidos) católicos que pasan (cerveza), haciendo cadáveres (mojito), poniendo a prueba nuestra empatía dadaísta (caña final):
En las lejanas tierras de Lepanto una muchacha se toca con mucho énfasis su cosita, cualquier pequeño delirio habitable que crece con palabras gruesas y estancadas. Baile sexy y estrafalario, los pésimos movimientos que hace la máquina se quedan, permanecen en huecos húmedos que sudan un ver-ano de sopor calmado, las muletas son epitafios, cuchillos filosos, traumas para domar el ímpetu del cachondo solar. Y así el astrolabio indica un destino plagado de estrellas que aún no tienen nombre, y la sopa cósmica, y el ano estupefacto. Si supiérais que en tres días se acaba el sol, la chicharrera licuante, la sombra de tu puño penetrando oscuridad desvergonzada, alta.
Pamplinas. La luz se apaga y cinco hordas de débiles mentales salen a follar al centro del escenario. Una audiencia de mancos aplauden restregando su polla contra la oreja de la fila del frente.
Joder, dice la muchacha, si lo hubiese sabido antes: el teatro europeo sigue caracterizándose por su mala calidad.

se acabó el summerlab. días intensos y largos. gente bonita, campamento de verano en asturias. yo el glosario apenas lo empecé, pero fue fantástico tener libertad para hacer otras cosas poco serias como hablar, hacer electrónica, conocer gente, derivar entre el transfeminismo y el hacking, entre las viejas y nuevas prácticas, la comida vegeta, los cables, el docu, el café, los niños.
el día sábado mi emoción llegó a límites avanzados sobre las 23horas. lloraba ante las cosas que se me presentaban, como un plato de plástico roto, videos, una conversación sobre intereses y agobios. nada grave, un llanto emocional a secas que se esparció sobre las cosas durante apenas 1 hora. y tal como la astrología se basa en el movimiento de los astros, los satélites artificiales también fluctuamos. en fin, maravillosas las fluctuaciones durante toda la semana.
el día jueves, evento espontáneo, con fabi organizamos un conversatorio sobre capital simbólico. era una noción de la que oí hablar por primera vez haciendo la memoria de grado, el 2001, de voz de pierre bourdieau (de alguna forma una lectura sutil y perversa del capitalismo literal). habíamos hablado por primera vez del tema mientras comíamos el lunes cerca de la laboral. finalmente decidimos hacer un sistema random de distribución de preguntas basado en la elección de un número. escribimos 16 en un papel que tras la dinámica perdimos. luego alguien me pidió la serie de cuestiones y me di cuenta que ya no estaba con ninguna de nosotras. fue bastante efímero todo, sin embargo hubo gente que me apodó durante el resto de la semana “capital simbólico” (nunca tuve antes un seudónimo, nick o sobrenombre tan friki…).
fabi es una tecnochamana que me hizo graduar la importancia que podía tener el título “oficina de honestidad” para la actividad. aún estoy tratando de reconstruir la secuencia de preguntas, y tan sólo recuerdo algunas. en general eran preguntas raras, a veces incluso crueles, en el sentido de forzar la tensión entre ideología y corazón. este tema se me hizo rotundo y contundente y eclipsó varias de mis reflexiones cotidianas durante las “jornadas”.
una que daba mucha risa era “¿te sientes triste cuando nadie visita tu web?”
personalmente, triste lo que se dice triste no, pero da un gran subidón cuando están altos los stats.
desde que empecé a escribir este post he mirado las 60 primeras páginas de flickr de max capacity (unas 1080 imágenes), un artista del atari, del bending, del noise y de otras bellezas análogo-digitales para formato escritorio. su flickr me llevó a su twitter. a partir de allí he visto unos 15 twitters más. también dos documentales sobre los movimientos estudiantiles en chile, tres reportajes de la televisión, 2 soundclouds, 6 noticias de radio, un streaming, 5 blogs, 8 webs. después de tan arduo trabajo, me siento hasta cansada. me da la sensación de llevar horas generando capital simbólico a partir del engordamiento de stats ajenos. los stats nunca pueden ser autoproducidos, porque si lo son, no valen).
cansada y dispersa, me niego a dormir sin terminar un experimento: usar exclusivamente los términos de búsqueda de este blog en los últimos 7 días para escribir algo (supongo que no será más que una poesía guarra, ya se ve quiénes llegan al blog, ni siquiera usan acentos…).
durante los últimos 7 días, además de no actualizar esta página, estuve con la regla.
¿si quiero darle los papeles a mi novio?
glosario de violencia
relatos feminizado con cuernos / putas metiéndose artefactos en el coño / toalla higienica manchada.
cindy sherman sin maquillaje / toalla higienica manchada / papa (o patata) incrustada en la vagina.
la condesa / buscando mi chochito / soy chuquisaqueña por la locura soy / experiencias en el cuarto oscuro / videos robados insertando objetos a mujer.
mito: llamar lucy a sexoservidoras / hemisferios cruzados / repression chilean dictatorship / que es congestion cerebral / masturbacion grupal / masturbandose en la intimidad / tatuajes en el ojete de mujer / niñas / xcode.
es difícil ordenar el conocimiento, es difícil en internet y en la cama. es difícil creer que está toda la experiencia horizontal, porque está ramificada, mezclada con otros eventos. está la lengua partida y no se sabe si por hablar, fumar o por lo de entremedio. está la verruga languidecida, pero está contenta, algo se vuelve a activar aunque esté muerto. el entusiasmo (tras la sospecha de su caducidad) emerge y vuelve a la pereza ontológica, es un baile en realidad, una vigilia, un mal sueño.
y quería hablar de annie y beth. y me han dejado con un enorme globo de amor pegado a la boca, un tapón energético. pienso en ellas, en annie chupando un melocotón, dejando caer las gotas por su cuello (mi inglés de indígena, fuck!) no puedo decirle que es la anciana (la mujer, la puta, la abuela) más sexy que he conocido en mi vida. chorrea el durazno y beth me dice que escriba toda mi rabia, que puede verla, que puede ver el libro que la contiene. y yo le digo que odio a los yankees, que no soporto todo esto en lo que estamos metidas. thank god que no somos normales, emergen diosas de la barrita energética, y son mi desert mistress, mi guía espírito-carnal.
yo quiero ser así a los 57. yo quiero ser una puta profesora alegre. no quiero tener un perro. pero quiero energía, y como si fuera el sueño de tesla nos damos las manos y cerramos los ojos hasta sentir el calentón que da el roce de vientecito. a los 57, ahora y siempre. la ecosexualidad es un asunto de sentido común, y aún así es freaky.
annie tiene dos tetas del tamaño de dos sandías. beth tiene una risa fuerte como un trueno amable. después de ver dirty sexecology volví a casa con 50 litros de tierra y transplanté casi todas las plantas de mi balcón.
después del taller de ecosex comencé a sentir mejor el viento y a asimilar la frase de annie (cuya estructura gramatical me es imposible reproducir) sobre la idea de que cada unx obtiene el placer que desea tener. he pensado tatuármela. grabármela en la piel para no olvidarlo. grabármelo para que el texto se transforme lentamente en placer, que se funda con mi sudor tan abundante. lubricar el texto inscrito en mi carne.
no tengo fotos con ellas. en algún momento lo pensé, pero creo que otra vez la presencia se impuso al documento. ¿para qué documentar cosas vivas, matarlas con un click? además mi cámara es la que está en realidad muerta, y ellas muy vivas, en extremo, más que cualquier buen consejo u observación cándida. y dulces, como las galletas de chocolate que devoraban. y luego annie se abrió de piernas, se metió el espéculo y nos invitó en su calidad de abuela a urgar en su interior. luego comienzo a olvidar algunas partes de su aparición. o se me cruzan los cables porque tanta dulzura se contamina también con malos jugos, viajes demasiado concretos, resultados amargos (indescriptiblemente amargos) llenos de lágrimas y de deseos de fin. una noche nos leyeron el tarot y me dijeron que me agotaba (ya lo sabía).
y ya se fueron hace un rato. no he tenido calma para publicar este post. he pasado por una visita familiar, unas jornadas en galicia y ahora el comienzo de un summerlab. quien quiera colaborar con este proyecto que nace estos días, será bienvenido: GLOSSA, significa lengua en griego.

hoy hice una pausa ecosexual (ya haré un informe completo de la despampanante visita de annie y beth, su amor y energía).
hoy me leyeron el i-ching y busqué más consejos espirituales con adriana cavarero y judith butler. de las divagaciones de la primera rescato la gestualidad inclinada, inclinaciones múltiples y quizás más que geométricas, cruzadas por la física cuántica (como dijo la butler). porque yo no soy madre, sino una mutación. soy una mujer barbuda y abortista, incluso vulnerable por la inclinación hacia mi propia especie torcida. vivo en la ambivalencia de las relaciones diagonales, en el magma de la precariedad compartida. me puse a transpirar cuando se sacó la chaqueta, porque había imaginado que todas las notas que tomaba las escribía sobre mi espalda. su sonrisa es mi sueldo, quise decirle. y no pude dejar de pensar durante las dos horas de conferencia que a la butler me la follaría sin tregua sobre la misma mesa donde apoyaba sus manitas frágiles que sostenían su cabeza bendita por mi rotundo amor platónico.

con minipimer.tv estamos iniciando un nuevo proyecto. se trata de una narración colectiva. para quienes estéis interesados en participar del proceso, hago el anuncio, están las instrucciones aquí.
hace 3 días tuve un sueño extraño que intenté transcribir, según sugerencia de oskar, adaptándolo a la historia. lo pego abajo.
la escena se compone al interior de un centro recreativo 2.0. una especie de discoteca, con luces de colores en medio de relativa oscuridad, un sitio de swingers, desadaptados, ansiosos de sexo o mera interacción. interacción uno a uno. estos centros, que aparecieron por primera vez en europa, se fueron extendiendo como hongos y malas copias por el resto del mundo. ahora lo llenan todo, los hay más sofisticados y más artesanales. los asistentes son honestos y se mezclan allí, más que en un supermercado. más que en un parque, en un banco o en la calle. las perversas y los sádicos, las hermafroditas y los frígidos, el que no tiene que comer y el que está gordo como un pez, la vaca, la perra, la zorra. no hay dress code, sólo leds (la mayoría rojos y violáceos). no hay barra, sino largos tubos que cuelgan de los muros donde las ansiosas y los interactivos liban cócteles humeantes. hay música que sale de los poros de algunas perversas que han dejado de desear. ellas sólo sacan música, son los altavoces del lugar. cuando algún indignado aparece, se sienten conformes con lamerles los pies. ellas entonan un ritmo más agudo, o más acelerado, pero sólo como reflejo, como repetición. cuando en el pasado a los altavoces les llamaban cajas, se referían a ellas, que serían su próxima mutación. este sitio no tiene dueño. es un residuo urbano que han ocupado, no se sabe quién, y que nunca será desalojado. las fuerzas del orden han desistido de este tipo de lugares porque después de severos litigios se han dado cuenta que allí sólo van los perdedores (aunque a veces, y aunque ellos no lo sepan, se cuele más de algún disidente, disidente incluso de ser un paria***esto merece explicación, de cómo se ha producido una disidencia que se va superponiendo en capas hasta pervertir totalmente el orden jerárquico que puede tener cualquier valoración). la escena, entonces, se compone al interior de este recinto. el exterior no lo vemos aún, aunque probablemente se halle en el subsuelo.
en la escena una mujer de generosas carnes yace en una especie de camilla a ras de suelo. está perpetuando una interacción con un hombre joven, patéticamente normal. la mujer, desnuda, centra su actividad en la escritura sobre su cuerpo a través de su mano derecha que desplaza hábilmente y con cierta cadencia por los botones que se distribuyen aleatoriamente en torno al tronco, pechos, barriga, coño y culo. los botones son letras. el hombre está en cuclillas mirándole lascivo. ella escribe algo que no se alcanza a percibir. sus dedos se clavan profundamente en los botones, su cuerpo es mórbido y de color anaranjado (el filtro de saturación al máximo, luz roja, tono verdoso en los bordes de los botones). la mujer escribe lento, pero construye frases que por algunos de los poros de las perversas huecas intentan salir, aunque se ahoguen con alcohol. el hombre es muy simple, ella repite tranquilamente un manifiesto personal, no tiene prisa, se retuerce como un gato en celo, y él no acaba de entender todo sino como una oportunidad de interacción.
cuando ella ha acabado de decir lo que quería, de decirle a él lo que quería, de explicarle por qué la relación es imposible (porque ni siquiera sabe leer lo que ha escrito sobre sí misma), con el dedo índice y el pulgar dibuja una sonrisa blasfema con su ombligo. lo abre para dejar salir los labios una lengua y una dentadura salvaje que da tres carcajadas muy ruidosas. el hombre se desmaya. fin de la escena.
animaros!
familia no es sólo un contrato, así como lenguaje no son sólo palabras. familia es haber compartido los hongos de la ducha, saber que tenemos las mismas patologías, vicios, sedimentos. familia no son tres cromosomas repetidos, ni unos genes idénticos, ni un apellido arbitrario. familia es el patetismo colectivo, las penurias que convivimos, la miseria de la que somos parte y que podemos reconocer sin tener que decir palabra. yo he visto tu sangre, tus hormonas he visto crecer tus espasmos, y mi odio también te pertenece.

edición de textos, desde la asamblea popular de mi casa, de mi pantalla, de mi IP, de mi cama que es mi cuerpo, los flujos de mis derivas, los secretos de mis flujos, cartas, memoria virtual.
varían en proporción y buen gusto. a veces banales anuncios, traducciones imposibles, seductores clichés. a veces emociones fuertes, tragos amargos, tensión.
la otra noche comenzamos un diálogo absurdo, amor óbice por lo ridículo: cada palabra era el nombre de una pintura famosa.
eres mi libertad guiando al pueblo, te dije.
tú mi desayuno sobre la hierba, dijiste.
horas y horas aquí, para siempre estar volviendo…

con el colectivo minipimer.tv solemos trabajar sobre cuestiones absurdas e imposibles. es como un constante proceso de aprendizaje intuitivo y comunitario, en el que de pronto y sólo a veces te das cuenta de que algo has aprendido. habitualmente utilizamos una metodología del error (creativo) y del DIT (do it together). no hay cosas demasiado establecidas, aunque hagamos lo posible por organizarnos. son intentos fallidos que se van acumulando hasta construir un muro inestable y deforme que a la vez llega a ser duro. no me atrevería a usar la palabra identidad para referirme al carácter que se va conformando en la práctica que junta tecnología, investigación, experimentación, creatividad, burocracia en gestación y células muertas. llevamos así creo que unos 3 ó 4 años. olvidamos el aniversario del colectivo, porque algo que es mutante nunca nace como algo que no sea una masa informe. lo inefable, lo procesual, comienza a adquirir estructuras que no responden a lo lineal, y un cumpleaños es de las linealidades más grandes de nuestra vida.
…2008. ante el facto de tener que comprar un dominio web nos vemos en la necesidad (el derecho y finalmente el deber) de tener un nombre. no nos conocemos, no tenemos ganas, hay propuestas pero ninguna genera euforia. una de las que habla más fuerte insiste en los alcances metafóricos y lúdicos del nombre. minipimer, como una minipimer, la batidora. recuerdo su gesto y su adorable expresión (que sólo puedo situar en andalucía), una sonrisa. nadie se entusiasma demasiado, nadie se opone. pedro saca una tarjeta plástica rosada, paga. ya está. si existimos en la red, existimos, aunque nadie se lo piense.
… en el intertanto comenzamos a hacer streaming (siempre con software libre), experimentamos con las herramientas, se bajan del barco algunxs (la primera andaluza, los catalanes), hacemos emisiones como si fuera un apostolado, nos conocemos lentamente, nos aburrimos de streamear pero no bajamos la guardia, abrimos dos grupos de trabajo (uno de estudio y el otro de desarrollo de herramientas), algunxs se tecnologizan, llega gente nueva, viajamos un poco, nos compramos una canopus (nuestro mayor patrimonio), seguimos en hangar, leemos textos, encendemos leds con un arduino (y algo más), discutimos sobre nosotrxs mismxs, discutimos, intentamos organizarnos, buscamos vías alternativas, buscamos la reflexión profunda que hasta ahora es como un fantasma al que no podemos fijar en un papel ni un documento, pero que tenemos la sensación de que nos visita a veces. trabajamos con algo libre, a veces las herramientas, otras veces la cultura, las prácticas o las metodologías. nunca nadie es completamente libre, así que trabajar con “algo” libre es trabajar también con lo que le impide llegar a ese punto imposible del absoluto. a veces se siente como estar constantemente dando golpes con la cabeza contra un muro.
…2011. ante la precariedad, nuestra condición eternamente parasitaria y la dificultad para comprar materiales (después de 4 años streameando no tenemos ni siquiera una cámara propia), el carácter absolutamente marginal de nuestro trabajo se nos aparece como la propia imagen en un espejo. decidimos constituirnos como asociación. con ilusión y tembleque escribimos unos estatutos, nos perdemos en la burocracia, definitivamente no es lo nuestro. copy paste copy paste minipimer.tv copy paste.
un par de meses más tarde se nos notifica la imposiblidad de dar continuidad a la tramitación de la asociación debido a que el nombre está registrado. se nos sugiere pedir autorización a braun spain s.a. para utilizar SU nombre. en todos estos años es el primer contacto que tenemos de este tipo con lo privativo. nunca nadie nos ha impedido hacer algo, menos aun definirnos con un nombre. lo absurdo y el imposible se erigen como la eventualidad que en un momento traga de tu contingencia, te roba planes, te roba tiempo.
las alternativas sugeridas por la administración son: pedirle autorización a la empresa (posibilidad desechada), o cambiar el nombre.
el 2010 en el programa de la noche en blanco de madrid, para la colaboración que hicimos con d. g. andújar, escribieron nuestro nombre como “turmix”. alguien, no sabemos quién ni nos interesa, pensó en nosotras no como un título ni como una web, sino como un concepto, el de la batidora de mano, un artefacto que permite moler y mezclar elementos sin necesidad de cambiar el recipiente, un electrodoméstico portátil y manual. al parecer hemos sido un poco outsiders y no nos hemos dado cuenta de que estamos “robando” un nombre. tampoco nos habíamos dado cuenta de que, como dijo tere, podíamos ir a pedirle a la braun que nos esponsorizara (cuestión que definitivamente no nos entusiasmó ni en lo más mínimo y que quedó relegado para otro momento, como para los niñxs, ubicado en el “mundo real”).
decidimos cambiar el nombre, pero la administración volvió a vetarlo aludiendo a que se prestaba para confusiones.
la verdad es que el contacto con la burocracia se hace harto desagradable, pero si está coludida con la cultura de lo privativo y del copyright resulta aún peor. al principio la situación me dio bastante risa. aunque en la medida en que se está volviendo kafkiano a ratos llega a desmoralizar (no lo suficiente como para indigestarme). sobre el asunto, tampoco reflexiono demasiado, sólo es la constatación de lo propietario, y un impulso para seguir en la disidencia.

me pidieron las amigas de la cuds que escribiera un texto corto para presentar el documental, “¿de qué onda?”, les pregunté, “así, de la onda del blog”.
mi blog es un ejercicio de autorreferencialidad programada donde, como dice una de las invitadas del circuito, escribir contra una misma funciona como micro-tecnología de subjetivación política. suena bien, aunque a veces sea una lata que todo el mundo sepa tu vida, literaria o literalmente. ya no tienes qué contar, te preguntan si estás bien con suspicacia.
felipe en un chat pasajero me sugiere hablar sobre lo que digo siempre cuando presento el documental. y yo dudo. no creo en la relevancia que tenga decir aquí que lo hice con 30 euros de budget; o enfatizar en la relación directa que veo entre postporno y open source; ponerme a dar la lata hablando del quiebre del paradigma del capitalismo que resulta ser el Do It Yourself; o qué significa poner al cuerpo como origen en una investigación académica (frustrada por supuesto); para qué hablar de la relación entre arte y política yo, desde aquí, al otro lado de la pantalla que es un charco y un inmenso océano si no puedo escuchar los resoplidos, si no puedo ver la indignación, o si no indigno a nadie incluso, porque como están las cosas esto será una pura muestra de fuerzas, la tiranía que producimos entre yo y la cuds obligándolas a todas ustedes a ver este documental periodístico e incluso conservador en cuanto a narrativa y construcción.
qué me gustaría decir, y no me sale nada, un tímido “gracias por venir”, una curiosidad enorme por saber si para la asamblea soy caso perdido, si me di vuelta la chaqueta, porque ahora vivo tan lejos que ya no pelo el cable sino que se me va la olla. curiosidad por saber si en chile se dice cuir, o cueer, como he escuchado alguna vez acá. curiosidad por las copuchas, el debate, las críticas de las que estoy sedienta porque en españa la gente es tan “buena onda” que nunca te manda a la mierda si no le gusta algo. estoy sedienta de un debate con mis frígidas favoritas, quiero puro empinar el codo con ellas, no decir basta, retorcernos hasta el exceso.
porque finalmente, lo más interesante que me ha pasado con el documental es poder discutir con la gente después de la proyección, bollitos de armario, putas, trans, heteros corrientes, feministas declaradas, en potencia, acomplejados, inhibidas, moralistas, jovencitas religiosas, lesbianas golden, de nacimiento, 0 kilómetro, maricas normativas, machistas sin conciencia, estudiantes de pregrado, de máster, de doctorado. así que si a alguien le interesa, lo que más me gustaría decir es que sacaran el lápiz, mi correo es lucysombra@gmail.com
*el reportaje que hicieron lxs compañerxs de la señal 3 de la victoria, mi casa televisiva:

18-19-20-21052011. estoy en mi casa/screen. decido entrar al twitter de minipimer.tv (a veces es lo que tiene el ocio, te acerca a la web 2.0). 23 twitts por segundo no son posibles de leer ¿me fío de mí? ¿me fío de mí en esta jodida casa de lo insondable? ¿de quién es esta velocidad?
los twitts anuncian la revolución. leil, que está en egipto se queja por facebook de nunca estar en barcelona para cuando la revolución sucede. los twitts caen pantalla abajo más rápido de lo que soy capaz de leer (y yo que he hecho un curso de lectura veloz…)
la revolución. plaça catalunya #nolosvotes #acampadabcn #acampadasol #yeswecamp #spanishrevolution #democraciarealya…
tags, twitts, roces con lo virtual, decido dejar la actividad cultural para otro día, cacerolada a las 9, asamblea a las 10. busco cacerola, dispositivos de ruido, cuchara de palo. busco bicicleta, llaves, gafas de sol las olvido. busco aire, voy.
mi casa está tan cerca de plaça catalunya que casi me parece vivir allí. en el camino encuentro a helio, uno de los hermanos pequeños que recopilo así como si me hicieran falta más… pasamos unos minutos riendo de cosas que no recuerdo, le explico lo de la cacerolada, que aunque no sé exactamente a qué protesta y aunque no se lo explico exactamente bien, me produce una enorme nostalgia de los caceroleos chilenos de los 80’s, cuando yo todavía no sabía ni usar correctamente una cacerola y sólo golpeaba siguiendo el flow del descontento, repudio al tirano. nuestros vecinos en su puerta tenían una bala que superaba mi propio tamaño kingsize de 8 años, una bala que hacía de etiqueta fascista, y al golpear yo la cacerola con mi entusiasmo prepúber, la empleada doméstica del vecino me grita “hija de puta”, y yo no entiendo y le pregunto a mi madre (porque para mí, no sólo a los 8 años sino hasta los entrados los 19, la derecha fue siempre una cosa ideal, algo que existía en las discusiones, una presencia maligna emergiendo del imaginario, la verbalización del enemigo pero nunca, nunca un cuerpo, una persona tangible) y mi madre alude a la bala y a algo que no entiendo, y sólo entiendo que intenta protegerme del fascismo, de la cara horrenda de la ideología. y así es como estoy en el centro de barcelona, 25 años después, cargando un tambor de plástico y una cuchara de palo.
en plaça catalunya hay mucha gente pero no conozco a nadie. helio me hace comentarios que después de un rato me parecen escépticos como los aforismos de cioran. helio se va a una reunión y yo me quedo buscando mi destino entre unas 1.000, 2.000, 10.000 personas que han salido de sus trabajos, que me parecen buenos ciudadanos, que ahora mismo quieren cambiar el mundo, que son jóvenes y muchos de ellxs catalanes, que hacen fotos como si fueran la mismísima cámara de videovigilancia del congreso.
real time distorsion. todxs juntxs ahora y ahora por 120.000 canales, pero siempre ahora, en la exacerbación del presente, en la apoteosis del tiempo real, no existo más que en mi inoculado hoy. no hay sangre, ni dolor, ni comparativa posible. emergencia 2.0, time is now.
la revolución era más viva por internet. helio dijo que aquí se venía a ligar. hay líbido, hay juventud, la revolució em possa, pero ¿qué coño es esta revolución si sólo hay gente y su tiempo libre? ¿de qué se trata esto de llevar pancartas con tags y almohadillas? las firmas, compañera maricarmen ¿son para la revolución queer? libre expresión en la plaça y fervor espontáneo, 5.000 firmas en 4 horas ¿para qué? “para apoyar a la plaça”. uruboros, tautología. recuerdo a kosuth y el arte conceptual.
comienzo a encontrar gente, muy poca, muy lentamente. nadie sabe quién organiza esto. pregunto que quién ha pagado el periódico que circula. nadie lo sabe. #democraciarealya. ¿cómo habéis podido crear un tag/nombre tan malo? ni por la democracia (que se erige como un histórico fracaso), ni por lo real (en un país donde la monarquía sigue existiendo para vergüenza general hay que buscar otros adjetivos) y el ya, interjección o sí. no. me niego a convertirme en un tag, me resisto a dejarme fotografiar por mi excentricismo sudaka de desconcierto revolucionario ante quien exige trabajo, ante la familia, epicentros sociales y dóciles del civismo.
y la contradicción es intensa, porque por no conocerles no me fío, y al mismo tiempo el desearles conocidos es apostar por los pequeños circuitos donde siempre somos las mismas. la contradicción es intensa, y se repite como el deja vu del real time.
llevamos 5 meses con minipimer.tv intentando dar con la clave de lo que serían las tecnologías colectivas. diseñamos un taller que proponía una pseudoasamblea para la toma de decisiones. el fracaso fue tan rotundo como fructífero: el taller fue de discusión. la segunda vez por razones prácticas eliminamos la parte de disgresión. el fracaso fue tan rotundo como fructífero: el taller fue práctico, logramos resultados palpables. esta situación pone en escena la distancia que hay entre el proceso y el resultado, y de paso aclara por qué ciertas instancias (como un taller de 4 horas) obligan a tener cierta metodología (e ideoogía productivista) si el objetivo es lograr algo concreto. nos hemos planteado que hay fricciones entre la cantidad de libertades y reglas, entre procesos y objetivos, que la línea que los separa es frágil y delicada y que la empatía no puede ser artificial como lo sería el hecho de apuntarse en un taller. los procesos no tienen plazos, sino emergencias.
llevamos 5 meses leyendo a wu ming, levy, negri, tiqqun y otros. en cierto sentido esta plaza acoge las definiciones de multitud, emergencia, inteligencia colectiva, invisibilización de la autoría, generación de mitos y a pesar de todo, en un punto me parece vacío. ¿habrán pensado todos ellos en que esto sería posible? ¿habrán pensado en que cuando la teoría europea revolucionaria y blanca se saliera de los textos devendría en esto? a pesar de todo, la multitud sonríe.
mi preocupación sobre el tiempo real es constante. es una traza de neurosis, seguramente. el tiempo real, según las inteligentes apreciaciones de santa laurita estrimera, no deja paso a la causalidad, no hay revisión del pasado ni del futuro, se diluye todo contexto en un presente continuo. a pesar de esto, la única consigna que logra hacer gritar fuerte y claro a la mayoría de la gente es “el pueblo unido jamás será vencido”, algo incluso demasiado anacrónico si se considera que esta revolución está auspiciada por twitter y que el 80% del “pueblo” del mundo no tiene acceso a internet.
durante la tercera cacerolada a la que asisto comienzo a leer pancartas espantosas. me acerco al chico que alza al aire una consigna que declara algo como: “que nos gobiernen las putas que sus hijos lo han hecho como la mierda”. me acerco al chico preparada para que sea mexicano (su camiseta dice en letras grandes miami, y abajo, cancún, puerto vallarta, acapulco;). le pregunto si la pancarta la ha hecho él. no es mexicano sino español y me dice que sí. le digo, manteniendo toda mi compostura, que su pancarta me parece muy clasista y sexista, que los colectivos de prostitutas han aclarado que los políticos no son sus hijos, que plantear que los políticos son hijos de las putas significa dar por hecho que éstas son unas pésimas educadoras, que no se puede discriminar a alguien por su trabajo, que si acaso a él le discriminan por el suyo. “es un juego de palabras sin más, cada uno con su opinión” me dice. insisto en que no estamos aquí para hacer juegos de palabras, que parte de las ideologías que supongo queremos establecer en esta plaza no son ni clasistas, ni sexistas, ni xenófobas, que debemos fijarnos en lo que reproducimos, que estoy harta de heteropatriarcado, y sin decirlo en voz alta me digo a mí misma que no quiero hacer ninguna revolución con este tipo de personas, que es un gilipollas, que no tiene arreglo, y que ojalá no le den nunca por el culo porque sería demasiado placer para un ser como él, que no lo merece. con lo de dar por el culo también muchas consignas. que no somos maricones para que los políticos nos den tanto por el culo… y yo me vuelvo pequeña y me dan escalofríos porque sinceramente mi sospecha es abundante y me duele un poco el ano de pensar que cualquier imbécil se crea que estamos yendo hacia el mismo sitio que, mientras la comisión de continguts no redacte el manifiesto general, no es ningún sitio.
pero los procesos no son unívocos y es por eso que mi escepticismo y mi emoción corren paralelos o se intercalan mientras estoy entregada a esta masa. la publicidad de nike y hyundai que corona el escenario dice cosas que parecen el slogan del social forum (borrado el nike, ya sirve). y yo que no había ni nacido en los 60’s estoy tan llena de nostalgia. una asamblea de 5.000 personas en algo se asemeja a esa idea imaginaria hinchada con fotos, películas y textos que nunca dejan de ser naif y que nunca me llevan al asco total sino incluso a todo lo contrario. y me llena de alegría estar acá, me llena de alegría porque hay mucha gente intentando organizarse, y lidiando contra las costumbres democráticas, la representatividad, jugando a la pequeña comuna urbana, jugando a no replegarse, a ser más, participando de las asambleas, dándose de cara con la burocratización, reformándola, asumiéndola en sus entrañas para luego escupirla, al menos esa es la idea, me río, supongo.
patri, quería contarte que hoy iremos contigo a ver a diamanda galas a la plaça del rei.

estoy harta. odio, odio a la totalidad del los gilipollas del universo. les escupiría en la cara. maldigo al imbécil que me robó la bicicleta el 24 de diciembre frente a can vies. maldigo al que me la robó esta noche frente a mi casa. les deseo mal, que se quiebren todos los asquerosos huesos de su cuerpo en un accidente y que nadie les ayude. odio los protocolos, la buena conducta, la corrección. reviento de ira, he hecho un corte en mi cráneo para que emerja esta lava roja que me quema los ojos cuando cae y escupo como estalactitas de baba inmunda cuando hablo. y mientras odio al mundo entero, entonces también me odio a mí. porque la maldita humanidad la llevo dentro y quizás con tanta ira soy más perro rabioso que humano y así me redimo un poco, o me saco sus absurdos gestos de encima. las manchas que me provoca.
anoche, en la última sesión de mi festival favorito de todos los que se hacen en barcelona, the influencers (ni el sónar ni el primavera sound), habló wafaa bilal. nos enseñó su trabajo situado en su cuerpo de iraquí, y planteó entre muchas otras cosas inmensamente inspiradoras, la relación entre el placer estético y el dolor estético. me quedé absorta. el arte siempre te está hablando de placer estético, de la experiencia estética como si esta tuviera que estar necesariamente vinculada a algo placentero, bello y bonito (en su versión más imbécil). yo ya estoy harta.
estoy harta del tabú de lo doloroso, de lo malo, de la rabia, de lo negro. si fuéramos pura alegría y bienestar seríamos unxs putxs autómatas. no way. yo soy mi odio y mi amor, yo sólo amo porque odio y sólo tengo placer porque me duelo toda entera y cada día. no soy ni masoquista ni hedonista, pero no me hace falta, mi rabia, mi odio y mi dolor lo tengo igualmente, igual como cargo con mi alegría, mi amor y mi placer.
estoy harta de tener que responder siempre a la pregunta de cómo estás diciendo bien, y más allá de los estúpidos protocolos de los que también estoy harta, me refiero a que decir mal es exponerme a que mi interlocutor tenga que sentirse obligado a persuadirme. nadie puede estar mal en esta cultura de mierda, nadie puede tener mala cara, tenemos que ser todas felices como la publicidad del ikea o del corte inglés. tenemos que estar todas drogadas de felicidad y mientras más felices mayor es nuestro triunfo, así pareciera ser. ¿pero a mí quién me tiene que convencer de que mi vida es una fortuna y de que recojo éxito por doquier? ¿acaso creéis que no lo sé? ¿acaso estar enojada no es compatible con tener motivos para, en otro momento o al mismo tiempo, estar satisfecha? ¿por qué no puedo decir que estoy fatal? ¿cuál es el eje de estabilidad que te rompo si te digo que estoy pésimo, mal, que vivo la desgracia y que siento dolor? ¿cuál es la publicidad que me cargo con mi inconformismo, la estructura precaria de la alegría que se hace trizas cuando digo el monosílabo “mal”? ¿acaso tu alegría es la mía? ¿acaso has estado toda tu vida feliz? ¿existe algo así más acá de la foto fija que promociona yogures con bífidus activo?
estoy muy enojada, estoy furiosa, me duele el ojete por el que durante toda esta mañana de domingo (con un estupendo sol iluminando a las familias que pasean en su día de descanso) he estado expulsando un montón de mierda putrefacta que tengo dentro, y claro, de mierda tampoco debería hablar, aunque estuviera reventando, aunque la mierda me estuviera rajando el ano.
es que esta cultura de mierda basada en el binarismo ¡no es ni siquiera consecuente! es que placer y dolor es uno más de sus binarismos y nos han robado una mitad ¡a punta de ibuprofeno!
ya está. estoy un poco más vacía.

hace dos días pude ver la manifestación por los recortes sanitarios. habían tantas batas blancas, batas bailando, gritando, batas con piercings, algunas, otras sin nada más que los ánimos de decir. se veían contentxs de tomarse la calle y yo dentro de todo me sentí un poco extraña, un poco fuera de contexto, sin el dress code o qué sé yo. mi sentimiento de no pertenencia no era evidentemente porque la causa no me tocara (o más que eso, cualquier oportunidad que me den para gritar en la calle, me la tomo), sino más bien porque sentía que toda esa gente estaba haciendo un gesto extraordinario para salir a la calle, como quien va de vacaciones a honolulu, o prueba los saltamontes fritos. una aventura única e incluso algo excéntrica. un juego.
luego de eso me fui.
por la noche, intensas disgresiones sobre el arte. siempre se decía que “(hel)arte era cagarse de frío”. y sí. a veces la aridez del arte, su estúpida autorreferencialidad pretenciosa, enfría.
encontré una nota que apunté sobre un T10 ese día: “hoy he sentido muy fuerte el aliento de las personas”.
CLAVE: marianissima
a veces llegan feedbacks emocionantes como el de marianissima.
yo la veo tan elegante, tan rotundamente rara, una diosa de lo amorfo, un color tan bonito, semblante auténticamente tierno, y una dicción absolutamente sexy…

yo soy de las que no tienen internet en el teléfono. yo soy de las que (todavía) se emociona de ir en un autobús navegando en internet, como si los viajes se cruzaran o pusieran en tensión sublime, como si fueran viajes los del ciberespacio que se queda manifiestos ante un desplazamiento real. me emociono como ante el proyecto de tren instantáneo de parra, mucho más económico que cualquiera de estos operativos.
el internet de este autobús es frágil, delicado. como el sueño de mis vecinxs, no como el sonido del móvil de dos asientos adelante (una salsa estruendosa). es frágil y delicado como una uña rota, como mi concentración y perseverancia, como la duración del tiempo de viaje que se comprime en mi coito con esta máquina.
pienso, como si no hubiese rango ni compostura, en los paisajes que se mezclan, ver pasar arbustos secos, trozos de mar, discusiones estúpidas, olivos, preguntas imposibles, desgano, tedio, alegría, ramas muertas, unos mails sin sentido.
hasta que se pone oscuro.
desde el post anterior he reflexionado con más frecuencia (y no por eso con mayor profundidad) sobre esta afición mía por la verborrea, que por cierto creo que se ha intensificado en el último tiempo debido más que nada a un oportunismo suyo muy acorde a la contingencia. mientras más instancias de debate, exposición o silencio hayan, más hablo como una radio, un televisor, un altavoz acoplando.
lo maravilloso es que en el momento en que hay sinergias de calidad variable, emerge de mí el sonido que muchas veces roza lo inaudito, quiero decir, muchas cosas de las que digo no las había pensado antes. el reiki opera de forma similar, sólo que yo hablo de algo menos cósmico, menos universal. no se trata de una energía “sana” ni armónica, diría que más bien de todo lo contrario.
llevamos meses preguntándonos qué coño significa tecnologías colectivas, y hemos estado gastando el tiempo en dar con una acepción asamblearia, dar con el proceso, la metodología que facilite el incidente, y todo lo demás.
si hay algo que tendría que definir las tecnologías colectivas es que es algo que no te puede suceder solx. y digo suceder por imaginarme a mí misma como un tubo hueco que es atravesado por lo colectivo, y ahí puedo justificar mi verborrea, mi necesidad de hablar con otrxs (que es muy distinto a escribir, a lavarse los dientes mientras más de la mitad de la ciudad duerme, a pensar en lo trascendente).
luego por qué escribir, o por qué hablar, o por qué dejar de una manera u otra algo “fijado”, y cómo es más fácil que se quede “fijado” cuando se ha hecho con otrxs. gestos performativos del habla, le dicen a veces. ¿existe una manera de enunciar los gestos perfo-colectivos del habla? ¿alguien les ha puesto un nombre?
aun no es hora de morir, sólo de dormir.

no voy a quejarme más de mi falta de tiempo. tengo que aprender a vivir con ello. he hecho tantas cosas y me quedan tantas por hacer que los lamentos son lo menos provechoso, inviables.
hay momentos en que me viene una nostalgia ciega, bruta, violenta. no dura más de un par de segundos. el streaming es la materialización de esa figura absurda que es la ubicuidad, una más de las ficciones que nos hacen sentir lo inmenso a través de un cable.
ni tan inmensa, ni tan nostálgica, ni tan falta de tiempo. tengo 32. aries, ascendente tauro, luna en capricornio, cabra. cuernos encarnados. cuernos como narices, ojos y contraseña. cuernos acaramelados, sangrantes, aromatizados con anthrax, en formol.
nunca fui la más guapa ni la más fea, quizás sólo la más grande.
a veces me gustaría ser mucho más grande de lo que soy, tan inmensa como para tragarme cualquier duda, límite o frontera (geopolítica o abstracta) con un par de charchas, con una uña del dedo del pie.
ni la más inteligente ni la más tonta, nunca fui. quizás la que más hablaba, con reparos lo diría, con algo de pudor incluso, sólo por decir.
32 años, 3 países con sistemas democrático; dictatorial; transición a la democracia; y democrático (again, repetido como un cromo). 32 cumpleaños cuyas estadísticas geográficas se distribuyen así: alemania (6), chile (19), españa (5), inglaterra (1) y méxico (1). gana el sur.
32 años que se estiran y materializan en un intranquilo devenir, inquieto esplendor de la luz o trágica expresión de la oscuridad, nada rotundo, el cuerpo en perfecto estado, vitalidad normal, los años se manifiestan con alegría, aun se presentan coqueteos con la delincuencia y de toxicomanía no se puede hablar sino como falso inconformismo hacia la productividad.

las últimas semanas han sido un maravillosos ir y venir que no cesa, recolectando afectos y percepciones, extrañas a ratos las mías propias. aviones, trenes, teléfonos sin batería (¿se cambia la hora aquí?), comida fast, de regimiento, comida en la maleta, tráfico de quesos, comida del todo buena, aunque no importe.
estoy con delay. tanto movimiento no me permite escribir en el blog, y como no es una necesidad vital, se va aplazando. este post debería llamarse “roma again”, debió llamarse así cuando debí haberlo escrito. hoy sólo puede ser una vana forma de recordar el pasado, un recordatorio crónico para imprimirlo en la pantalla, para recurrir a nuevas memorias, las de quienes leen, implementando el acontecimiento con imaginación sabrosa.
volví a roma casi 5 años más tarde. pude hablar (mal) la lengua local, preguntar el precio, el nombre de una calle, cuánto tiempo que haces lo que haces, las banalidades de siempre. pude recordar la boca de manuel modulando claramente para mi propia aprehensión fonética palabras como es-tra-qui-no, ston-tza-ta, cat-za-te.
absurda odisea la de asistir en calidad de artista a un festival basado en el arte extremo del cuerpo (o lo que en los libros de arte se llama body-art). quienes me conocen sabrán que lo más cercano al body-art que he hecho en mi vida fue la boda-art, y que por afinidad, curiosidad o interés mis andanzas han estado bastante lejos de dicha disciplina (de cualquiera de las dos) a lo largo de mi vida. y así que mis visitas a roma van teniendo como común denominador palabras con la combinación de letras bod_ y art. por lo mismo otro común denominador ha sido sentirme un poco fuera de contexto. el “qué hago yo aquí” me aborda de igual manera en el momento en que me encuentro ante un juez que pronuncia de memoria artículos de la constitución que me obligan a fidelidad y obediencia, así como cuando me encuentro ante mozas que se incrustan sendos ganchos en la espalda. guardando las proporciones y los contextos (que en ambos casos son de una amistad admirable, un afecto sorprendente y unos ánimos encantadores) roma me ha hecho sentirme fuera de lugar.
será porque es una ciudad en la que en medio del diluvio automovilístico aparecen cadáveres históricos como el coliseo, sin más. como si fuese normal tener ruinas de esa calaña en medio de la vida cotidiana, como si fuese normal vivir en la misma ciudad en la que hay un estado de 900 habitantes (el menos poblado del mundo), y así el planeta llega a parecer más pequeño y menos importante, y la autorreferencia no existe sino como práctica tácita, o un don. me gusta ir a roma porque es un constante ejercicio de memoria y desdoblamiento, y porque voy poco, sino perdería toda gracia…

necesito tiempo y ya no se compra con intenciones. cargo con un super dildo en la mochila, con un portadocumentos pesado y muchas intenciones de escribir. pero nada nuevo me vuelve a pasar. lo mismo de siempre es que una existencia intensa sobrepasa el incidente que es escribir con toda calma, o la prisa pertinente en estos juegos de espejos, de reconocimiento prematuro, que son las 2.0. entonces todo se vuelve fragmentario, no hay un registro como este (o este nunca ha sido el registro pero lo performa, como yo tristemente cada vez que cojo una cámara, que tecleo sobre el ordenata, performando la tecnología como la mala alumna que soy). la experiencia intensa, eso que se escribe, que se fragmenta en un registro, parece un plato roto o algo menor.
· de cómo deviene una discusión sobre la lucha de clases en un bar vegano en tomatera de sidra, pasando por el análisis especulativo de la diferencia entre ciberfeminismo y feminismo cyborg y de como insisto majadera con el agua en la mano que somos yonquis para este estado en permanente disolución.
· que nunca voy a tener uno de esos celulares que son mi fetiche, que me mojan toda entera por entre las piernas, porque ninguna compañía se fía de mí como buena clienta, porque no gasto más de 10 euros al mes, por eso soy una indeseable para cualquier compañía de teléfonos del mundo.
· la marihuana no es nada al lado del cóctel de drogas que veo cada día en la calle (en los supermercados, en las farmacias, en los dormitorios). sospecho que puede estarme afectando. pero no me importa porque yo sé (gracias jorge por el testimonio científico) que ni foucault, ni freud, ni benjamin, ni cocteau escribían sobrios.
· la definición de un proyecto de investigación, o de cómo mi vida practica la observación participante, y yo sin chistar me dejo llevar por tan demencial mala interpretación de la academia.
· cansada de tanto vocablo anglosajón, twitter, hacker, queer, speed, crisis. del cansancio terminal, que viene del buen dormir o simplemente de la llana acumulación.
· devaneos infames: yo sí sería una buena ama de casa moderna, limpia, ordenada, polivalente y mala para cocinar. devaneo infame 2: yo sería mejor feminista si no limpiara tanto.
· de como tú, campesina de postguerra, me narras desgracias y desaveniencias a través de una ventana de chat, y yo respondo con buenas intenciones, fotos cachondas, para que termines diciéndome que nuestra comunicación es disfuncional.
· quemo dvd´s con una perseverancia admirable, soy lo más parecido a una fábrica de salchichas que he conocido.
· me hago una paja colosal en el baño de un autobús. como la fantasía es lo más grande (e imagino a maradona besando una pelota de fútbol cuando lo escribo), me corro con cuentagotas al ritmo de la m-30.
· o mi vida se ha convertido es una fiesta, o es que voy a muchas. al menos así me siento a ratos, cuando extraño el ocio que no es del precarix, ocio a secas, ocio radical. lo demás es estar siempre haciendo algo.
· de cómo ya me he habituado a que las máquinas fallen (yo impertérrita, ya no se cae el mundo, ya no hay maldiciones ni llueve sobre mojado, sólo reiniciar y volver a meter el cable. no pasa nada, ya está, ya). para ser una buena cyborg hay que asumir el lumbago electrónico.
· cuando salgo sin ordenador duermo más. leo, hablo, paseo, cuento las cacas de paloma que hay en los monumentos ecuestres. cuando salgo sin ordenador hablamos por teléfono, usamos más los sms, como si fueran nuestro chat tullido de emergencia. cuando salgo sin ordenador, sin compromisos ni dignidad, cuando intento descifrar una multitud a golpe de ojo, 3 palabras, mi cuaderno, e intento establecer vínculos con la memoria reciente (la del caché). cuando voy viuda de mi ordenador toda convulsión va por dentro. tengo un reloj, un teléfono, todo prótesis que olvido, tan nimias son, y hablo de máquinas sin parar, de tecnología, a veces cito a las 3 lauchas que he leído, relacionamos aspectos desconectados, hablamos, hablamos, hablamos y toda la fragilidad se me presenta inmensamente coherente.

cuando estoy tan cansada hago cosas que no haría estando sobria. me hackeo a mí misma.
me voy unos días, dejando mi prótesis favorita descansar. prepárate para cuando vuelva. el cortocircuito ya empezó.

he desaparecido unos días de este blog. hay amistades que son más escriturales que nada y mi amistad con ella es así. aunque estemos juntas, cara a cara, ordenador contra ordenador, patas con patas, nuestro devenir me parece más literario que cualquier cosa. así es como podría enseñarle este texto a ella para que lo corrija antes de publicarlo. pero no lo haré, no hace falta, prefiero hablar de ella y que lo lea en la web 2.0 como una cualquiera, anónima en su IP (que probablemente será la misma que la mía), como una cualquiera con la que me resuelvo en comentarios amorosos o destructivos, pero sin daño, por el placer de leer lo mismo de forma distinta. así entonces una paradoja. tantos textos y en el blog ninguno.
la conocí en el taller de escritura crítica de la escuela de estética en santiago hace 10 años. ella de alumna, yo de post-adolescente, ayudante del profesor. creo que yo pesaba 10 kilos más que hoy y ella acababa de parir su segunda criatura. caí rendida ante un texto suyo sobre los punks. desde muy temprano he sido fetichista con la inteligencia, me seduce. y con la inteligencia bien escrita, peor. babeo (mentalmente). me gustó, hablando seria, llenándose la boca de referencias literarias y teóricas, así la recuerdo, elegante, sin despilfarrar como los pobres demasiado el conocimiento. recatada, como todas las putas cuando son auténticas.
supongo que hablamos después de la clase en el baño. suele sucederme, los baños públicos parecieran ser excelentes lugares de contacto. hoy me ha dicho que ese día me encontró inteligente, una niña inteligente. atracción por la cabeza pareciera ser lo único de esta historia. pero no es justo decirlo así. se queda corto como cualquier descripción humana de este blog.
ella es mucho más depravada que yo, es evidente. sus prácticas radicales. sus fantasías las hace realidad con cojones e internet (un estupendo aliado en casos como este). yo tengo afición y curiosidad. y la sigo sin juzgarla, porque en realidad nadie puede juzgar la perversión cuando no es propia y busca asilo en la práctica obtusa de unxs pocxs, tan suyos los espacios ocupados en cualquier ciudad, representando que las películas son simples esbozos de una experiencia frágil e inmensa que nunca nadie podrá ver en una sala de cine.
tú me dijiste si acaso esta era la única pija a la que le perdonaba serlo, y sí, de las pocas. soy tan clasista que no aguanto el pijerío, a veces me lo he llegado a tomar como un defecto personal. soy clasista, el clasismo es malo. eso dice la izquierda, no se puede ser clasista, sin más. y yo toda una vida odiando a los putos pijos. y aun así los hay de todas clases, y yo no soy ortodoxa. las perdono cuando su inteligencia supera su clase, no es relevante entonces tener sirvientes o no saber liar un porro. me redimo de mi clasismo invertido, desclasamiento rojo, izquierda maligna, again.
y tal, que me distraigo. la artífice escribe hasta por los codos, al menos así me la imagino cuando no la tengo cerca (que es casi siempre) sentada en una mandorla de sábanas sucias, con algún amante, en alguna práctica abyecta y con una mano rascando un pancito duro. aprecio cualquier migaja como si fuera manjar, un twitteo, dos palabras, 140 caracteres.
nos apuntamos una vez a un taller literario, los martes por la tarde. íbamos, bebíamos vino (poco), escuchábamos los textos del resto y hacíamos algún ejercicio. una tarde me dijo que fuéramos a una orgía sexual y lo hicimos. yo una mezcla de hermana pequeña, compañera de clase, amiga y cómplice, putón en potencia, demasiado buena alumna al fin. nos enfundamos en lo que había de látex en el armario, maquillaje y juventud. lo que escribí, que debo tener en mi arqueología de bits, lo publicaré otro día. cada una hizo una crónica de lo visto. cuando lo leímos en el taller (ella lee muy bien, yo le hago empeño) los ojos atónitos de nuestros compañeros de clase sólo pudieron soltar que teníamos una imaginación desbordante y una compenetración profunda a la hora de homologar las fantasiosas historias que nos montábamos. una ficción. una situación a veces puede resultar tan espantosa que se resuelve como ficción. cuando algo resulta abyecto al punto de lo inimaginable. y no es para tanto, o me parece que no era para tanto.
hace dos años la encontré de candidata a consejal. me dio un labial con su nombre impreso sobre papel rosa (advirtiéndome que debía ser petróleo en estado puro). hace un año con la encontré como siempre igual de perversamente elegante y bella, inteligente y culta como una dama. su amigo, un programador informático, se enternecía burlonamente de mis radicalidades fashion. ahora está aquí conmigo, screen to screen, “sólo puedo compartirte mi cotidianeidad” le dije antes de que llegara, mientras me hacía esperar semanas y días, perdiendo vuelos o taxis o el corazón, o cualquier cosa que no tiene ninguna importancia, porque llegó y porque supo entender muy bien mi advertencia. por eso no he escrito mucho en el blog.

recién después de dos días salí un poco de lo que terminó siendo un gran resacón (no tanto por lo que me metí, sino porque fue la antesala del pánico que me esperaba), haciendo colosal ingreso a la inestable balsa de mis hormonas. con estas hormonas que tengo no hacen falta lxs enemigxs, lxs llevo dentro y hacen aparición una vez al mes. mis hormonas esta vez me contactaron con el dramatismo más grande y profundo de la humanidad haciéndome olvidar todo. pero ya bajó la marea. he vuelto a mis cabales y voy a recapitular.
el día viernes 28 de enero la sala estaba llena y a mí me dio por hacerme la graciosa cuando me llevaron al escenario. en un escenario mi mente no piensa. soy como un cable conductor. hice un foto con el móvil de santa laurita estrimera y no usé gafas para no ver a quiénes estaban allí. hoy, que me llega la foto, reconozco algunas caras, aunque desde el principio supe que más que un documento histórico se trataba de una suerte de experimentación estética con las posibilidades de la cámara del android.
a veces pareciera ser que enseñar un proyecto significa su fin. después del viernes sé que con suerte podría llegar a ser el principio del fin. lo más interesante de esto sólo puede ser ver sus efectos en lxs otrxs, como si se trataran de un huracán construido en un laboratorio doméstico, con recursos limitados, obscenamente limitados. nadie, ni yo misma reparé en el proceso de producción. se recurre a la memoria del agua, en casos como el mío, al leer cosas que son olvidadas en tiempo real en el plano consciente. preocupada de la carne más que de la teoría queer es que estuve empollando literatura, internet, bases de datos y acción.
para ser sincera creo que debo escribir los efectos del documental dentro de unos cuantos meses, porque ahora estoy recién suscrita. efectos de primer orden:
una mujer ve la luz, 3 adolescentes deciden dedicarse al postporno, 2 profesoras comentan el documental en sus clases. un espontáneo decide traducirlo al serbocroata. confesiones personales. a una tía le viene un asco enorme al día siguiente mientras come almejas porque imagina que está comiéndose un coño. dejando el plato a la mitad sin saber cuándo será capaz de volver a probar una almeja, deja reposar la anécdota hasta que tres días después me la describe con inocencia. a veces la gente pacifista no se da cuenta de la violencia que hay en sus “instintos” domados por la normatividad. llegó el año del conejo.
por si alguien no ha visto los primeros 3 minutos, aquí están:

me niego a creer en la inteligencia colectiva, me niego y prefiero destrozar esa fe maquínica, pervertirla desde mi cráneo, mi coño, mis patazas de animal triste. no soy vaga, pero la inteligencia es algo demasiado rotundo. propiamente dicho sea esto que aquí sigue: soy una disidente de la inteligencia, soy su negación. por eso no voy a trabajar para nadie y cuando lo haga involuntariamente lo haré blasfemando. vomitaré sobre cada palabra que empiece con la letra trabajo, inteligencia, velocidad. me ralentizaré voluntaria, aumentando parámetros de intensidad. llevo soñando desde hace días que soy un tubo.

hace menos de un mes un extraño me abordó en una librería del centro de barcelona comentándome acerca de una edición de lujo sobre el trabajo de un coreógrafo catalán. rápidamente quedó claro que no sabía mucho de dicho personaje, pero al parecer no era lo más importante. iba bien vestido, todo de negro pero con gracia. yo iba hiphopera de la mina y con el pecho hinchado de amistades legendarias y cannabinol. la conversación se vuelca hacia la miseria de lo pedestre: dónde vives, qué haces, cómo te llamas. tiene personalidad el mexicano, pero no lo suficiente como para hacerme mirarle a los ojos. ni como para crear un personaje. ni como para pensar algo sorprendente o desarrollar demasiado alguna idea. contesto con monosílabos cuando puedo, sino con palabras de pocas letras. en un momento dado pronuncio la palabra imagen y él comprende magia, dando con una palabra clave para lo que sería su siguiente historia, un episodio de ciencia-ficción esotérica ambientada en el desierto yanki donde los protagonistas eran su amigo, otro personaje cuyo nombre no recuerdo y una rana mágica. total, que la rana concede cualquier tipo de deseo que se le pida (ej. amor eterno), y que su amigo la ha conseguido y después de un tiempo ha decidido dársela a él. en un gesto de surrealismo extremo, creo toda la historia y me descojono cuando la rana ahora se exhibe ante mis ojos, se deposita en mi mano, y decide seguir su camino junto a mí. no me lo puedo creer. la ambición me llena entera toda, me veo a mí misma dando vueltas en un globo aerostático alrededor del planeta sin parar. el tío (a quien ya no veo como un hombre sino como un benefactor directamente importado de los ángeles (california) puesto por casualidad ante mí en una librería) me aclara los detalles (lo que en chile se llamaría la letra chica) que son 3: desear aquello realmente; que se trate de algo factible; poder procurar las condiciones para su realización. yo que en ese momento estoy totalmente idiotizada por las posibilidades potenciales de la rana no reparo en sus condiciones. le ofrezco uno de mis deseos de año nuevo y le sale “inteligencia” (cómo no, ha pillado a la única colgada que podría comerse lo de la rana, y eso me parece que ya es bastante). a la rana le hago una especie de estrangulamiento con las manos sudadas por la ambición. quiero, quiero, quiero. la rana mágica, en mis manos. es de plástico. me la meto al bolsillo. le agradezco mucho el regalo (que me comprometo a entregar a otra persona dentro de un tiempo prudente (¿cuánto?), uno o dos meses). le pido su dirección de e-mail por si se me olvida el sortilegio (que por supuesto ya he olvidado) y hago referencia a una novela de bolaño a propósito del nombre de su web. hasta ahí yo con la rana mágica y todo su poder. pero pasan los días y me doy cuenta de que es una estafa. es decir, la rana es una motivación para centrarse en un objetivo determinado sin miramientos, y eso, claro, tiene sus consecuencias. pasan los días y me dan ganas de escribirle al hombre (ya no mi benefactor) pidiéndole su dirección de correo postal para hacerle inmediata devolución de la rana. incapaz de centrarme en un solo objetivo, me parece que su efecto se orienta a la persecución obstinada de un resultado, y mi humanidad no está capacitada para responder con tal voracidad a muchas cosas distintas. la rana exige dedicación absoluta (como dirían las bases de una beca del conicyt), y yo en mi humilde capacidad, podría obtener el resultado pero seguramente a costa de un proceso descuidado. más allá de la dificultad y en práctica decido revaluar las opciones, la rana tiene un potencial que quizás no he sido capaz de determinar, quizás deba pensar en otro tipo de deseos. pero pasan lo días y no sé qué pedirle. entremedio se agotan los deseos que reparto y me queda que tendré un año multiorgásmico, que seré una precaria ejemplar y que me liberaré de superficialidades. ok. y la rana duerme en mi bolsillo. la verdad es que me debo dar prisa, pero no doy con la idea ¿sería demasiado pediros ayuda? gracias, seré generosa.

desde hace 6 días tengo un dolor de cabeza horrible que no sé reconocer. nunca he tenido sinusitis ni migraña ni neuralgias ni un tumor, nada. he sido básicamente sana. convivir con este dolor (que no amaina con ibuprofeno) me ha hecho pensar en todxs esxs poetas y artistas enfermxs para quienes el dolor se convierte en fuerza creativa. quizás ha llegado mi hora. poeta maldita por la neuralgia, mi hora de padecer. en práctica se siente como si te atravesaran con un fierro helado la cabeza transversalmente, como un apretón macabro dado a pura presión. el sentido atrofiado se retuerce, no se expande sino como niño asustado y obliga al cuerpo a menearse con lentitud. toda yo ralentizada, a 12,5 frames por segundo. luego la evasión de cualquier cosa moderna o divertida, las drogas, el alcohol, los sacudones. eso sí, la marihuana la sigo consumiendo porque sé reconocer ampliamente sus facultades terapéuticas y antiinflamatorias. total, que mi cabeza sigue así, y no sé si con los días el dolor disminuye o es que mi acostumbramiento crece. intento dedicarme a tareas física e intelectualmente flojas confiando en que pronto esto acabará y podré dedicarme, con todas mis facultades, a actividades más exigentes (si es que no me acostumbro definitivamente al estado distendido del vivir al que el dolor me obliga y al que yo me someto con los ánimos de la mejor sumisa del continente).
no fue esto, pero sin duda ayudó, lo que hizo que este año comenzara sin planes ni objetivos. estoy madurando o me vuelvo jipi y cómoda. durante los primeros días del año me llegó una rana mágica concede deseos y no he sabido qué pedirle. incapaz de centrarme en un solo objetivo, la verdad es que sigo tranquila. el invierno pasa y hay sol. y muchos frentes abiertos. quizás el rizoma ha llegado a mi vida de forma práctica.

desde que vivo en europa cada vez estoy más segura de que la calidad de la materia prima de los alimentos es mejor aquí. me refiero a aceites (y lípidos en general), harinas, azúcares y casi todo. también las normas relativas al uso de químicos es más estricta y existen lugares que han zafado de la prohibición de lo no pasteurizado (francia). es así como la gordura del viejo continente es menos visible y menos mórbida que la del proletariado chileno (por hablar de algo conocido). y es así como una sílfide europea se zampa un bocata de 50cms. con toda tranquilidad mientras una rechoncha chilena se prohibe un canapé con la máxima angustia. mi teoría es empírica más que científica, no he revisado estudios ni cartografías reales, sólo son supuestos y observaciones a partir de mis propios hábitos alimenticios y cómo éstos modifican mi fisionomía, la casa donde vivo.
no sé por qué he soltado todo esto si en realidad venía a hablar de otra cosa. venía a hablar de comida, o de procedimientos sobre la comida. comienzo otra vez.
desde que vivo en europa me he visto enfrentada a modos de hacer totalmente ajenos. es cierto que la lengua castellana se comparte entre el continente sudaca y el estado español, aunque más bien diría yo que todas las versiones están inspiradas en la misma fuente a pesar de que los engendros en los que las derivaciones se convierten no tengan necesariamente nada que ver. en españa se debe volver a aprender a hablar, las cosas se llaman de otra forma, no se trata de aprender un sistema nuevo, sino detalles, gestos fonéticos, fragmentos, sobre todo sustantivos, materiales, vegetales, eufemismos, insultos. luego la construcción de una frase con otra gramática, apenas ligeramente trastocada. o despertai, despertás, despiertas, sutiles versiones de lo que en teoría es el mismo significante. otra disgresión.
desde que vivo en europa me han dicho de mi ignorancia respecto a la forma correcta de preparar los alimentos. normatividad culinaria, nadie se salva. de una forma extraña todo conocimiento práctico previamente adquirido se ve deslegitimado en un segundo, una mala cara, una negación, no es así, y la enorme olla llena de mejillones (que no choritos) cocinados al vapor de vino blanco con perejil y cebolla se queda abandonada 3 días hasta que comienza a apestar todo el entorno de la cocina. y se va a la basura. hay que aprender que el café se prepara de una manera (italiana o americana), que con leche no se toma después de comer, que los lácteos y el pescado no se llevan y que el maíz (que no choclo) es básicamente comida para cerdos (no chanchos) o vegetarianos. hay que aprender a moler el tomate, a bañarse en aceite de oliva, a la cocina como antro del aceite. aprender a abandonar las manías ansiosas, abandonar el paradigma del “bistec a lo pobre” o del “sánguche de pollito falso”. de paso invalidar cualquier bacanal pretérita, una pizza del alto del pentágono chorreada con queso mantecoso (porque es el único), porque simula petróleo en abundancia y espesor. invalidar un festín de golosinas grasosas, un pollo relleno de cualquier cosa, un cuye relleno de ron. invalidar los mariscos en plan salvaje, el apaleo de locos no existe. volver a aprender modales, deseducación, involuntaria (des)integración. aprendí a pintarme las uñas a los 30 años y todavía lo hago mal. mal digo todo lo que no entiendo y mal digo cuando entiendo (porque pronuncio mal). aunque suene grandilocuente no tengo país de origen. nací en medio de una lluvia de esquemas en constante descontrucción. nací en europa por casualidad y sólo para no ser de allí.

todavía tengo las lágrimas de malena pegadas a la cara. llegaron como un sueño a mezclarse con mis sudores. amor, amor jugoso, amor primitivo, indeleble, mezclado con mi baba chorreteando por la almohada. te amo me dijo, lloraba y se fue. dejó su alisador de pelo, dejó un bote de jabón biológico de lavanda, y pensé que era su chaqueta de cuero la mía. después se fue vania, cuando desperté con resacón de mí, de mi sueño, de lo que le balbuceé a las 6 de la mañana, que a pesar de viejas (casi) no teníamos la prisa de nuestras vidas orientadas a la coordinación grupal. llegó tarde, la alcanzamos tarde, le dije. y por primera vez creo que me dijo qué importa, o lo imaginé, a ella diciéndome que algo no importaba, que no tenía importancia nuestra falta de impecabilidad. dormí pensando en que siempre saca su tajada, al menos se va con algo más que chuches ibéricos en la maleta. sus lágrimas hidratan mi cara. vania se fue sin lágrimas porque no es de caballeros llorar en público. me preguntó que dónde nos veríamos la próximas vez y entre las alternativas que me dio elegí istambul. dobló sus cosas 20 minutos antes de partir, una mochila ínfima, sin cables (me debes las fotos golfa, cuélgalas en megaupload), sin ordenador. hoy sentí que mi vida era poco para darles y que mi obstrucción mental no me permitía discernir suficientemente qué objetos posibles darles. me quedo planchada, con un gusto en la boca que no puedo clasificar porque me quedo resfriada y humilde. este año comienza tan lento y no importa porque no tengo prisa, por ahora.

este año podría plantearme cargar menos el lápiz sobre el papel cuando escribo. pareciera como si le estuviera clavando el boli, como si tratase de rasgarle las líneas, matar el papel. cada vez lo hago menos, este blog casi en su totalidad ha sido escrito sobre un teclado (y siempre la misma duda ¿cambia esto la forma de escribir?). podría dejar de gastar milésimas de energía pulsional en esa fisura de mi fuerza, que sólo aja, que no mata. podría desplazar la presión a otro punto, la intensidad de la letra, no como algo físico, no como algo dolente, no como daño al soporte, ni marca, índex de la tensión de mis extremidades. preferiría este año dosmilonce invertir esa mínima fuerza pulsional en el espacio de la palabra misma, que aunque a ratos es descompuesta por la pereza o la ausencia de deseo rotundo por inscribir alguna observación básica y simple, persiste en su recurrencia como un gesto, como un carácter indomable, como un defecto de fábrica (me sudan las manos), como un lunar o cualquier cosa que estará siempre allí, cargada de insondable compañerismo (o más que compañerismo un siamés), una relación siamésica entre yo y esto que escribo. dosmilonce años de producción escritural, que otros llaman historia (aunque sean la mayoría inscripciones bastardas de corazón a corazón), transfusiones, mensajes cifrados. y yo seguiré como un zombie en estas lides, porque me gusta y me sale del coño (decir que lo hago por necesidad sería mentira, un tic poético y nada más), porque soy conmigo misma en la sumatoria sucesiva de letras significantes, mientras controlo la dureza con que maltrato al papel, mis ojos, mis manos, mi carne toda, mis espasmos lúgubres o frescos, mi odio, mi verborrea silenciosa, mi emoción más profunda, desdentada, balbucea.

no hay mayor disturbio que leer a bolaño por la calle. náufragos 4 perros por el mar mediterráneo. seguro que es una exageración, como la vida misma de un cura que es poeta, una exageración como tantas, como la chilenidad y el verbo cantado, recitado en décimas, en discursos de iglesia manchados de humor popular, picardía sosa, cuando el lugar común se vuelve excéntrico.
la amistad es agua dulce, estar con ella, chocolate. y es tan fuerte su espesor que me pongo a citar vértebras de mi pasado reciente (¿qué no es reciente a los 30 años, cuando se equilibra el cuerpo humano en la cuerda floja que separa pulsión de sensatez para terminar haciéndose un paja dulce con ese hilo?), vértebras recientes, huesitos amados, corriendo en paralelo, lejos, cerca; los huesitos bailan, se mecen, se rompen y suturan (qué palabra más chilena) para encontrarse cada cierto tiempo con el pelo más blanco, el culo más gordo, la sonrisa más hundida en la cara, el fanatismo alcohólico, el horror grupal a organizarse.
malena quiere que hable de ella. pero cuando hay amistades que son como tatuajes, no se está hablando de una persona, no hay nada que decir de un nombre o un cuerpo. se trata de un fluido, una vena, un pedazo de piel que estará encarnado para siempre.
siempre bolaño se quedaba sobrevolando su historia. bolaño era un ángel y se murió de cirrosis sólo para sacarnos pica. él pudo mantenerse al margen y mirar todo esto desde lejos como yo no puedo porque siempre estoy dentro de lo que escribo y no me rodeo de intelectuales que hablan de poesía sino de gente común que habla de sistemas operativos, anchos de banda y de cuánto morbo les da un movimiento. me pregunto si lxs amigxs de bolaño le pedían escribir sobre ellxs. ¿será la novelista feminista diamela eltit, será el cura pedófilo (el profesor de marxismo de la junta) el cura valente? me pregunto si bolaño se estaba vengando al escribir de todo esto (seguramente de mí se ríe por reconocerme por descarte en su arquitectura perfecta).
el 24 de diciembre me robaron la bicicleta frente a un centro social. cuando perdí el reloj en parís me quedó claro que perdía el tiempo aplanando escaleras en los museos. de este hecho no sé sacar una conclusión tan fácil, sólo el tedio de tener que procurarme nuevamente mi autonomía sobre ruedas.
bolaño no andaba en bicicleta, tampoco soñaba con reactables que pasaban largometrajes en una pantalla redonda e inmensa como una paella comunitaria, ni pensó que su escritura inflamaría el deseo de una adolescente (que por supuesto no fui yo), ni que las cosas seguirían igual, igualmente bellas y tediosas e irresistiblemente claras, siempre allí.

los ordenadores deberían cambiar de aspecto, de forma, siento que tengo los dedos crespos, la vista realmente atrofiada. ya no me apetece escribir. voy a desarrollar la habilidad de dormirme hablando, voy a intentar hacerlo sola. no hay mayor sinceridad que esa, no hay mayor intimidad. el lugar donde a los peces les salen pelos.
se acaba el plazo de fin de año. enumeraciones simples, cronómetros, afectos. mañana minipimer lo tira todo por la ventana (desde un plató lleno de luz artificial). este año ha pasado rápido, tanto que empiezo a hacer recuentos antes de tiempo. este teclado es torpe, me atrofia el tacto. y estos dedos sumisos desean en realidad clavarse en la rebelión de tu coño. fuera de aquí, incluso en la misma ciudad. deben ser los efectos de mi solsticio de verano desplazado, mi eclipse de luna al otro lado. mis hermanxs son espejos rotos fabricados con el mismo tipo de vidrio que yo. mandalas de píxeles, reflejos perversos, hoyos negros, voz.
una botella de agua y un candado de hematomas (pipas tijuana). reímos sin parar hablando de otras cosas. compartimos el amor, las bragas (los jugos) y los plugins. sospechamos que tiene bulimia.
cada 13 de diciembre, dos días después del cumpleaños de mi hermano, se celebra santa lucía. yo, atea de nacimiento más que por vocación, me enteré de la festividad como una anécdota familiar. como a los 15 años, probablemente buscando iconografía kitsh en algún mercadillo pobre, por casualidad me hallé cara a cara con su imagen. creyendo descubrir la novedad del culto espontáneo más que a una mártir oficial de la iglesia católica, coleccioné a partir de ese momento las diversas versiones de su imagen sin indagar en biografías ni cultos. la estampita siempre contenía los mismos elementos en cada una de sus versiones: en una mano lo que interpreté como una pluma presta a escribir y en la otra un plato con dos ojos sacados de cuajo (aparentemente funcionales). santa de los ciegos, la vista y la luz, nunca me incomodó su simbología, más bien todo lo contrario.
hace unas semanas me sorprendí a mí misma haciendo una versión freestyle del mito fundacional de la santa. veníamos de la prisión y le digo a itziar que la santa llevaba en el plato los ojos de su novio, que se los había quitado con un par de tijeras y que por eso en catalunya el 13 de diciembre hacen bollería con forma de tijeras (los alcances con la iconografía lésbica “saltan a la vista”). los ojos se los había quitado al novio después de cometer un acto indecoroso (por no decir de plano violento) porque el tío era uno del cual el pueblo debía liberarse. mi interlocutora en ese momento sólo pudo balbucear ante historia tan digna si estaba segura yo del mito. y en realidad no lo estaba, sólo lo había soltado allí como quien deja abierto el paso a la corriente de la conciencia.
anoche busqué en internet la veracidad del mito de la santa de siracusa. la imaginaba como judith decapitando a holofernes, mucho más parecida a una amazona que a una santa. la verdad es que no se le puede pedir tanto a la iglesia, ya se sabe que hay cosas que ella sola jamás podrá hacer. por eso hay que ocupar las procesiones, ocupar las estampitas, sacar los ojos, reescribir los mitos y santificar el deseo que los hace renacer.

discutir sobre el cuerpo. discutir sobre el cuerpo sintiéndolo rebelarse a través de un intenso dolor estomacal. por debajo de la ropa se me subleva mi cuerpo mientras analizamos el deporte, las drogas, la tecnología, el control por represión, por estimulación, por poder a secas; todos nuestros huesos, nuestros músculos, nuestras caderas quebradas a la altura del cursor esperan atentas a que concluyamos algo. la semana que viene haremos yoga, nos meteremos un peyote, o no haremos nada. nada más que mirarnos a través de monitores portátiles, nuestras interfaces protésicas. mirarnos, intercambiar ideas, crear lo más monstruoso que podamos imaginar (conociendo nuestras limitaciones). laurette me dice que estoy mala leche. yo creo que sólo es que estoy tomando confianza. mala leche, leche agria. las mala leche también podemos ser amables. algo me hace mal al estómago, no sé si es hablar sobre textos, la monstruación, mi cuerpo incómodo, los frutos secos y las patatas, beber vino tras desayunar, sin más, el invierno, los días, la ira que me invade con todas las barbaridades de las que me entero. ya no me parece que sean accidentes. los mineros quedaron enterrados, bien enterrados como esperando la catástrofe. ahora 81 presos quedan totalmente calcinados. un genocidio efectuado por el estado: exterminio de parias. ¿cómo ser paria y no morir en el bicentenario? ¿cómo ser ser pobre, puta, marica, obrerx, ignorante, incorrecta? en chile matan presos metiéndolos a todos en una cajita de fósforos, casita chubi, “aquí matando chilenos”. miedo al contagio, inmunización. meter a los presos a una cárcel, que quemen un colchón. cerrar las puertas, impedir la entrada del cuerpo de bomberos, superávit de 500, asfixia, estos sobran. no somos lo mismo, inmunidad diplomática. hay que privatizar las cárceles, inmunidad del capital. la violencia sale a borbotones, aunque sea al otro lado, salpica como estaño caliente.
y hoy menos mal salió patri a dar una vuelta y a decir que está viva.

no me he entero de wikileaks. las redes sociales se han vuelto una réplica constante del eco del eco, del noise desenfrenado de este nombre, y yo ni he entrado a la página. llevo hace 3 días una chapa que dice “subnormalízate” y por minutos me entristezco cuando me veo a mí misma como una obrera. luego viene ella y me invita a que salgamos a seguir prácticas madrileñas por barcelona, a hacer un collage, jugar a algo. me animo o me vuelvo troll sólo con quiénes lo merecen. creo que nada de lo que pueda revelar wikileaks será una sorpresa, todo será algo que ya habíamos pensado, que pensábamos, que pensamos. un cuerpo caliente en mi cama me espera y me permite el sueño de toda mi familia reaccionaria comiendo empanadas de espinacas junto a la cuds yendo en procesión a beatificar a karol romanoff. así está el patio literalmente hablando. las empanadas son autoproducidas, cada unx le ha puesto la masa del grosor que ha querido, no me gustan las gruesas. intento pensar una noción de cyborg que no sea llena de cositas brillantes y pedazos de circuitos. algo más sutil, no tan obvio. especulo con lo interactivo y sale algo de frustración, mi clásica tecnofilia en momentos de emergencia, porque siempre termina pareciéndome tan pobre esta relación máquina-persona y no llegamos a hacer ni el mínimo de lo que somos. ¿qué tipo de máquina es wikileaks? ¿qué hay que hacer para aparecer en wikileaks, para que la humanidad te dé por verdad, tu caso, los medios reproduzcan tu injusticia y se repare esto, aunque sea sólo un poquito?. este día se desvive escuchando música electrónica con la estufa pegada al culo, es como un acto de teletransportación.

conversaciones con un catalán (nº2)
8pm, ciutat vella. ella revuelve la basura desde su bicicleta, un decodificador de tdt aplastado por neumáticos, revisa los cables.
- noia, ¿que fas?
- estic mirant si trobo una cosa que pugui usar
- ajá… os gusta aquí ¿eh?
- ¿ehh?
- si os gusta, si estáis contentos aquí
- ¿si nos gusta a quiénes?
- a vosotros los argentinos ¿o eres uruguaya?
- ni lo uno ni lo otro
- bueno, pero estáis a gusto ¿no? ¿te gusta barcelona?
- bueno, algunas cosas
- pero tú ¿de dónde eres?
- de chile
- ¡¿de chile?! ahhhh, pero ¡os ha dejado muy bien el país el pinochet!
- ¡¿ehhh?!
- que chile funciona, paga su deuda externa, no roban en la calle, no tenéis corrupción, ni narcotráfico.
- hay tráfico de influencias y capitalismo salvaje desde que llegó pinochet
- ah, pero eso ya fue hace mucho tiempo. la, esta mujer, la bachellet, mala persona ¿no?
- creo que era buena persona, pero eso da igual para el cargo que tenía
- ¿ah sí?? ¿era buena persona? pues no me lo parecía, y tanto capitalismo no ha de haber si pagáis muy poco por la cosas. a que un piso valdrá 100 euros de alquiler ¿o no?
- pues no. es todo privado en chile.
- ¿privado? a qué te refieres, la universidad ¿la pagáis?
- sí, bastante cara, mínimo 500 euros
- bueno, eso no está mal
- al mes
- ¿al mes? ostras… y tú ¿por qué no aprovechas de estudiar algo? ¿algún postgrado?
- sí, he hecho dos
- ah, muy bien, tenéis que aprovechar… ¿y la compra?
- depende, algunas cosas son más caras…
- ahh, pues no sabía yo eso, porque un amigo fue a valdivia y me dijo que era muy bonito y yo pensé, algún día iré a darme un paseo por allí, pero clá, si me dices que las cosas cuestan tanto, pues, pues mejor no voy, que yo tampoco salgo tanto…
- me tengo que ir (antes de que te estrangule con el cable que acabo de recoger).
- bueno noia, ¡que vagi bé!
- adiós

- durante varios años pensé que el país que más veces visitaría en mi vida sería bolivia. en mi estadística personal no contaban los países de mi residencia (más de uno, desde que nací) sino sólo los que visitaba. bolivia capital del mundo, como un ombligo seco y ajado, regado sólo con zingani. después de un tiempo, ganó italia.
- hacer el amor por chat, follar por chat. abrir ventanas llenas de hipervínculos, onomatopeyas y emoticones. hipervínculos como gemidos, desgarrando, sudando intimidad. páginas ocultas, descubrimientos, adicciones. todo emergiendo de líneas torpes, descompasadas, de gestos invisibles e inmateriales. luego resulta que el navegador no es el mismo, que los contenidos no se despliegan por igual, y se acaba toda la sinergia.
- valencia tiene, tal como me lo advertiste, una luz muy bonita. últimamente casi todas las ciudades las conozco así, a través de un par de sitios. en realidad no es lo más importante. otro generatech lleno de gente bellísima y momentos de complicidad. me propuse escribir un post sobre italia, y efectivamente creo que lo voy a hacer, pero no ahora.
- cuando llegamos vimos la última película de godard, que se llama un film socialista y que tiene tantas escenas en barco que hoy he perdido la noción de gravedad, tambaleándome de los ojos para arriba, varias veces. la película recorría distintos espacios de crisis desde un barco. internet. me gusta mucho godard, aunque siempre me sienta un poco snob al decirlo.
- desde hace 48 horas mi cuerpo me pide azúcar. parece insaciable.
- nueva configuración efímera en el rostro de mi mesa: aparece el cuarto poder de pellizza da volpedo (que me pregunto si vendrá a ser la calavera de esta naturaleza muerta doméstica y contemporánea sostenida por los lados por una torre de discos duros que son un altar y al mismo tiempo un rascacielos de efímeros bits repetidos).
- mi bicicleta sigue llevándome a una experiencia superior del entramado urbano, una óptica ambulante.
- convergencia y unión es el nombre del partido que ayer ganó la presidencia de catalunya. según la wikipedia y el análisis matemático, el concepto de convergencia hace alusión a la propiedad de ciertas sucesiones numéricas para tender al límite. frontera. inmunidad. marcianos demócratas cristianos, nada bueno se puede esperar.

apabullante vacío, o mis emisores hoy son de onda corta. siempre es igual, acabas algo y te quedas hueca. acabo algo y me quedo hueca. y hoy no tengo tiempo para quedarme hueca sintiendo el vacío. tal como desde hace casi un mes, no tengo tiempo para nada, sólo tengo tiempo para hacer algo. a ratos intento engañarme imaginando que estos son los flujos de intensidad que deben cruzarme, y yo, mero tubo ensanchado. nunca acabo convencida, mucho antes vacía. luego me sugestiono con que esto es la precariedad, esta es la contemporaneidad del proletariado, obreros 2.0 trabajando 24×7, como grandes sumisas conectadas a una red inalámbrica de orden transnacional.
mis poetas favoritas tienen 20 años y cuerpos hermosos que visten a la moda para que podamos amarlas. luego las aman también los otros, yo creo que por eso lo hacen.
lo cierto es que en realidad llegué llena de odio, lo del vacío es también una estrategia.
llena de odio y de sangre que se me cae a borbotones de la entrepierna y yo sin mi mooncup, teniendo que someterme a todas las espantosas alternativas que hay en el mercado. odio tampax, odio ladysan. recurro al confort pelado, a la marca más blanca que podría encontrar para dejarla toda ensangrentada y envenenada de mi rabia.
¿puede ser que algo funcione con ocio como fuerza productiva?, la crítica de la laboriosidad, no se aplica. la crítica a los modales ¿puede echarse a andar la máquina alimentada con odio y mala leche?
descargo un poco en un inusitado hilo familiar (cosiendo en mi mail, agujas brillantes). abren los brazos y celebran entusiastas la divergencia.
tengo la mesa llena de discos duros y basuras que parecen de yonqui. en el último aeropuerto me volvieron a revisar los bolsillos. el policía repitió 3 veces “no eres tan fea”.
odio las instituciones, odio las fundaciones. soy una perra rabiosa escuchando a vanessa paradis. perra desenfocada. odio los espacios vacíos.
tengo tanta rabia que hoy dejo de ser rubia. necesito que la sangre también se me salga por la cabeza.

desde hace dos días soy una mujer separada. no se siente nada, lo mismo que ser casada, que tener un año más.
mientras el juez revisa los documentos clica con el ratón algo que percibo como el me gusta del facebook. intercala nombres, lecturas oblicuas, me mira por el espacio que emerge de debajo de sus cejas blancas, por sobre el marco de las gafas presbícicas. lee una serie de procedimientos que se aplicarían a la lista, que me parece interminable o a lo menos exagerada, de bienes interpuestos en este matrimonio en disolución. este es seguramente el motivo, el apuro, la razón. una vez pactada la relación irrecuperable por motivos de caracteres irreconciliables la abogada (que ha dicho en exclusiva ante el juez las palabras gracias y perdón repetidas veces) nos invita a un café. te apetece hacer un foto (tu eterno afán documentativo. cariño, moriremos igual). la cámara destartalada que llevo en la mochila escapó a la enumeración del juez, como si fuera una línea de fuga, uno de los bienes marginales del contrato matrimonial.
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me despierto a las 4.45am. mi intuición me dice que el avión de ryanair saldrá a tiempo, llegaré a la cita, mi intuición me dice que algo incómodo se interpondrá. termino pagando un taxi hasta girona. en un segundo de distanciamiento me veo acercándome a un grupo de taxistas, es de noche. me miran como si fuese una yonki con mono, trasnochada y oscurecida, algo a que temer. luego se percatan de que tengo un problema, vulnerabilidad y desconcierto. luego se impone el capital, “el precio de las cosas”. luego mi venganza.
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estoy muy cansado, no puedo explicar siquiera el contexto de la boda-art (performance en vida real), ni explayarme sobre los favores a medio hacer que algunos de los europeos creen hacer a otros que no lo son. ni por qué lo legal está tan cerca de lo ilegal. estoy cansada, y me tengo que dedicar a editar videos.

este es el post número 100 de este blog.
se celebra con el pie forzado de jorge:
ya mi querida lucy, la idea es un pie forzado, es decir se debe partir y terminar el texto con la siguiente frase:
las palabras que me faltan la embanderada el hambre de mi corazón
la extensión es libre, que gusto leer un texto nuevo!
besos
Jorge
esa es una cita con que parte Zurita, Anteparaiso
DEVOCIÓN
A Diamela Eltit: las palabras
que me faltan la embanderada
el hambre de mi corazón
“HERMOSO ES ESTE SUELO ME DIJO ELLA DE AMARGURA ES LA NOVELA”
jorge es tan romántico como yo.

las palabras que me faltan la embanderada el hambre de mi corazón.
sujeto de enunciación, 1, 2, 3, se acabó.
hay varias personas que me coleccionan etiquetas de ropa. hay varias personas que se creen superhéroes después de tomar dos vasos de agua con tierra. agua sucia agua, contaminada de otro mundo.
las palabras que me faltan son las que no quiero hablar, el texto, incorrecto, otro nombre.
la embanderada está demasiado posicionada. los catalanes dicen que demasiado no existe (quieren decir que no debería existir -la palabra redundante en lo que sobrepasa el límite de lo máximo-, pero existe el exceso en nosotros, sí, el exceso de corazón, el exceso de mi carne encordiada, de mi carne que no está en su texto, por eso es en demasía. una red, un tentáculo que se abre, y ya no hay dimensiones nacionales, no hay poder. eso es demasiado).
el hambre de mi corazón que no existe más que en su pobre nombre. quiero decir: no hay comida, pura intensidad del hambre. eso es lo que pasa. no hay saciedad, no. puro hambre la embanderada, purito hambre que tiene en este enunciado de los setentas, de los ochentas con retraso, la embanderada no sabe comer, sus tentáculos no chupan sangre, no. se extienden en ese espasmo que es el hambre, que todos tenemos tanto, demasiado.
las palabras que me faltan son 3. no digo su nombre y no digo su imagen, inexistente, redundante, todo lo engullo como inspiración, y el hambre queda, prosigue en su furiosa enunciación.
las palabras que me faltan la embanderada el hambre de mi corazón.
qué es esto, a esta frase le faltan comas, puntos de inflexión. la embanderada se sonroja, su placer es el hambre. las palabras que me faltan son dos, he engullido una, solo queda demasiado, ausente de esta prosa poética exhausta de corazón.
faltan la embanderada, su prosa poética de los ochentas; la demasía, su contexto cansado de los setentas; la voz, que nació en los sesentas y la cantamos hoy como un recurso cansino del hambre, purito hambre en el pedestal.
las palabras que me faltan: la embandera, el hambre de mi corazón.

inspirada por la llopis en estos sentires reflexivos, confirmada por la contingencia (o la paranoia, a ver si se distingue en este caso) he acudido a la institución médica a revisarme una de las porciones más grandes de mí. aprovecho de preguntar todo lo que se me ocurra, al final el cuerpo es mío y si estoy frente a un “experto” debo aprovechar.
sinceramente son más instructivos mis amigos queer dedicados a la ciencia dura, mis socias hijas de médicxs que se han pasado la vida aplastando tetas para hacer mamografías, o simplemente el saber popular, la tradición oral, la mitología. un médico de la seguridad social española “no tiene tiempo para dar explicaciones”. digamos que para ellos, no es parte de su trabajo decirme lo que pasa dentro mío, en mis órganos, organismos cosificados por sus X ray, tan suyos que no sé cómo leerlos.
aprovecho también su atención primaria express para decirle que me parece tener garnderella vaginalis y que si me puede dar una medicación que no contenga antibióticos. su primera reacción es descomponer el rostro, para luego decirme que cómo sé que tengo eso (como si yo no viviera con mi coño puesto, como si fuera algo con lo que me comunico por e-mail). le digo que lo huelo, le digo que cuando se tiene coño una sabe lo que va pasando “allí”, que con este tipo de cosas basta tenerlas una vez pegadas al cuerpo para (re)conocerlas. me dice que no, que yo no tengo idea ni modo alguno de saber qué es lo que tengo. insisto. una infección urinaria basta tenerla una vez para reconocer cuando vuelve. pues no, debo rociarles el rostro (aunque para eso usa a su asistenta, él ni se molesta en meter sus narices en mi entrepierna so amenaza de que le escupa un chorro de infección purulenta. la asistenta, que ha meneado su cabeza en todo momento con gesto afirmativo sabe que sé lo que me pasa, pero el protocolo se impone, again) con una muestra de mis jugos, debo dejar rastro en su centro de atención primaria, debo ver en diez días a una comadrona que me dirá de ir a pillar un fármaco subvencionado por el estado a la farmacia más cercana. mis datos en este país (1979, xilena, nacida en alemania, reagrupada familiarmente con un italiano, acusada alguna vez de una pintada reivindicativa por la ley) ahora se incrementan con esto: padece eventualmente de garnderella vaginalis.
si fuera menos obcecada pensaría que mi cuerpo es igual a un envoltorio de caramelos escrito en sánscrito, una cuestión indescifrable y desconocida, un detalle o como mínimo, un problema.
lo siento doctor, además de vivir con mi coño, no me gusta su casa, y ante usted seré siempre una insumisa. este pacto no lo he firmado yo y ante sus recetas me mantendré siempre firme como anormal.
estoy trabajando tanto que instintivamente intento aunar actividades. hace un par de minutos me he sorprendido, insólita, sentada en el water, intentando cagar, lavándome los dientes, escuchando radio y leyendo una entrevista sobre el conflicto colonial entre israel y palestina. todo a la vez. tarea imposible. recuerdo que el ginecólogo llama tres veces a mi puerta (probablemente reprima mi tendencia a la medicina natural), inicio una divagación sin horizonte, (hoy la playa estaba tan bella), escupo la pasta, aborto la cagada, clausuro la revista y abro el wp-admin del blog. no hay foto para esto, no hay mayor ficción capitalista que el multitasking (quizás sólo equiparable a la mamá moderna). no hay categoría para la actividad bastarda, ni lugar, ni equipaje, ni obsoleto canotaje el que me sacará de esto. ya no uso el word. me voy a dormir.

- los días de vida social son como los de la regla, vienen todos juntos y de golpe. chorrean con fuerza atronadora como abrazos, besos, saludos. vienen y se van. cuando acaban guardo el mooncup en el cajón.
- pierre bastien hace música con excrementos mecánicos. puedo verlo a un metro de distancia sudar su camisa gris hasta que resulta negra. tuerce la lengua como un verdadero animal, su lengua se contorsiona como si toda la precisión de sus dedos saliera de allí. hermoso.
- me estoy volviendo muy feminista (old style), la contingencia me obliga. me estoy volviendo muy venenosa. pero hay voluntad, a pesar de todo.
- a veces, muy pocas, puedo prescindir de fumar (no sé por qué fumo. cuando imagino la acción como una observadora externa, no puedo sino contemplar el absurdo. se inhala y exhala de principio a fin, una porción matérica para fundirla en humo. el consumo del humo se extingue sin dejar huella, sino invisible (en lo profundo del pulmón la tráquea el aliento). fumar es absurdo y al mismo tiempo irresistiblemente delicioso, el único problema es que casi ya no me doy cuenta cuando lo hago. sospecho que en algún momento notaré su añosa compañía).
- la web 2.0 es una farsa. la gente opina y opina para que la lean sus ínfimos (íntimos) contactos. ante la verborrea del facebook (más que hablarle a “tus amigxs” estás trabajando gratis para mark zuckerberg, cuyo apellido significa algo como cerro de azúcar) sólo puedo ver infinita ingenuidad y el acomodamiento de quien no tiene nada (más) útil que hacer. no es una atenuante quejarse de lo malo que es el mundo, casi que es peor…
- un CsO ¿puede ser música?
no lo había dicho, pero este blog ya cumplió un año. un año escribiendo un diario público y exhibicionista, con mayores y nimios éxitos, literarios, sociales, afectivos. un espacio de recuperación, la restitución de mi pulsión escritural.
crear este espacio ha sido bello e instructivo, ha sido también una manera de explorar un espacio más de la virtualidad cibernética, de mi micropolítica personal, de mis intersticios y puntos de fuga.
como decir feliz cumpleaños y ya me parecía poco, decidí pedirle a cerca de 12 amigxs que me honraran con un ejercicio literario para ser resuelto a lo largo del segundo año. y han ido llegando. el primero fue de helen. complicadísimo como ya ella misma lo advertía, imposible quizás de resolver, me ha tenido más de un mes meditando e intentando resolverlo sin ningún éxito. ha sido frustrante.
ella me dijo:
te propongo el ejercicio literario que me ha resultado más difícil de resolver. de hecho, no creo haberlo resuelto todavía: tu anti-estrella, aquello que no sabes haces, lo que no haces nunca.
para eso, primero tienes que definir – tú o quienes te leen, mejor – cuál es tu estrella si me permites, en este caso tu temática estrella sería la violencia de la intimidad y creo que la manera en que lo haces, o por lo menos lo que más me impacta y me engancha, es que cuando te leo te escucho: es un speech dicho con tu voz tu acento tu boca. tal cual te leo te estoy escuchando así que el ejercicio sería escribir sin que se te oiga cuando se te lee (quizás probar otro sentido? el olfato? la vista?) y sobre la antítesis de la violencia de la intimidad
gracias por la propuesta, y a ver qué!!
besos mil
yo determiné “mi estrella” como la descripción visual, sin embargo lo que más me ha complicado del encargo es esta cosa de tener que escribir como yo no lo haría. al final, sin creer en identidades fijas ni hostias, me he encontrado cara a cara con una especie de identidad escritural muy marcada y que hasta cierto punto desconocía (y de la que, lo peor, es que resultaba imposible desprenderme). en este proceso también he terminado haciendo análisis de qué otros puntos hacen de muletillas. hacer crónicas es hablar de un espacio acontecido, de algo pasado. hablar en primera persona, ubica todo en una intimidad más fácil de leer. en fin. el post que sigue abajo es, de los 5 intentos frustrados, el que voy a publicar (aunque el ejercicio de helen me ha puesto en aprietos y me sigue pareciendo irresuelto… muchas gracias guapa).

la llamarán en 7 días para decirle que hay un proyecto a presentarse al ministerio. la invitan a que junto a 4 mujeres desarrolle un proyecto artístico que indague en el género. la llamarán al móvil y dentro de lo poco que retendrá de la conversación estarán datos como “una artista trans”, “5.000 euros”, “madrid”, “ministerio de igualdad”, “biografía en 5 líneas”, “temas de género”, tags que se apilarán bajo la categoría “institución”.
dentro de 10 días recibirá un e-mail donde se le pide participar en una exposición de mujeres inmigrantes en catalunya. le dirán que no hay mucho claridad al respecto, pero que se realizará el evento en un centro de mujeres (donas en catalán) y que la diputación se encargará de la difusión. al pedir más detalles le dirán poco, y de lo poco que le dirán será que no hay dinero. aquí los tags serán “inmigración”, “mujeres” y “dossier”.
dentro de 12 días le llegará un mail donde se le pide protagonizar una película porno. sus proporciones corporales y algo enunciable como su ideología la harán parecer un espécimen idóneo para resolver el encargo. quizás la familiaridad con la que se mueve en ciertos contextos postpornográficos es también algo que a las creadoras las hará ver en ella una posible aliada.
cuando reciba este e-mail sentirá algo parecido a un ataque de angustia. su cuerpo entero se descompondrá, se volverá frío como una piedra hasta sudar como un cerdo. de manera intermitente. comenzará a divagar en torno a lo que siempre habrá considerado idioteces. sus divagaciones serán viajes en trenes de alta velocidad entre el optimismo inconsciente de lo desconocido, el pánico escénico y el pánico visceral.
de alguna forma sentirá que algo que viene de afuera la está empujando hacia un espacio del cual se ha desenmarcado sistemáticamente a pesar de estar oficialmente dentro: la mujeridad.
mujeridad de ministerio, de diputación, de industria pornográfica. mujeridad a secas, de esa que nunca ha sido. se preguntará por qué es tan obvia su adherencia al conjunto si la clase de mujeridad que lleva practicando una vida entera siempre ha tenido reparos, siempre ha llevado el apellido “pero” o unos puntos suspensivos de cola.
se sentirá extraña e invisible. sentirá que hay cosas que no había contemplado. sentirá una pereza enorme de tener que entrar a las arcas de su interior a sacar (como de un pozo negro y profundo) algo olvidado, desconsiderado. sentirá excitación y dolor de panza a la vez.
20 días más tarde realizará un cásting doméstico para indagar en sus facultades como actriz porno (sic). dos días antes padecerá de manera progresiva confusión y desconcierto. recibirá una carta hermosa donde entre muchas cosas se le llamará hereje porque su cuerpo es un maravilloso insulto a todo lo odiable.
en el desespero recurrirá al tarot, donde sacará las cartas de la luna, el diablo y la muerte (y siempre, siempre, siempre el colgado, el ermitaño, la fuerza y la templanza).
en algún punto su confusión también provendrá de que este (ámbito, término, lugar) enunciado es casi como que implicara el autoanálisis. qué pereza, qué fiasco, qué tortura la del legado feminista. verá que su conciencia está repleta de moral de izquierda, y que en su cuerpo el feminismo la ha llevado a ser trans sin plantearse modificación alguna, es decir una suerte de transexualidad por omisión de las prácticas modificacionistas de la mujeridad.
luego se dará cuenta que la palabra no está en la rae y dejará, como siempre, el asunto inconcluso. como cualquier cosa que aun no sucede, será imposible de prever.

estoy muy liada estos días. a ratos incluso comienzo a usar letras mayúsculas, sin darme cuenta. religiosamente me meto dos pildoritas de hypericum cada mañana, como si esto sirviera para mantenerme firme ante la pantalla de mis deberes. respecto al blog, me he metido en un embrollo, pero ya lo explicaré. entre todo esto intercalo con otras actividades, a veces incluso me encuentro con gente que no conozco y a la que preferiría no haber conocido. ya sé que no se puede generalizar, pero ¿me estaré volviendo autoctonofóbica?
un ejemplo, sólo por contextualizar…
conversación con un catalán (nº1)
- hola soy ricard
- yo lucía
- ¿tienes taller aquí?
- no, trabajamos con un colectivo en este espacio.
- yo tengo taller en la escocesa.
- ahá
- ¿eres andaluza?
- no. soy del sur real (surreal) jaja, quiero decir soy de realmente al sur…
- ¿eres canaria?
- más al sur.
- mmmm, de algún pueblo serás…
- sabes, hay muchos lugares ubicados más al sur de lo que está españa.
- ah, sí, pero es que no hablas como argentina, ni de brasil… me has pillado.
- soy de chile.
- ahhh, es que son países jóvenes…
- ¿ah sí?
- bueno, es que barcelona tiene más de 2.000 años
- ¿y chile cuántos?
- pues, es decir oficialmente, muchísimos menos
- ¿y antes no existía?
- bueno, no sé, si quieres referirte a chile indígena o a chile real.
- ¿real? perdona pero me retiro, antes de que sea peor…

salen ratitas por la rendija. sale por el hoyo una nave espacial pequeña -o un supositorio enorme- portando un lector de pulsaciones cardíacas (atorado al cogote de un sobreviviente). los sponsors son fundidos encadenados cosidos con hilo de pescar a la anterior capa de imagen, que al final resuelve en eco cansado, repetición de sí misma, replicante, un robot.
estamos formadas en un círculo móvil, a ratos cuadrado ante las imposiciones del mobiliario. y allá, la televisión. y más allá, el ordenador. si al menos nos sirvieran para borrar aunque fuera un trocito de lo que nos ocupa…
a veces no tenemos palabras, la realidad es mucho más “digna” y en nuestra mesa los milagros no existen.

si todo esta nostalgia pasa a través del cyberespacio, y los documentos se formalizan en bytes, las imágenes en mapas, los sonidos en ceros y unos ¿no habremos de configurar una cyberastrología? ¿no serán conjunciones de sistemas operativos y anchos de banda estos tránsitos facilitados por un router?

la basura me ha dado tanto que ya ha traspasado los límites de lo plausible. hace un par de días venía bajando de la casa de chair y ric y me detuve frente a un contenedor a la vista de lo que parecía ser un catálogo de peluquería. no era tal sino 5 ampliaciones de imágenes que aparentemente nada tenían en común entre sí. dejé reposar sobre ellas mi ojo inyectado de canabinoides, 1, 2, 3 segundos, algo raro había allí. una especie de reconocimiento extraño.
hasta que descubrí lo que eran: 5 réplicas de fotos de cindy sherman, pero (sorpresa) sin que fuera cindy sherman la retratada. alguna mujer presentando rasgos semiorientales se autoretrató (presuntamente en barcelona) reproduciendo con exactitud la ropa, gestos y posturas de la sherman, recreando incluso la paleta cromática de cada foto, ampliándola a un buen tamaño, montándola sobre un cartón pluma cada una…
inmediatamente supe que el camión que pisaba mis talones (mis ruedas) tragaría con pasión este documento de la cita, del snobismo del lenguaje clausurado del arte, del reconocimiento entre pocxs, de la imitación.
cuando no se conocen los referentes una cita pierde todo su sentido, pero ¿cuánta gente puede (re)conocer a cindy sherman en este mundo? muy pocas. claramente me pareció ver en ese momento como todo el sistema de citas, referencias y copias se estructuraba ante el conocimiento de los “originales” (claro está que originales literalmente no hay, prueba de ellos es la misma obra de cindy sherman, quien a través de la recreación de distintas representaciones de la mujer a lo largo de la historia produce una suerte de base de datos representativa desde su propio cuerpo. en su caso también, si se desconoce el cine norteamericano, la historia del arte, la publicidad, etc. su trabajo también se vuelve difícil de descodificar).
sin embargo, conociendo el origen del montaje es posible interpretar en estas fotos una serie de cuestiones. el tema de la representación de la mujer, el tema de la autorepresentación, el de la cita a una cita y entonces a un bucle de la representación femenina que termina quedando hueco, evidente en su condición performática rotunda. se reconoce el tema de la relación entre centro y periferia, porque cindy es gringa y la de acá parece ser una estudiante de arte extranjera.
y yo aquí, con un montón de basura significante. y ella allí, habiéndola tirado a la basura. y cindy allá, sin enterarse de nada.
qué es esto, le dije a mis amigas. lo que para una no era nada, para la otra era “algo como cindy sherman“. ¿qué es una copia sin referente, una cita que no cita? allá en latinoamérica somos muy dadas a la cita. o a la copia. las pinturas más antiguas del museo de bellas artes de santiago corresponden a copias de estilos, posiciones, encuadres europeos (que evidentemente salían mal). estéticas refractarias. algo nuevo de todo esto siempre ha de salir, al menos la mala interpretación, la lectura oblicua, lo mal-detto.
y yo con mi fetiche en medio de la calle, la bicicleta en una mano, los cartones en la otra. en medio de la calle protegiendo a esta falsa cindy sherman de las fauces del camión de la basura, otra vez en una operación sin sentido, en el rescate de lo que nadie ama.
ahora las tengo acá, tendidas sobre mi cama. quién coño son todas estas tías, mirando torcidas lo que me queda de luz a esta hora. no dormiré con ninguna, quizás después de todo esto las devuelva al lugar de dónde vinieron, a ver si tienen mejor suerte, a ver si alguien al menos reutiliza el cartón.

la he visto anoche por segunda vez. ver una película repetida es como ponerla a prueba. las sorpresas pueden dejar de serlo, la piel que en un primer momento se erizó, podría permanecer fláccida e inmóvil, la redacción de las frases tendrá mayor atención. pero la vi de nuevo y la encontré igualmente buena, igualmente inaudita. como dijo paula la primera vez: no parece una película chilena. y es tan extraño que no lo parezca porque el fantasma de chile está en cada secuencia.
mis amigxs me parecen de lxs mejores artistas del mundo. tanta inteligencia y sensibilidad y astucia. no es favoritismo, es pura fortuna la de gozar de su conocimiento y poder ver películas antes de que se estrenen, escuchar canciones grabadas con tecnología doméstica, gozar de la experimentación en tiempo real de unas creatividades que se originan en un hoyo y salen a la luz (de mis ojos).
me ha dado otra vez un placer tan grande ver la sucesión de imágenes conectadas por la sensibilidad de antonia, escuchar estos sonidos que me parecen salen de mi propia memoria, imágenes que son la memoria de mi voz, de los lugares comunes de mi intimidad y ver la violencia de mi intimidad que no es sólo mía porque es de tantxs que no tuvimos casa, porque nunca la tendremos, porque nuestra casa son 10 cajas de diapositivas desteñidas, los recuerdos de un container transportando cuchillos del ikea como si fuesen los tesoros de la corona, los hitos desarticulados de una historia de puros fragmentos hecho añicos, el reporte oficial, el video casero, el fundido encadenado de un voz que no tiene dueñx.
gracias.
el eco de las canciones tiene tantas imágenes de nubes, aviones y barcos. es un paseo por un lugar que no está en ninguna parte. a veces me da angustia y casi siempre tengo la piel de gallina mientras la veo y me reconozco en planos robados a otras familias, a otras desterradas. me gustan los textos, me gustaría leerlos también en papel, quizás en voz alta como si yo fuera (otra vez) el eco de algo. me gusta esa escritura sencilla como un jeringa que saca de las venas recuerdos ensangrentados. me gusta la voz, no la voz de la locutora (que quizás es lo que menos me gusta), me gusta la dicción y el lugar de donde sale, su espacio originario, su mito fundacional.
gracias otra vez.
reconocer las imágenes que salen de una pantalla, reconocer textos, logotipos, gestualidades colgando de un hilo (de polvo), reconocer la memoria mediatizada, y al final, quedarme dormida sabiendo que no estoy sola.
amores cruzados, este no es un blog de anuncios pero mañana, hoy 25, la cuds performa la rubiez:
rubias para el bicentenario
enunciaciones desde la peluquería del barrio chileno
hacerse rubia no es difícil, lo difícil es dejar de ser negra
por eso nuestro rubio de agua oxigenada no queda ceniza, sino irregular anaranjado, irreal
decoloramos el cabello porque vemos en el fracaso de nuestro castaño
tan oscuro, tan negro
una posibilidad de aclararnos a estos nuevos colores
que puestos en contradicción no resuelven sino evidencian
por eso estamos acá como en una peluquería pobre
decolorándonos el pelo
bajo el blondor y el agua oxigenada de 40
quedamos todas iguales, borramos nuestras diferencias
mostramos nuestros nuevos nombres
nuestros nombres que serían más si nos cambiáramos el apellido que nos desentona
que nos cambia el color de nuestro rubio
así nos lo dijeron todos hace unos días
así lo pensamos
mientras nos blanqueamos
mientras recibimos el bicentenario


feliz bicentenario.
hacerse rubia no es difícil, lo difícil es dejar de ser negra. por eso mi rubio de agua oxigenada no quedó ceniza, sino irregular anaranjado. se me cuela el oscuro, aunque tenga la carne blanca. feliz bicentenario. cómanse un rico asado pensando en los más de 70 días de huelga de hambre de los mapuches. brinde por mí que represento la chilenidad bicentenaria con este blondor espectacular. doscientos años tampoco es tanto, es lo que tiene una canción de beethoven o el matrimonio de napoleón bonaparte. el chile prehispánico presenta poblamiento desde hace unos 12.510 años. feliz bicentenario. tápese la boca con la bandera al eructar.
del manifiesto de la CUDS sobre la acción:
RUBIAS PARA EL BICENTENARIO
Estas rubias exhibirán cómo la estética de feminización de la derecha se impone intentando desplazar lo mestizo del cuerpo femenino, nuestra rareza y pobreza se acentúa con nuestros falsos cabellos.
(…)
Lo relevante de esta performance es que se utilizará el propio cuerpo, en este caso el fragmento cabello, como un espacio de intervención (bio)política, como receptáculo de los ejercicios de poder a través de una estética femenina privilegiada. Justamente lo raro de la performance se ubica en su capacidad para acentuar las diferencias, la incapacidad que tiene el teñido barato de esconder rasgos étnicos o al contrario su fuerza para potenciar un significado hiper-feminizado, casi drag, de los cuerpos heteronormados.
(…)
Esta intervención no será una que reivindique lo autóctono de la mujer o una naturaleza primigenia, sino que el doloroso hecho de obligar a unos cuerpos a teñirse rubios, uniformarse y borrar sus diferencias de mujer en pos de una estética de mujer de derecha que intenta sólo develar la lógica anulante de un gobierno de derecha.


pago el piso. pago el piso zombie humanoide, a las 6am desarmando una fila, va la policía y me pregunta que a dónde voy. a parís, digo. ¿me enseña su documento de viaje, su dni?. no tengo dni, tengo nie. ¿de dónde es usted?. de chile. pues no parece, parece de aquí (como quien dice no se le nota lo sudaca señorita, si usted está más alta que yo). las apariencias engañan digo, conteniendo a la india que se me asoma por la garganta, esa misma que no se me nota, yo.
eso sí, la policía es más joven. aunque lleve pistola y una gorra que amenaza con taparle el maquillaje. y yo sin maquillaje, sin dni, sin sus armas ni su encantador acento murciano.
con mi pasaporte y mi nie se aleja unos 3 metros mientras termino de ponerme el cinturón. pronuncia mi identidad en números y del walkie talkie una voz metálica pronuncia mi nombre completo (como cuando me casé, como cuando apareció en el diario mi puntaje de selectividad). vuelve a mí y yo muda. copia mis datos y escribe “código violeta” aclarando que esto es una práctica rutinaria, su trabajo, que revisan mujeres solas y con niños. luego cambiando el tono agobiado exclama ¡vaya cinturón! (ella sí sabe lo que es “chominos”, lo sabe mejor que yo que olvido la palabra adoptada de adulta. los adultos aprenden más lento, ella nació con eso).
creo que ya estamos. creo mal. me solicita acompañarla a un privado, pero se complica la cosa porque no hay ningún segurata que pueda acompañarla. parece que tiene que ser una mujer. no sé por qué alguien debe acompañarnos. luego la imagino follándome con la porra en el cuartucho policial. la imagino amenazándome para que la bese, comiéndome el coño mientras me apunta con su pistola entre los dos ojos. creo que ya sé por qué nos tiene que acompañar un segurata…
en el pequeño cuarto la policía se sienta mientras la otra me toca desde la cabeza a los pies, luego lo mismo pero por atrás. entonces saco pecho y cadera, saco mi lengua lasciva y levanto los brazos en forma de triángulo. el vapor de mis axilas me chupa la cara, pero nadie lo nota. revisa mis zapatillas como si dentro guardase oro. le toca a mi mochila.
¿esto es normal? pregunto, nunca me había pasado. “siempre hay una primera vez” responde ella con toda la convicción que la gran sabiduría profunda del policía puede darle.
desparramo calzones y camisetas. saco el computador: esto soy yo. abro la bolsa y dejo caer todo su contenido en una bandeja blanca. caen restos de tabaco, papeles con mocos, llaves, tickets. cae mi intimidad hecha pedazos, doblada, conservada en una bolsa de tela. hay algo muy violento en ser examinada, todo lo contrario a chupar la espuma que queda acumulada en el borde de la taza del café. hay algo violento en que miren la fotos de la gente que amo, mi madre, diana, vania, malena, que revisen las pegatinas que me acompañan desde hace años. por un segundo mi madre y la policía se miran a los ojos. tengo la cartera llena. 200 euros en billetes de 20. abre la caja de las gafas, con dos dedos coge el paño lleno de mugre que (no) uso para limpiarlas. mira mi tarot, carta por carta, intento explicarle lo que es, pero parezco hablándole al viento. este es su trabajo, ya me lo dijo. abre cada cremallera que pilla hasta que encuentra una cajita rosada con un resto de marihuana. ya está. es lo que quería. intento explicarle que evidentemente no soy más que una idiota. ella sonríe, pletórica, buena chica. por un segundo veo que puede dejarlo pasar. le digo que lo tire, me dice que es su trabajo (hasta cuándo siempre con esto del trabajo…). me pregunta si tengo plantas en mi casa, pero yo ya he perdido la voz. sólo pienso que no debo perder el avión y fantaseo catastrófica con mi deportación absurda por 0,05 gramos de marihuana mientras la tía se ha puesto adoctrinante y compara la legalidad del autocultivo con la ilegalidad del porte aéreo de maría. asiento. sí a todo, pero que quede constancia que soy una imbécil en primer grado. ley de murphy, primera vez que me revisan de esta forma y quiero pensar que es primera vez que llevo marihuana.
lo siguiente es lluvia de policías que van ascendiendo en grado o sueldo, en el resto de cosas son todos iguales. todos sin excepción me indican que esto es su trabajo, ¿entiendes?, y si no lo fuera qué, me gustaría escupirles. hay uno que estoy segura que fuma. creo que les doy pena (porque ni un niño se podría volar con eso), intentan tranquilizarme (porque como mucho será una multa de 300 euros ¡300 euros por ser estúpida! y entonces les devuelvo su argumento laboral: ni con todo lo que trabajaré en parís podré pagar esa multa, 300 euros es mucha pasta para alguien como yo). la evidencia está en manos del policía superior del control de pasajeros. uno de menor rango me pregunta con malicia si voy en viaje de negocios a parís. le quiero decir que sí, que soy puta amateur, y que si quiere me lo follo allí mismo a cambio de la multa. en cambio digo la verdad, que voy a armar un robot. estos, policías todos, ya habrán notado lo friki que soy.
rellenan un formulario que desconocen por completo, se equivocan 3 veces porque confunden el recuadro del denunciante con el del denunciado. insisto en que dejen constancia de que la cantidad “incautada” no alcanza siquiera para un porro. se confían del análisis. les digo que tachen el espacio en blanco, la policía podría poner cualquier cosa (visualizo mi foto junto a las de los más buscados, tráfico de cocaína, atentados etarras o lo que sea. como si fuera una película veo las caras de todas las víctimas de la brutalidad e impunidad policiaca). me dejan un boli, pero me dicen que no es mi deber firmar si no quiero. no quiero. ya está. la policía francesa me hubiese tratado peor. ya está, ya pasó. puerta 31, asiento 30b, voy a parís orly.
el amor, en una de sus expresiones brutas, se manifiesta en el desconocimiento de estar con el objeto/ser amado. es tanta la compenetración que la compañía ya forma parte del propio ser. creo que mi relación con la marihuana ha tocado estos límites.
o parís no es lo mismo de antes o yo no soy la misma. lo más seguro es que se trate de lo segundo. aquí he estado 3 veces: la primera a los 5 años. sólo recuerdo un pan con mantequilla de maní y una ambulancia que se para en medio de la calle de algún suburbio de inmigrantes. es invierno, hay un poco de nieve o todo es tan gris que lo parece. las puertas traseras de la ambulancia se abren. de entre un montón de papel de plata salen las piernas abiertas y desnudas de una mujer que como si cagara un zurullo compacto de 3 kilos y medio, da a luz a un niño. me quedo impactada y el pan se me cae de las manos. esta historia nadie nunca me la ha creído. lo normal es que lxs niñxs vean partos de perros, gatos o conejitos. mi anormalidad se viene dibujando desde mis primeros años: el único parto que he presenciado en mi vida ha sido el de una árabe residente en la periferia de parís.
la segunda vez que vine fue apenas llegar a barcelona. estuve una semana planchando museos, recuperando las imágenes que venía estudiando desde hace años en reproducciones baratas de libros desteñidos. estuve con la comunidad chilena, me agarré a besos con uno de un grupo de rock que yo admiraba 10 años atrás, me colé en el metro y sobretodo, consideré que parís era una tierra podrida. el olor a cloaca, a desagüe, las ratas caminando por cualquier parte, este color a cucaracha que tenía todo, las iglesias quemadas. para mí todo aparecía como la decadencia rotunda del primer mundo, su muerte. cuando salí por segunda vez del louvre perdí mi reloj. me di cuenta que las reliquias del arte occidental eran literalmente una pérdida de tiempo, aunque tengo que reconocer que aunque lo sepa con convicción, sigo hoy considerándolas un fetiche.
la tercera vez ha sido esta, la murphiana. además de que me sorprenden portando marihuana, mi vuelo de regreso es cancelado por una tormenta de verano en barcelona. como se trata de razones meteorológicas la compañía no responde ni por el café del desayuno. recurro con éxito a la solidaridad del pueblo chileno, siempre presente (como una plaga) en cualquier parte a la que vaya. hoy son las “fiestas patrias”, hoy tengo que estar en barcelona y pintarme el pelo de rubio ceniza y explicar mañana o pasado aquí mismo de qué se trata, y enseñar lo mal que me queda, y reirme más de mí misma. parís sigue igual que hace 6 años, sólo que yo ya me he acostumbrado al olor a podrido.

la resaca no se acaba nunca si no es por que amanece y hay que empezar otra vez. unos días que pasan como películas y no me dan tiempo para escribir nada. unos días llenos de gente, cables, caminatas.
me encontré una guitarra de niño sin cuerdas que traje hasta barcelona. me encontré una sudadera amarilla pato para hacer una parte de la bandera republicana. encontré muchos discos de vinilo que cuando supe cómo fundirlos en el microondas ya no cabían dentro. me gusta tanto madrid. me gusta cuando hace calor y no hay que preocuparse de nada sino de hablar, sentarse, rebuscar entre los contenedores y seguir hablando. caminar. me gusta madrid y me he quedado seca. a ratos pareciera que no hay nada que decir. un mes tan lento como agosto introyectándole a septiembre de manera silenciosa puro ruido y alcohol.
primer 11 de septiembre en que abandono rotunda (por las circunstancias) todos los hábitos. no prendo velas, no me visto de negro. pincho imágenes de archivo, me la paso en vela toda la noche y recibo por la madrugada un desayuno malo en un tupper rosado. algo de comunismo aun nos queda. estamos encantadxs porque estamos juntxs, aunque el desayuno sea incomible y estiremos el brazo con el tupper en actitud suplicante, para que nos chorreen algo del cóctel refinado hecho para el regimiento.
un 11 de septiembre nunca es católico. no es excluyente. mientras unxs lloran, otrxs se matan de baile.
11-S se llamó el video que documentó los 11 sábados que duramos yendo a la cárcel a hacer el taller de televisión. en chile a este día sólo se le dice “el once”, así como aquí se llama a la corporación de ciegos y discapacitados.
un 11 de septiembre nunca es coherente, ese día no tiene síntomas de abstinencia, mi prima dice que si no la pilla sobreviviendo es porque ha empezado a vivir. yo no sé, sobrevivo a mi resaca y a mis puntos muertos. estoy por cerrar los ojos.
(la foto es de mi madre que la tomó el 11 en santiago)

6 años es tiempo suficiente para encapsular a la humanidad entera en un bote plástico, agitar con actitud shake, colapsar la micropolítica interna, exhalar.
hace 6 años vaig arribar a este poble sin saber lo que era un catalá. ignorante de tanta identitat, práctica y acció modélica… ¡ay catalunya! aquí he aprendit lo que es la denominació de origen, lo important que es respecte al producte importat, no, que ens devuelvan las etiquetes, las banderes i la llengua, esta llengua que no es mia ni lo será mai porque se resiste a que jo la parle así, més mal que bien, a lo brut, a lo maldit…
hace 6 años me convertí en inmigrante, surfeando turista, compré mi primer ordenador. portátil, tenía que ser portátil porque llegado un momento la existencia misma se vuelve encarnación de la portabilidad, como los teléfonos, las cajas de cartón, las prendas de ropa diseñadas para cubrir las inclemencias de otra latitud. ¡ay! 6 años como si nada, 6 años de repente, 6 años en bicicleta, de becaria a desempleada, pasando por todo lo demás. 6 años es una frondosa melena o un almacén de fracciones de tiempo muerto. 6 años se tardó mi madre en sacar su equipaje de la maleta, y yo dos días, y yo dos días, ay… este texto debería sonar como una canción de violeta parra, entre lamento y orgasmo orquestado con guitarrón, ay sí… 6 años probando roles, probando calles drogas escapularios, de la orden sudaca, de la orden precaria, de la orden del día y de la orden de allá.
6 años escuchando sirenas de ambulancia en lugar de pájaros de la ciudad, tomando fruta exclusivamente congelada, descongelada, vuelta a armar. 6 años haciendo lo que se me de la gana, llegando al punto de hacer públicas las menudencias de mi intimidad. repito, lo que se me de la gana, o lo que cultive mi antojo, prefiero pasear que comprar, prefiero pasear y recuperar mi lengua agria para escupir sobre toda la tierra el veneno de mi voz.
el tiempo parece congelado, retrocede, no escatima, cambia mi cara, mi familia cree que me drogo, que no tengo para comer, me hacen exámenes de sangre cuando vuelvo a mi pueblo (que tampoco es donde nací), me revisan la orina, buscan enfermedad. yo sana en 6 años como un monumento novel, y bajo mis medidas variables como las de una instalación voy riéndome del descampado y del calentamiento global, cojo casi más aviones que personas, pierdo la cuenta así como fumo tabaco de liar, no es fácil cuantificar.
lo personal es político, el sudaquismo corre por mis veins, hace 6 años con 4 copias de una tesis doctoral que no era mía y un manojo de compresas vine por diez meses, ¡ay! si supieras el archivador de malas prácticas que traía desconsolado en el bolsillo interno de la maleta, contrabando, ilegalidad de mí misma, dos títulos universitarios y poco más. aprendí a decir ethernet, a decir chorrada, aprendí a no leer nada más que lo que está escrito en los carteles del metro, para desaprender un güevo de sandeces y volver a cultivarme sin tanto éxito, para confundir mi ortografía con la (a)normalización lingüística de la discapacitat.
ya sé que mi pasaporte no sirve de nada, pero no importa, casarse por papeles es la mejor, única y rápida solución que este sistema excrementicio te ofrece ser. legal si se es esposa, de un ejemplar autóctono, de la european union, y allá voy, allá fui. atravesando listas de correo, engranajes, oficinas públicas, aliándome a las malas, dieta ovoláctea, dos ruedas hasta el fin. como de tu basura, me visto con ella, la uso incluso para hacer arte ¿no te jode? soy carroñera, una profesional.
6 años en un abrir y cerrar de ojos, 6 años soy mi escudera, mi caballera y ahora clavo el sable en una piedra, escribo mi nombre, que estuve aquí. 6 años parece poco, aunque todo tiempo sea una desproporción.

iba a escribir sobre los achaques que vienen cuando se deja de ser joven, de los dolores de espalda. iba a escribir en segunda persona singular y desplazar a tu cuerpo todos esos dolores que vienen justo mientras sigues viviendo como si fueras estudiante, cuando ya perdiste la práctica de hacer fichas bibliográficas y guardas las antiguas en el mismo cajón que las cartas de amor. iba a decirte que revisaras bajo tu cama, que sacaras las cajas que se te entierran en las lumbares mientras roncas y babeas, que atendieras el bruxismo porque deviene tortícolis de manera paulatina e invisible. iba a decirte que es importante el asiento de la bicicleta, la silla del ordenador, la posición de las piernas y de la cabeza al momento de sentarse, usar algo blando, pero no demasiado. iba a decirte que las personas mayores se desperezan cada mañana sólo porque es un reflejo para expulsar el dolor, que con los años viene inevitablemente, así como la resaca, las caries, las jaquecas. iba a decirte que los estiramientos matutinos son sólo una estrategia común para sacarse de encima la hostilidad de esas sensaciones, aunque no puedas hacer nada por hacerlas desaparecer. iba a hablar de espalda hueso hígado, todo eso que yace más acá de la ortografía.
pero esta mañana desperté enferma, con la nariz obstruida por moco verde de ese que sirve para pegar un espejo al muro, desperté pensando en ira, en sinsabor. desperté con una mano en el coño y la otra en el corazón, como un reiki absurdo de cables pelados. desperté y estuve esperándote (sin saber que de llegar lo harías en peores condiciones que yo…), y vi televisión, y la usé a ella y su mando a distancia de triste compañía para mi fucking head repleta de pain. i need reposar mis huesos in an horizontal line, me dije, y sólo al bordear la media noche pude llegar a balbucearle a este teclado harto de barbaridades lo que había pasado.
no sabes lo mal que huele la cera depilatoria, eso sí que lo sabe disimular la gente sólo a punta de edad y costumbre.

vale, voy a decirlo, aunque esto me produzca muchas dudas de no saber si (otra vez) estoy haciendo de arrogante, de ignorante, de rapidista prejuiciada, niña lerda y opinona, artista revenida y mala, vaga. la verdad es que no tengo un pelo de crítica de arte, y a pesar de eso cuesta desprenderse de la acumulación de halagos que el (y sólo el) campo del arte esgrime sobre alguno de sus exponentes. pero qué hago cuando la idea se me revuelve, cuando vuelta persona, ante cualquier otra cosa, me desagrada el resultado de tanto talento. o no lo veo.
llevo 3 días contrariada pensándolo y si no digo algo me quedaré con un truñito dentro de la garganta, me dará rabia algo tan inofensivo como el arte, tendré más motivos para privarme de algo por el sólo hecho de que esto me ha parecido fatal, de que la mayoría parece ser hostil y engañosa, etc.
aprovecharé de escribir sobre mi experiencia ahora, mientras hago la digestión matinal. es un buen momento cuando la mierda fluye tranquila, sin prisa, sin pausa. las vacaciones son así mismo buenas para ver exposiciones. todo es parte del mismo paquete, tiene la misma consistencia.
en mi vida había querido hablar de pipilotti rist porque no había visto nada suyo más que en la pobre compilación de artistas mujeres de la taschen, y en mi libro de arte y feminismo (de phaidon). creo haber visto en internet algún video, hace tiempo, convencida de que tanto el frame de 6×4 cms. impreso en blanco y negro, como el video de 320×240 del youtube no le podían hacer justicia a una de las artistas más renombradas de la contemporaneidad artística.
fui paciente y esperé hasta que el destino me puso por delante (a unos metros de la puerta de mi casa, en la fundación miró de barcelona) una antología 3D de su obra. qué ilusión conocer a una de las mayores exponentes del videoarte contemporáneo, a una de las tantas que habitan en casi todas las exposiciones de arte de mujeres, arte feminista, arte y género (categorías ya bien sospechosas en sí mismas).
apenas entrar a la expo se me salió una exclamación de ¡qué bonito!: un circuito abierto conectado a un monitor minúsculo mostraba a unxs niñxs jugando al borde de una piscina. luego una pantalla doble, espejada, me engatusa con un cover de chris isaak. siempre me ha parecido un coñazo que lxs videoartistas te obliguen a ver piezas de más de 5 minutos, pero aquí era distinto. la suave imagen de hojas, agua, pies, manos y ojos simulaba un plácido descampado electrónico, dócil y leve parecía contenerme todo el tiempo que hiciese falta en ese luma key eterno. y sucumbí. sucumbí ante los centelleos multicolores de la imagen, sucumbí ante la guitarra lánguida y la voz melosa de una tía cantándome al oído.
¿y qué si esto no lo estuviera haciendo una tía? ¿y qué si esto fuera una sesión de visuales de una persona enormemente sensible con la imagen, y no estuviéramos en un museo sino frente a la pantalla del tdt? ¿y qué si esto no fuera el premio joan miró sino el ejercicio de alguna de mis compañeras de bellas artes de la pontificia universidad católica, inspiradas en los bellos sentimientos de su infancia en la casa de campo de su familia rica de origen suizo?
una hora después el placer comenzó a languidecer también. no era un placer sólido. empecé a sentir que esto no era más que masturbación. visual. intenté leer algo en las secuencias, algún desastre, algún desacato, algún desajuste en esta perfección sosa del technicolor, en esta música tranquilamente radial. busqué a la artista feminista (y con el perdón de todxs, pero ¿qué coño es eso?), busqué algo que no sabría bien cómo definir, porque cuando digo contenido no me refiero a leer un manifiesto, ni una historia, ni un reportaje, sólo a percibir algo más profundo que la primera capa de imagen y los dispositivos dispuestos para acceder a ella. estaba buscando algo, y mi ansiedad crecía exponencial al tiempo que aparecían atisbos, sugerencias, intuiciones que acababan estando muy dentro mío, muy lejos del museo. comenzaba a ver todo esto como un hermoso cascarón hueco.
en el desespero consulté el tríptico que te daban junto al ticket de entrada. un papel reciclado fantástico impreso en cuatricromía opaca, traducido a tres lenguas. mala jugada la mía. realmente a veces los museos deberían considerar en serio no interpretar las obras que exhiben, hablar quizás de lo que hay, de los modos de producción, de la biografía de la artista (si no es por los sponsors suizos no hay forma de saber la nacionalidad de pipilotti), más que escribir cosas como “esta pieza habla de nuestro profundo y permanente deseo de entendernos totalmente los unos y los otros y de nuestro deseo casi imposible de ser sincrónicos” (sic). nadie puede… o sea que probablemente el porcentaje de gente que no entienda la pieza “aprenderá” que es este su significado, como si se pudiesen establecer líneas directas entre una forma, una conjunción de contingencias, varias personas y esto.
abandonado el tríptico, que usé para escribir la sensación de languidez y desconcierto que me invadía, me pregunté por qué su obra puede ser considerada de manera cierta como feminista. ¿era porque aparecía su cuerpo (delgado, blanco, pelirrojo) tangencialmente camuflado entre las texturas orgánicas y videográficas? ¿era porque en un plano de 3 segundos (del total de 107 minutos) aparecían unas bragas manchadas de rojo? ¿era porque usaba canciones lentas y música romántica en sus videos? ¿por qué el género (femenino) va apareado a flores, agua y ramitas? y por último ¿por qué cresta pipilotti es mujer?
al final todo este arte feminista tiene que tener elementos muy femeninos, como para comprobar que las mujeres son sensibles, delicadas y unas mamarrachas.
debo decir que mi primer encuentro con el trabajo de pipilotti no dejó de ser traumático. para confirmar mi duda o mi error (porque puedo estar siendo injusta y despiadada, víctima de una exposición incierta, o sencillamente ignorante y bruta) vi la compilación de ubuweb que sin duda es mucho mejor que la muestra, descubriendo un trabajo sucio con el video, de hace 20 años. me gustó un poco más, aunque no podía dejar de sentirme viendo un video clip.
si alguien tiene algo que generosamente me pueda explicar, algo que no vi, que se me pasó, aquí estoy.

trabajar en tu propio orden, escribir correos en los que a todas las palabras les falta la primera letra, hacer los deberes, seguir viendo películas, pensar en cosas que sólo a ti te importan. seguir empelotas todo el día, sufrir sólo de calor, leer comics, novelas, soft-teoría, manifiestos. aburrirse de leer blogs, regar la plantas, contarles de tus vacaciones, jurarles (en vano) que no te irás más hasta que den sus frutos. reventarse granos, sacarse pelos, comer sólo cuando se tiene hambre, aunque sean horarios imposibles. entregar mi cabeza al instinto punk de una compañera de armas, de besos, de succiones opacas y resplandecientes, la dueña de mi coño abierto y compartido. sentir el sudor chorretéandome por todos lados, descubrir que mi coño sí suda (no sé si por la edad o la temperatura). escuchar noir désir, descifrar subtítulos en francés. modificar mínimamente archivos de texto, hojas de cálculo, encontrar capturas de video en carpetas ocultas, descubrir el twitter de la artífice, que podría hacer un libro, una biblia de micropoesía digital y bastarda. pensar en toda la literatura que hay en internet en los lugares más imposibles. copiar por ejemplo este estado del facebook (supuestamente de eli neira), sin saber exactamente de su autoría porque estos escritos sólo están en un estado de facebook de alguien que no conozco, y la red es una enciclopedia tuerta para corroborar datos de este tipo, aunque mis fragmentos de chile vengan del mismo almanaque, y de textos como este, mensajes cifrados de un naufragio en tiempo real que se hunde diariamente en los espasmos del mal.
los periodistas son una vergüenza en este país de lamebotas mojigatos. el bloqueo informativo es grosero. el caso bombas un montaje para reprimir y posar de héroe guardián. represión sin justificación alguna, a niveles absurdos de minifalda. protestas de estudiantes y trabajadores. que no se hable de sexo. un terremoto … que no para. que no se hable de marasmos. mapuches en huelga de hambre hace más de 40 días. 33 mineros atrapados bajo roca y oro. humanos convertidos en suicidas para ganar el sustento. amore, necesito tu amor para enfrentar este día a día. dan ganas de huir, de romperse los dientes. hacer del miedo y la pena una carcajada loca, por medio de la caricia y la rabia. porque ser libre es ahora lo mismo que ser terrorista (eli neira dixit).
y amo, también amo en mis tiempos libres. pienso en todxs lxs que amo, incluso en quienes odio, confiando que algún día llegarán a amar.
la foto la ha hecho mi peluquera.

yo no la veía desde hace 4 años.

se están acabando. como todo, diría la vieja de mierda que llevo dentro, mientras mi otro yo, uno de los tantos otros, piensa que si algo no acaba o es ilimitado no existe. esto tiene que acabar y su fin es parte de su delectación. me tiemblan las manos, algo aquí adentro es incontrolable. es imposible sistematizar cosas disímiles y enormes, no están hechas para eso, no están hechas para nada, no están hechas.
el verbo perdido, el que babeo en en este momento como otra fuente de placer (aparentemente masturbatorio, pero que como estás ahora tú chupándolo deja de serlo) irrefrenable, se manifiesta como pequeñas contracciones faciales en la cara oculta de mi cerebro. de mi corazón.
se acaban estas vacaciones paranormales, subnormales, vacaciones humanoides igualmente, y reveladoras.
cuando estuvo mi querida danita aquí me dijo que leer mi blog llegaba a veces a darle vergüenza, esto por lo íntimo. cuando empecé este blog, hace casi un año, me lo planteé como un ejercicio para desbloquear mi parálisis escritural, esa que adquirí apenas pisar barcelona. consideré que lo más fácil era hacerlo a través de un diario, y deseé en lo oculto poder violentar con una intimidad desgarradoramente impúdica. creo que sólo lo he logrado en contadas ocasiones. it doesn´t matter. pero vamos a ello:
durante estas vacaciones he tenido un par de revelaciones que me llenan de alegría, especialmente al yo feminista revolucionaria que llevo dentro, que se alimenta de cambios sociales, pero que toca la glotonería con cambios personales.
aunque te parezca pequeño, para mí significa bastante:
1) mear de pie. hay que contextualizar, vengo de una familia que el sistema llamaría “absolutamente disfuncional”, y que a la vez me ha dado una infancia en parte compartida con lo que el sistema clasifica como 6 varones. por mear de pie y en cualquier sitio es como se ha dado la única versión en mí de los que freud en 1905 llamó algo así como la envidia del pajarito. ahora sé cómo hacerlo, y no cuesta nada. si tienes un felpudo frondoso, abre sus labios y déjalo expresar (expulsar) toda la verborrea amarilla que tenga dentro. spread the word.
2) más que una revelación quiero pensar que la biblioteca de helen ha sido un aliciente a todo esto. durante estos días he estado acompañada (además de hermosas personas de carne y hueso) por paco vidarte (r.i.p. su familia ha botado su web y su blog, que alguna vez leí), itziar ziga (maravillosa), monique wittig, brevemente por bea espejo, algo de comic, el parto orgásmico (documental hippie y kitsh pero muy instructivo, como estoy rodeada de partos lo colgué en internet, podéis bajároslo aquí) y las muertes chiquitas.
3) correrme con un dildo por la vagina. esto podría llegarme a dar pudor reconocerlo, pero mucho menos que el placer que me da visibilizarlo. desde hace poco más de un año que he comenzado a incrementar mis intercambios sexuales protésicos. en un momento temí un autoboicot que consistía en la dependencia a los penes de carne para la obtención de un orgasmo por penetración. ¿qué es un pene, un género, una invención? así mi desasosiego, porque los orgasmos que son provocados por un pene no tendrían que especificar material (ni color). pero las vacaciones y la insistencia me han hecho superar la dificultad, mi coño ya no hace distinción material ni racial, estoy liberada. “un pequeño paso para el hombre, un gran salto para la humanidad”. me voy a practicar, o más bien, a predicar con el ejemplo.
os dejo una foto del maravilloso ejemplar.


cada día vemos alguna película o dos. nada especial (lo mejor hasta ayer había sido una de haneke que se llamaba caché) hasta canino. hay que agradecerle a patri el hecho de revisar meticulosamente el programa del festival de sitges para descargar unos meses después lo que haga falta. cuando vivía en chile las películas más que llegar tarde, muchas veces sencillamente no llegaban. recuerdo cuando llegó fóllame, que era como el último grito de la actualidad cinematográfica (a pesar de haber sido estrenada dos años antes). canino es del 2009, estrenada en españa 2010, un estreno en el torrent mundial sin duda.
canino es una película griega. mientras leo los subtítulos reconozco alguna palabra heredada, como tres, fobia, auto o céfalo. lo demás podría ser cualquier cosa, cualquier lengua.
quien no quiera saber nada de la película que pare de leer ahora. el resto se arriesga a que nada sea una sorpresa (y a decirme qué en estos tiempos puede serlo…).
desde hace dos días incubo un virus. estoy un poco mareada, la nariz se me está llenando de mocos, la faringe de flema, la cabeza es como una pesada pelota de fútbol, tos incipiente, el amor y el reaggaeton como cura.
la peli se trata de una familia ¿mononuclear? (he buscado ampliamente el significado de la expresión “familia mononuclear” en internet, lo que arroja como resultado una serie de páginas religiosas que se refieren a ella como una característica perdida en las lides de la sociedad moderna…) que vive en una casita grande con patio y piscina. padre, madre, dos hijas y un varón. la situación es esta: nadie sale de la casa a excepción del padre, que además de trabajar en una fábrica (como alto dirigente) surte de todo lo necesario a la familia. una especie de cazador recolector selectivo y contemporáneo que trae desde putas para que folle su hijo, hasta artículos de limpieza sin marca (les saca la marca antes de entrar a casa!!! naomi klein estará contenta aunque, hay que decirlo, por lo visto adidas pagó por los bañadores).
esta casa resulta ser un laboratorio de manipulación social. los “padres” han desarrollado un sistema de convivencia para sus “hijos” basado en la competitividad y la arbitraria distribución de roles (la menor cumple las veces de doctora). premian los logros con pegatinas de colores y prohiben la entrada de cualquier elemento físico, social o cultural que no corresponda a lo que para ellos es “lo saludable”. desean mantener a sus niños (que ya son adultos) en un estado paralelo de existencia explicándoles el sentido de sus actos y presencia de una forma distorsionada, estricta y convencional.
lo más interesante en este sentido es lo que pasa con el lenguaje. también establecen un diccionario paralelo, donde el coño se llama teclado, los zombies son una pequeñas flores amarillas, el mar un sofá de un cuerpo, autopista un viento muy fuerte, y así.
no pude evitar recordarme a mí misma a los 4 años, cuando repetía con el beneplácito de quien me escuchara, que pinochet era un imbécil igual que dios. de alguna forma el par de marxistas post adolescentes que eran mis padres inducían de manera similar mi conceptualización de abstracciones políticas.
la inducción de estos padres, su permanente representación de mitos locales (inventados), la severidad y empeño en la domesticación exacta de lo que aparentemente son sus hijos, sólo habla de unos cerebros demenciales y absurdos. pero, y aquí esta duda que seguramente nace de la inyección repentina de nacimientos a mi alrededor, (porque, aquí es necesario un paréntesis, esto del instinto materno que baja a los 30 años como si fuese una especie de regla generacional ¿no es también una cuestión que sucede sólo porque todas las colegas, primas y conocidas se ponen a parir de forma inconscientemente autorganizada al unísono, dejándote cantar sola con las otras 3 que no tienen hijxs, en un coro outsider y silencioso, casi sin importancia? ¿cómo ver nuestra realidad revuelta en paria si todas las fotos del facebook, del mail y de los chats son bebés tiernos, hermosos y bienacidos? ¿cómo no pensar en el parto, en la epidural, la episotomía y la oxitocina si esto llena un porcentaje de los inputs electrónicos que me llegan a diario? ¿cómo sería si no viviese en un ambiente feminista, bollo y precario? (seguramente muchísimo peor…). me están intoxicando de maternidad, y si bien por un lado estoy trabajando la tirria que le tengo, y esto siempre es bueno, por otro me siento pisado el palito de que a mis años el tema es ese. joder. se acaba el paréntesis, todo vuelve a su orden) ¿no son acaso así todos los padres? ¿no es este acaso el curso “natural” de cualquier proceso de maternidad?.
la casa de la película es como un país desarrollado. un país del primer mundo donde no hay caos, a menos que las intrusiones del espacio exterior se manifiesten, como un virus, como un inmigrante no deseado. es posible plantear que un gato es un animal salvaje que puede matar a un humano con sus afilados colmillos, es posible afirmar que la salida de ese espacio sólo será anunciada por la caída del diente canino, y que cuando este vuelva a crecer indicará el momento en el que se puede conducir un coche (único medio aparente para facilitar la salida o entrada al espacio de la casa), pero es evidente que los habitantes de este país desarrollado no pueden (ni deben, ni sabrán) salir de él. sus padres se empeñarán en lograr un estado paralelo de corrección y control que en realidad es imposible, y que gracias a que la arbitrariedad es precaria (más que cualquiera de nosotras) terminará por caer, por fugarse en el terror de estar muerto en vida, hasta morir desangrada en la cajuela de un coche.
dejo el trailer de la peli.

como si me fuese muy lejos, tuve dos días de exaltación social, tal como suena, viejas amistades, desencuentros veteranos resueltos con un simple sms, coincidencias pendientes a veces desde hace más de un año…
soy muchas cosas que no parezco ser. por lo visto parezco un ser con facilidades sociales, pero no es así. tuve que mentalizarme, acumular virtualmente energía, predisponerme a hablar (a quizás repetir 5 veces lo mismo, quizás no. en esto los encuentros son impredecibles) y escuchar, predisponerme con esfuerzo a una situación que luego resulta ser casi siempre como una inyección energética. como bien plantea hilda yáñez, la energía en colectivo se potencia, no es una sumatoria lógica la que se da ahí, quizás una práctica exponencial de la reproducción citocinética del amor.
amicitia es el asteroide número 367, descubierto desde niza el año 1893. su diámetro es de 19,13 kilómetros.
cuando tienes una duda las amigas están para decirte que tienes razón (razón, lo que es la razón, no). las tuyas a lo tuyo, las mías a lo mío. a veces ni sabes tú la respuesta, a veces la tienes metida dentro de la duda y no la ves. horizontes de corroboración mutua que son líneas de fuga (que sí pueden intersectarse). esta geometría de la amistad no es rígida ni está escrita en los manuales de matemáticas. la imagino más bien como una cartografía espontánea y móvil, una cartografía imposible, la que no se puede fijar en ningún mapa.
mapas que también sufren atentados, naciones que se unifican, guerras pequeñas, grandes, insignificantes. a veces cae la brasa del cigarro y quema sin querer una parte de tierra o si tiene suerte, se ahoga en el mar. siempre esto me causa mucha tristeza, aunque cualquier cosa se pueda corregir o redibujar con la facilidad de un boli.
durante estos momentos sociales, además de reflexionar sobre temas y cosas, además de exponer mi interioridad sin tapujos, pienso en:
a) soldados masturbándose en la trastienda del cuartel.
b) pases mágicos y energías ocultas en la lucha cuerpo a cuerpo.
c) el sentido de la calle cuando se ve a una anciana decrépita asomándose por el balcón para expulsar cientos de papeles de water usados, seguirlos con la mirada en su viaje anárquico hacia el asfalto, verlos rebotar, bailar un poco, ser pisoteados por tres personas y morir.
d) los alcances del parto orgásmico, enterarme de un nuevo nacimiento.
e) la simpleza del verano.
y todo este reaprovechamiento social del tiempo para qué. para irme suavemente, volver al palacio de la floresta, dedicarme a las curas de sueño (a volver a soñar un poco), a ser dulcemente alimentada por mi emperatriz del amor cosechando un huerto que no es de “feliz granja”. abrasarme bajo el sol, remojarme en 500 litros de agua, comer pipas como la gitana de suburbio que llevo dentro, y ser encantada por la etérea realidad del verano. gracias helen.
la última entrada de este blog debe estar llena de faltas de ortografía. no he querido ni revisarla. supongo que la improvisación y su no asistencia normativa también ha de presentar dignidad en algún punto, al menos, algo más que libertad creativa.
hoy estoy de resaca (no de alcohol). después de 10 días durmiendo 6 en no más de 6 metros cuadrados (¿cómo hacer para dormir sola?). después de ver los espacios enormes y vacíos de la institucionalidad cultural ibérica (¿cómo no morir de frío?). resaca, resacón (no de drogas, sino de puro queso cabrales, saliéndome por todos mis agujeros el moho verde, haciéndome picar debajo de las uñas, quitándome el espesor del momento), resaca de aeropuerto (tardamos un güevo en volver), de cables (terminé haciendo joyería con bondage de rca´s), de ubuntu (10 días de exclusividad). resaca de inexperticia (de no saber cómo hacer con las relaciones humanas y lo demás), de la tortilla de patatas y la empanada de atún del mercadona (dieta estricta, sin tregua). resaca de chroma (conceptualmente la narración simultánea, en la práctica un verde muy intenso), resacón de la mesa llena de cables y papeles de water, anotaciones, vasos vacíos y café. resaca de no recordar ningún sueño en 10 noches, resaca de tí.

una semana trabajando con minipimer.tv, aun estamos pensando qué diablos hacer como presentación. nada ha sido editado, todo sigue siendo en tiempo real…
minipimer.tv trabaja con tecnologías low-fi, domésticas, artesanales, improvisadas. usamos, a nivel de software, herramientas libres desarrollas por gente que afortunadamente tenemos cerca. nuestro trabajo con las herramientas es a nivel de ususarias, y
queremos hablar del usuarix
participamos del desarrollo de las herramientas desde la posición de usuarias, lo que en informática podría ser un tester. reivindicamos ese lugar porque también creemos que desde allí se es productor de las herramientas, modificándolas a través del feedback, dándoles usos insospechados por quienes las crearon, usándolas incluso mal.
cuando hacemos un streaming cada receptor es también un tester. las personas que ven lo que hacemos cumplen también la función de decirnos lo que falla, lo mejorable, lo impresentable…
nos han enviado feedback a través de mails, mensajes de chat, sms, llamadas telefónicas, skype…
ser testers, usuarixs y responsables del feedback es también la condición que nos permite experimentar creativamente, creando una relación recíproca con quien nos ve.
nuestra estética no repite ningún patrón, sino utiliza gustos bizarros como los chromas de los 80´s, o deficiencias propias de los medios que utilizamos, como el píxel.
cuando se trabaja con una herramienta/medio en desarrollo, se trabaja también con su precariedad. el hecho de que el ancho de banda sea una cuestión mundialmente reducida no permite enviar en directo un video siquiera de una calidad media. la lentitud del flujo obliga a detener la velocidad de la imagen coorporativa de un spot publicitario, adptando un gesto más propio al flow asambleario de un centro social.
el chroma, va construyendo un relato a partir de superposiciones, más afín a dziga vertov que a la secuencialidad clásica del modo de representación institucional del nacimiento de una nación. el chroma ha sido el recurso más sucio que hemos encontrado para trabajar con la simutaneidad de planos, relatos o visiones. obviamente muchas veces no se entiende nada.
el error en la imagen, en su codificación tanto material como simbólica, resulta un gesto inevitable. el error es lo que nos hace personas ante esta enorme cantidad de máquinas, cables y tomas de corriente…

(en un recodo de la civilización, con todos sus gestos, pero a la bola personal, grupal).
por qué no escribir siempre, por qué esa pereza de coger el lápiz, o más concretamente el teclado, juntar letras, fonemas, formar relaciones. crear los sonidos bonitos del significante estructurado por capas, transparencias y puntos de fuga. por qué no hacer crecer esa esperanza, aunque la pereza, el descontrol y la dispersión asistente me saquen del flow.
una vez una mujer que ha publicado varias novelas y libros de relatos me dijo que escribir costaba, que era un trabajo arduo, que no apetecía, que había que esforzarse. homologaba la escritura académica con la otra (cualquiera). me pareció exagerado. una tesis no puede ser como un diario de vida. o sí. últimamente he leído a varias de mis bloggeras favoritas enunciando esta pereza, esta desesperanza, este hastío con la escritura o con la obligación de la constancia, del público incluso.
(sólo enviarles mis mejores deseos, y que se recuperen).
la escritura académica sigue provocándome una resistencia atroz. no es que no me sienta capaz, es simplemente que no me apetece. pagaría para que alguien me escribiera la tesina, pagaría en carnes.
en lugar de eso una enorme cantidad de lugares comunes e inexplorados habitan mi kilo y medio de cerebro. muchas veces estos espacios se agilizan en compañía, se facilitan, como diría la jerga contemporánea del eufemismo social. siempre me ha gustado la idea de escribir textos colectivos, y en algunos casos ha funcionado, y eso es difícil que funcione.
a veces es bueno que alguien te diga escribe esto, es una buena idea (imagen, situación), pero la mayoría de las veces olvido lo que era, más recuerdo la instancia, el sabor del vino, los besos, el sudor.
a veces alguien te dice escribe esto, y después de dos días de sano ejercicio mnemotécnico vuelve un tenue sabor de lo dicho, una palabra, un concepto, una idea.
a veces no recuerdo ni con quién estuve.
a veces me viene una especie de inspiración de la hostia que no tiene hilo conductor y que podrían ser diez novelas o ensayos filosóficos si pudiera escribirlas durante la media hora que dura esa sensación. como es imposible sólo queda un rastro, nunca los suficientes.
a veces me lo recuerda al día siguiente la misma persona, y luego sólo me queda la palabra aludida.
ahora fue feminismo.
helen me la recuerda sobre su cama, interesante lo que dijiste. el qué le pregunto, “lo del feminismo” dice.
ok, debo tatuarme en algún rincón del kilo y medio de cerebro esta idea. algo dije, quizás algo importante, o estábamos muy drogadas, y eso no importaría porque al final cada unx decide cómo se mete los químicos, si es en pintura de uñas, ibuprofeno, coca-cola o gasolina. no importa, nuestra cabeza resiste un resto.
al parecer sólo me pareció algo feminista. estar un fin de semana en pelotas, terapia grupal o taller de performatividad (¿hay alguna diferencia?), tratándonos como reinas, bailando, hablando incluso por hablar, intentando buscar las bases de la libertad, o de la liberación (que puede llegar a ser igual). estar ahí, en tetas todas, discutiendo sobre lo más adecuado, incluso pasando por el lado del marxismo leninismo queer (no sin darle una patadita), sobre la fabricación reproductiva de mecheros, niñxs o performatividad de la violencia. hablando mentalmente, pensando en voz alta. ay. feminismo a secas, más que llamarlo de otra forma, hay que resignificarlo.

hermoso testimonio gorda, paródico en sí, me dijo la cristeva por el chat. porque a veces me pregunto si ir contra la corriente de la contracorriente será ir para el mismo lado que todxs lxs hijxs de puta desgraciadxs. pero no. es un asunto de direccionalidades indirectas, un oxímoron localizar lo deslocalizado.

hoy por hoy hay demasiada hormona
que son como hostias (se juntan y se chocan)
y por favor que vengan estos chorros de sangre ya
que vengan luego a desaguar lo constreñido
que lloren encima que se caguen que lo tiñan
que lo laven con otras hormonas
que se vayan al water o a la tierra
que dejen de ser lo que deberían ser
para finalmente ser lo que tienen que ser
porque todas (podemos tener) ayer tuvimos un mal día, y la ira es un buen presagio de la próxima acción: poner toda nuestra menstruación en pequeños globos y lanzarlos contra el edificio del ayuntamiento o contra el frontón que se ve por mi ventana, el que no me deja ver el pasto tierno que, supongo, hay al otro lado.

ella se encontró un ipod touch trabajando en un campo de concentración. trabajo sucio, trabajo de limpieza, como típica inmigrante que es. trabaja limpiando la memoria histórica de la culpa alemana. como es sudaca no son los alemanes los que pagan ese trabajo, basta que lo hagan los turistas. lo encontró y pensó que era un teléfono, y como usa linux la interfaz sofisticada del aparato requería una consulta virtual para desglosar una completa comprensión. habló tres horas de torturas y muertes, caminó pisando cámaras de gas, cuarteles y fosas comunes, pidió una cooperación voluntaria y regresó a su casa intentando obviar los chillidos de los turistas españoles en el tren. luego se acordó que lo tenía en la mochila. luego descubrió lo que era, no tardó en comprenderlo porque su mente es sagaz como la visión de un lince o como su propio instinto de supervivencia. si fuera alemana lo hubiese dejado en la recepción, hubiese recordado hacerlo. pero como no lo es, lo considera un gesto de generosidad del país de acogida, “esta es la generosidad del primer mundo” dice, y con su ejemplo nos hace seguir creyendo que por aquí pueden llover ipods, seguros médicos o perfumes marca dior.
Amo a los hombres con grandes celulares, amo a aquellos que son mi fetiche tecnológico, los que podrían sanar mi ordenador virulento, los que no se cansan de leer códigos binarios (aunque no entiendan que están ellos mismos transcritos en código binario y que no pueden evitar empalmarse cuando una mujer es bien hembra, tiene las caderas anchas y los tacones bien puestos…); amo a los que saben descargar películas y programas, los piratas de vocación y de esfuerzo; amo someterme con ingenuidad cínica a los conocimientos informáticos que se yerguen sobre nuestros cuerpos haciéndome sublimar incluso unas faltas de ortografía horrendas (una mala escritura, un ano fruncido). Amo a hombres por chat. Amo a hombres a los que no se les puede amar sino virtualmente. Amo a aquellos que desenvainan con confianza un software precario y lo hacen correr como quien mima a un gato. Amo a los que pierden su tiempo y queman sus ojos ante el fulgor estúpido y la vibración candente del RGB.
Amo como el amo que soy cuando intento ir al cuerpo más allá de tanto barullo informático, y sólo pillo circuitos, y conexiones soldadas con estaño. No sangre, no carne, no jugo. Soy el amo y esos hombres mis soldados de juguete, conectados a mi tarjeta madre mediante un cable USB.
En mi subconsciente digital soy una obra de arte que escupe leche, la leche que penetra a mi propia máquina, mi ordenador, que en este sueño probablemente soy yo misma. Se inunda la escena de un líquido que se mete por todos los agujeros que hay dispersos por ahí (las bocas de mis familiares, las ranuras de la CPU, los tejidos de la ropa que vestimos, penetra todos nuestros cuerpos, ¡ay!). Y yo desespero, fagocito las máquinas y pierdo la mía (mi alter ego), no me encuentro a mi misma o es que estoy bañando todo. Soy una inundación.
Pienso: no debo encender mi ordenador mientras esté mojado. Luego pienso: este interior nunca secará.

hace dos días me tomé una coca-cola. si fuera católica aquí diría “he pecado”.
hace más de 5 años que me lo prohibía, así como la ingesta de cualquier producto de la misma compañía. a veces las transgresiones se dirigen a lugares poco obvios. es mi caso.
necesidad de sentir la vergüenza de entrar a un bar y decir “una coca-cola”. pronunciar cada una de sus sucias letras, pagar por ella, ponerla en un vaso con tres hielo y un pedazo de limón, eructar su residuo dulce, beber para sentir en la lengua el fantasma de su gas seco. qué asco.
así, sin más. eludiendo la cerveza, eludiendo el sano vaso de agua, la comida imposible en ese estado, aumentando la gasolina del capitalismo en mi sangre, contaminándome con su putrefacción.
pero a veces tengo que transgredir también esta (mi) rigidez extrema de lo prohibido.
(no se volverá a repetir, sólo fueron 4 dosis…)

te amo porque eres una loca, porque eres transgresión y todo te queda pequeño. te amo porque me traes al lado B. amo la confianza que tienes en algunas cosas, tu irrupción apasionada en mi vida. amo la curva de tus caderas porque siento que es un océano, o al menos una ballena. amo tus besos blandos, el descaro de tu mirada. amo tu fuerza, la notoriedad de tus pasos.
te amo porque tienes una ortografía tan buena como la mía, y tu biblia no es la biblia sino un puto diccionario etimológico, y porque escribes con el estómago, tus puños duelen y en tus textos no se distingue la poesía de la política porque se la pasan follando en todos los baños públicos de madrid, de españa, del mundo.
te amo porque descrees de todo excepto de nuestro amor, y así es como probablemente me has devuelto la confianza en las letras.
te amo porque eres trans. la mujercita de mi vida, el hombre más maricón que he conocido. contigo soy un switch artesanal, me descreo, me deshago, me trago a mí misma, hormona, sangre, riesgo. de pronto soy lo que me reconozco en ti y lo que siempre he sido, nada sino estar, como estoy.
te amo porque estoy todo el día escribiéndote cartas mentalmente, porque mi realidad está mediatizada por tu presencia, aumentada por tus carnes, eres mi lectora favorita y mi lectura más sádica.
te amo porque eres inmensa y monstruosa, porque a pesar de ser un desastre eres implacable con nuestros errores, con tu deseo, con mis miserias de esposa. amo tu sexo, tu caverna rugosa, la fuente de placer inagotable que eres, tus tentáculos de diosa, tu fuente húmeda, tu pasión por enseñarme lo que tengo, por jugar conmigo en lo infinito, por reconocerme donde nunca me he buscado, por amar mis pelos, mis manos, mi enormidad, mi coño, mis garras, mi violencia y mi odio.
te amo porque no puedo ser falsa, no me permito fingirte, no ocurre, soy lágrimas, mocos, sangre y grasa, soy una humana entumida y aún así vengo por tu amor a sobrellevarme.
te amo porque eres imperfecta, porque estás tachada, porque eres un bicho inclasificable, porque por momentos tienes la misma fuerza que yo, y cuando estoy deshecha cuidas de mis pedazos y cuando estás rota intento reanimarte.
te amo, mujer de mi vida, que seas la única no significa nada. amo tu polla eternamente erecta, dieguito mío, mariconazo. amo tu fascinación por mi suavidad, tu compañía en mis sueños, tu resistencia ante toda mi horripilancia. amo el poder de tu voluntad, verte trabajar. amo tus arreglos chapuceros, tu ignorancia con todo lo que es burocrático, tu obcecada insistencia en cómo es algo que no sabes cómo es, aunque yo dude de todo, mástil pleno de mi inestabilidad.
amo tus mensajes, las notas que has dejado incrustadas en mi cuerpo. los vacíos de tu presencia me hacen amar los papeles llenos de mocos que dejas bajo mi almohada, los paquetes vacíos de lubricante, las colillas de cigarro, su olor. amo tu dicción tan ibérica, pierdo la cabeza cuando pronuncias palabras como excelente, exquisitez, escenario, piscina.
(a veces quisiera matarte. cuando me siento muerta por todo esto)
amo ser los puntos suspensivos en tu escritura, las manos en tu imaginario, una foto en tu velador, tu desgracia cuando no te creo, el futuro en tu imaginación, lucía para tus padres, el origen de tu conversión al aburrimiento para tus amigas, la campeona de los coños peludos para el mundo, una sudaca más en tu historial, la que te abre el culo en la cama, tu proxeneta en loquo, la perra de tu novia en el blog, tu musa en quién sabe dónde, la fuente de tus celos negados, tu profesora en ciertos asuntos, tu discípula en tantos otros, tu compañera ante san juan, tu terapeuta en los ataques de pánico, tu proveedora de comida without carne, tu permanente abandono porque yo sólo quiero volver a tus brazos y lubricarte con dos lágrimas de emoción.
te amo locamente y 365 días no me bastan para saciarme. sigo hambrienta de tí, ansiosa y avorazada, bestial sería poco, así como cualquier combinación de letras no logra describirte ni con el mayor esfuerzo.

estamos todas desnudas hasta la médula de los huesos,
no se nota, aunque hagamos lo posible por
daros cuenta que es así
como una escritura rota e incomprensible. como un papel doblado y escrito cien veces por cada lado.
desnudas ante el sistema que nos viste de primera comunión. desnudas ante la ley y su ropa de prohibición.
qué incendiario, qué por dios, sácate todo, déjame en paz.
una vez cuando pequeña me preguntaron la hora y yo respondí: desnuda. carcajada pública y colectiva, o afán descontrolado por reír de lo incoherente. mi acto fallido (pensar en una playboy mientras miraba el reloj) además de ponerme roja, me delató.
principios, programas y estatutos. yo estoy en pelotas porque quiero, porque se me antoja, porque se me cuela el airecito por todos mis agujeros y se siente así rico, como una penetración de aire o algodón sutil tocándote la espalda. mis hoyitos también agradecen el aire cuando están así de abiertos ante la desnudez.
engranaje, espacio abierto, atentado circunspecto yo
burka genérico
onomatopeya muda
este blog, aunque se vista a ratos
también está jodidamente desnudo.
*por cierto, la foto la hizo el buen joan marca, que nos pilló en la calle en un momento de improvisada desnudez literal.
los billetes también son un espacio público. como tantos otros, no es necesariamente nuestro. podemos sin embargo usarlo como escenario de lo que se nos ocurra, hacerlo nuestro. yo tengo poder y me tomo el derecho para alterar cualquier cosa que pase por mis manos o mi cuerpo o mi cabeza. los billetes para mí son un espacio de intervención, un flujo de poder que podemos subvertir cuanto nos sea posible.
pensar que lo que hay impreso en un billete pueda llegar a ser equivalente a una persona (gabriela mistral en este caso), me parece una distorsión propia del absurdo que es la normatividad. es un recurso retórico, no es.
por lo tanto cuando escribimos algo en un billete, no estamos tratando ni con arturo prat, ni con ignacio carrera pinto, sino con el lugar que oficialmente se le asigna a su representación, como iconografía del aparato de estado.
esto es como lo del aborto: que se despenalice significa que cada una pueda decidir si se lo hace. este proyecto no impone a nadie ocupar el espacio especulativo del billete.
la discusión que genera esta acción es también múltiple como sus materializaciones posibles: como si es necesario anunciar la homosexualidad; de si es o no respetuoso con gabriela, si se superpone a su obra; si los gays son tontos; de si la “condición” sexual es asunto privado…
evidentemente esta es una acción que tiene la potencia de trabajar sobre un soporte que pasa por nuestras manos, y siempre habrán personas que intenten reprimirnos, decirnos lo que podemos o no hacer con ellas.

la última semana estuvimos en madrid en la casa de maría. y aunque para mí madrid es poco más que lavapiés, me crucé por casualidad con la m-30 (que bien podría haber sido una alucinación provocada por el sol. o que haya aparecido sólo porque yo la amaba antes de conocerla). volvíamos de la nave de basurama y obsoletos, quienes me han honrado con la categoría “obsoleta de honor”!!!!. 2 colaboraciones con la pornoterrorista y 2 con laptopsrus. todo lo anterior por resumir en clave hipertextual sólo algunas de las cosas que pasaron ante mis ojos y/o mi corazón esta semana.
y ahora, otra vez en mi cuarto propio que es el internet. intento descifrar los gestos lingüísticos de los panelistas del 2º circuito de disidencia sexual (por un feminismo sin mujeres) que sucedió y sucede hasta ahora en santiago de chile esta misma semana. está mal grabado. por lo visto en la primera mesa nelly richard puso su cartera sobre el grabador, en la segunda no sé qué pasó, pero se escucha inaudible, y así continúan una serie de paradojas.
paradojas de la globalización: mientras en santiago de chile, capital mundial del aislamiento geográfico-cultural, la cuds propone trabajar sobre este tema post-identitario y meta-contemporáneo del feminismo sin mujeres; en madrid estoy en un encuentro internacional de mujeres vj´s que se organiza bajo la figura del ring, donde de dos en dos las vj´s “combaten” con imágenes entre sí hasta que el público, mediante un aplausómetro corriente, selecciona a la ganadora. mujeres entendidas como tal y sin punto de discusión.
paradojas de la sociedad: mientras una lectura fácil interpreta laptopsrus como un proyecto feminista, el circuito de la cuds es leído obtusamente como un gesto de provocación misógina.
paradoja identitaria: mientras preferiría estar en un auditorio precario rodeada de jovencitxs picadxs a intelectuales discutiendo sobre feminismo y categorías, me encuentro en un centro de arte discutiendo con un técnico argentino sobre conexiones vga, insistiendo en la relación pedestremente cotidiana (que todas quisiéramos superar) de las mujeres y la tecnología/los técnicos.
durante la semana parezco una rata. aprovecho cualquier oportunidad para sacar mi garra diminuta y roer un poco lo que me roe la desconfianza. nada de esto es lo suficientemente posible. en bares, patios traseros, pasillos o citas culinarias voy proponiendo mi propia duda, la instalo como una antena remota, la entierro con todas las fuerzas que tiene este diminuto insecto que soy en medio de un diálogo que provoco intencionalmente. leo con malicia, leo mal. me siento, como siempre, apátrida pero adaptable. voy apuntando en un cuaderno inmaterial los rasgos de la disrupción. tomo nota.
aquí sigo intentando descifrar el audio del circuito. amplifico ficticiamente el volumen al 400% como para traspasar la cartera de la richard, como para sentirme más cerca de ese mundo, mi mundo retorcido y desagraviado. escucho el audio fuera de contexto, mientras desarmo mi equipaje. encuentro en uno de mis bolsillos una nota sin fechar que dice:
Incluso en las mejores familias surge el miembro abyecto.
Ni siquiera nosotras, las raras, las amorfas, las que no tenemos paz ni hogar (fuera de unos hipervínculos sabrosos) ni nada.
Ni siquiera el ápice de lo más hermoso y permanente, ni siquiera nosotras, quitando el ruido de lo que nos conmociona, llegamos al acuerdo de lo constituyente.
Entonces somos eso porque somos así.
debo haberla escrito en algún bar, en medio de alguna discusión acalorada, regada con cerveza y vitaminas. ahora la leo escuchando repetidas veces la referencia a “santa butler”. la santidad es cosa de religión. incluso entre nosotrxs, lxs que constituimos una de las mejores familias de esta religión, donde como quien no quiere la cosa, también aparecen los sumos pontífices, los dadores de verdad, los fundamentalismos. yo, lamentablemente, no puedo tolerar el fundamentalismo queer. y no lo digo obviamente ni por el circuito (donde he podido sentir como una voz en la habitación contigua cerebros y cuerpos en cruces peligrosos) ni por las luces pacientes que me dieron mis interlocutoras del fin de semana. sólo lo lamento porque es una traza heteronormativa (me gusta esta palabra porque aunque parezca trabalenguas sale fácilmente lubricada por cualquier saliva), un esqueje más de esta plantación mutada, que cuando se me aparece, estropea el resto de la película.
y sobre los encuentros de mujeres a secas, qué decir. que en general tienen más recursos que los de las mujeres con varias comillas (como dijo la richard), más dinero y menos corazón. y mientras no escuche más audios, no diré más.
en la foto la primera mesa minutos antes del incidente de la cartera.
a veces todos los lugares me parecen iguales. el turismo es como un capa del photoshop que lo homogeneiza todo, y recubre de un sabor a pseudo-cosmopolita low-cost las imágenes de una ciudad.
a veces cuando veo todo esto me invade el espíritu punk, y mientras están a punto de disparar la foto sobre la bicicleta de alquiler en la plaza del sol les chillo porque me gustaría disparar a mí (con una AK47 robada), y chillo cáete, muérete, explota sobre esta limpia superficie de asfalto para darle un poco de sabor a tu vida.
en la era del destierro el skype sólo puede ser una genialidad. quizás por eso mismo me he enganchado al streaming. estar en otro sitio aunque sea sin el cuerpo. hay tantas formas de dejarse querer, y una de ellas para mí son las reuniones virtuales. reuniones pactadas, fechadas, planificadas con la distancia horaria. un desayuno-merienda simultáneo, una ingesta compartida, fumar al mismo tiempo, compartir links.
a veces siento que esta mediación ha cambiado mi forma de estar en carne. a veces quisiera tener el navegador en otra ventana e ir enseñando cosas, hacer hipervínculos en medio de una conversación.
las reuniones virtuales dejan una porción muy grande de la propia humanidad dedicada a otras cosas. a veces se traduce en desconexión, otras me parece que instauran una manera más irracional de comunicarse, más transparente, donde no se planifica performativamente nada. una comunicación desnuda, sin maquillaje, desconcentrada y por lo mismo llana.
la familiaridad con el medio a veces me parece que es generacional. mi madre me exige que no use el teclado cuando le hablo, en cambio pablo responde sus mails de trabajo y esto no parece disminuir en lo más mínimo la inteligencia de su interlocución. con mi madre a veces dejamos nuestras ventanas abiertas mientras nos ocupamos de lo nuestro. pasamos horas una frente a la otra, mirando de frente, viéndonos de vez en cuando. la webcam se convierte en ella, o en un panóptico familiar al cual no le tengo que esconder casi nada. escucho sus conversaciones telefónicas, y sólo cuando eructo me reprime (viejas prácticas difíciles de superar, las de ella).
chats, cuántas horas he vivido en ellos. prefiero no saber calcularlo, y prefiero no despreciar su carácter. allí, en la solitaria caja de afectos que pasan por un cable, o que se difuminan por los cajones estancos del aire, está mi alegría. voces que me calman en mis paranoias cotidianas diciéndome que todo está bien, que no me inculpe de nada, que me aman aunque sea a través de un visor pixelado, aunque yo misma sea un amasijo de pixeles agarrotados.

anoche vimos la película intimidad. me habías hablado de ella, no me acuerdo bien por qué. quizás porque yo hablé de polvos desentimentalizados, de mi intento por usar cuerpos como muñecas hinchables, o quizás te hablaba de amor.
me bajé la película de internet con un delay de un año. una película francesa rodada en londres donde una pareja se junta a follar cada miércoles. me habías dicho que se enamoraban, sin decir palabra. aunque siempre me fío de tu criterio, no sé qué películas te gustan, sólo me hablas de cine francés.
nos gustó. la vimos de principio a fin con una intermitencia de pizza.
¿por qué es tan fácil decir que los personajes de una película tienen una vida de mierda y los personajes de la realidad no? ¿por qué me hablaste de esta peli mientras follábamos y hablábamos a la vez de cine francés? ¿te quisiste referir a nuestro amor torcido? ¿era una indirecta o la única manera de decir que nuestras vidas eran una mierda? ¿era amor lo que les pasaba o sólo un indicio de que todo estaba mal? ¿es el deseo lo que define al amor? ¿puede haber amor sin deseo? ¿puede haber amor sin palabras? parece que aún no inventan un material mejor que la madera para hacer los lápices…
después de ver la película dormimos haciendo un candado chino.
ayer pachi y yo fuimos a ver la expo de ocaña. al salir nos sentamos en una sillas de madera de esas duras que pone el ayuntamiento en los eventos públicos. el frío se cuela por el culo, especialmente cuando el ayuntamiento no ha pagado la calefacción municipal que corresponde a la primavera.
estábamos esperando el concierto de don simón y telefunken, y para mi sorpresa, también el de ajo, una micropoetisa que al parecer es bastante conocida y a quien mi ignorancia tenía en el cajón de lo oculto. la ajo decía cosas como: “otra vez no tengo apetito, es una pena que no se puedan fumar ni las lentejas ni los bocadillos”, “no es casualidad que todos los yogures de fresa caduquen el día de mi cumpleaños”, “en la actualidad vendo agendas pequeñas para gente de pocos amigos. y trabajo no me falta… y total, que siempre he sido una máquina de ganar poco dinero”. el acento castizo y la voz melosa quedaban tan bien con sus textos pronunciados lentamente, como escupiendo huesos de cerezas, o promocionando ron, tanto así que borraba la cita al preguntar ¿qué pasaría si corazón no fuese más que el aumentativo de la palabra coraza?.
hoy ha ganado el barça (o algún otro equipo de fútbol, no me entero) y las bocinas alegres e histéricas suenan desde la calle. incluso sobre estas bocinas la voz de ajo leyendo sus micropoemas quedaría bien, algo como gotan project haciendo fusión hispano-catalana.
pero antes de que comenzara toda esta revelación del micro romanticismo más exagerado de ajo, estábamos sentadas esperando, en el patio de la virreina. a mí el resfrío se me aceleró en ese momento, aunque mi enfermedad venía de mucho antes. previa incluso a la revelación ocaña que fue la expo, donde dos impresiones se superponen a todas las demás:
1) ver lo diferente que estaba la ciudad a nivel represivo (algo que ya había dicho el miquel misse con toda su inteligencia una semana antes, en el mismo lugar). esta ciudad que conocí llena de guiris (tuve que aprender esta palabra nada más llegar, aunque para mí sigan siendo todxs gringxs), y con unas normas cívicas (también he aprendido a repetir esto como eufemismo esdrújulo para la palabra aguda que es represión) tan absurdas que realmente logran borrar de alguna forma todos los indicios de lo que alguna vez fue barcelona. hoy esta ciudad es un puto escaparate, y al final resulta bien incómodo ser confundida constantemente con un maniquí. por eso buscamos atajos laterales en la bici, para no chocar con tanto gringo tonto que se pasea mirando las nubes, y por eso a veces imaginamos hacer okupaciones masivas de las ramblas que nunca terminamos de hacer porque siempre hay algo más urgente…
2) ocaña, la beata exquisita, la virgen charnega, la que si no hubiese nacido sevillana hubiese sido chola, porque no hay desperdicio en tener el culo negro y los ojos bien abiertos, chillar por las calles la verdad del goce, sencillamente.
tengo que ver el documental, aun hay muchas cosas que no he ganado…
el asunto es que todas esas fotos y videos y canciones de la ocaña me hicieron envidiar su desparpajo para ser/performarse mujer. más sentido me hizo el devenir perra al darme cuenta que yo he negado una mujeridad total, cuando en ocaña al menos, esta mujeridad excesiva se volvía paródica con tanta facilidad.
claro, es mucho más fácil parodiar la feminidad siendo marica que siendo bio-mujer. pero ¿por qué no intentarlo?.
sentada sobre esas duras sillas del ayuntamiento en el patio de la virreina (el espacio que nos tenían reservadas a nosotras, las maniquíes disidentes, inmigrantes y precarias) veía yo sobre un escenario vacío (que tenía escrito la palabra “love”) toda mi propia resistencia a la exacerbación de la feminidad, empujada por un guión feminista, orquestada por una moral de izquierda, sazonada con un poco de estética okupa, o punk, o indeleblemente ideologizada, a la rancia. allí, ante todxs nosotrxs, mi resistencia a parodiar por exceso, a reventar por sumatoria.
si bien es cierto que el último año he comenzado a usar uñas rojas, sólo lo he hecho en una mano. si a veces me calzo una minifalda bestial, debo contrarrestarla con unas zapatillas de fútbol, o una camiseta intervenida, una corbata, un puro. debo poner un cartel, por mínimo que sea, que diga: oiga, no se entusiasme, que aquí no todo es perfectamente mujer.
tanto nos había ayudado el feminismo que se llevó la confianza que me podría tener para pensar que por más que yo, la mona, me vista de seda, mona quedo. (mona, como una mona de zoológico). porque quién podría pensar que una persona como yo, aunque me pusiera mis mejores galas y más, no llegaría jamás a ser una mujer de papel couché sino apenas una mala copia, una imitación barata y marginal, un recuadro obsceno lleno de cuchillos y martillos en la página de vida social.
poca confianza me he tenido, eso le decía a pachi, o algo así, divagando en penumbras, esperando el concierto gratuito en esta primavera defectuosa que el ayuntamiento nos ofrecía por falta de pago. esperando a la ajo, que ni tan mina pero tan romántica, me dio clases para parodiarme el corazón.

dejo unas fotos de mi acción más ocañera: miss espanya, frente al centro de internamiento de inmigrantes de la rambla de guipúzcoa, el año 2007.
aquí se puede apreciar claramente lo que sucede cuando, poniendo todos mis esfuerzos en ello, intento representar a la mujer más bella de la madre patria.
- aprovecho, después de 3 semanas sin hacerlo, de depilarme la pierna izquierda. siempre hay una tendencia al feminismo en la izquierda (que en mi caso a veces parece una tendencia al futbolismo). cuando depilé la derecha me caí sobre una valla haciéndome varios morados y heridas. ahora que están disminuidos, me he depilado la segunda. ya estoy lista para otro accidente.
- j. dice que lxs lectorxs de un blog son muy complacientes. que ante la ansiedad de ser leída, el nivel de la escritura baja. yo le digo que en mi caso no sé si lo leen robots o personas, ya que nadie escribe nada. lo único que tengo es este pasatiempo atroz de revisar stats intentando succionar más información de la que me entregan los diversos programas que testeo y utilizo. los stats son un vicio. me hacen creer que puedo entrar en la intimidad de alguien por la puerta trasera, por un contador, estadísticas, motores de búsqueda.
- me sabe mal echarme de menos a mí misma.
- tengo tantos mecheros como dedos en las manos. he pensado meterlos todos en un bote de vidrio. a veces quiero pensar que los mecheros son un procomún, que nunca nos harán falta cuando les necesitemos ¿alguna vez no has podido fumar por falta de fuego? ¿has tenido que usar una lupa?
- no sé por qué tengo la sensación de que si hay consolas de video y de audio, las mujeres tienden más a las de video. y no sé por qué las sudacas insisten en ser más románticas que el resto. y no sé por qué soy yo en el medio de estos estúpidos determinismos.
- valentina ha publicado en el facebook una cita de carlos caszely que me identifica. dice: “no tengo por qué estar de acuerdo con lo que pienso”. es un poco cutre tener la filosofía de un futbolista como modelo, pero me redime la intensa fijación de nik por todo lo futbolístico. en cualquier caso yo modificaría la frase: “no tengo por qué estar de acuerdo con lo que siento”, esa sí es la mía.
- vi a una mujer cerca del mercado de sant antoni pidiendo dinero. tenía un cartel sobre las piernas que decía, con mala caligrafía, que necesitaba para comer. curioso. si algo sobra en esta europa del bienestar es comida. faltan alquileres a precio razonable, permisos de trabajo, justicia social, pero la comida llena los contenedores de basura, igual que los muebles, la ropa, y todo lo importado. vi a la mujer como una performer de la pobreza entendida por abuelos, cuando el hambre existía. cómo una imagen convencional de la pobreza, la imagen de una película, la imagen encontrada en barcelona, planeta turisme, la construye. si el cartel hubiese dicho necesito dinero para pagar el alquiler de un piso compartido nadie le daría nada…
- las plantas de mi balcón se secan. mueren cada vez que me marcho y a este ritmo se me revela cada semana que no soy capaz de cultivar. mi corazón agrícola está intentando pensar soluciones. como no entiendo de arduino no puedo contar con un sistema de riego automatizado. es lo único bueno de la lluvia. quizás deba dedicarme a la hidroponia.
- después de 5 minutos con el cepillo de dientes en la boca me di cuenta que no era el mío. hace años escribí algo sobre alguien que tenía en su casa cientos de cepillos de dientes para no sentirse solx. no es mi caso, aquí todos tienen dueña. me gusta cuando me dices que no quieres cambiar tu viejo cepillo porque te gusta morderle el mango mientras cagas. lo encuentro tan romántico y oral que te he comprado uno con el mango del mismo tipo, blando, de goma, suave.