porno pro-vida


estoy viendo pornografía pro-vida, un canto a la especie humana y su reproducción, un llamado a la ausencia de estrías, a la hegemonía blanca, a la juventud.
si la maternidad es ortopedia y una incontrolable ensalada de flujos, el porno es ortopedia y una constante selección de flujos (no se consignan todos, ya conocemos los que van).
una de las cosas más interesantes y subversivas que para mí tiene el porno (el convencional, el post, el clásico y el cualquiera) es que el sexo que se representa está totalmente escindido de la reproducción y del amor. bueno, “interesante y subversivo” es aquí un eufemismo (por no decir “de las pocas cosas rescatables”) o una exageración (por no decir solo “interesante” que en realidad no significa casi nada). pero bueno, es lo que hay, el mete y saca, el jadeo, el meneo de las carnes. ese es el paisaje que se ha inventado la humanidad para representar lo que es la sexualidad (y esto, lo de “humanidad” es más que un eufemismo o una exageración, es una pura generalidad e incluso una falacia, pero bueno, tampoco nos pondremos tan quisquillosas: sólo es porno) y es un paisaje pobre, tal como la mayoría de la humanidad y es un sistema precario aunque no por ello inestable.
y yo que me he pasado un buen rato mirando este porno que he denominado pro-vida, porque claro, su objeto de representación es la mujer preñada, aquella que exhibe -suponemos orgullosa- su panza como si se tratara de un implante de silicona, y que se somete al calentón que ejerce su representación (no las veo a ellas muy cachonas en realidad) porque sabe que el “money shot” de su imagen (barthes diría el punctum porque los franceses son siempre mucho más elegantes que los gringos) es su barriga de 7, 8 ó 9 meses de embarazo y algunas enseñan el coño, y algunas enseñan la teta, y muchas de ellas ni lo uno ni lo otro, como si la barriga fuera el único órgano sexual de esta escena. digo porno pro-vida porque es lo que pasó después de que no hubo aborto, a lo que se puede llegar, un embarazo digno.
para ser honesta tendría que decir que esta no es una web propiamente porno, sino un compendio de imágenes de mujeres embarazadas que se llama “preggo power” (preggo en slang de internet es embarazada), y de alguna manera su ser sexy, su sensualidad y su atractivo en estado de gravidez es (como un mantra) su “poder”.
(cuando en la muestra marrana hicimos el especial de “mamás cachondas” proyectamos una peli producida por madison young y, aunque tampoco se distanciaba mucho del estereotipo, al menos era lo que el título de la sesión indicaba: una cachonda. a veces en estos ámbitos se valoran cosas muy pequeñas e insignificantes y que fuera de contexto no llamarían en lo más mínimo la atención. pero bueno, tras años de ser la representación de un objeto (porque ni sujeto pasivo se dice, no) a veces una mínima alteración ejerce fuerza… ya, ya, ya lo sé).
alguien podría decirme que si no muestran ni tetas, ni culos, ni coños abiertos esto no tendría por qué ser porno. y podría tener razón, aunque creo que no la tiene. para mí es porno y del convencional. argumentarlo a este punto me está dando más pereza que llegar al final del tumblr (voy en la pagina 250 y no acaba…). sólo quería comentar lo que me transmitió sorprendida una que tuvo un parto recientemente, que estando dentro de la maternidad las enfermeras y los médicos destinaban una sábana especialmente a cubrirle sus piernas sin depilar. por lo visto no podían soportar ver por los pasillos o en medio de la sala de parto unas piernas más parecidas a las de un futbolista que a lo que debería ser una mujer absoluta (una madre sería en este caso el grado cero de la mujeridad). imagino ahora a esos médicos y a esas enfermeras, casi igual que yo cepillándose el tumblr, rellenos de placer al ver a tanta embarazada inofensiva y cuidada, tan blancas y dismuladas en su monstruosidad y deformación.

pausa involuntaria


pues eso, pausa involuntaria de blog, pero no es nada personal, no es algo íntimo sino quizás todo lo contrario. “el documento” está casi listo. la colonia de inmundicias avanza, mis defensas se han ido de vacaciones a un sitio… lejos de aquí.
algunas digresiones en torno a la incomodidad (bicicleta nueva). cargué una “enciclopedia de la mujer” durante 25 cuadras bajo el sol (¿incomodidad escogida?).
el “viejazo” me vino después de cumplir 34 años (los celebraré en junio), día en el que leí este texto que inaugura una potencial serie de reflexiones sobre el tema de género y tecnología, porque ya puestas, nos tenemos que poner serias. entrada oficial al mundo del fango (al “amor más sacrificado y devoto que el romántico” según @misslabores). a todo esto se me olvidó la práctica que describe la imagen, esta captura es de un documental de la televisión que estaba viendo hoy. y tal como con “la enciclopedia de la mujer” hay que editar bastante…
con la blanca callén tuvimos -entremedio- una discusión llena de cosas interesantes que retomar más adelante, además de la catarsis tecnofóbica / tecnofílica y del reclamo anti-cientificista-patriarcal (viva silvia federici!):

>querida, la gocé con tu texto y me conectó, en el momento de la afasia y del río y la luna, con un video-texto brutal que colgó Elena sobre autismo como “otra” -una más- tecnología de conocimiento o epistemología (parcial, escurridiza y quebrada, como todas) que nos revela que no existe sólo “una”…o “la una”. o bueno, que sí la hay, pero es sólo un efecto del poder-saber. nevertheless, me revolví un poco cuando hablas de la repetición y el acostumbramiento: OK a cargarnos el ‘preset’, el deber ser y el dado-por-descontado; pero la repetición y la constumbre es una fuente súper potente de conocimiento experiencial (volviendo al río y la luna). sólo así se apreciarán las diferencias…¿será que me hago vieja y me canso de la tiranía de lo new, de que todo cambie y nada cuaje, del fast food-fast love-fast know? te escribo por aquí, porque “quants més siguem, més riurem”. lots of food, love and know (te debo un mail)
>>gracias blanca, amor de feedback. me gustaría pensar que una observación o experiencia sostenida no tendría que ser repetida necesariamente (incluso el río estancado cubierto de una capa de metales pesados que no dejan entrar la luz cambia de color), es así como se aprecian las diferencias, dices tú. o aparece la diferencia. esta idea en todo caso tenía más que ver con ciertas herramientas (producidas por el capitalismo) que condicionan una “interacción” mecánica que omite totalmente la relacionalidad, el aspecto relacional entre unx y la máquina por ejemplo, la posibilidad de encontrar nuevos atajos (o conjuros como diría el pedro) en cada momento. he estado pensando en cómo distinguir entre las tecnologías que nos interesan y las que no. en ese sentido la orientación repetitiva y acostumbrada de una tecnología me parecía que podía estar apuntando a un objetivo poco interesante, la predecibilidad del smart phone… bueno, gracias por el feedback, de verdad
>sí, santa Butler ya nos recordaba con la performatividad que no hay una repetición igual a otra. aplicado a las herramientas capitalistas, totalmente de acuerdo. hay una tipa (Madeline Akrich) que habla de los ‘scripts’ de la tecnología diciendo que todo objeto incorpora en su diseño, fabricación, etc. ciertos guiones -de género, uso, raza, etc- que tratan de delimitar lo posible/imposible de ese objeto. sin embargo, estos guiones no son inamovibles, aunque haya algunos más tozudos que otros, claro. en el momento en que ese objeto es puesto en relación con otra cosa, con su usuarix por ejemplo, cabe la posibilidad de que sea respondido. un ejemplo paradigmático de dureza y cierre del script sería windows…y mucho peor, mac. la cosa es que la tecnociencia, históricamente, ha sostenido que para que un hecho científico, o una tecnología, se imponga y se desarrolle al máximo, debe constituirse como una “caja negra” inexpugnable, un “móvil inmutable” que sea capaz de trasladarse sin ser modificado. el software libre, en mi opinión, es el ejemplo paradigmático de que se puede desarrollar y adoptar una tecnología sin necesidad de hacer de ella una caja negra: su fortaleza radica, precisamente, en que es algo abierto, modificable e intervenible por cualquiera. sin embargo, la sospecha, malauradament (o no?), es que las instituciones e industria tecno-científicas se están dando cuenta del potencial de esa apertura, no-repetición, diferencia, impredicibilidad, etc que comentamos. y luego vendrán y harán…zas!! “gracias por tu colaboración: son 30€”. total: ¿cómo mantener relaciones creativas y no predeterminadas con la tecnología pero liberadas de su capitalización?…¿cómo montar espacios autónomos en los que sean posibles formas de creación y conocimiento ‘sostenido’ (aunque irrepetible)?
>>claro, esa es un poco la pregunta, y esta era un poco la línea en la que se estaba planteando la aversión a la repetición. creo que es muy importante, y hoy más que ayer, estar preguntándose constantemente sobre si las dinámicas, los procesos y las herramientas están operando en la línea del capitalismo. aquí hay una trampa, porque potencialmente todo podría ser capitalizado. sería una cuestión de tiempo. por eso más bien (y para no deprimirme antes de la acción) pretendo tender a la pregunta y/o al análisis de las construcciones que se producen desde el más acá del capitalismo. por eso me ponen nerviosa a veces las propuestas que se vinculan a la hiperproducción (pasando por encima de un proceso que podría llegar a ser tortuoso), a la vorágine de producir, de hacer, desde un punto de vista muy centrado en los resultados. tengo la sensación de que en la concepción misma de lo que se considera desde el sentido común como tecnología hay mucho fascismo capitalista incorporado, y al menos tendríamos que cuidarnos de no estarlo reproduciendo sin más. por eso era bonito (o terrible, o aludiendo a ello con neutralidad: interesante) lo que se producía en la charla del hidrógeno en el hackthearth, porque si bien el tío tenía a veces unas salidas del todo hippies (que podíamos compartir, creer o no), lo interesante era observar también el absoluto rechazo que le producían sus concepciones a alguna gente, tachándole de “no-científico” (vamos, que el tío encendió una llama con agua… y si no era científico era alquimista que en cierto punto no deja de ser prácticamante lo mismo). este veto de lo “no científico” o lo “no tecnológico” desde el discurso más cartesiano y patriarcal es algo que de por sí me produce mucha sospecha y siendo sincera, también rechazo. respecto a lo que dices de las instituciones que van a sacar cacho de esto (y más ahora, con tanto recorte va a ser que no, si hasta el ministerio de cultura acabará organizando los crowdfoundings!), prefiero confiar en que cada una sabrá a qué causa le regala, dona o aporta su fuerza de trabajo. con tanta precariedad en esto ya deberíamos ser expertas, o al menos controlar un poco.
>qué bueno! tu reclamo de los ‘procesos’ (tecno-epistémicos) por encima de los ‘productos’ y resultados (tecno-científicos), y sus efectos en el mundo que nos toca vivir, es súuuper relevante. de hecho, diría que ése es el core de los estudios feministas de la ciencia y la tecnología. justo hace un rato, acabo de leerme un artículo muy potente de la María Puig de la Bellacasa que se titula “Matters of care in technoscience: assembling neglected things”. En él propone un giro afectivo, basado en el cuidado, en las formas de analizar y relacionarnos con los objetos tecno-científicos. si los construccionistas les metieron una colleja a los positivistas (¿esos que acusan de alquimista al tipo del hidrógeno??), ella se la mete, suavemente, a los construccionistas tachándolos de “tibios” (bueno, así lo resumo yo) y diciendo que su propuesta del cuidado (la de ella) no es que explique la construcción de las cosas (que yo creo que sí porque implica preguntarse por quién se queda fuera o dentro de una tecnología, sobre quiénes recáen sus efectos, etc), sino que es una especie de “compromiso especulativo”, un interrogarse constantemente sobre cómo nos relacionamos, afectamos y somos afectadas, con y por los objetos, “lo otro”, o incluso lo no-humano de manera que contribuya a mundos más vivibles. De alguna manera, critica la “objetivación del mundo” (llámalo fetichización) y las narrativas des-apasionadas (Despret) del discurso científico que borran cualquier rastro de “nosotrxs” -como narradores- y, como efecto, del “otro”. conectado con los “fascismos científicos”, una cosa que me flipó hace un tiempo fue encontrar en periódicos anarquistas de finales de S.XIX y ppios del XX secciones enteras súper detalladas dedicadas a la ciencia y la tecnología. el racionalismo progresista era la respuesta al pensamiento religioso. el rollo es que ahora se convirtió casi en pensamiento único, incluso en espacios “autónomos” (o llámalos x) cuando se trata de hablar de tecnologías, cacharreo y conocimiento.
y lo dejo ya porque tengo un “compromiso no especulativo” con una vida productiva que tengo descuidada.

(lo mismo diría yo)

new wine in old bottles

crecí en un país donde el eje del mal (neoliberal) robó su condición de estado. pa lo que me importa, diremos todxs, pa lo que me importa el estado.
crecí en un país donde el colegio se paga, la salud se paga, el paso por las avenidas mejor asfaltadas de la ciudad se paga, donde la harina es de mala calidad y el aceite como el de coches. crecí en un país donde la lógica del trabajo y del esfuerzo es una religión. crecí en una ciudad donde, tal como madrid está llena de bares, está llena de farmacias y donde los medicamentos cuestan 2 ó 3 veces lo que valen en españa. crecí en un país donde la enfermedad es el terror que imprime el estado sobre una población cada vez más inmovilizada (y más obesa, entre la harina, el aceite y el terror). crecí en un país donde el presidente es una de las 150 personas más ricas del mundo y donde el sueldo mínimo (el más alto de sudamérica) es de menos de 420 dólares (lo que ni siquiera alcanza para pagar un mes de estudios en la universidad de chile, lo que allí siguen llamando irónicamente “universidad pública”) y donde más de un 20% de la población vive con menos o mucho menos que eso.
crecí en un país donde la pobreza está naturalizada de la manera más violenta posible. crecí en un país donde la violencia está naturalizada, donde el aborto es ilegal bajo cualquier circunstancia, donde la iglesia controla los servicios de salud pública.
digo todo esto porque el neoliberalismo me es familiar. sé cómo funciona del mismo modo que alguien sabe cómo reaccionará su hermano frente a algo. de alguna manera, y es muy triste decirlo, algo en mí también naturaliza al capitalismo feroz porque crecí rodeada de todos sus dispositivos y me alimenté de su comida, le debo su universidad, miré sus películas en los noticiarios por la televisión. fui víctima de la usura a través de la salud y la educación privada.
es en este contexto que reconozco muchos de los dispositivos que hoy percibe mi cuerpo pobre y migrante en la barcelona del fin del mundo. reconozco como el mismo queso de siempre viene ahora relleno de agua, tras haber tenido un reajuste del 10% hace unos meses, sin cambiar en nada su envoltorio cutre al que no nos desacostumbramos. reconozco, más allá de la terciarización, cómo las funciones laborales se multiplican a través de un cargo que pareciera ser siempre el mismo. reconozco el empeoramiento de la alimentación y de la vida como si fuera un programa de salud pública. reconozco la brutalidad y la invisibilización de la pobreza incluso en ámbitos donde todos son comprobadamente pobres (por ejemplo en la cultura), y donde todos sin embargo siguen trasteando con prácticas burguesas, haciendo música al chocar las copas de champagne. sé reconocer la vergüenza de la pobreza que imprime el capitalismo, un sentimiento de culpa por no tener, una reacción nuestra con la que el capitalismo cuenta y que opera como la autocensura enunciada por pasolini (algo que la institución sabe que haremos sin que haga falta ni enseñarnos ni decirnos cómo ejercer). reconozco el pudor capitalista y me vuelvo a declarar insumisa.
y no estoy deprimida, no. porque con mi vivencia de país neoliberal sé, con total certeza, que las ratas sobrevivimos aunque caiga la bomba atómica y que la resistencia a veces tiene que perder la compostura y dejar de pedir para poder desenfundar el ak47 que todxs llevamos dentro.

a

para que tenga sentido esto (cualquier cosa) y no lo otro (cualquier cosa). para que tenga sentido esto y mis ganas de no trabajar, y mis ganas de follarme al mundo y mis ganas de borrachera, y mis ganas de conocer a mujeres despampanantes (que a veces son chicos, a veces son trans. que no hablamos de la categoría clásica del sistema sexo/género, que no seamos tan básicas, tan proclives a la obviedad…) y mi deseo de mujeres brutales y monstruosas, mi deseo de intensidad. porque yo no quiero “contactos”, quiero amigas, para que nuestro cuerpo sea un vástago social, un apéndice comunitario, o detritus. no hay altruismo en el amor. el amor es una condición del anticapitalismo, el amor es un deseo oblicuo (y no un fin), no es objetividad matemática, es potencial y empieza con la A por culpa de los diccionarios, y se destroza por culpa de los telediarios y se desdibuja por la intensidad difusa, mal enfocada. entonces, mi sensibilidad se dará exenta de cualquier tipo de docilidad.

el muerto

hace exactamente 5 meses y 2 días mi único abuelo que permanecía con vida fue hospitalizado. imprimí una foto suya (a la derecha de la imagen) y la puse en mi altar junto a una vela. al día siguiente la vela había sido ahogada por la foto que, cayendo sobre el fuego, se había carbonizado íntegramente sin originar mayor daño que la extinción de la llama. pensé, ha muerto.
pero no. en realidad había salido del hospital de una forma en la que no me enteraba bien ya que ni siquiera me había enterado bien de su entrada sino a través de un mail que sin dar mayores explicaciones invitaba a la celebración de una misa (sic) por su salud.
imaginé al anciano diciéndome: cabra de mierda que me andai encendiendo velitas si ni me he muerto.
imaginé que si la re-encendía lo iba a matar al instante.
decidí encenderla cuando muriese.
debo decir que en mayo del 2012 había ido a su casa con una prima a despedirme. me resulta difícil la relación con los viejos. me resulta difícil levantar la voz para que me escuchen o lidiar con sus gestos de niños. pura falta de experiencia, nada personal. en esa oportunidad fue una enfermera la que me hizo de interfaz indicándome qué hacer. tócalo, me dijo, sin saber que en mi vida le había tocado, que ese era un gesto inicial (y final) en nuestra relación cuerpo a cuerpo. jugamos con su estado desconstructivo del habla, me resultaba muy interesante que empezara a hablar olvidando en el medio de una oración las palabras, conviertiéndolas en fonemas sin sentido. había algo muy primitivo allí. en un momento él, que olvidaba las palabras pero aún recordaba leer, comenzó a reconstruir el texto de mi camiseta. ble-sible-posible-otro-no-porno-es-otro-porno-es-posible. ante el nerviosismo de la enfermera y el desconcierto de mi prima le comenté con toda naturalidad que la frase era una cita a “otro mundo es posible”, le hablé de porto alegre, de le monde diplomatique (revista a la que estaba suscrito o al menos eso recordaba yo), de los movimientos antiglobalización. creo que él comprendió todo y de alguna forma bendijo la causa. siempre tuve la sensación de que cuando le trataban como un niño de dos años prefería desconectar, pero que cuando se le hablaba como a un señor, algo de sí reaccionaba. seguí tocándolo (la mano, el cuello) hasta que le dije: venga, te haré un peinado moderno, ante lo que me respondió: no po, no te pasí po cabrita. muy propio de él, muy suyo. risa general.
debo decir también que las últimas 5 veces que le vi (a excepción de la última) me comunicó con mayor o menor énfasis su deseo de morir, su hastío vital, su aburrimiento, el sinsentido de estar vivo sin poder vivir, su incomodidad al control. de alguna forma deseé que le dejaran salir a dar un paseo (solo), que se cayese, que se fuera a encontrar en el más allá con mi abuela, que le dejaran (o dejáramos) morir. debe ser triste ver morir a todo el mundo y seguir mirando por la ventana al resto de mundo que pasa por fuera.
y ayer se murió.
tenía 97 años.
hoy volví a encender la vela. y casi me incendia la habitación. las marcas del fuego quedarán para siempre impresas en la estantería. sólo puedo interpretar la exageración de esa llama como el gesto pletórico de su muerte, y así no puedo sino alegrarme por la intensidad que de alguna manera me hereda.

cómo hacer, qué es.

how to love. how to rock. how to vote. how to install. how to hate. how to archer. how to wobble. how to calculate. how to root. how to tebow .

cómo hacer genograma. cómo hacer sushi. cómo preparar arroz. cómo hacer bonsai. cómo hacer rastas. cómo hacer blusas. cómo adelgazar. cómo usar analitic. cómo funciona twitter. cómo usar tumblr. cómo instalar whatsapp. cómo se chapa. cómo dividir decimales. cómo decorar. cómo dormir rápido. cómo arreglar fotos. cómo decorar sandalias. cómo quitar berrugas. cómo adelgazar abdomen. cómo salió river. cómo eliminar babylon. cómo arreglar auriculares. cómo bailar wachiturro. cómo descargar minecraft. cómo votar. cómo meditar. cómo aprender italiano. cómo preparar óleos. cómo actualizar android. cómo usar siri. cómo sacar porcentajes. cómo escanear. cómo hacer puertas. cómo actualizar facebook. cómo conseguir novia. cómo comprar dólares. cómo desactivar facebook. cómo maquillarse. cómo hacer cupcakes. cómo ganar dinero. cómo hacer tortitas. cómo ser innovador. cómo hacer bechamel. cómo ahorrar dinero. cómo preparar chilaquiles. cómo encontrar trabajo. cómo ser feliz.

(qué es hipster. qué es whatsapp. qué es instagram. qué es aquafresh. qué es pinterest. qué es twitter. qué es linkedin. qué es android. qué es tumblr. qué es megaupload. qué es google+. qué es facebook. qué es coaching. qué es monotemático. qué es tripofobia. qué es lipotimia. qué es sopa. qué es bullying. qué es stalkear. qué es meningitis. qué es lupus. qué es outsourcing. qué es cuaresma. qué es empalamiento. qué es wikileaks. qué es tomorrowland. qué es cultura. qué es materia. qué es estadística. qué es filosofía. qué es marketing. qué es sublime.)

gracias a laurette que me enseñó esta base de datos de las búsquedas en google del año 2012 (tomado de las búsquedas de argentina, méxico, colombia, usa, españa y chile).

ver la viga

entonces miro algo fijamente porque he aprendido de manera implícita, y como gesto corporal producido por el autoaprendizaje, que eso es algo que hace la gente con alto poder de concentración. ha sido una performance adquirida y con el tiempo asimilada. ahora cuando pienso algo fijo el ojo. no veo nada, o miro fijamente una mancha de café como si del cambio mundial se tratase. mi hermano decía que para parecer intelectual había que ordenarse la barba, con lo cual la intelectualidad como performance quedaba reducida a exclusiva propiedad del barbudo. yo fijo la vista, así al menos quien te interrumpe se disculpa al hacerlo. fijo la mirada, ergo pienso.
resulta que la medicina moderna cada día se evidencia más en su condición de estafa. (en mi mente la canción desalambrar parafraseada: desaprender).
entonces la contracultura, la reivindicación de la diferencia, mover los ojos para ver sin fijarse en nada, para verlo todo fragmentado juntando partes. respirar para hidratar la cuenca, ese globo de agua, ese coágulo de transparencia. ver para ser agua licuando la mirada. licuar la mirada en la imagen que te abandona. avanzar es dejar atrás tanta imagen que no vemos porque si las viéramos no habría apego ni abandono ni pánico a la pérdida, puro excedente. dejando atrás imagen, un tubo que come y caga a la vez, un tubo que percibe su mirada como inmanencia, espacio despatologizado sólo tenso por no reproducir idénticamente lo convencional, la percepción correcta de la imagen. una esfera transparente que no adhiere al 100% (¿habrá en esto un gesto de resistencia?), un globo de agua carnosa que no sirve para la exactitud que (suponemos) estuvo hecha. otra vez dios se equivocó o fue su propia miopía al designar utilitario al ojo, excomulgado hoy por su desfuncionalidad a la praxis. en un país de ciegos el míope es rey, en un país de máxima visibilidad el míope carece de interés.

rancia

“la escritura comienza cuando la acción termina” dijo hilda yáñez alguna vez. lo he pensado durante años, dándole razón con los actos, sin estar nunca del todo convencida. cada vez que dejo de escribir en el blog unos días (como ahora), me persigue un (leve) sentimiento del deber, no tanto de escribir, sino como de que lo escrito supere cierto nivel, algo que justifique el tiempo sin haberlo hecho. lo cierto es que esto casi nunca sucede. básicamente el tiempo se dilata hasta que ya los niveles de superación resultan francamente inabarcables, significando su alza en sí misma un retraso constante, la humildad acecha. de pronto el círculo vicioso se rompe.
algo pasa, aunque por lo general no pasa nada. se rompe el círculo, cual himen, y ya está. contrato con la humildad, con la autoindulgencia, con la droga, un período agitado o nada, nada al menos vinculante con lo anterior.
en el intermedio muchas cosas, como por ejemplo esto:
ACKER: when you write, are you controlling a text? when you’re really writing you’re not, you’re fucking with it.. what you do, when your body-build, is work to failure…actually i want to work to past failure… and i think you’re doing exactly the same thing with the text
LOTRINGER: what’s past-failure for a text?
ACKER: to go into the space of wonder.
(kathy acker, “devoured by myths: an interview with sylvère lotringer” in hannibal lecter, my father (new york: semiotext(e), 1991)
y la inmanencia de ese gesto académico de la citación. y una ve como los formatos se adoptan en el intermedio, se adoptan como se fuma, metiendo el humo roñoso bien al fondo, se adoptan como se folla, en un combate de asociaciones ilícitas.

***

ritual de expulsión:
se escribe el nombre de la persona o aspecto a expulsar en un papel. se quema en el lugar principal de actuación. se entierran las cenizas en una tierra afín (puede ser una maceta). se riega con sangre menstrual cuantos ciclos haga falta hasta que crezca algo.

2013, me dejo para más adelante lo de dejar de fumar, hacer más deporte…

como que se acaba el año, y ahora sí que estoy con la regla perturbándome el bajo vientre, pero no tanto, sólo lo suficiente como para sentirse viva y mayor. más canas, las rodillas a veces me suenan cuando me agacho, el brazo atrofiado por el ratón, corta de vista. quizás es que no debo bajar la guardia, no es que cambie algo con el envejecimiento, son lxs otrxs lxs que cambian su percepción de ti. es más facil no responder a ningún patrón a los 20 que a los 30, a los 30 que a los 40, y so on, so on.
hay que acostumbrarse a poner 13 en lugar de 12, hay que acostumbrarse a hacerse vieja, hay que acostumbrarse a todo hasta que la muerte llegue a una, acostumbrarse incluso a que hagan contigo abono o cenizas. la muerte será el grado 0 del acostumbramiento. y yo que estaba ilusionada con el fin del mundo, así, de golpe, sin acostumbramiento ni nada. estaba dispuesta a vivir sin luz, a ver los ordenadores y los teléfonos como cacharros inoperantes, a no gastar tiempo encendiendo (o apagando) algo. quería la incertidumbre de no saber quién estaba vivx o muertx, quería buscar debajo de los escombros un charco de agua sucia y radioactiva para no morir de sed, quería olvidar lo que es el frío, quería olvidar lo que es la sed. quería no haber aprendido nunca lo que es un cuerpo o un papel. sin abstracciones, el fin del mundo hubiese sido lo mejor que nos podría haber pasado. y no sucedió. nos dejó con la fiesta montada y un montón de resaca al día siguiente (lo mismo que sucederá mañana), nos dejó con unos espacios llenos de olor a tabaco y cerveza podrida. nos dejó aprendidos, expertas en lucha de clases, en patriarcado, para seguir dando la brasa, para seguir contra las agujas del reloj, reventando una que otra corrección. tan educadas estamos que ya tenemos hábito. el clasismo nos parece normal, anestesiadas incorrompibles, la vieja escuela.
entonces como el día nos pilla anarquistas menstruales y ácratas totales con aberración, prosigo el fin con las mismas palabras que pronunció la seispisos el año pasado: “les deseo lo peor (porque lo peor soy yo)”.

alfabetización digital / alfabetización sexual

la dificultad que presenta el hecho de coger un mouse/ratón/ratolí, presionar el botón derecho y darle una vez/un click a copiar/copy. hacer doble click/apretar dos veces sobre el ícono del mundo/el símbolo del navegador/el dibujito del mundo rodeado por un zorro. doble click/dos veces click/apretar muy rápido. no, creo que no lo has hecho bien, otra vez. doble click, prueba haciéndolo más rápido, prueba dándole más suavecito. ¿se abre? esto es para navegar en internet. (uso su brazo como si fuese un ratón de carne y ensayo el click izquierdo, el derecho y el doble. mis manos endurecidas por el teclado sobre su carne negra y blanda). insistir en la diferencia entre un correo electrónico y una página web/entre la dirección de mi casa y el planeta tierra/entre el buzón de mi finca y la publicidad de la calle. click derecho, copiar, en la barra de navegador/la franja blanca de ahí encima, botón derecho, pegar. ¿se pegó? otra vez. enter/el botón con forma de “L” invertida y una flecha en ángulo recto, en el teclado (a la derecha).
educar el cuerpo.
y este fin de semana, muestra marrana.

prostitución, porno, o la invasión de la superficie

que te follen con una cámara es prácticamente lo mismo a que te follen con una polla. que te follen con una polla de carne o una de plástico sería igual o equivalente, así como en un plano expandido lo mismo que una cámara. que fuera una webcam o una cámara de la más alta definición sólo cambiaría el resultado de la foto. al final un polvo en un colchón de viscolátex puede ser más cómodo que sobre un cartón, pero eso no tendría que ver con la intensidad o la calidad del polvo: la foto sería de mala calidad pero no por eso peor.
que te follen a cambio de dinero convierte la práctica sexual en un trabajo cualquiera, sujeto a las regulaciones propias del mercado, de la oferta y la demanda, y sujeto también a factores más subjetivos, incesantemente abstractos o enrevesados. el dinero fluye, como el sexo, como el polvo, como las imágenes en la red. el dinero, esa cáscara gris e inerte que a veces guardo fraccionado en mi bolsillo, virtualizado en mis cuentas del banco, como promesa en algunos actos. y se dice “hacer gimnasia bancaria” y sólo se trata de clic’s y firmas, no hay sudor en lo especulado, no hay interés, no hay carne ni horizonte, sólo tierra yerma (o algo mucho peor), no hay nada cuando se habla de dinero sólo mi tristeza emergente, mis ansias de renunciar. por eso vuelvo al porno, y a su análisis indirecto, unas derivas oblicuas, unos paseos nocturnos, un desespero carnal y un énfasis político y radical.
el 50% de los cuerpos del porno son particularmente bellos, fuera de la pantalla, sin la ayuda de la alta definición, de la luz que borra los granos, del photoshop, el ángulo resultón. digo bellos en el sentido más convencional y poca cosa que puede existir, son normalmente bellos.
el otro 50% son los cuerpos que se dejan exponer, aquellos cuerpos que contienen la variabilidad de todas las cosas, los que no se caracterizan más que por un arsenal de particularidades innatas o adquiridas: pelos, marcas, cicatrices, asimetrías. este cuerpo, particularmente bello o no, se vuelve objeto de atención en razón de su disposición expositiva: un cuerpo que se deja ver. en realidad ambos 50% lo son, sólo que en el caso del segundo es precisamente aquello lo que los hace estar frente a la cámara. a veces las particularidades innatas o adquiridas se convierten en foco de atención, pero es porno (o fotografía artística, según) y siempre quedarán residuos del marco cultural dominante, extendido como una enorme manta sobre la imagen final.
coño abierto, expuesto, y venga a ser follado por ella, la cámara.
cuando mi cuerpo está frente a una, desnudo y aparentemente estéril, lo dejo abandonado a su suerte (a la suerte de su imagen), lo dejo estar en un gesto entre ritual y meditativo, vacío, solo, como la carcaza que es. mis intenciones en estos momentos son ninguna, apenas ceder sus pliegues y su posible interés visual a quien paga o ruega acceder a la imagen que son mis casi 70 kilos de carne inmensamente blanda. este marshmallow que soy aposentado frente al lente, propio del segundo 50%, se extraña aún ante la perversión maquínica de la cámara, su capacidad para alterar la imagen, para coger el plano exacto, ese donde la imperfección se esconde en lo obsceno, ese donde el cuerpo parece homogéneo y más blanco que nunca, y no se ven los años, ni las marcas, ni los accidentes. una imagen boba, raquítica, sin poder de impacto. una imagen desaliñada, acicalada apenas por el triste condimento de lo normal.
pero la cámara no es perfecta, a veces la creo hermana de mi cuerpo, presentan, como miembros de la misma familia, las fisuras de lo inexacto. dejan ver el drama de lo irrepresentado, dejan ver sus particularidades y allí, su obscenidad. primer nivel de filtramiento corporal: la máquina (y su fracaso). segundo nivel de filtramiento corporal: el esclavo del aparato.
entonces la edición, la selección de lo inmaculado, de lo liso y lo llano, el recorte del plano. el esclavo obedece, acciona el retoque digital. se alínea con la cámara y la ideología, siempre en la retaguardia, esperando liquidar los últimos rasgos de fealdad, lo último que queda, “déjenmelo a mí” dice orgulloso.
voluntad de homogénesis, su pulsión. el esclavo de la representación cree que ha hecho un buen trabajo al convertir mi cuerpo en uno más de los miles, millones, trillones de cuerpos que asisten, con velocidad de 10 megas por segundo, a la pantalla que los convoca. mi cuerpo (su imagen) ya no es contrabando de lo desviado, ha entrado a la escena travestido y operante, repetitivo e insistente todos sostienen que esa imagen tiene orgullo, o algo que se le parece. la foto queda archivada. los gygabytes hinchados, en mi bolsillo un poco de dinero y mi carne más fría que nunca.

la zona, entre otras cosas

hay algo ilegal que hacemos o que hicimos con todo el desparpajo de la repetición subversiva. hay algo que hicimos y vienen otros a recordarlo, nosotras no tenemos tiempo para darle atención, estamos pendientes de nuestros excrementos, de nuestras sedimentaciones, del calor que producen nuestros cuerpos, su energía. preocupadas de tener la papelera vacía (“che, qué linda tenés tu papelera” me dijo), de tener el archivo disidente, de olvidar con gracia y la desgracia dejarla fuera. de ahora en adelante, la zona. de ahora en adelante, la zona. de ahora en adelante, la zona y todo lo que hubo atrás es la zona también. me fui resfriada y aún empeoró. el calor que producen nuestros cuerpos es energía rompiendo muros, batiendo escombros, esnifando polvo de cal y cemento, gripe al tercer día. esnifando polvo de cal y cemento, el calor que producen nuestros cuerpos. al tercer día la máquina está como un feliz desperfecto. antes, la regla. medicación con aspirina, cerveza, anfetaminas e ibuprofeno. la biología y sus placebos. la zona, un lugar increíble y humedecido por lo colectivizado. la cocina, y unas gallinas más cercanas al cyberpunk que a la ecología. y qué coño es la ecología, si aquí hay muchos cuerpos calientes muchas horas al día haciendo muchas cosas materiales y prácticas, reconduciendo energía como “una estufa en medio de un campo de fútbol”, pensando cómo gestionar la mierda (sic), y también muchos árboles, mucha humedad y murciélagos como ramas chocándome el culo cuando lo exhibo con impudicia a las fauces de la tierra. y si esto no es ecología que me hagan una master class. a primera vista cualquier cosa podría ser virgen, “qué lindo” dicen. y mi coño abierto haciéndole una espectacular lluvia dorada (ecosexual) al cuerpo abierto de la tierra (y sus metales pesados). luego ya se va notando, como una mímesis desviada, empieza a salir del armario la mierda, el río es verde y a veces rojo y a veces sale cargado de peces muertos y por pura moral reaccionaria mis papeles higiénicos usados me los guardo en el bolsillo. personalmente no me molesta. mi pipí con ibuprofeno colonizando cientos de alcantarillados públicos financiados con los impuestos de las compresas del mundo. la zona emerge entonces de un hermoso y abismante realismo. un realismo que es el daño, una belleza que es el daño, luchando los árboles por superar al daño y su mutación sigue imperceptible como la hormonación de los peces que se comieron las hormonas de las mujeres que fueron recetadas por un médico que vivía tomando anabolizantes. lo demás es descubrir cosas nuevas a cada rato. lo demás es estar en un presente continuo.

*

ellxs eran tan de estados unidos, pero tan de estados unidos que no se podía hacer nada para que fuese distinto. a veces las identidades se erigen como unas estatuas de hierro clavadas con cemento a kilómetros de profundidad bajo tierra. nos pareció que hacía falta sutileza, aunque como toda cosa bruta se te queda siempre clavada un poquito. mi cabeza, que por el momento es como una máquina de fabricación de embutidos (mil menudencias y despojos mezclados sin lógica alguna), se hace preguntas que a ratos son del todo reprochables.

*

comienzo a hojear los diarios tempranos de susan sontag. en la primera página y con 14 años la muy hija de puta dice “la única diferencia entre seres humanos es la inteligencia”.

videochat

te follaría ipso facto. mi coño te manda a decir que quiere que te metas entero adentro suyo, no deja de darme golpecitos, está muy insistente. supongo que se sentiría contento (mi coño) si al menos se te parara un poco por debajo de la mesa donde apoyas los brazos mientras lees esto, sin que nadie se de cuenta, ni idea de con cuántas personas estás, pero sería discreto, mi coño también lo es, en su fantasía. y yo, yo enormemente dispersa, intentando hacer algo (por la vida), pero interesándome más que nada en tus labios y en los relatos patéticos, confesionales, amorosos, borrachos, tiernos y extremos de mi amiga por mail. “tengo” o “debería” hacer otras cosas, no pensar tanto en tu polla o en tu puño, o en que los deberes no tienen mucho sentido. pero me gustas mucho, tanto que a veces creo que hasta podría ser una fantasía, esto de jugar a interrumpirte, de compartir los días a través de una pantalla, o imaginarme que te metes mano en la cocina mientras vas a buscar más cerveza, un pan de molde con mortadela. colgada yo en una ventana más del ordenador. mi pantalla también está fragmentada, tuyo es su lado derecho. los documentos se aglomeran a la izquierda, amontonados, como en una manifestación. acallada por una ventana del ordenador. estoy caliente, o quiero estarlo. cualquier cosa es mejor que trabajar, aunque sea trabajo de artista, de estudiante, de proletaria 2.0. tu sombra se mueve al otro lado. das vuelta la pantalla. me enseñas a tus amigos, me haces saludarles. estoy tan caliente que me siento como conejita playboy al mover la mano en señal de “hola”, creo que sin querer guiño un ojo, te odio. haces todo esto para callar a mi coño. bebo whisky on the rocks en una copa inmensa que en realidad es de vino. la lleno con whisky para calmar mi sed. maldito, te digo por escrito. lo lees (o imagino que lo lees), con tus pestañas lentas, narcotizadas, con tu sonrisa que son 10 píxeles deformados, tu sonrisa que imagino evocando todo el poder mundial de la pornografía, de los azotes, de las cámaras de videovigilancia del deseo. y un mensaje de texto me dice que lo único que puedo hacer para calmar mi sed, y el hambre de mi coño, es escribir esto al tiempo que sucede. y esperar a mañana. y ver si puedo dormir antes de que sea mañana, y ver si puedo follar (mañana), y ver si puedo resolver algún deber (mañana), sacar algún informe, algún provecho de todo esto, porque el tiempo de hoy ha sido dilapidado frente a una pantalla hasta que, otra noche más, me quede mirando hasta oírte roncar.

septiembre

“septiembre es el mes más bonito de chile” le digo a cualquiera que no conozca el lugar. como que todos los momentos se acumularan en un mes: el trauma, la fiesta, la primavera. desde hace más de 8 años que no he estado allí ningún septiembre para comprobar las bondades que ostento, a la distancia, como una farsante, estimulante y convincente.
a este lado septiembre igualmente bello. un amor que llegó no sé cómo (no me pregunten). yo sé que soy bien dispuesta, pero esto superó el canon. bello, todo bello, y plácido, sin angustia, bastante operativo (el tarot dijo que NO era algo pragmático), algo que se da como le crecen las flores a mi albahaca y no se entume sino convive.
paso corto de mi josefina: maratón de edición. algunos detalles que se habían perdido en la distancia fueron recuperados. ejercicios grupales (aunque sean grupos de a dos), ejercicios de intensidad y excesos, una visita corta (que hice yo) a la vida burguesa, y para mi impacto, gratamente. entrar y salir me gusta. el “mete y saca” tendríamos que decir en este contexto de la guarrada que nos une. yo la amo. amo casi todo y creo que amaré ahora mismo mi cama.
sigo recuperando la sed.

ups, me acabo de dar cuenta que este blog está de cumpleaños. 3 años. sin más. va sin imagen para celebrar. un diario de vida no es un ejercicio literariamente complejo, sólo podría serlo la perseverancia. pero como dice arriba, si mal no recuerdo, “instinto de exhibicionismo”, eso. 3 años no son nada…

CENSURA


pretender colgar en vimeo un video de un close up de un culo masculino siendo penetrado por un cerdito tejido con ganchillo y pensar que no sería borrado, resulta un gran gesto de ingenuidad. y sí, fui yo la que lo tuve. la verdad es que sí pensé en algún momento que podían borrarlo, pero nunca pensé que se cargarían mi cuenta entera. una cuenta que, entre otras cosas, tenía la “silver wedding” de annie sprinkle y beth stephens (realizada en el cccb y que contaba con unas 6.000 visitas en 5 meses), el trailer de mi documental (que en un año tenía ya casi 30.000 visitas y que contenía una escena de un trío de tías comiéndose el coño además de varias perroflautas (con cariño) diciendo lo que creían que podía ser la postpornografía), más otros materiales de rotundo poco valor sexual. a veces una cree que estos espacios son tuyos. una los enuncia diciendo “entra a “mi” canal de vimeo”, aunque de algún modo sepa que esto es una ficción, la ficción del 2.0.
el video que hice como promoción para la edición 5 de la muestra marrana duraba un minuto y planteaba una escena en primerísimo primer plano de un culo masculino siendo sodomizado por dos (de mis) dedos que al final revelaban ser un cerdito de ganchillo envuelto en un condón.
transgresión a las buenas costumbres: la sodomía. el culo de un hombre: espacio sagrado de la masculinidad. un poco de humor en el culo: un despropósito.

ya llevamos un mes de ataques y censuras (imposible no tener en mente #todxsconaliciamurillo) a cualquier acto que roce, golpee o magulle, aunque sea en lo más mínimo, la mastodóntica edificación de la masculinidad normativa. las redes sociales comerciales, los espacios de difusión ofrecidos por el mercado (donde es gratuito subir material porque son justamente esos materiales los que se convierten en valor dólar al jugarse en la bolsa) son parte de esos batallones de defensa que tienen los espacios de representación de los hombres machos, de los hombres sin fisuras, de los hombres que podemos ver en el cine y prácticamente en ningún otro lugar.
cualquier representación o registro de lo contrario será inmediatamente retirado de los canales de exhibición. esta es la ley del heteropatriarcado, del capitalismo, de la imagen. es por esto y muchos otros motivos que nuestro imaginario porno-sexual está como está. hay que tener mucha voluntad, política y sexual, para acceder a otro tipo de materiales. hay que tener mucha paciencia y voluntad, política y sexual, para sostener otras visiones, intuiciones que pueden llegar a ser incluso igualmente esterotipadas, igualmente mierdosas, pero que se tienen de manera sincera y que serían un paso, quizás, en la deconstrucción del panorama triste y absurdo en el que tenemos que pasear con buena cara (ojalá con un niño de la mano y un perrito atado con una correa en la otra y con las piernas bien depiladas) cada día de nuestra vida socializada.

me siento afortunada de tener herramientas para subvertir esta lógica dictatorial de la imagen. aunque sea cansado, vamos a tener cada vez más espacios para decir y enseñar lo que queramos. el mismo empoderamiento que tenemos al producir o difundir materiales de este tipo será el que nos haga construir y mantener servidores cada vez más seguros, más blindados, más feministas, más transgresores de la hegemonía de la cultura dominante. nuestra reacción será mucho mayor que la violencia que leen en unos videos de producción doméstica, eso, nos estamos construyendo unas casas donde definitivamente no podrán entrar.

(cínica y mamona, le dije en un inglés analfabeto a vimeo lo siguiente:
hello,
i’m doing my PhD on feminist sexual representations (alternative aesthetics), so my channel was a part of my research. moreover i had the trailer of my documentary “mi sexualidad es una creación artística”, it have been showed in more than 20 countries in important film festivals and it had more than 25.000 views on vimeo. it seems that someone did not understand this material or work. in my channel i had also, for example, the “silver wedding” of annie sprinkle celebrated in the contemporary cultural center of barcelona last year; and some experimental exercises about free culture.
so i want to manifest that i had very relevant material in my channel and i think its very important for academic and social interest to have access to this kind of videos on the internet.
if you want to erase “muestra marrana V” video, do it, but please reconsider keeping the rest of my materials on-line
lucía)

 

8 años

8 años es mucho tiempo, es uno más que el de la crisis matrimonial, es una cuarta parte de mi vida, es el número de hermanxs que tengo, son casi todos los enanos de blanca nieves.
8 años que se pasan volando: torca. esa palabra inventada a partir de la mezcla de tordo, torcida y terca.
8 años de doble vida, cambiando el habla según el interfaz. 8 años de interfaz. 8 años de portátil, de usb. 8 años electrificados por el internet. sintiendo los influjos de su adherencia, 8 años follando con internet (y no por internet).
8 años, 4 amores, 1 matrimonio, ningún aborto, mucha baguette.
cuando tenía 8 años en santiao de chile un desconocido me tocó el culo en la calle. 8 años, poco, según el punto de vista desde el que se mire…
la celebración es discreta, un pacto con la repetición.
y no me doy cuenta de llevar 8 años en este país porque todavía no sé cómo hablar.

* en la foto una lucía de 8 años comiendo completo en el mismo año en que decidió perforarse las orejas y bautizarse por la religión católica (sic).

** cuidado con la próxima vez que me vaya por un año a alguna parte…

amor de verano

 


de pronto llega el amor sin que una lo haya llamado. no golpea, no avisa, te pilla sin depilar, sin haber cambiado las sábanas, con la nevera vacía. no hay café…
llega un amor que es de ensueño y es a distancia y se vuelven a poner en práctica todas esas viejas estrategias de amor a lo lejos, sólo que ahora, ahora sí, tenemos cada vez más tecnología, y eso que no la hemos usado toda, y eso que aún nos queda mucho por experimentar, empezando, claro, por encontrarse cuerpo a cuerpo, chocar los huesos, sudar la carne, chupar los poros insaciablemente unos cuantos días sin tregua, sin conciencia, sin casco ni uniforme, sin fusil.
llega el amor justo cuando ya éramos cyborgs (proletarios de la misma clase), y toda nuestra cibernética dormía en la propia cama, y soñábamos con twitter, con skype, con mensajes de texto, y nuestro amor se representaba así, así de banal y simple como una aplicación encastrada en un aparato más pequeño que la mano. y ¿por qué no lo habíamos hecho antes? ¿por qué no habíamos profanado los castillos de la tristeza? ¿por qué no habíamos hecho meditaciones simultáneas de cara al sol? simplemente, porque el año pasado fue una mierda. sin relativismos, sin lugar a dudas.
entonces, en este estado menor, de incontrolable sentimiento y emoción contra-colérica se desprende el daño, lentamente, cae como piel muerta, surgen nuevas excavaciones, asentamientos arqueológicos perdidos por la fuerza de la desdicha, recuperación del cuerpo, y sobre todo, de las manchas que contiene. cicatrices que ahora parecen bellas, cuando mi lengua las rasca como si se alimentara de costras, cuando me enseñas a amar mi transpiración, y el amor es un tema de referencia. todo se ve bello desde aquí, y esta fragilidad es lo más bello. porque no tenemos miedo.

armas de representación masiva: gorda


(esta es mi segunda colaboración con lamansaguman que salió el otro día)

Por @LuciaEgana

La gordura es para el imaginario como la maleza para el jardín, o quizás peor, como los caracoles que se comen a las plantas bellas de un jardín, afeándolo, echándolo a perder. Es difícil en una cultura como esta no haberse sentido gordx alguna vez. Y antes de eso oírlo, tanto sea dicho con cariño o desidia. La maleza.

Como lo constata en su propia complejidad Charlotte Cooper, la mujer gorda puede considerarse una discapacitada. A lo menos segregada por improductiva, obsoleta, inmóvil. Su cuerpo colonizado por unos discursos capitalistas que vinculan la productividad como máximo y punto culminante a la maternidad. Ya lo decía Hipócrates, una mujer gorda muere antes y no menstrúa, tendrá dificultades en el parto y nos llevará, por glotonería, a la extinción de la especie. (Curiosamente planteaba también, en el siglo V a.C., que andar desnudo es lo que ayudaría a un obeso a perder volúmen).

De Hipócrates a la iglesia, y un saltito, la gula acaba siendo un pecado capital, el karma de la mujer obesa: un castigo de vidas anteriores, la delgadez una industria, la medicina una ciencia al servicio de la salud, la salud como ejercicio estético del cuerpo, la delgadez el mejor bienestar, la gordura tristeza humanista del exceso, y al mismo tiempo, representación de la pobreza: corporalidad de la marginación.

La industria de lo flaco representa, hoy por hoy, un exceso muchísimo mayor que el de comer lo que unx quiera. La talla única no respeta las propias leyes respecto a lo que es la supervivencia. Las necesidades materiales, o más bien su correlato corporal, no se corresponden a nuestro deseo, tratado como una mosca muerta. El mandato del imperio egipcio (XXI-XVII a.C.) de “toma una sola cosa en lugar de manjares. Un pedazo pequeño en lugar de uno grande” no se corresponde a lo que en realidad muchas veces mi megalomanía pretende. Vincular estos mandatos de lo pequeño exclusivamente a la comida me parecería bastante reduccionista.

La palabra obesidad viene del latín “obedere” (OB, sobre y EDERE, comer) algo como “comérselo todo.” Y yo me pregunto bien sinceramente y no sin cierto complejo ¿cuándo no me lo he querido comer todo? Megalomaníaca esperanzada, viendo el mundo como un pañuelo y yo su esfinge. Siempre deseando haber leído tanto (por no decir todo), habiendo probado drogas, amantes y comidas en variedad incuantificable. Conocer el mundo, todo, completo. Tragar de tantas cosas y de todas un poco, insaciable. Y cagar, cagar que también es producir, como un monstruo, como la peor de las desfasadas. ¿Y ustedes no son también engullidoras todas? ¿no son estos deseos de comer apenas el antónimo reivindicativo de una figura magra, insípida y poca cosa?
(video único:)

compulsar el documento de identidad…


(el contexto de esto es un concurso en el que se me ocurrió participar que se llamaba premio walter benjamin y que era organizado por el museo del exilio. como es sólo un premio para artes visuales lo más probable es que no me lo den (si lo gano prometo fiesta, he aquí la constancia), pero como estaba en chile envié todo sin incluir uno de los requisitos: documento de identidad compulsado en el ajuntamiento o en la policía. llevo dos días intentando conseguir el puto requisito y no lo he logrado. abajo sigue la carta que redacté para el director del museo con quien me he estado escribiendo por lo mismo, y que a este punto creo que no se la enviaré porque, dentro de todo, me parece bastante llorona…)

hola jxxxx,

el que li escric en aquest mail és totalment prescindible per a la comunicació que estem portant i que és eminentment pràctica. per tant si té poc temps, pot deixar-ho fins a aquí. el que segueix en aquest e-mail és el que m’ha passat en relació al requisit del concurs corresponent al “document d’identitat compulsat”, i em prenc la llibertat de descriure-ho perquè crec que per a edicions futures del vostre concurs caldria repensar la manera en el qual es plantegi.
com li comentava en un mail anterior, l’ajuntament no compulsa documentació que no romangui en el seu poder. ahir, per desconeixement, a més d’anar a l’ajuntament vaig anar a una oficina dels mossos d’esquadra i a una de la guàrdia urbana i en cap de les dues van poder compulsar-me la fotocòpia ni dir-me on havia de dirigir-me per a això.

aquest matí he anat a l’oficina de carrer trafalgar que és la que m’ha indicat aquest matí un agent de la guàrdia urbana al que he consultat per la policia nacional (que era, finalment, el lloc idoni per realitzar la compulsa). en aquesta oficina amablement m’han fet pujar a la segona planta per acudir a la taula 20 per compulsar la fotocòpia. sense haver hagut d’esperar més de dos minuts, m’he trobat davant la funcionària que m’ha dit que, per comptar amb un NIE (nombre d’identificació d’estrangers), no podia dur a terme la meva missió allà. havia de dirigir-me, segons m’ha indicat, a l’oficina on m’haguessin fet lliurament del meu document. he anat, llavors a la seu de la policia del carrer enric granados. però, en aquesta oficina m’han dit que no feien compulses, que anés a la seu de carrer balmes. en arribar a balmes, i per evitar-me l’haver d’esperar li he preguntat, afortunadament, al policia de la porta si era est el lloc adient per compulsar un NIE. el policia m’ha indicat que a causa de la meva nacionalitat (chile) havia de dirigir-me al carrer guadalajara.
la oficina de policia del carrer guadalajara sempre m’ha semblat un lloc digne d’estudi en raó del maltractament implícit que ostenta: en arribar et lliuren un nombre per a la primera fase d’espera que es realitza en un pàrquing cobert (que a l’estiu pot arribar als 40º). superada aquesta etapa et donen un altre nombre per esperar en una oficina. el lloc, a pesar que té un ritme molt lent, no compta amb lavabos per a la gent que hi va a realitzar els seus tràmits. cada vegada que vaig pregunto pels lavabos i des de fa 5 anys em diuen que “estan en obres”. he esperat durant 3 hores el meu torn d’atenció i quan ha arribat, la funcionària m’ha dit que no podia compulsar-me la fotocòpia perquè no portava el meu passaport. he demanat de parlar amb algú de càrrec superior. la senyora m’ha dit que jo en espanya pràcticament no era ningú sense el meu passaport, ja que el meu document d’identificació era tot just vàlid per poder ser identificada en termes gairebé superficials. m’ha dit que no havia d’anar a cap oficina pública sense el meu passaport. davant el meu reclam i, en aquest punt, desesper, la dona m’ha suggerit que tornés a anar-hi (no demà, que és festa) dijous, a repetir l’intent.
et descric amb tant detall l’anterior perquè em sorprèn haver hagut d’abandonar les meves activitats programades (treball) durant dos dies per obtenir, sense èxit, una fotocòpia compulsada del meu document d’identificació. ho descric perquè em queda clar que tot el que vaig fer el dia d’ahir va ser producte del meu desconeixement, però tota la deriva d’avui ha estat  producte de la meva nacionalitat. sóc filla d’exiliats i vaig viure fins als 6 anys en aquesta condició, sent literalment apàtrida, i els moviments migratoris són per tant un aspecte que forma part de la meva experiència vital. entenc que les administracions han d’organitzar-se i, per experiència, també sé que tot és més dur de resoldre a nivell administratiu des de la condició migrant. no obstant això, crec que seria interessant poder avaluar per a efectes de l’excel·lent concurs que heu proposat aquest any per primera vegada, l’operativitat del requisit de la “còpia compulsada de la identificació”, que esdevé un requisit diferencial entre comunitaris i extracomunitaris, que no resulta adequat considerant que el personatge que regeix la convocatòria, walter benjamin qui, com la seva biografia indica, va ser rebutjat per fer classes a la universitat per la seva condició de jueu, va estar fos del seu lloc d’origen moltíssim anys i va morir pràcticament en un pas fronterer.

si vostè ha arribat fins a aquest punt de l’e-mail m’agradaria comentar-li que el concurs realment m’ha semblat interessantíssim, tant en la seva oferta com en els seus postulats, i que si plantejo aquest tema és només perquè en edicions futures pugui millorar-se, i perquè davant el que considero maltractaments administratius cap als immigrants l’única cosa que tinc és la meva ràbia i la meva veu.

lucía

*** el texto lo traduje con softcatalá, google traductor y la pachi le dio sus toques finales. cualquier error es totalmente intencionado…

post-inor2

3 veces recuerdo que la iglesia a través del estado y este a su vez a través de la empresa privada, quitaron la píldora del día después de circulación en chile. como todo allí, parecía normal, o al menos pensable, incluso quizás predecible.
recuerdo que mi adorada adelinia traía cada año de francia una serie de cajas con la dosis por si a alguien le hacían falta. en estos casos lo típico es que terminen siendo las redes socio-afectivas las que resuelven problemas de salud pública, responsabilidades privadas y también morales de cualquier sociedad que debería asegurar unas mínimas y precarias libertades corporales.
pero aún así, teniéndola a mano, nunca hube de usarla.
con los años, tras un aborto y la lectura de testo yonqui, mi resistencia a consumir hormonas en forma de píldoras anticonceptivas fue aumentando exponencialmente, tanto así que a veces me veo a mí misma dando peroratas en torno a por qué no hay que consumirlas, y en esos caso, siento un poco de pudor porque nunca acaban de convencerme los canutos.
total, que como ya lo he dicho alguna vez antes, el cuerpo cambia con los años y no sé por qué estúpida razón, mientras más experiencia tengo follando, más posibilidades de embarazo me aquejan. nada invivible, pero sí algo incómodo. una putada.

hay algo como una certeza de estar preñada (imposible distinguir si es físico, intuitivo u hormonal) que se siente como una solución cartilaginosa batiéndose en el útero, o por allí abajo, unas ganas de follar tremendas y una especie de tubo húmedo en lugar de vagina. pachi dice que “siento las pataditas”. yo no sé si es tan antropomórfico, pero algo se siente y no lo voy a relativizar en estos tiempos de insensibilización corporal.
entonces una lo debate, lo evalúa, espera fijar las sensaciones y determina ir en busca de la solución, para darse de bruces con la capitalización del cuerpo. el estado español ya no financia la píldora del día después, he aprovechado de enterarme. en el cap te dice que nada pueden hacer por tí, que directamente en la farmacia te ayudarán (a cambio de 18 euros) y, como si fuera un chiste de mal gusto, de regalo te dan un condón.
el hecho de que sean necesarios 18 euros para prevenir un eventual embarazo no deseado me da vértigo. sin duda para el estado resultará más caro un aborto y, si fuese peor, lo más caro sería mantener a un niño abandonado. o sea, pensamiento lógico aquí no se aplica. después de todo esto entiendo que se quiera eliminar el aborto como parte del plan macabro, y las pastillas y la voluntad de cualquier mujer, y si es así ¿por qué no empezáis por extirparnos el útero mejor? porque a este paso una empieza hasta a sentirse media culpable de follar, y no es la idea, que pa eso no nos hemos pasado tanto tiempo estudiando los misterios del sexo y militando en la religión feminista, y aunque varias veces haya pensado en renunciar totalmente a los penes de carne, otra parte de mí me exige no privarme de nada. en la diatriba conmigo misma decido no cambiar nada.
la pastilla son 1.500 microgramos comprimidos de levonorgestel, una bomba hormonal sin duda, que amenaza en el prospecto con provocarte por lo bajo vómitos y mareos. tampoco tanto la verdad, exacerba la mujeridad un poco, y como efecto contrario me dejó cachonda, como un animalillo húmedo. así que me autogestioné una jornada de self erotismo pasando la resaca del bombazo hormonal.
y ahora me pregunto, con tanto hacker que tenemos cerca ¿no será posible inventar una versión DIY de la pastilla?

la @mansaguman

siempre quise tener una columna de crítica de golosinas. poner en jaque su dulzor, la grasa, la calidad de los ingredientes, pero a pesar de que llevo más de 15 años insistiendo en la temática, a nadie le parece interesar. esta semana publicó la mansaguman (que somos todas) mi primera colaboración. (sé que estoy publicando poco en el blog, y no es que lo olvide sino que hay varios proyectos escritos (pero paralelos) que están usando parte de mis debilitadas neuronas en la práctica). hablé de los archivos del cardenal, una serie que hicieron el año pasado en chile y que me cepillé adicta por youtube con 24 hrs. de retraso semana a semana. bueno, la dejo aquí (pinchando la imagen de arriba podéis ver la línea editorial del proyecto que es militante, necesario y no-mixto):

Mirada tecno-sexual de “Los archivos del cardenal”

Por @luciaegana

Vi “Los Archivos del cardenal” por Youtube. Vi 12 episodios divididos cada uno en 4 partes, con lo cual terminé viendo 48 trozos de la serie en calidad deficiente, con interrupciones tan abundantes que quizás pudieron ser unas dos por minuto y sola. Recuerdo como la gente se ponía de acuerdo en las redes sociales para ver la serie, en su casa tomando vino, mientras yo me moría de envidia. Yo cada semana veía un episodio, sola, en la pantalla de mi computador portátil, a veces a pantalla completa, y otras en una fracción de ella, entre un chat, un documento, una imagen. Tengo que decirlo como advertencia: nací el año 79 y no soy de las detractoras de esta producción (creo que es bueno que exista, al menos para discutir). Eso no quiere decir que me lo haya tragado todo sin filtro.
Hay muchos análisis que se pueden hacer de esta serie. Para mí es importante ver cómo a partir de una narrativa mitológica y heroizante (de la izquierda pero sobre todo de la iglesia católica tan venida a menos hoy por hoy, y que se queda tan limpita a través de la figura de la Vicaría de la Solidaridad), existen unas representaciones de las mujeres secundarias y accidentales que dejan bastante que desear.

Es cierto que apenas comencé a ver la serie sufrí un proceso de adicción que fue imposible de controlar. Creo que después me cepillé las cuatro temporadas de “Los 80” por pura nostalgia de “Los archivos del cardenal”. Sin lograr saciar esa carencia, esa necesidad pornográfica que de alguna forma me generaba “Los archivos…”. Pornográfica en su estetización erótica de la tortura, tan rítmica, tan aséptica, con un sentimiento desplazado por la pura brillantez de la imagen televisiva, de esos rostros entre publicitarios y telenovelescos, de esos torturadores que parecieran sufrir por no obedecer a diosito y de unas texturas que no dejaban permear lo representado porque había una capa tan gruesa de maquillaje y unos planos que pasaban tan veloces que era difícil eludir la materialidad de la imagen (sin contar las lágrimas que como si fueran otra capa también cooperaban al enturbiamiento de lo que veía). Es un problema el de representar el horror, siendo honesta creo que no se puede, y digo esto porque no sé cómo podría hacerse, no tengo la solución.

Pero lo que no cuesta nada representar es el carácter superfluo de las mujeres. Como es un clásico en la televisión, así como en la moral de izquierda, las mujeres parecieran ser siempre esa sombra suave y tierna que acompaña al héroe, al protagonista, al que es realmente revolucionario porque ella pareciera no llegar a conseguir el puntaje necesario para entrar a las grandes ligas de la revolución. Por lo tanto esto quizás más que una crítica a la televisión (que por más obvia, sigue siendo necesaria) es una crítica a la moral de izquierda, el lugar donde nací y crecí (un lugar que también amo), pero que así como el feminismo no puede dejar de hacer, es necesario criticar y cuestionar desde dentro. Al menos si somos feministas y de izquierda (vaya espacio de complejidad política).

Como es habitual, el espacio privado está totalmente escindido de la acción política real. En la casa y en la cama se restituyen las heridas, pero no se escribe la historia. Sería interesante una recuperación de todo lo que pasaba en esos lugares, me gustaría realmente saber. Por lo pronto y tal como sale en “Los archivos del cardenal” (capítulo 11) las mujeres eran trofeos de guerra o droga legal para emborracharse y olvidar los desagradables actos políticos que algunos revolucionarios tenían que perpetrar. La mujer (propiedad) del revolucionario, sin calentura más que para vaciarle la cabeza de sus penas y preocupaciones a un mirista en una casa de seguridad, “lavando los trapos sucios”, “prestada” por su esposo para estas labores políticas a su escala se reducía tristemente a participar de la revolución sin ser nunca su protagonista.

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(una pregunta ¿ustedes creen que debería, a lo bell hooks y como acostumbro a hacer en el blog, por razones totalmente ideológicas, escribir todo con minúsculas?)

hacerse mayor

creo que me hago mayor. no duele ni incomoda, más bien es un deseo de orden, de rutina. intento tomar las cosas con calma, soy feliz a ratos, sufro en algún momento, he perdido prisa e intento erradicar la ansiedad. sigo deseando que el día tenga más horas, no sé si duermo lo suficiente.
no creo que salga durante el verano, en el fondo no me apetece. algo en relación a estar fuera siento que ha cambiado, al menos temporalmente.
entonces voy casi cada mañana a la biblioteca y me divierto con uno de los placeres más burgueses que existen (junto con las prácticas extremas del sexo y los manjares culinarios): leer. mientras más leo es inevitable sentir que no seré capaz nunca de contener todo el conocimiento o la belleza de algunas ideas que me gustaría. las ideas son como el arte, por sí solas no sirven para nada. entonces juego al scrabble por teléfono con gente que no conozco en idiomas que no sé hablar, cosa que tampoco sirve de nada pero al menos siento que aprendo algo, porque lo juego en otras lenguas y gano bastante, lo cual significa que los idiomas pueden llegar a ser algo intuitivo, o que mi instinto de triunfo es mayor a mi conocimiento, o quizás no significa nada, sólo que me hago mayor a pasos agigantados, cosa que por el momento, tampoco me importa mucho.

postchile


no mucho que decir cuando la intensidad se ha apoderado de la vida, no siempre, no regularmente, a borbotones y con tropiezos. muchas veces la primera vez de algo, varias repeticiones, algunas inconstancias, revelaciones y más de una incoherencia. bastante feminismo, un poco de activismo, familia sanguínea, escogida, histórica y familia mellada. difusión, expansión discreta, actualizaciones del sistema (un formateo), muchos besos, varios polvos, asuntos del directo. algunas deudas, cosas pendientes, velocidad del escrutinio, harta más escritura que otras veces, una crisis a distancia, una crisis que se diluye en la distancia, un distanciamiento que permite el desafecto y se entrega a esa distancia como un macrocontexto en crisis, como una microfisura. una vida que es una red, que se cae y a veces tiembla. el cuerpo que no resiste esa intensidad. el cuerpo que es el campo de batalla, y mientras más envejece más feroces serán las batallas ahí libradas, y eso es como una conciencia cívica a estas alturas, aunque sepamos que la humanidad es un concepto nacido ayer, que los derechos humanos son un twitter en la historia, que los discos duros se borran a fin de año, y así. algo se desatasca.
amor, amor, amor como si fuera un manifiesto político, una disidencia.
y esto evidentemente, resulta un resumen muy poco realista.

volviendo al inbox


arf, pucha, fue un ir y venir de vino blanco los últimos días en santiago,
pero la guardo en mi corazón, perra…
cualquier contacto virtual, estoy aquí, donde me encuentra de lunes a domingo 21 horas al día.
para intercambios interpersonales, vuelvo lo antes posible, si me sale oportunidad no la pierdo, de lo por sentado.
le dejo mis besos más candentes y alegres de haber repasado las largas líneas que nos unían antes de conocernos en persona…

*

acabo de poner la pezuña en barna y ya estoy frita de borracha, pero hay luz (aunque son más de las 8 de la noche) y hay amor, y todo sigue vibrando con intensidad (que es lo importante), contenta estoy de tener unas amigas en perú, en arequipa pa más remate, ruidosas como latas oxidadas digitalizadas, qué decir. la oscura sombra luminosa sudaka sigue cubriéndome hasta los pies. busque los videos, yo prometo reconducirme por la senda de la producción.
mil besos sobre su boca peruana

*

hola catalina,
en estos momentos no tengo dinero como para darme el lujo altruista de escribir en una revista femenina de manera gratuita. si usted y su equipo tienen alguna propuesta de remuneración económica a cambio de las columnas, estaré esperando su respuesta.
un abrazo atento
lucía

*

estuvo bueno!

*

amiga, fue un gusto verla con el bombo
yo creo que por acá se puede descargar el material:

http://torrentz.eu/3e9f57741b397f5b773cb0efe067a01a853f512a

(o algo así)
mucha suerte con sus investigaciones y con la experiencia
l.

*

vente cuando quieras, siempre es un placer verte y hoy lo he logrado un ratito
muak!

*

yo creo que la supervivencia material no tiene absolutamente nada que ver con la inteligencia. la inteligencia (tal como dice HY) no debería ser más que un “tubo” por el que pasan las ideas rozándose con la humedad del cerebro, que también puede ser el cuerpo.
fue un gusto verte, tu pasión! lo del país es cierto, aunque deleznable es demasiado nuestro como para odiarlo de remate, vendría siendo un amor/odio comparado, en fin. que ahora estoy en el otro hemisferio y lo mayor es la nostalgia y el buen sabor de boca que quedó.
un abrazo muy muy grande

*

me escapé del guanaco, de las lágrimas y de todo lo indeseado de una manifestación. o, viéndolo desde el lado nostálgico, bonita despedida en medio de lacrimógenas, pancartas y estudiantes mojados. me perdí eso sí el saqueo a la farmacia. lo vi retransmitido en directo por cnn desde un restaurant chino mientras me zampaba una docena de wantan para resguardarme de la lluvia. no estuvo mal.
avísame cuando vengas! (yo haré lo mismo)
un besote

*

bella mía,
llegué y aunque el clima, la luz y la humedad han cambiado, la cantidad de alcohol con la que celebro el día no varía. es absolutamente cursi (ya me lo ha dicho una colega hoy) pero este año el amor adquiere toda la preponderancia y de su forma se desprende parte del sentido. será la embriaguez entonces uno de sus sentidos, o la herramienta que lo potencia. o un alarde de inutilidad suprema, enclaustrado en el marco de la alegría.
qué bonita experiencia me relatas, me ha matado lo del “susurro histórico”, le das una dimensión ancestral a las cosas que me da morbo y curiosidad. a ver si algún día nos tomamos algo en un abrazo sin escepticismo. en skype soy lucy_sombra.
te beso
l.

*

a ver si recupero mi bici (mi alma) mañana y puedo volar a hacer varios gestos burocráticos a alta velocidad y así poder ir a almorzar con usted a donde sea, pero no sé si logre dar con ella temprano. écheme suerte no más!
besos!

PornoObreros del código (“La categoría del porno”)


PornoObreros del código

Lucía Egaña Rojas

Nuestros teclados están siempre sucios y nadie se pregunta por qué. En realidad navegamos dándole al refresh de manera compulsiva. Trabajamos con tecnología, por eso tenemos siempre una mano en el teclado y otra en el sexo, como si fueran pistolas. Nuestros computadores están llenos de manchas blancas, a veces las teclas se quedan pegadas. La red está recargada de subgéneros, podríamos estar tejiendo y sería lo mismo. (Conozco a Felipe Rivas San Martín el año 2010 en el patio de la Fech fumando cigarros). Entonces jugar con las categorías, entrar y salir, convertirlas en almacenes vacíos, en productos de supermercado, en lugares de cruising1. Hacerles bullying2, asaltarlas desprevenidas, tratarlas como un hogar. Irse de la casa.

El trabajo de Felipe Rivas propone (desde la megalomanía) una serie de operaciones bastardas situadas en el propio cuerpo, un cuerpo tecnificado, cruzado por la lucha de clases que –desprevenida- se asoma por cualquier ventana. La lucha de clases entre Internet y cultura, entre porno y arte, entre pajas y polvos, entre categorías e identidad. La misma insistencia de que aquí no hay una tensión causada por la distinción entre pobres y ricos, la confirma. El porno y sus dispositivos, ese pariente pobre oprimido en sus baratas lógicas de producción y distribución, aparece ahora tematizado, elevado a la categoría de tema, rescatado de su marginalidad popular por el artista. ¿Hasta qué punto en nuestros cuerpos constatamos los amotinamientos de estas clases que no llegan a puntuar para ser incluidas en los catálogos de lo cultural?

Las tecnologías parecieran ser algo nuevo. Una ficción descentrada que llega a meterse dentro de la cama, en el humo de los cigarros, vía wi-fi everywhere. Luego la obsolescencia, la pintura, los protocolos, la técnica. Algo contingente y pasado de moda, entre la pantalla y el lienzo (¿no eran las dos “una ventana”?). Felipe, experto en protocolos, juega con la traducción entre distintos medios tecnológicos evidenciando lo que construyen más allá de las herramientas. Máquinas que producen placer y performances, aparatos visuales que controlan morfologías, gimnasia de la construcción de identidades que en un concurso de manipulación mediada quedan vacías, o semivacías, como trapos viejos. El cuerpo, ese papel confort3 usado.

Internet como una enciclopedia (sobrecargada) de la mirada bastarda, donde abunda el código fuente, o donde toda categoría está controlada, no hay fallo. Felipe abre el código de esta cultura baja/alta, exhibe bugs4, traduce protocolos. Abre el código genético de las máquinas para incitar su descontrol, en el fondo también es algo programático. (No puedo hablar de porno sin hablar de máquinas, sin dejar de citar todos estos códigos que se tatúan en cada lugar del cuerpo y más acá). La ingeniería precaria de una imagen descansa, nos da por el culo. El porno amaestrando, su verborrea increpándonos al nivel de lo inconsciente, y Felipe enjaulando el deseo, fijándolo en un frame5 de óleo, poniendo un paspartú como si fuera una consigna o una molotov. Un pornoObrero no se saca nunca la ropa de trabajo porque es su piel. Un pornoObrero acepta la condición de tener +18 con un click. Y mientras escribo estas palabras, sobre las teclas se proyecta un dilatado cum shot6 que deja inscrito el jugo de mi tecnodeseo en los dispositivos de nuestra interacción.

1 El cruising es una práctica sexual consistente en tener relaciones sexuales en lugares públicos como parques, playas, bosques, sitios eriazos, baños públicos o autopistas.

2 El bullying es una forma de conducta agresiva que se manifiesta a través del uso de la fuerza o coerción para afectar a otros.

3 En Chile, se denomina al papel higiénico “papel confort” debido a la primera marca que lo comercializó. La palabra viene del inglés comfort (confortable, cómodo) y del latín confortare (hacer más fuerte) formado del prefijo con- (junto) y fortare (hacer fuerte). Es la misma raíz de la palabra confortar (animar, dar fuerza).

4 Un bug es un error de programación en un software informático que en general se presenta en su fase de desarrollo.

5 Un frame es un fotograma.

6 Cum shot es el término que describe la eyaculación en la representación audiovisual.


 **Este texto ha sido escrito para el catálogo de la exposición de Felipe Rivas San Martín “La categoría del porno”, en la Biblioteca de Santiago (Sala +18) entre el 12 de Junio y el 30 de Junio de 2012.

puta mala (II)


puta mala ya sabe que es mala. por eso está feliz de haber podido ejercer, a pesar de todo, gracias a la solidaridad de un hombre, más rico que ella. hombre rico ha dicho a puta mala que no se hace así, tal como ella lo ha intentado. se lo dice y sin embargo la sigue consintiendo. hombre rico, además de rico, es bueno.
puta mala le estará agradecida por toda la vida, le mantendrá en un lugar especial de su memoria, insiste, “esto es parte del servicio que te ofrezco”. puta mala tiene la ilusión de poder vender un producto que habitualmente no se vende y que hombre bueno no está interesado en comprar. hombre rico le intenta enseñar (quizás con la ilusión de que ella en algún momento cambie) cuáles son las prácticas indebidas, las actitudes incorrectas, los desplazamientos imposibles. ellos deberían ser amigos, pero algo del entramado que les ha permitido encontrarse determina un devenir que elude la amistad, al menos es lo que puta mala insiste en sostener. entonces hombre rico se aburre, se cansa y se siente abusado. puta mala también lo percibe, se siente un poco abusadora, pero es su discurso el que finalmente la obliga a ello, es un trabajo. un discurso dicta que hemos venido a este intercambio cifrado, el discurso del obrero, del pornoObrero.
hombre bueno se duerme rozando su pezón. puta mala se duerme y despierta a la madrugada muy sudada y con un inconfundible síndrome premenstrual. escapa. hombre rico ya no le hará más caso, ella no sabe si hacer lo mismo u ofrecerle su amistad.
la amistad se construye a partir de afinidades e historias comunes. la amistad, el diccionario lo consigna, es un afecto personal, puro y desinteresado. // merced, favor. // pacto amistoso. // deseo o gana de algo.
“alimenta mi fantasía prostitutoria” le ruega ella haciendo el bien y el mal, o más allá de éstos, donde yace el capitalismo y se juega la mentira más real de todas, viendo de lejos los mayores rascacielos del universo, la ciudad como una hermosa constelación, brillantes urbanos en un espacio que es ninguna parte. y él accede, por una pequeña suma, el dinero no es nada.
“gracias”, pequeña clausura de un capítulo en la serie del aprendizaje. lo seguiré haciendo mal fuera de toda norma de higiene y buenas costumbres. as razones aleatorias del encuentro no determinan necesariamente los efectos de su causalidad.

porque no me baja la regla

porque el porno es cultura popular. porque soy una desclasada y nunca estoy satisfecha. porque me gusta la gente y los hombres y las mujeres y sobre todo las cosas raras, porque todo es táctica y estrategia, aunque se nos olvide a cada rato. porque me enclaustro en un bit y luego me emancipo, porque el cuarto propio de virginia woolf es un salón burgués donde comen perdices al horno y yo vegetariana, porque no cagaba cuando comía carne, aunque los animales me importen poco, o nada, y sea este un desamor que paradojalmente manifieste mi total deshumanidad. porque la fiesta me hace feliz y plena y no hay ninguna forma de evaluar ese placer por vía racional. porque me gusta hablar, y hay otra cosa rara ahí con la construcción de mí misma a través de la voz o la palabra, algo que suena bien pero que a veces me hace pensar seriamente en el deber de tatuarme el proverbio “por la boca muere el pez”. porque soy inconciente e incoherente, porque la coherencia me incomoda, porque la considero otra de las ficciones tóxicas de la existencia, porque nunca he hecho nada coherente, ni aun lógico, porque no quiero hacerlo, porque me resisto y soy insumisa y cuando no vaya en contra de algo, por más mínimo que sea, estaré muerta. porque nunca pienso en mi muerte sino como algo que llegará sin dolor, porque soy bastante insensible al dolor, o al menos creo serlo. porque de ficciones se construye nuestra vida y nuestro amor, y digo amor porque afectación me parece un eufemismo, y jorge creo que lo sabe tan bien como yo, y supongo que muchos otrxs también con quienes voy cosiendo mi carne amatoria. porque soy un pedazo de carne que tiene muchos retazos, soy muchos retazos de carne. porque no me baja la regla cuando quiero y cuando quiero no me baja. porque todo es tan simple que da asco, y me gusta viajar más que casi cualquier otra cosa, porque los viajes son evasión de lo perpetuo, porque, quiero convencerme, no hay nada perpetuo, y las cintas de video se borrarán algún día que aún no ha llegado como para comprobarlo. porque ningún soporte resiste al tiempo, nuestros cuerpos son el ejemplo. porque todos los registros están muertos y manipulados y vamos a escribir sobre historia porque nos da la gana y el entusiasmo, y lo haremos complejamente porque algo de eso nos calienta, y mucho. porque sentimos que algo de nuestro cuerpo está vivo al calentarnos y no hay medida ni nada que se interponga a los designios de la excitación. porque lo demás sería muy triste, aunque fuera bueno. porque como puta soy mala, tengo el deber de reconocerlo, en la humildad está el gesto y mi redención. porque profesional nunca he sido ni lo seré, porque prefiero la inclinación experimental al disciplinamiento metódico, por que la cerveza no se acabe, por que la alegría nos siga dando punzadas en medio del pecho, de vez en cuando, sólo a veces, de lo contrario sería el nirvana y el nirvana, como es sabido, no existe, porque no hemos querido creer en él. por que todas las letras sean infinitas y nos cubran a besos, por que los textos caigan de manera diluvial, por que no nos muramos haciendo twitts, porque no queremos que ninguna red social mate a ninguna compañera (ya hay varias perdidas), por que me baje la regla luego, esa es la consigna, porque no hay forma de describir la sensación de cartílagos revolviéndose en tu útero sin emerger, sin manchar nada.

18horas

18 horas de cortesía en chile. pisco, vino, vino, vino, coca-cola, whisky, vodka, vino, coca-cola, cerveza, agua. obviamente se trataría de un coma etílico si no hubiésemos hecho caso a la química. 18 horas en chile con un diferido de mil años. estar en chile es como hablar durante horas sobre otrxs. es como beber con un agujero en el estómago por donde se filtra todo el alcohol y se vuelve a absorver en una tierra yerma y sedienta. decir brutalidades, ofender de puro cariño pervertido. fumar, fumar para que todos los vestidos se deshagan de tanto humo y a ver si en algún minuto comienza, finalmente, la orgía.

mala puta, puta mala

soy la peor puta del mundo, mala del verbo mala. cuando me da el celo me pongo romántica, hormonas desviadas. busco a mis ex-amantes, les doy golpes o les acoso, mientras espío de reojo a la juventud que se menea a mi lado. me encantaría aprovechar mi celo para poder rentabilizarlo, pero tengo la sicología de la puta totalmente atontada.
es curioso que en chile se me de más la curiosidad. no estoy segura por qué, aunque supongo que el producto nacional siempre se valoriza más que el de exportación (especialmente si cuando soy de exportación mi condición se acerca más a la del tráfico ilegal, por lo tanto algo totalmente devaluado, propio del top manta o de feria de las pulgas).
en principio se supone que tengo probabilidades, aunque tenga que alterar unas cuantas cosas para cuajar. cerrar el pico, vestirme bien, depilarme, cerrar el pico, agradar, maquillarme, cerrar el pico, ser coqueta, sonreir.
todo se aprende, pero yo más que aprender lo que debería hacer es crear un nuevo nicho en el mercado, inventarme como producto, hiperrealista, feminista, un producto bruto que de paso reforme el heteropatriarcado, que lo haga deshacerse en la práctica racional del sexo con seres deseables y mal llevados, indomables. ese producto mío sería estupendo y por lo mismo quizás imposible, factible de ser transado en un mercado de trueque, con suerte, al margen, muy al margen del capitalismo.
hoy un tipo me ofreció un pasaje de chile a holanda con tal de que lo dominara. si tuviera más confianza en mí misma como dómina (y no como dictadora), hubiese aceptado. pero en algún punto soy demasiado honesta y no logro cederme a la especulación. debo aprender de la banca española, de las burbujas inmobiliarias, del arribismo intelectual ¿debo?
“no se nace puta, se llega a serlo”* y en algún punto mi fracaso prostitutorio da risa, cuando sin darme cuenta le digo a mi primer cliente que no quiero dinero (porque no me interesa) sino un smartphone con android de última generación (incluso le envío el link del que quiero para que lo busque, o lo encargue, porque quizás no ha llegado a chile…). y así pierdo clientes o les amargo el día, porque no puede haber una puta tan mala en este feudo, o no se dan cuenta que quizás sólo es que soy tan vanguardista que aún no se han inventado.

* simone de beauvoir parafraseada por felipe rivas san martín

polisemia en santiago

resulta que tengo las páginas más abandonadas de la historia del mundo. es la excusa perfecta estar en otro sitio. más aún si cuando se está en otra parte también es de paso. pasos largos, meneo constante. puede ser que no se tenga internet, que no haya tiempo, un amor, mucho trabajo. ante la ausencia todo se desgrana en el mismo pozo ciego. no hace falta dar explicaciones, porque cualquier cosa sería plausible. una profesora decía que cuando pides dinero para algún proyecto lo mejor es explicar lo menos posible de manera que el jurado imagine lo que quiera del modo que más le guste. así las cosas. podría llenar un pliego de batallitas, hablar de inteligencias, de recuerdos, de travestis, de cómo el amor se diluye cuando se aman espantapájaros, de cómo el amor se fortalece en la embriaguez y la fechoría, de la injusticia social, de arte malo, de arte bueno, de grasa, de polvo, de sangre, de marchas, de política, de televisión (como hace cualquier twittero en chile).
podría hablar de mis pasiones y de la oscuridad de su extravío. cada vez me cuesta más escribir. a veces el sistema operativo se confunde mientras escribo y partes de una frase se incrustan en medio de una anterior. queda un texto incomprensible. en general intento rescatarlo, como a un cuerpo medio muerto perdiéndose en el mar (chile tiene 4270 kilómetros de costa) y en esos momentos me siento como una cirujana.

chile en llamas


chile es largo y angosto y en cada punta o lateral hay un elemento aislante de inmensa proporción (cortando el rollito de la dispersión): una cordillera inmensa, el desierto más seco del mundo, un océano gélido, unos glaciares de antología.
cuando nací me dijeron: te llamas lucía y eres de chile. y aprendí a ser de un lugar lejano y desconocido, a querer con nostalgia, a usar la nostalgia de fibra óptica para poderme comunicar con un más allá que ya estaba muerto, muerto y sepultado desde hace más de una década, o casi. cuando nací me dijeron que era negra, y resulté ser blanca en este más allá que es chile.
chile fantasma, chile de alucinación, chile de derecha fascista, de mercado neoliberal. donde la palta chilena es más cara que en cualquier otra parte, donde el del kiosko, el del pan, la de la peluquería y el loquito del barrio me hacen ovación y yo me pregunto si esto es lo que significa no estar nunca en un lugar y venir en calidad de fantasma, yo, desdoblando el mapa que ya estaba muy arrugado detrás de una puerta que se cae de vieja.
mejor no hablar en exceso de los espectros, mejor sería follarlos a todos, aunque se resistan y me dejen clavada en la puerta de la que era mi casa con la entrepierna chorreante y el corazón ardiendo. yo digo: podría encender una fogata con esto que tengo entre las piernas, podría quemar bancos, destruir ciudades enteras, podría incendiar tu recuerdo. lo digo y chorreo, pero no se quema nada y el oscuro deseo queda suspendido entre la rueda delantera y la trasera, atascado en la palanca de cambios, enclavado entre mis ojos que no logran enfocar los tuyos porque nos hemos hinchado de vino y todo nuestro interior está negro.
quisiera decir “amor aparte” y seguir con una lectura más interesante sobre esto que no existe. quisiera decir que hay cosas aparte del amor y no hay nada, como mucho palabras de 4 letras, como dijo grumito en un poema romántico de hace un año atrás. amor, caca, peor, nada. pero. se extiende un mar de peros. hay reparos por todas partes, hay un diluvio de peros y yo soy náufraga de todo, tan radical es esto.
quisiera hacer un listado de afectos, hacer homenaje de cada uno, contabilizar los triunfos del cariño, renegar de lo demás. escupo un chicle sobre una palmera milenaria y creo que podría matarla. mis escupos no son biodegradables, mi cuerpo retoma su juventud en pausa, así se quedó, y ahora todos me meten la lengua, por cinco minutos, para volver a sus casas a saludar a sus perros, a regar las plantas y a culear con sus esposas pensando en mis tetas (o no. creo que me he vulgarizado con los años, en eso no hay restitución).

mi pequeño fascismo low-fi: apología a la segregación


creo que la exclusión es una experiencia que pasa por el cuerpo y la subjetividad. pequeña e insignificante a veces, pesada y kármica otras, siempre apenas una experiencia. si las categorías no existieran no habría manera de excluir. o más bien, si la jerarquía de las categorías no existiera, no se le llamaría exclusión porque probablemente sería otra cosa.
pero existen, están aquí cada día tocándonos la piel, o algunas pieles sembradas de granos y pus.
últimamente me ha sorprendido constatar la enorme cantidad de gente que conozco que no ha experienciado la exclusión. es algo “que nunca les ha pasado”, por el cuerpo, por la cabeza o por su boquita redonda.
sea por razones de raza, clase, género (un clásico de todos los tiempos), edad, estilo, prácticas sexuales, hábitos alimenticios, pasaporte, estética facial, salud, masa corporal, pelos, por hablar fuerte o simplemente por ideología, la exclusión se vuelve una práctica cotidiana de maltrato social e individual.
y no quiero ser tan simple, menos aquí, como para plantear que sería “guay” (ya hay en mi opinión demasiadas cosas guays esta semana…) un mundo sin exclusiones. lo que reclamo es que todxs tengamos esa experiencia (y muchas otras, mi generosidad no tiene límites…). sin exclusión no hay afinidad. si nunca se te ha sido prohibido un espacio, un encuentro o una práctica colectiva, el mundo será para tí un espacio homogéneo e indiferenciado, donde todo está, trágicamente, bien. una arquitectura perfecta y sin fisuras, una construcción sólida y estable, una casa de ikea, un mac. (justamente los productos de ikea y mac tienen una obsolescencia programada muy temprana, es por decirlo de algún modo la paradoja de lo liso).
me puedo arrepentir mañana de todo esto, decir que mi mente está tan vaga como una lombriz en un desierto y que por eso su comportamiento es errático y a ratos perverso. pero hoy me declaro una abolicionista de la buena vida, de esas vidas buenas y cómodas donde no pasa nada disruptivo, y todo es normal. en el fondo regalarle a otros la experiencia de la exclusión es un gesto bien generoso, aunque parezca mala baba, lo más mala baba sería proteger a alguien de encontrarse con la exclusión que de otra forma nunca hubiese alcanzado a vivir (y también lo hacemos cada día).

(los bots han hecho su trabajo. este blog estuvo infectado y ahora resulta que el tema (la interfaz de siempre) está obsoleta. mientras encuentro una que me guste usaré esta, que parece desconfigurado, pero es así)

tener un orgasmo en el hígado

traducción libre (con mi nivel de inglés igual me he inventado algo) de un fragmento de la performance postpornmodernist de annie sprinkle (the kitchen, ny, sin fecha) que descargué de internet.

hace mucho tiempo los chinos eran capaces de tener orgasmos con distintas partes de su cuerpo. si su hígado estaba mal, podían tener un orgasmo en el hígado.
yo estoy tratando de hacer eso.
sucede lentamente.
he aprendido algunas cosas sobre sexo durante estos años.
el sexo no es sobre cómo los cuerpos se chocan; tiene mucho más que ver con energía.
entendí que soy capaz de crear energía, moverme en el espacio y usarla con distintos propósitos, compartirla con algún compañerx, lanzarla al universo.
me di cuenta que la energía sigue al pensamiento: usando la mente o la intención hacia lo que quieras hacer, puedes mover la energía. si no te has enfocado en la energía cuando estás haciendo el amor, trata de hacerlo la próxima vez, es la bomba…

¿cuáles son las batallas que se dan en mi cuerpo?

cuáles son las batallas que se dan en mi cuerpo. (además de las obvias).
mi cuerpo me habla con lengua llana, desde distintos lugares. mensajes que son discursos, signos, señas, reacciones químicas, deseo. placer y peligro, como diría la carole vance. la comodidad, el dolor, el asco.
a veces quiero ser animal, manifestarme en mi instinto como si fuese la encarnación de la pureza primigenia. y verlo como se erige cual autoridad absoluta del sentir, un fluido único y bien pronunciado, pre-vocal, disidente de la dictadura del lenguaje, insumiso.
sólo me lo impide una pequeña dosis de escepticismo…

madrugando en el sentir


veo las redes sociales para no escribir todo lo que diría, que serían brutalidades, descampados, cosas enormes contenidas en dos segundos o en un gesto. fantasías. veo las redes sociales como un antídoto a la intensidad, todo se diluye en ellas, no hay intimidad. sale de noche un letargo que me pincha, unas frases cuya potencia he olvidado. quiero drogarme contigo, quiero vivir en tu axila, quiero que me vuelvas a apretar tu cinturón al cuello. hemos follado 3 horas y no me has quitado la ropa ¿debo interpretarlo como una señal?. mi amor se diluye en su fantasía, me increpa a robar algo, quisiera ser una cirujana y poder extraer tu corazón. lo guardaría en almíbar, lo protegería del clima nefasto que es el mundo real. y luego, nada. los almacenes del pensamiento son las fábricas que nos explotan cada día, algo así me dices, o lo imagino. tallaré sobre un trozo de mi cuerpo, volveré a coserme otra vez, tengo pensamientos catastróficos, como por ejemplo, dejarme llevar por un impulso que me alejará de todo por llevarme muy adentro de algo que conozco y que no puedo nombrar. el proletariado que hay en mi cuerpo está siendo sometido por el desempleo. acabaré este período oscuro de la razón comiendo conejos tuertos y crudos, con sus pieles haré sombreros que cubran la inmensidad del descampado, disfrazando el vacío de mi lengua torcida, su jubilación. y después, me fumaré un cigarro en señal de paz.

bots rusos, malwares y códigos ofuscados

este blog fue atacado (tal como todas las webs que tengo) por unos bots presuntamente rusos. dicho ataque, para mi sorpresa, permanecía inofensivo e invisible a mis ojos debido al sistema operativo libre y libertario que ostento sin mucha capacidad últimamente. el ataque significó una operación de limpieza muy veloz en la que mi adorado jhonqwerty tuvo que hacer la mayor cantidad de trabajo, aunque tuvo la generosidad de compartir un poco de código conmigo. los bots tenían buenos modales y dejaron su daño en la primera línea. según jhonqwerty era “código ofuscado”.
El código ofuscado es inteligible y a veces puede trabajar en contra de la tecnología inversa.
Este lenguaje me parece tan críptico como poético, por eso, y por la citación onírica en una serie de mensajes ocultos, he decidido revisar un draft-post que se origina en uno de los ámbitos ofuscados de mi cerebro, el de la ensoñación, y contextualmente en medio de la ofuscación espacial que es un aeropuerto.

* sueño que dentro de mi caja de las gafas están las tuyas, y el único problema es que son feas. no me importa que tengan otra graduación, no llego a usarlas. una mujer me pide ayuda. fuma y lleva una muleta, camina con dificultad. quiere que le envíe un mensaje a su novio desde mi teléfono. me pregunta si hablo su lengua y le digo que no pero que puedo transcribirla. me dice: escribe que estoy junto a un taxi. me enseña el número para que lo copie, pienso que nunca llegará ese mensaje al destinatario “amore”. o que de llegar, nunca encontrará “un taxi”.
* michel foucault me habla sobre una escultura muy antigua. pienso que debería hablarme de sus prácticas sadomasoquistas, quiero saber qué drogas consume. mientras me habla veo imágenes de documentales históricos, imágenes de construcciones antiguas grabadas a color. foucault me habla en francés, y yo no le respondo porque no hace falta. desperdicio de encuentro, decido tocarle su cabeza como a un buda o una lámpara mágica hasta que su voz se ralentiza y aparecen drops sobre su cuerpo. michel foucault se está pixelando y el jardín victoriano queda vacío, con apenas 3 pajarillos.
me llega un mensaje al teléfono. dice: ku je jam tek.
en un monitor colgado del techo pasan un video en el que aparezco saltando sobre una cuerda. hay mucha policía aquí. me dan miedo. cada persona que me habla me sobresalta. han triunfado. me habla un chico que me pregunta si vivo aquí y si trabajo actualmente. lo niego sólo con gestos de la cabeza, no abro la boca, comienzo a sudar. siento que me observan pero que si miro de reojo me cogerán. no sé qué he hecho, supongo que nada.
* desde dentro del colchón sale un animal que finalmente es más grande que yo. no es ni un perro, ni un cerdo, ni una ardilla gigante. su cuerpo tiene zonas muy peludas y otras de carne viva, las pezuñas le salen del centro de su estómago que está situado en lo que sería la cabeza. habla por 3 hendiduras que hay en las puntas de sus extremidades y en muchos idiomas. comienza a follarme con fruición por todos los agujeros que tiene mi cuerpo. me pregunta si siento placer. yo no puedo hablar, tengo la boca llena de espuma. me dice que su misión es darme todo el placer del mundo, que está aquí para eso. en realidad no me habla, me transmite pensamiento infuso.
cuando grito me despierto, rompo el vidrio del monitor. se me pixelan las piernas, el coño y todo lo que sigue. hablo en otro idioma por teléfono, no sé lo que digo.

el ego ya pasó de moda (aborto I)

hace un tiempo me llegó un mail de la negra invitándome a colaborar con la introducción para un manual de aborto. lo que más me gustó de la convocatoria fue este párrafo:

La idea es hacer con todas vuestras ideas una editorial donde devinamos manada y destruyamos el ego, es decir no es como poner una cita y el nombre del autor/a … vamos pal 2012 y el ego ya paso de moda…

durante la última semana me encontré con estos dos videos:

y envié este esbozo hippie y comunitarista sobre el aborto, que creo será un tema en el cual, tal como en los últimos días, estaré pensando este año.

aborto I

hay aborto voluntario e involuntario. el voluntario es como hacerse un tatuaje, el involuntario es cuando te pasa algo sin que te des cuenta, a mí una vez se me rompió un diente. tatuaje o dientes rotos. los abortos no deseados pueden venir bien, mal o sin constancia del hecho. supongo que estamos hablando aquí de aborto deseado.

pensar en aborto no sé por qué se vincula a la maternidad si se refiere a exactamente lo contrario.
la maternidad no es considerada una patología, aunque muchas veces se comporte como tal.

cuando estuve embarazada nunca pensé en tener un hijo. sólo pensaba en lo que quería hacer en mi vida, en los maravillosos planes para los que me estaba reservando. dejar de estar embarazada fue eminentemente un alivio.

cuando aborté me dolió tener que entregar mi cuerpo a personas que no conocía. sé que un cuerpo es sólo un cuerpo, es una interfaz, y también parte de un dispositivo completo, que no acaba en mi propio cuerpo que está expandido en todas las moléculas que respiro, toco o interactúo energéticamente.
cuando aborté entregué mi cuerpo y 300.000 pesos en efectivo a 6 manos que no conocía, que desconocí en su cutex rojo, en sus toqueteos extraños. fuí a un lugar también desconocido, junto a una persona que me llevó en un auto conducido por alguien que no vi.
estos abortos son cicatrices en todos nuestros cuerpos.
mientras me realizaban la intervención, estando yo totalmente sedada, le pedí a las personas que estaban allí que me guardaran todo lo que estaban sacando. quería hacerme un collar. en práctica quería ser la dueña de mi experiencia, en mi imaginario cosificada, fetichizable, susceptible de ser manipulada artesanalmente, como una semilla o un hueso. lxs interventores me dieron por loca.

luego estuve rodeada de personas que me apoyaban en mi autoderminación y que confiaban en mis deseos, de alguna manera personas que sentían y hacían suyo mi cuerpo deseante en su intención. hicimos una fiesta.
hubiese sido muy feliz si toda esa gente me hubiese podido acompañar en mi aborto, un aborto do it yourself. me hubiera gustado saber hacerlo, tener las herramientas y poder descapitalizar mi cuerpo sacándolo de esa nube de mercado negro y clandestinidad.

el disruptor de ondas cerebrales de minipimer.tv

*este texto tiene mayúsculas porque fue publicado en la web de minipimer.tv

El placer intenso que se siente al manejar las máquinas deja de ser un pecado para convertirse en un aspecto de la encarnación. La máquina no es una cosa que deba ser animada, trabajada y dominada, pues la máquina somos nosotros y, nuestros procesos, un aspecto de nuestra encarnación. Podemos ser responsables de máquinas, ellas no nos dominan, no nos amenazan. Somos responsables de los límites, somos ellas.

Quizás los parapléjicos y otros disminuidos físicos puedan (y a veces lo hacen) tener las experiencias más intensas de compleja hibridación con otros artefactos para la comunicación.

Donna Haraway, Manifiesto cyborg

La disrupción, que es inherente al arte, nos exige que hagamos derivar, derribar o colapsar las definiciones y las subjetividades existentes, con el fin de poder seguir aprendiendo qué somos y qué es la naturaleza; aprendiendo que uno puede abrir su trabajo artístico a un tipo de proyecto diferente, el cual puede determinarse —tanto en secreto como públicamente— entre nosotros mismos y otros. Se trata tanto de rehacer lúdicamente nuestro trabajo, como de rehacernos a nosotros mismos y a nuestro contexto social.

Doug Ashford

Este artefacto es parte de los resultados de un bloque de investigación que hemos denominado “Telepresencia, comunicación interespecies e internet de las cosas” y al que daremos continuidad a lo largo del 2012. Es por el momento un bloque inconcluso ya que la premura por obtener ciertos resultados en función del taller de telepresencia organizado por Hangar, ha obligado a acelerar el proceso en ciertos ámbitos y tener que aplazar otros. La comunicación interespecies se queda como un facto pendiente, y finalmente por ignorancia, velocidades o coincidencia la única especie con la que nos hemos comunicado es la maquínica, si es que puede considerarse una especie (*disgresiones en torno a la ciencia ficción).

En principio este disruptor nace como reflexión en torno a la comunicación, a la interacción humano-máquina (y a su posible interacción con otras especies a través de sensores), un cuestionamiento a las estrategias de reproducción de la realidad, una crítica al realismo mimético y a la aproximación racional que se utiliza al emular un espacio diferente, una búsqueda por alcanzar las profundidades del cerebro a través de una retórica de lo maquínico o de lo electrónico.

Me gustaría centrarme en algunos aspectos que detona el disruptor y que pueden tener sentido en la discusión sobre telepresencia (si es que esta discusión tiene sentido). El primero tiene que ver con su posicionamiento paródico en torno a la ciencia y a la tecnología, un aspecto recurrente en el trabajo de minipimer.tv. Se trata de la apropiación de mecánicas de la tecnología transpuestas a un contexto low-fi, se trata también de utilizar una legitimación científica a modo de juego, quitándole peso a su veracidad. Es una imitación burlona de la arrogancia científica a partir de un posicionamiento aturdido y có(s)mico. El disruptor en este sentido puede ser considerado un artefacto de operatividad científica (de una línea que igualmente se desplaza de los centros de poder hegemónicos ya que recurre a una versión hippie de la ciencia) pero que en su propia constitución pone entre comillas la palabra ciencia.
El disruptor de ondas cerebrales es un aparato de parodia científica, un dispositivo casero de tecnología absurda e inconducente.

Un segundo punto importante es el que tiene que ver con los estímulos audiovisuales que, en este caso, transportan a otra realidad o que reniegan de la mímesis realista clásica. Cuando nos introducimos en un ámbito de comunicación o (lo que es mucho más preocupante) cuando estamos hablando de pura creación, las estrategias de representación reproducen de manera recurrente la realidad que compartimos como espacio común de convención. Reproducen el sentido común, donde una silla es una silla, un hombre es un hombre y el frío se siente como tal. Es el mismo espacio donde lo negro remite a una oscuridad poco aconsejable. El disruptor propone un arsenal de estímulos audiovisuales que exceden y eluden este espacio de convencionalización ideológica y formal, erigiéndose apenas como una mera fuente de imagen y sonido abstracto que, en coordinación con el sonido binaural, genera una especie de estado bruto del audiovisual.

El tercer aspecto a destacar ante la presencia del disruptor es la versatilidad en las modalidades que propone. El artefacto cuenta con posibilidades de uso diversas, como la experiencia colectiva total, la utilización por pares, tríos o cuartetos, o su versión onanista/masturbatoria. Incluye lo anterior el uso compartido a distancia a través de sensores que emiten datos mediante la red, uso que permitiría una comunicación humana, maquínica, animal, interespecie. A su vez cada experiencia se puede controlar de manera generativa, prefijada (impuesta por la máquina o por otra entidad) o simultánea (por la misma usuaria u otra en tiempo real).
Para cada una de estas versiones los dispositivos de hardware y software deben ejecutar una coreografía distinta, por ejemplo: en la experiencia colectiva total es el patch de pure data el que genera una secuencia prefijada (o paralela, si el control a través de los sensores y parámetros en juego es en tiempo real) que se aplica a un grupo de personas a través de altavoces y proyección video. Si bien no resulta lo suficientemente inmersiva la situación (*mejorable a futuro), este uso tiene la ventaja de suponer grados de empatía en esta suerte de rito tecno-narcótico en el que todas las participantes buscan una alteración de los estados cerebrales. En el ejercicio que realizamos acompañamos la sesión de una narración que se encargaba de indicar las directrices de los estados propuestos. Podemos decir que fue un experimento exitoso a la vez que escalofriante.

En la utilización por pares, tríos, cuartetos u orgías, se utiliza el disruptor con su hardware especialmente diseñado, esto es, un casco dotado de 3 leds interiores y 9 exteriores y unos auriculares ensamblados, y una caja controladora con 4 potenciómetros injertados a un arduino que a su vez se dirige a través de pduino a un ordenador que contiene el mismo patch de pure data anteriormente citado. (How to en: http://www.minipimer.tv/?p=1457).  En esta función la persona sometida a las frecuencias disruptivas no controla los impulsos que le son impuestos. Hay confianza y un atisbo de S/M mediado por tecnología cacharrienta.
En la versión onanista/masturbatoria es la propia usuaria la que define el devenir de su secuencia, así como la duración y el espacio contextual. Se trata del mismo hardware descrito unas líneas más arriba, sin embargo en esta opción es el usuario quien define, a partir de su propio deseo, cómo los potenciómetros moderan los outputs. Funciona en tiempo real.
Cada una de estas opciones, tal como se enunciaba antes, permite ciertas combinaciones, como por ejemplo, que el onanismo se rompa a partir de que el control de los outputs los ejecute una bacteria que transmite datos a través de un sensor microscópico, o de que se programe una secuencia intencionada con anterioridad.

El artefacto “disruptor de ondas cerebrales” ha significado un proceso semitortuoso para unos resultados lúdicos que aún son indeterminables debido a que se trata recién de una primera versión. Como primera aproximación hemos podido reconocer su potencial empático, lúdico y experimental. El cerebro se vuelve material maleable, y la fe en el aparato la saliva que lo alimenta.  Valdría la pena quizás parafrasear a Pierre Agustin de Beaumarchais que ya en el siglo 18 sostenía que cuando un disruptor no hace daño deberíamos alegrarnos y no exigir además que sirva para algo.

deporte, cuerpo, gimnasio y mi desamor por las endorfinas

lo más insólito que me ha pasado en el último tiempo es el gimnasio.
un ataque de rabia almacenada durante más tiempo de lo que es recomendable me llevó a un estado de suma fragilidad, donde hube de interrumpir incluso trayectos producto de la ira que frente a mis ojos ponía lágrimas, y en mis manos, tensión.
nunca pensé que mi autopreservación me llevaría a una resolución tan saludable, aunque su salubridad ya es algo que en sí mismo me parece desconfiable.
el deporte, eso tan incómodo…
siempre fui una niña vinculada a las humanidades. entre los 8 y los 10 años tuve una estable carrera política siendo reelegida presidenta de curso por más de 5 períodos consecutivos. a los 14 años publicaron un texto mío en el periódico de mayor circulación nacional. digamos que el deporte no nos venía bien en la familia, mis padres estudiaron durante casi 15 años en la universidad (que no acabaran la carrera es un detalle que otro día explicaré), y se nos daban mejor las discusiones de sobremesa que salir a jugar con el cuerpo. mi padre hasta el día de hoy no sabe nadar. durante los últimos 3 años de educación escolar estuve exhimida del ramo de educación física a través de un certificado médico expedido por una siquiatra amiga. certificaba que hacer deporte en ese contexto me producía una angustia incontrolable y que lo mejor era dejarme tranquila y sentada, leyendo. como no tenía problema de calificaciones, y la asignatura de deportes era, por decir lo menos algo suntuario, nadie dijo nada. seguí manteniendo buenas notas a fuerza de intuición (no recuerdo haberme sentado jamás en casa a estudiar), fumaba porros todo el día y me dejaba llevar por mis impulsos que en el colegio alternativo en el que estaba se valoraban como “capacidad de opinión”. hacía fanzines, escribía poesía, fumaba los cigarrillos más baratos del mercado (que como un chiste de mal gusto se llamaban “life”) y como mucho iba a yoga o a clases de danzas tropicales (sic). nunca me gustó el deporte. ni ante las súplicas del entrenador de volleyball que veía en mí un cimiente para el equipo. lo intelectual además se me quitó al rato, a los 16 me gustaban las raves. mi cuerpo reventaba, la adolescencia me impuso un par de tetas que no cabían en las camisetas, mi cuerpo tenía sus proporciones, la carne, como la de toda adolescente, estaba dura, compacta. comía helado cada día, desayunaba avena, una mezcla entre lolita y yegua. el entrenador de volley me declaró que se había pasado la fruta y en esa época, o un poco antes, comencé a andar en bicicleta. creo que ese ha sido el único aparato con el que he congeniado mover el cuerpo, en vistas de su utilidad. y el sexo, cuya frecuencia se incrementaba con el paso de los años, haciendo pausas con las relaciones estables (de más de un año).
mi relación con el deporte en realidad nunca sucedió. minada por la ideología, siempre me pareció que su práctica se basaba en la competencia y que por ello era algo deleznable. mis áreas de combate no serían nunca una cancha de fútbol o un campo de golf. me negaba al pantalón de buzo, prefería las ligas del lenguaje, las medias de encaje, el autostop.
parecíame algo superficial, carente de sentido, una pérdida total de tiempo. lo mismo con el deporte como modo de mantener el cuerpo sesgado a una proporción. siempre me supe desproporcionada, desaforada, excesiva.
hice un par de intentos con la piscina. en general tras períodos de crisis, al acabar la carrera por ejemplo. ingresaba a la pileta de cloro con menos entusiasmo que el de un funcionario, era más una súplica, un mandato, una especie de práctica que corroboraba el sinsentido general que tiene toda la existencia tras haber acabado 4 años de dedicación a un tema, en mi caso, la irracionalidad artística, un absurdo.

es que hay que superar los 30 años, como si fuese una carrera de obstáculos vital, para encontrarse con eso de lo que hablan. o no. o aprender a repetirlo, a repetir las cosas que dicen aquellos que hablan. dopamina, adrenalina, endorfinas. ciencia y alarde.
desde hace 15 días que voy al gimnasio a diario. es una terapia, de shock. no practico una rutina específica, pero me he divertido más con las máquinas de ejercicio aeróbico. que con el agua (he acabado usando sólo el hidromasaje a modo de gratificación).
he de decir que el gimnasio es un lugar absolutamente individualista e incómodo. ya es incómodo estar sudadx, rojo y al borde de la asfixia si no es en el contexto de un buen polvo, pero estar rodeadx de gente en la misma situación y sin vinculación alguna, resulta casi inaceptable. es absurdo también tener que pagar por ir, siendo que cada persona que asiste produce una enorme cantidad de revoluciones por minuto evidentemente aprovechables para la producción energética. no es justo que los ríos y las minas tengan que producir esa cantidad desmesurada de energía que necesitamos para encender todos nuestros aparatos. no es justo que haya que cargarse la naturaleza salvaje a cambio de alimentar un teléfono o encender una lavadora. no es justo que las miles de revoluciones por minuto que he producido en 15 días se vayan a tomar por culo y sólo sea yo quien pueda aprovecharlas a modo de endorfina. que me gustaría poder además cargar el router y el ordenata, no es mucho pedir. pero no sucede lo lógico en ese espacio de amaestramiento corporal, y pagamos cuotas (no muy altas) para el dispendio energético general. tampoco es de extrañarse, ya tenemos hábito, en esta cultura pagamos por gastar, gastamos para ser pobres y trabajamos para pagar nuestra pobreza.
otro aspecto que me resulta bastante inaceptable es el hecho de la nula sociabilización. lo digo porque sé cuánto cuesta aglomerar personas con un fin común. no entiendo por qué no se practica el movimiento a través del juego, de la interacción. en el gimnasio cada unx está con su máquina y quizás una prótesis auditiva extra, para amenizar. es cierto que a ratos me falta el aire y hablar no es precisamente lo que más me gustaría hacer, pero sin duda preferiría levantar a una persona que a un montón de metal con un número impreso, actividades lúdicas me hacen falta. preferiría fabricar chapas que dejar mi fuerza desperdigada por ese suelo limpiado por un ecuatoriano que mira con rabia cada una de las máquinas, preferiría hacer mil cosas con mi fuerza y mi energía y mis revoluciones por minuto. preferiría. por cierto, la palabra gimnasio viene del griego “desnudez”.

(debo reconocer que ahora sí percibo los efectos de la agitación sostenida, una hiperkinesia un poco extraña, quizás manifiesta como impaciencia y sosegamiento a la vez, un poco de descontrol con la musculatura, con la actividad, mucha sed, alegría general, restitución energética, abolición del cansancio y la apatía, pero nada muy concreto. sensación de normalidad a ratos, de reencuentro, yo creo que es testosterona y nada más).

de amor propio

mama

que ha pasado mucho tiempo, este blog parece un despojo, un abandono informático, algo obsoleto quizás. es que como el blog no es terapia, ni trabajo, ni demasiada diversión según qué esté pasando, ni un estrato amable de descontrol (“siempre justifica el texto”), ni una red, ni difusión cultural, ni prácticas poliamorosas, ni un pase libre a las drogas y al rockandroll ¿para qué coño sirve un blog?
pero no es de sinsentido que se alimenta el abandono, no. alteridades, visitas, devoluciones, revelaciones amargas, memoria. varias cosas han sido las que han dejado este espacio un poco así.
vino mi madre, en alguna parte lo dije y lo he comentado. vino mi (quisiera decir santa, pero prefiero decir estupenda) madre que a pesar de renegar de este blog ha comenzado a leerlo como modo de comprender algunos de mis estados emocionales más profundos, aquellos que le son insondables, prohibidos por mi intimidad que se abre como una almeja en vapor en este blog, a veces, no olvidéis que la mayoría es ficción, o para que suene más elegante, performance, performatividad escritural
con mi madre hemos madurado (ya era hora), ella de 60 y pico años, yo de 30 y tantos, ya estamos hechas, derechas, encorvadas, con pelo blanco, perdiendo pelo o adquiriendo más de lo que era imaginable. hemos madurado, ahora en lugar de permanecer días en el odio que produce la diferencia, apuramos el trance del desagrado, sintonizamos el afecto, respiramos y cambiamos de tema. algo nos susurra al oído que si nos vemos en promedio algo como medio día al mes (15 días al año, que si descontamos lo que se duerme, vamos, quedan como 6 horas al mes, 1 hora y media por semana, unos 4 minutos al día, y todo comprimido en una sesión con frecuencia bianual…) pues es mejor echarle ganas que descontento.
con mi madre tenemos una relación de intimidad inusitada. hemos estado durmiendo juntas prácticamente cada día, haciendo cucharita (yahoo answers explica lo que es eso de forma muy heteronormada aquí), preparándonos el desayuno, haciéndonos tratamientos de cuidado cuerpo a cuerpo, intercambiando bragas. que me he enterado que no es tan habitual esto de la intimidad con la madre, a pesar de que es la dueña del primer coño que vi, toqué y chupé, no es habitual.
hemos acabado bastante enamoradas, contentas de conocernos, de estar cosidas con hilos de fuego y carne, de tener las manos del mismo tamaño, de compartir memoria y pasado, contentas de aceptación. obviamente todo tiene sus rugosidades y su amargura, hay a veces tristezas que percibo muy a lo lejos, en una capa que está mucho más abajo de las plenamente visibles. son como pequeños tumores benignos (no cancerígenos) que te dan ganas de disolver pero que están enquistados porque toda relación tiene sus paradigmas de lo horroroso o de lo sencillamente penoso, y es así, un asunto muy carnal o de cirugía inconducente. luego si se liman las asperezas se produce una fomedad.
no sé si esta relación podría suceder fuera del marco madre-hija, a mí me gusta pensar que sí (y digo esto a pesar de un trauma infantil que tengo con ella porque sobre los 8 años le planteé que nuestra relación era como de amigas, ante lo cual me respondió que no, de ninguna manera, que ella era mi mamá y punto. entonces le pregunté si podíamos ser conocidas y nunca más olvidé el desagravio), aunque más que relación estuve pensando en un tipo de afecto, a partir de la observación del nuestro propio, que se parece un poco al que describe žižek en este fragmento de video del documental examined life, donde también aparece el gallina de toni negri y santa butler.
žižek habla de la misma manera desagradable en que lo hace siempre: escupiendo cuando marca la letra “t”, con arrogancia e impudicia, con todo su nihilismo cartesiano, ultramaterialista. el hombre pronuncia tan mal el inglés que le entiendo absolutamente todo. y a pesar de ser tan mediático, de producirme vergüenza ajena, me cae muy bien. igual es porque sólo veo sus videos…
el fragmento de examined life está más centrado en una crítica al ecologismo que a otra cosa, pero esto en cierto punto se vincula al amor, al falso amor o a algo así. un amor por el mundo basado en todo lo que es la negación de su “estado del arte”, de su condición, de nuestro efecto en él. fucking ecologistas, biomänschen y negacionistas de la podredumbre, aquí les va žižek, con amor:

#10penkult (prácticas culturales de código abierto)

#10pencult
#open-close
#funcionamiento

abrir el código significa aumentar las libertades a través de la comprensión del funcionamiento de las cosas. cuando los códigos están cerrados son invisibles, impenetrables y fácilmente naturalizables. pero un código parece ser algo más cultural que natural (?). el aumento de las libertades se manifiesta en la capacidad de alterar el funcionamiento de algo, una máquina, un cuerpo, una performance, un modelo relacional, etc. si no sabemos cómo funciona aún menos podremos saber cómo alterar su funcionamiento. lo cerrado se podría ejemplificar con la lógica del capital o un tabú.
si fuese un dibujo sería una relación dialéctica entre lo abierto y lo cerrado, por oposición. tenemos una innumerable cantidad de códigos para abrir en todo el cuerpo, en nuestras máquinas, relaciones, roles. nunca estarán todos abiertos porque hay otras máquinas produciendo constantemente tecnologías cerradas. es una lucha de fuerzas.

vómito

vomito

vómito a borbotones
es la expulsión violenta y espasmódica del contenido del estómago a través de la boca,
posiblemente se desarrolló evolutivamente como un mecanismo para expulsar del cuerpo venenos ingeridos.
devolver por la boca las materias contenidas en el estómago
la sensación que se tiene justo antes se llama náusea.
el vómito puede provocar la asfixia si alcanza las vías respiratorias en cantidad suficiente.
como un volcán vomitaba lava,
(la postura lateral de seguridad puede evitar la asfixia en caso de que una persona inconsciente vomite).
un consumo inoportuno o inapropiado obliga a devolver.
vomitorium is a passage situated below or behind a tier of seats in an amphitheatre,
through which big crowds can exit rapidly at the end of a performance.

edición libre de:

http://es.wikipedia.org/wiki/V%C3%B3mito

http://www.etimo.it/?term=vomito

http://www.wordreference.com/es/translation.asp?tranword=spew

http://en.wikipedia.org/wiki/Vomitorium

last minute PMS

2011
este año me dediqué a pasear y a residir en mis arcadas, o a pensar en la indomabilidad de un velocímetro descompasado, a ver cómo me salían pelos, comprobar que la edad cambia el cuerpo, que las hormonas se manifiestan, que el cansancio corrompe y lleva al éxtasis, del decaimiento. ver supurar el aburrimiento.
este año hubo muerte y sanciones, mala leche y unas pocas lesiones, unos ciclos estratoféricos que parecían no acabar nunca, enfermedades aquejando a lo ajeno más que a lo propio, un resfrío.
poca lectura, mucha verborrea. escritura regular y es un eufemismo. un tatuaje (y media cresta).
un año que parecía vacío, aunque quizás estaba lleno, de banalidades sustanciales.
un par de encuentros memorables. aunque la memoria no alcanza a resolver el encuadre correcto. las redes no se pueden preveer, ni medir, ni ver, como si fueran una película.
un documental, un sistema operativo nuevo, el robo de dos bicicletas. nada de amantes, y aunque quedemos fatal, poco sexo.
ningún aborto, ni hueso roto, ni operaciones menores. tarjeta que dice residencia permanente. dos facturas. mucha pobreza (precariedad-1).
internet, ahogos, caos, marihuana y mucho amor.
este año que viene me dedicaré al vudú.

navidades disidentes

llevo una semana durmiendo con mi madre.
aquí unos consejos para las fiestas, de corazón. de lo más profundo del seno familiar.


manifestación en santiago de chile por la educación. 22 de diciembre 2011


quema pública del árbol navideño (de la administración) en la plaza de mayo, buenos aires, argentina. 20 de diciembre 2011

mi padre se casa

padre

mi padre se casa, me lo ha dicho por mail. mi padre se casa y no es por papeles ni por conveniencia (con una mujer rica). no es tampoco una adolescente 40 años menor que él a la que hay que sacar de casa con matrimonio. no se casa con un hombre ni con una trans, ni con alguien que tengas que sacar de la cárcel justificando familia. creo que cualquiera de las razones anteriores las hubiese llegado a aceptar con simpatía, algunas más que otras, claro.
mi padre se casa, bruta burguesía proletaria, con una mujer católica y arrugada, con la madre de algunos de sus hijxs que ya tienen pelos por todos lados, incluso las más menores (que desde hace al menos 5 años que dejan pelos en el water cuando mean). me ha dicho por mail que le encantaría compartir conmigo este momento, que viene a suceder en una semana, como si no viviéramos a más de 11.000 kilómetros de distancia. su formalismo (“aunque sabemos que es difícil nos encantaría que nos acompañaran ese día”) es el que creo que más me jode. es una lástima que la gente se siga casando sin un por qué justificado, como si la semilla de la corrección heteropatriarcal fuera suficiente argumento. es una lástima que tu padre quiera ser un normal, que su vida sea tan plana y rancia como para querer olvidarlo todo y reivindicar lo más soso.
es una lástima también que para lo único que me escriba en más de un año sea para decirme que se casa. en esas cosas mi padre parece mi hijo…

paraplejia mental

paraplejia

huelo a axila y a arrogancia, nada de vergüenza. tengo rabia, o depende de los influjos astrales lo que salga. paraplejia mental es meterse a la cama con el ordenador con la única finalidad de que cuando acabe la batería inevitablemente tendré que desconectarme. sentir el calor de la máquina de alguna forma me tranquiliza.

desconfinamiento

cansancio_jess
nadie puede creerse invensible y mi cuerpo es el primero en decírmelo. después de meses de embotamiento, de abulia y cansancio, de pronto (y por motivos absolutamente esotéricos) en una semana comienzan a cuajar (o a gestarse o simplemente a aparecer), procesos y cuestiones que requieren de una atención cabal. la energía como paquetes que se han instalado en algún lugar sin haber sido nunca llamados. pienso en la palabra ostracismo como si fuese una metáfora de algún tipo. se acaba el año, los calendarios son rituales impuestos a los que adherimos a punta de burocracia. ¿y si estamos fuera de este despeñadero de fiestas y puentes? ¿y si vivimos de festivo siempre o todo lo contrario?
garganta es el único lugar que hoy me parece un impedimento.

*la foto es de una performance en lecturas sur-versivas de srta. jess con quien estaré trabajando en el proyecto vestizaje hasta fin de año en el CCCB de poble sec.

transicionando


hace unas semanas pasó por aquí alejandra, la parias hilton, otra herencia afectiva de mis queridas cuts y otra joya nacional de mi triste reino: chile. en una de nuestra conversaciones usó varias veces el verbo transicionar. punto.
junto con su visita (y quizás simultáneo a esa conversación) llegó a mis manos, después de dos largas semanas de espera, una caja que contenía un ordenador portátil macbookpro de 13 pulgadas por el cual había pagado casi 1000 euros (gracias a una rebaja solidaria de la buena de maría). con ese gesto, el de darle todas mis sucias y pocas monedas restantes a la empresa del recientemente fallecido steve jobs (púdrete), se estaba fraguando un sentimiento de incomodidad escogida que no tardaría mucho en estallar en su condición de insoportable. mi relación con esa máquina fue breve (pacto roto) porque se basó insondablemente en la frustración. sus vanguardias me parecieron añejas, su exclusividad más patética que nunca. me veía entregada a una espiral plagada de privaciones, incapacitada para aplicar las herramientas que había conseguido con esfuerzo y dedicación sobre su débil esqueleto. y no era su cuerpo lo que más me molestaba, sino su ideología. iba ahí carcomida por el envoltorio una estructura interna incapaz de asumir mi pasado, una suerte de movimiento ahistórico la poblaba. decidí después de un día y dos horas de conversación con el servicio técnico que no era lo indicado para mí.

(mi conocimiento tecnológico, aún muy pobre, está basado en una serie de aspectos circunstanciales, biográficos, dramáticamente personales y colectivos a la vez. incluso físicos me atrevería a decir. mi humanidad se resiste al borrón y cuenta nueva. tampoco fanática del pasado, pero sí objetora de la constante actualización. tatuajes, marcas, deformaciones hay en mi aprendizaje. si eso significa empezar de nuevo, tantas veces me sucede que no quiero actualizar…)

devolví el mac. esto significa algo ferozmente dramático, porque mac hay de 5 modelos y nada más. se elije según el presupuesto, yo nunca había preguntado por el procesador, ni la trajeta gráfica, ni por la ram. en el mac todo va bien, en una bella caja y funciona, sin más. decidí devolverlo y me quedé en ascuas. y ahora qué.

me digo: no hay que llorar, ya está tía. son tantos años dando la chapa con el open source y qué, avergonzada del mac, su brillo plateado de pacotilla, sus teclas suaves (que ya todos tienen en realidad), sintiéndome desclasada incluso. cámbiate. el linux funciona, se lo dices hasta a tu madre, incluso lo has instalado en otras máquinas, venga, combate esa pereza, apáñate.

luego hay algo que se ralentiza. ya no te dicen en la tienda lo que es mejor para tí. tienes que empezar en plan investigador privado a rastrear lo que la máquina tiene en su interior, sus cables y circuitos, sus componentes, su fragilidad. se aprende lo que la curiosidad aguanta. se piensa a través de foros. se multiplican las ventanas, las fotos no dicen mucho, una serie de números e incomprensión.

he dado el gran paso, he tardado 7 años. cuando digo que para mí esto es transicionar poca gente me entiende. probablemente son las que tienen los dedos con forma de pelos que entran por las rendijas del teclado, quiero decir. probablemente son las que tienen el cuerpo un poco maquínico, las que no pueden distinguirse con total claridad de su terminal. las que inventan códigos o les cambian la forma, las que escriben raro, a veces las llaman poetas, chifladas, artistas o yonkis. me han entendido unas pocas que además, como han entendido, más que felicitarme se han alegrado de forma genuina.

dejo macintosh, adiós. desde ahora me convierto en disidente, contrarrepresentante. odiaré a la macintosh como quien odia al capitalismo o al heteropatriarcado, con el cuerpo y la cabeza y hasta los hongos o lo indeseable. seré una desprestigiadora ejemplar, pero me niego a volverme evangelista (si me sorprende alguien le agradezco me llame la atención). en mi pueblo a esta clase de gente se la llama “canuto”, que no es lo mismo que en españa. un canuto en chile es uno que da la lata de manera insistente. linux no es la verdad de nada, es sólo un sistema operativo. y a pesar de eso, no estaré tranquila hasta completar al menos 10 instalaciones. es mi venganza, tal como cuando descubrí la estafa de las compresas (mooncup for ever) o la tragedia del amor.

des-montaje4f

if(expression)
{ de pronto todas las paradas se llaman surrealismo. llevo el abrigo de patri y me pregunto
si sentiré frío de la misma forma que ella
statements carteles, pancarta: policías de mierda, actualizar el vínculo, stats.
} else if(#desmontaje4f) {
  statements hashtag #desmontaje4f. voy por sant pere mes baix, siento frío y pánico
de poder caerme de la bicicleta
} else {
  statements actualizar http://desmontaje4f.org
}

relaciones de memoria

blog_halina

las derivas que hacen los dedos sobre un teclado, sobre un cuerpo, los shortcuts, los comandos. el lenguaje vacío. no queremos hablar porque es más triste decirlo todo, o porque estamos cansados, sólo queremos atajos, aunque sean viejos y rancios, atajos desplegados por toda la cama, inundando la casa, junto al polvo y a los restos de pan.
no queremos hablar porque somos tristes e insondables, aunque en la calle nos miren o nos pidan una moneda. somos el día de los muertos sin disfraz ni anfetaminas, somos cansancio, dolor de espalda. no tenemos menstruación.
lo normal parece tan desaforado dentro nuestro. los huevos son rosas, los han parido rellenos de arándanos. aún queda tiempo para algo bello, o para alguna invención truculenta. aún queda tiempo es la ficción predilecta de esta fábrica.

rituales

trompacarga se acumulan los días en un calendario que envejece.
los rituales de patri. deshacerla en el mar, bañarse en ella.
más tarde el ritual nocturno, fagocitarla a ella, chupito caníbal.
luego la noticia de los policías. sentirse con algo caliente en las manos. no saber dónde tirarlo.
antes de eso la muerte de la máquina. resignación e insomnio. la gravedad de las cosas es una circunstancia. y los cyborgs también son víctimas de un plan macabro.
máquina muerta, paisaje nórdico. alemania es tan perfecta que provoca desconfianza. el funcionamiento de las cosas es impecable, puntualidad.
los rituales de liberación, día, noche. rastrear a dos policías de mierda. buscar información. sacar mierda.
hacer un programa de radio, o pensar en muchas cosas a la vez. pensar por ejemplo en el “racismo positivo”, una versión moderna y local de la discriminación positiva. el cable, la performance. tengo un cuaderno donde voy acumulando órdenes, pero no las separo bien. luego no las encuentro aunque casi todas mis contraseñas sean la misma.
ella me dice que envejece, mi ordenador ha muerto y nuestra amiga muerta sale en los periódicos. intento imaginar ostentosos rituales, macabras concentraciones de poder. incorporo planos, supongo que de eso se trata un aquelarre.
a veces podría parecer que nada de esto es verdad.

* la imagen es del proyecto que está haciendo aviv con vahida.

como me pone la raza

para_ce

(esto es una respuesta a un post de ce en el blog de la quimera rosa)

me pone tener diálogos especulativos sobre la escritura mundial. me ponen muchísmo las genalogías porque una que es vaga ha leído muy poco y así es genial que alguna más letrada le vaya poniendo cronologías a las configuraciones y sospechas, en este caso de la raza. así las cosas me pone la quimera rosa, me pone su raza subnormal porque en ella reconozco la mía que un día es una y al otro es otra, raza mutante globalizada, tan altamente empaquetada por documentos, permisos, notificaciones y pasaportes, tan casada, tan perdida, sin adn, sin configuración. absurda y disgregada, si me preguntan mi raza no sé qué decir.
y si me preguntan mi clase soy proletaria, paria, precaria, una acumulación de rimas que la contingencia hace acabar con un rotundo inmigrante (disonante).

pero en estas cosas, tal como dices, la propia realidad poco importa, está demasiado lejos del sentido común.
poco importa pero está muy cerca de mí. por lo que me es imposible no percibir el tema racial, hoy por hoy y en nuestro contexto pleno de sentido común eurocentrista descentrado, sino como algo que se deriva a un tema geopolítico. y aquí soy ultra autorreferente.
(podría decir, para mí la ciencia es un enemigo. la medicina por ir focalizando, o muchas otras disciplinas que tienen tanto, demasiado, de ideológico. es cierto, si mañana me rompo el pie, acabaré sin duda chupando de la seguridad social española (gracias!;) sometiéndome a las manos y voluntad de un doctor cualquiera cada vez más cerca de lo que se dice “mal pagado”. pero no me refiero a esto exactamente. sino que no creo en la ciencia, la deslegitimo y desprestigio siempre que puedo y, debo reconocerlo, a veces desconfío antes de entender incluso completamente bien a qué se refiere. le he cogido manía. esto también me lleva a esta extraña relación de tecnofilia/tecnofobia que se me manifiesta a veces y que intento gestionar con el más puro amor y odio. blablabla).
pero para no disgregar más, lo que quiero decir es que mi experiencia en españa indica que mi “raza” cambia cuando abro la boca. lo afortunada que soy por “pasar del metro setenta, tener la piel blanca y parecer europea” no me lo saca nadie, me lo han repetido hasta el cansancio, y vamos, que hasta acabo performándolo. en mi caso es cuando abro la boca (y emana mi acento del sur) que de alguna forma se re-escribe mi raza geopolítica. con “fortuna” me configuro como andaluza (que en la pirámide social ibérica es…) y si el interlocutor ha viajado ya me localiza con pelos y señas en el culo del mundo.
entonces también me pone (o pondría) hablar de estas especies de post-razas geopolíticas que la ciencia fronteriza se esfuerza por establecer y remarcar.

el otro día un amigo no se animaba a decirme, porque no sabía si me sentaría bien o mal (sic), que yo era muy masculina y femenina a la vez. el otro día leía en un muro de facebook a jóvenes biohombres (y es una lástima que lo sean, entre otras cosas, pero lo siguen siendo a pesar del queer) hablando de sus embarazos y abortos como quien pica sobre el botón de “me gusta”.
en chile me dicen “ay! la europea”, en españa “sudaka”, y cuando nací (münster, germany, 1979) las monjas del hospital me llamaron “la negra” (de puro cariño supongo).

otra cosa. con los géneros una táctica para dinamitar el binarismo es multiplicarlo hasta que no sea posible contabilizarlo, hasta que ningún patrón se repita, fragmentar las posibilidades y combinaciones hasta impedir su enunciación (dentro de los parámetros binarios).
muy interesante sería pensar formas para deconstruir la raza tal como se hace con el género (¿cómo empezamos? yo me apunto). y otra vez, sería tan importante que de alguna forma funcionara…

ejemplos de practicidad humana (las vacaciones)

grecia

una semana sin vacaciones y el cuerpo me ha dicho basta. comenzó un dolor en la espalda el día miércoles que hoy, como si fuese normal, me impedía respirar (sin sentir dolor). mi doctora de cabecera (de la verdadadera) me diagnosticó angustia, me dio una infusión relajante, me frotó la espalda y me hizo dormir. desperté mejor, pero bastante anestesiada.
básicamente no tomo medicamentos analgésicos por miedo. miedo a no sentir nada, a no darme cuenta de lo que me pasa. hasta ahora he sido lo suficientemente bruta (incluso creo que lo sigo siendo) como para no sufrir físicamente demasiado.
pero así es como llegan los 32 años (y sé que aún es temprano como para alarmarse) y te vienen estas literales puñaladas por la espalda que en realidad son yo misma diciéndome que corte el rollo. no eres funcional, habitúate a la disfuncionalidad capital, no podrás con ella, padeces la enfermedad de la desadaptación. en fin, no pasa nada. una enfermera, una infusión, dos horas de sueño, mucha comida. y un post. escuchar la calle ruidosa que tengo abajo, meter las manos en una maceta de vez en cuando. fumar. volver al mes que ha pasado, un ciclo hormonal que dejé pendiente porque no cabía en el calendario, las 42 pestañas que ralentizan mi rendimiento informático, los buenos modales.
porque, es signo de muy mala educación padecer dolores. algo de mal gusto.
estuve 3 semanas sin estar en internet y no pasó nada.
estuve en un local de salvajes recién empotrados al mundo a través de un trozo de agua con tierra alrededor.
para hacer vacaciones los seres humanos pueden ir al decathlon y comprar por 100 euros un pasaporte al vacacionismo consistente en una mochila, una tienda de campaña y un saco de dormir. todo obsolescencia programada, si algo se rompe será parte de la aventura.
mi diana es una estupenda guía/diosa/compañera. lo hace con amor.
leo las crónicas añejas de lo que henry miller vivió hace más de 60 años en un lugar parecido, o similar, o de geografía coincidente. él confunde los planos de realidad. por ejemplo, su vida en nueva york, su estancia en parís, los autores que lee. omite siempre describir a hombres y mujeres con las que ha follado. américa se le solapa, le asusta por oposición. henry miller ha viajado en los años 40 y ha permanecido un año sin escribir. mi letargo ha sido de 15 días y la asepsia, además de escritural, ha sido eminentemente electrónica. me pregunto si habrá cambiado mi caligrafía, al menos parece más desordenada.
la actividad onírica sufrió un despliegue inusitado. culpa del aire acondicionado el destape, aparecen trazos discontinuos de conversaciones interrumpidas, mails de respuesta que aún no envío, y que respondí personalmente en sueños. casi todos los seres humanos que conozco (o que considero) aparecieron en encuentros nocturnos. también algunos que no conozco. también algunos nunca aparecieron. todo llegó a tener tintes mortales al resumir muchas etapas con una anarquía totalmente ajena a las consecuciones lógicas de una vida humana. el aire acondicionado primero, la playa virgen prosiguió el onirismo como si hubiese sido un exiliado de la red, y por supuesto, me abandonó mucho antes de empezar a escribir esto.
quizás lo más interesante y extremo haya sido estar en la playa salvaje, donde el cuerpo aprende mucho más rápido sobre cuándo hacer las cosas. dormir, comer, respirar se vuelven asuntos fundamentales. los minutos están llenos de cosas básicas y lisas, los movimientos pierden compostura. el horario se supedita y deduce de la luz. el código se reduce al binario agua/tierra. también es cyborg lo que se vuelve bestia. todo se dilata.
no sé si he vuelto más fuerte y poderosa, pero sí más tranquila. algo que intento mantener como una arquitectura precaria, arruinada en medio de un paisaje de fuegos artificiales.

el discreto encanto de la burguesía

huelo a menstruación, que no es lo mismo que oler a sangre. por eso quizás sea mejor quedarme en casa. ayer pensé que esta podía ser la menstruación más fuerte de mi vida. no tanto por el dolor, sólo por la intensidad. durante dos días estaba conmigo sin salir de mi cuerpo. sólo emergían coágulos, con cuentagotas. había soñado dos veces durante la semana que estaba embarazada. la primera vez desperté de mal humor y consternada, convencida de ser el segundo caso mundial de engendramiento divino. la segunda vez ya pensé que se trataba de una maldición. pero estoica seguí esperando mi sangre, como siempre, sin miedo más que a mí misma.
finalmente llegó lo que consideré un aborto espontáneo de un embarazo sicológico o al menos simbólico. aviv me miró desconfiado cuando se lo dije, como si me estuviese tomando algo a la ligera. lo entiendo, incluso yo misma lo pensé, me agobié tras cada sueño porque los embarazos siempre han sido algo serio (o no) y yo no debería permitírmelo ni en sueños.
así es que en la mañana comencé a fraguar lo que sería la expulsión definitiva del engendro. algo parecido a estar drogada o con la presión muy baja. una capacidad exaltada de conexión emocional, o de turbación sensible. un estado lúcido pero encriptado, aburrido de la comunicación tradicional, aburrido de todo. lágrimas y sangre, mucha sangre.
algo así sería muy pobre llamarlo dolor, y el intento desesperado de atontarlo a través de una pastilla sería al menos banal. se duerme bien, no recuerdo siquiera haber soñado, espero estarle diciendo adiós a algo.

la foto es de helio que se fue de viaje esta semana.
y un documento interesante que tiene que ver con el tema, pero ya más aplicado, es lo que estuvieron desarrollando leona y maría durante el summerlab en el taller de maternidades subversivas: Manual de buenas prácticas, para cuando tu vecina tenga un aborto espontáneo.

.cl

soy como un alma en pena, no. como un cuerpo vacío. incluso mis orgasmos parecieran estar en otro lugar, lejos de mí.
mi contacto con el mundo se reduce a videos del tamaño de una caja de cerillas, de baja resolución. mi contacto con el mundo se reduce a redes sociales estúpidas, a conversaciones por skype de madrugada, a streamings hechos desde un teléfono móvil. rastreo información, busco hashtags, copio enlaces. qué existencia empobrecida la de esta caja vacía, que sólo se alimenta de compartir la rabia y la impotencia, para juntar más, para hacerla un monstruo inmenso que destruya todo, bancos, supermercados, jefaturas de policía, fronteras sociales, personas de mierda, e incluso, mi conexión de internet.

violencia de estado: hacerte inmigrante

hoy el día empezó con la voluntad de afrontar tareas incómodas y desagradables. en realidad no era voluntad sino amenaza: si no renuevas el n.i.e. (documento nacional de identidad de extranjeros) dos meses antes de que caduque tendrás que pedir mil papeles otra vez a tu pueblo de origen. me dijeron.
ya está. lo haré. me dije tímidamente, intentando moralizarme a mí misma, darme golpecitos en la espalda como lo haría un entrenador personal. anímate. vístete normal, como la persona más normal que podría existir en barcelona, en la mitad de agosto (donde todas las normales evidentemente estamos renovando permisos de residencia, ya me dirás…), nada de chapitas de inmoral, ilegal o sudaka, nada de tetamen veraniego.
cojo LA carpeta de documentos. ahí guardo todo lo que me define como humana: contratos de alquiler, títulos universitarios, informes médicos, facturas, antecedentes penales, análisis de sangre, incluso hojas de reclamación. podría pensarse que me siento segura con este arsenal de humanidad sobre los hombros, pero la verdad es que se convierte en motivo de temor (podría llegar a perderlos).
mente limpia para trabajo sucio, no me desmoralizaré. intento mantenerme positiva y para ampliar mis dotes de corrección salgo a las 8 y media de casa. bajo en bici imaginando que todo será más simple de lo simple que debería ser. intento ejercitar el buen rollo, concentrarme en que aún no hace calor.
cuando llego a marqués d’argentera nº4 me encuentro con un edificio en obras. amable, mantente amable: hola, quería preguntaros dónde quedó la oficina de extranjería que estaba aquí. eh? un paleta me mira desde el fondo, esto es un hotel, dice.
yo ya sé que si pudieran te cobrarían cada noche que pernoctas en españa, pero de eso he zafado, y sinceramente, cualquier persona inmigrante sabe que la oficina está(ba) allí. quizás me he equivocado y no estoy en el número 4. me alejo para mirar con mis ojos miopes. y dice 4. lo que pasa es que la oficina estaba aquí, digo. mmm, no, esto es un hotel. un segurata sale del interior y rectifica mi razón, me dice que está a dos cuadras pero que no sabe si es exactamente lo que busco. ya sabía yo que en el primero lugar no encontraría nada ¿alguien conoce lo del “comprahuevos”?.
desato mi bici. me dirijo al lugar. hay una cola que da la vuelta a la manzana. negras, pakistaníes, sudakas, chinas, lo de siempre. con suerte seré la número 70, porque la oficina aún está cerrada y sólo porque sí me acerco a la puerta y pregunto si estoy en el lugar correcto. el segurata me pide mi tarjeta (él, experto en tarjetas) y me mira con cara de querer decirme que soy de otra clase, para decirme finalmente que aquí no es mi sitio. me da un papel con unas webs donde podré pedir mi cita previa. me dice que aquí nadie me hablará ni dará información alguna, que él ya me lo dice todo, que estoy en lo correcto: debo venir dos meses antes, pero que vaya a internet, que allí está todo.
desato la bici, demasiado temprano para un locutorio. llego al raval, pido 15 minutos. copio la dirección de la web del ministerio de trabajo e inmigración en la pestaña del navegador. not found. igual lo he hecho mal. repito el procedimiento. nada. la página no funciona. la ira no viene suave sino que se instala como un tumor repentino.
estos hijos de puta le están dando a todo el mundo unos links de mierda que no funcionan, y además ahora te obligan a pedir la cita previa sólo por internet con una mierda de link que está mal puesto. como me quedan minutos, busco vías alternativas pensando en que mi alfabetización náutica en los páramos del internet debería llevarme por senderos menos inertes que los que te ofrece el fucking ministerio público. logro dar misteriosamente con el modelo EX17, que es el que le corresponde a la gente con el status que yo tengo: residencia de familiar de ciudadano comunitario. extrañamente este formulario se encuentra en otra web, la del ministerio de política territorial y administración pública. a mí qué más me da que sea uno u otro, lo importante es que el link funcione. y este funciona, pero sólo relativamente. es decir lo de la cita previa brilla por su ausencia. desato la bici y me dirijo a passeig de sant joan 189-193 que figura como registro oficial de la delegación del gobierno en cataluña. ya me empieza a entrar grima porque las oficinas que antes estaban en el centro las han ido moviendo al metro navas y a otros lugares donde los hoteles evidentemente no serían tan rentables, donde los inmigrantes son sólo eso y no turistas. mientras subo pienso en la conversación de ayer en casa de chair, donde su amiga decía que ya basta, que ya se iba, que llevaba 6 años en el maltrato, pagando mucho (porque ella se “legalizó” por arraigo)que en diciembre pillaba su cosas y adiós. cada gota de sudor (de este que definitivamente preferiría producir follando) me parece triste.
en la puerta no hay uno sino 5 seguratas. tienen puesta una barrera para que nadie entre. uno me pide el papel que llevo en la mano, que tiene la dirección donde estamos y un montón de liks que no funcionan. se lo explico tratando de mantener la calma. me pide mi n.i.e., me deriva a otro segurata que está a su lado y que responde a 3 personas a la vez. éste me dice que efectivamente, los links no funcionan (siempre), que tengo que intentar y buscar más por internet. le digo que vale, pero que me parece insólito que estos sean los documentos que te entregar para hacer un trámite si no funcionan. me dice que a veces funcionan los días viernes (sic), y que yo en mi condición puedo esperar hasta 10 meses desde el momento en que caduca mi residencia para renovarla. le pido un papel oficial que contenga esa información (porque claro, quedarte 10 meses ilegal sólo te lo podría decir el segurata de la delegación de gobierno no?). me dice que no hay modo de conseguir una cita previa que no sea el internet pero que tenga “cuidado” con pedirla en agosto, cosa que se niega a explicarme porque hay mucha gente a la que le está respondiendo consultas. y yo casi suelto el grito más grande de dolor cósmico, me harto, son casi las 11am. y además de todo, tengo la suerte de ser afortunada. me siento a llorar en la cuneta del paseo sant joan. te llamo y me dices que no debo hacer estas cosas sola. lo siento, pero soy intolerante a la burocracia, si fuera intolerante a la lactosa sería algo legítimo, hasta un doctor lo confirmaría, pero esto no. soy intolerante, no puedo con esto, llevo casi 7 años y siento que son muchos, demasiados. los ministerios y delegaciones han cambiado su personal, ahora cogen seguratas para resolver dudas de inmigrantes, gente uniformada que no te deja entrar. quiero la paciencia de la familia ecuatoriana que está a mi lado, quiero el candor del negro de más allá, los arreglines de los pakis que no hablan ni papa de castellano, quiero un puto papel que diga algo pragmático. no quiero perder mi tiempo, ni mis días yendo de un lugar a otro. no quiero que me calmes al otro lado del teléfono mientras lloro sentada junto a un montón de basura. y no quiero sentirme una pija banal porque en el resto del mundo se quiebra todo, y nada de esto es realmente grave, nada de esto se merece una lágrima, ni un sufrir porque al ser inmigrante ya sabes lo que te toca, y ya sabes que su trabajo es que te vayas lo antes posible, para que no uses el servicio sanitario que no fue hecho para tí, para que no intentes cobrar un paro que nunca tendrás, para que te vayas de una puta vez porque además estando acá sólo te has ido convirtiendo en una jodida perroflauta. y yo con esta rabia ¿qué hago?

*mientras no tenga cámara otra vez publicaré imágenes de otra gente. la foto es de la serie frontera de ona bros, una de mis fotógrafas vivas favoritas. me escribió esta mañana.

cadáveres de verano y una dulce despedida (temporal)

porque al final somos muy normales, tanto que nos divertimos yendo al parque a leer, y después pasando la tarde en un bar, riendo de cualquier cosa (carajillo), hablando de feminismos y polvos (cerveza), haciendo juegos de palabras (mojito), burlándonos de los (absolutamente estúpidos) católicos que pasan (cerveza), haciendo cadáveres (mojito), poniendo a prueba nuestra empatía dadaísta (caña final):

En las lejanas tierras de Lepanto una muchacha se toca con mucho énfasis su cosita, cualquier pequeño delirio habitable que crece con palabras gruesas y estancadas. Baile sexy y estrafalario, los pésimos movimientos que hace la máquina se quedan, permanecen en huecos húmedos que sudan un ver-ano de sopor calmado, las muletas son epitafios, cuchillos filosos, traumas para domar el ímpetu del cachondo solar. Y así el astrolabio indica un destino plagado de estrellas que aún no tienen nombre, y la sopa cósmica, y el ano estupefacto. Si supiérais que en tres días se acaba el sol, la chicharrera licuante, la sombra de tu puño penetrando oscuridad desvergonzada, alta.
Pamplinas. La luz se apaga y cinco hordas de débiles mentales salen a follar al centro del escenario. Una audiencia de mancos aplauden restregando su polla contra la oreja de la fila del frente.

Joder, dice la muchacha, si lo hubiese sabido antes: el teatro europeo sigue caracterizándose por su mala calidad.

stats: oficina de honestidad


se acabó el summerlab. días intensos y largos. gente bonita, campamento de verano en asturias. yo el glosario apenas lo empecé, pero fue fantástico tener libertad para hacer otras cosas poco serias como hablar, hacer electrónica, conocer gente, derivar entre el transfeminismo y el hacking, entre las viejas y nuevas prácticas, la comida vegeta, los cables, el docu, el café, los niños.
el día sábado mi emoción llegó a límites avanzados sobre las 23horas. lloraba ante las cosas que se me presentaban, como un plato de plástico roto, videos, una conversación sobre intereses y agobios. nada grave, un llanto emocional a secas que se esparció sobre las cosas durante apenas 1 hora. y tal como la astrología se basa en el movimiento de los astros, los satélites artificiales también fluctuamos. en fin, maravillosas las fluctuaciones durante toda la semana.
el día jueves, evento espontáneo, con fabi organizamos un conversatorio sobre capital simbólico. era una noción de la que oí hablar por primera vez haciendo la memoria de grado, el 2001, de voz de pierre bourdieau (de alguna forma una lectura sutil y perversa del capitalismo literal). habíamos hablado por primera vez del tema mientras comíamos el lunes cerca de la laboral. finalmente decidimos hacer un sistema random de distribución de preguntas basado en la elección de un número. escribimos 16 en un papel que tras la dinámica perdimos. luego alguien me pidió la serie de cuestiones y me di cuenta que ya no estaba con ninguna de nosotras. fue bastante efímero todo, sin embargo hubo gente que me apodó durante el resto de la semana “capital simbólico” (nunca tuve antes un seudónimo, nick o sobrenombre tan friki…).
fabi es una tecnochamana que me hizo graduar la importancia que podía tener el título “oficina de honestidad” para la actividad. aún estoy tratando de reconstruir la secuencia de preguntas, y tan sólo recuerdo algunas. en general eran preguntas raras, a veces incluso crueles, en el sentido de forzar la tensión entre ideología y corazón. este tema se me hizo rotundo y contundente y eclipsó varias de mis reflexiones cotidianas durante las “jornadas”.
una que daba mucha risa era “¿te sientes triste cuando nadie visita tu web?”
personalmente, triste lo que se dice triste no, pero da un gran subidón cuando están altos los stats.
desde que empecé a escribir este post he mirado las 60 primeras páginas de flickr de max capacity (unas 1080 imágenes), un artista del atari, del bending, del noise y de otras bellezas análogo-digitales para formato escritorio. su flickr me llevó a su twitter. a partir de allí he visto unos 15 twitters más. también dos documentales sobre los movimientos estudiantiles en chile, tres reportajes de la televisión, 2 soundclouds, 6 noticias de radio, un streaming, 5 blogs, 8 webs. después de tan arduo trabajo, me siento hasta cansada. me da la sensación de llevar horas generando capital simbólico a partir del engordamiento de stats ajenos. los stats nunca pueden ser autoproducidos, porque si lo son, no valen).
cansada y dispersa, me niego a dormir sin terminar un experimento: usar exclusivamente los términos de búsqueda de este blog en los últimos 7 días para escribir algo (supongo que no será más que una poesía guarra, ya se ve quiénes llegan al blog, ni siquiera usan acentos…).
durante los últimos 7 días, además de no actualizar esta página, estuve con la regla.

¿si quiero darle los papeles a mi novio?
glosario de violencia

relatos feminizado con cuernos / putas metiéndose artefactos en el coño / toalla higienica manchada.
cindy sherman sin maquillaje / toalla higienica manchada / papa (o patata) incrustada en la vagina.
la condesa / buscando mi chochito / soy chuquisaqueña por la locura soy / experiencias en el cuarto oscuro / videos robados insertando objetos a mujer.
mito: llamar lucy a sexoservidoras / hemisferios cruzados / repression chilean dictatorship / que es congestion cerebral / masturbacion grupal / masturbandose en la intimidad / tatuajes en el ojete de mujer / niñas / xcode.

annie & beth

annie-068

es difícil ordenar el conocimiento, es difícil en internet y en la cama. es difícil creer que está toda la experiencia horizontal, porque está ramificada, mezclada con otros eventos. está la lengua partida y no se sabe si por hablar, fumar o por lo de entremedio. está la verruga languidecida, pero está contenta, algo se vuelve a activar aunque esté muerto. el entusiasmo (tras la sospecha de su caducidad) emerge y vuelve a la pereza ontológica, es un baile en realidad, una vigilia, un mal sueño.
y quería hablar de annie y beth. y me han dejado con un enorme globo de amor pegado a la boca, un tapón energético. pienso en ellas, en annie chupando un melocotón, dejando caer las gotas por su cuello (mi inglés de indígena, fuck!) no puedo decirle que es la anciana (la mujer, la puta, la abuela) más sexy que he conocido en mi vida. chorrea el durazno y beth me dice que escriba toda mi rabia, que puede verla, que puede ver el libro que la contiene. y yo le digo que odio a los yankees, que no soporto todo esto en lo que estamos metidas. thank god que no somos normales, emergen diosas de la barrita energética, y son mi desert mistress, mi guía espírito-carnal.
yo quiero ser así a los 57. yo quiero ser una puta profesora alegre. no quiero tener un perro. pero quiero energía, y como si fuera el sueño de tesla nos damos las manos y cerramos los ojos hasta sentir el calentón que da el roce de vientecito. a los 57, ahora y siempre. la ecosexualidad es un asunto de sentido común, y aún así es freaky.
annie tiene dos tetas del tamaño de dos sandías. beth tiene una risa fuerte como un trueno amable. después de ver dirty sexecology volví a casa con 50 litros de tierra y transplanté casi todas las plantas de mi balcón.
después del taller de ecosex comencé a sentir mejor el viento y a asimilar la frase de annie (cuya estructura gramatical me es imposible reproducir) sobre la idea de que cada unx obtiene el placer que desea tener. he pensado tatuármela. grabármela en la piel para no olvidarlo. grabármelo para que el texto se transforme lentamente en placer, que se funda con mi sudor tan abundante. lubricar el texto inscrito en mi carne.
no tengo fotos con ellas. en algún momento lo pensé, pero creo que otra vez la presencia se impuso al documento. ¿para qué documentar cosas vivas, matarlas con un click? además mi cámara es la que está en realidad muerta, y ellas muy vivas, en extremo, más que cualquier buen consejo u observación cándida. y dulces, como las galletas de chocolate que devoraban. y luego annie se abrió de piernas, se metió el espéculo y nos invitó en su calidad de abuela a urgar en su interior. luego comienzo a olvidar algunas partes de su aparición. o se me cruzan los cables porque tanta dulzura se contamina también con malos jugos, viajes demasiado concretos, resultados amargos (indescriptiblemente amargos) llenos de lágrimas y de deseos de fin. una noche nos leyeron el tarot y me dijeron que me agotaba (ya lo sabía).
y ya se fueron hace un rato. no he tenido calma para publicar este post. he pasado por una visita familiar, unas jornadas en galicia y ahora el comienzo de un summerlab. quien quiera colaborar con este proyecto que nace estos días, será bienvenido: GLOSSA, significa lengua en griego.

en la senda de santa diotima/butler (cuán fácil me enamoro de un cerebro)

diotimabutler

hoy hice una pausa ecosexual (ya haré un informe completo de la despampanante visita de annie y beth, su amor y energía).
hoy me leyeron el i-ching y busqué más consejos espirituales con adriana cavarero y judith butler. de las divagaciones de la primera rescato la gestualidad inclinada, inclinaciones múltiples y quizás más que geométricas, cruzadas por la física cuántica (como dijo la butler). porque yo no soy madre, sino una mutación. soy una mujer barbuda y abortista, incluso vulnerable por la inclinación hacia mi propia especie torcida. vivo en la ambivalencia de las relaciones diagonales, en el magma de la precariedad compartida. me puse a transpirar cuando se sacó la chaqueta, porque había imaginado que todas las notas que tomaba las escribía sobre mi espalda. su sonrisa es mi sueldo, quise decirle. y no pude dejar de pensar durante las dos horas de conferencia que a la butler me la follaría sin tregua sobre la misma mesa donde apoyaba sus manitas frágiles que sostenían su cabeza bendita por mi rotundo amor platónico.

relato CyberPunk

cyberpunk

con minipimer.tv estamos iniciando un nuevo proyecto. se trata de una narración colectiva. para quienes estéis interesados en participar del proceso, hago el anuncio, están las instrucciones aquí.
hace 3 días tuve un sueño extraño que intenté transcribir, según sugerencia de oskar, adaptándolo a la historia. lo pego abajo.

la escena se compone al interior de un centro recreativo 2.0. una especie de discoteca, con luces de colores en medio de relativa oscuridad, un sitio de swingers, desadaptados, ansiosos de sexo o mera interacción. interacción uno a uno. estos centros, que aparecieron por primera vez en europa, se fueron extendiendo como hongos y malas copias por el resto del mundo. ahora lo llenan todo, los hay más sofisticados y más artesanales. los asistentes son honestos y se mezclan allí, más que en un supermercado. más que en un parque, en un banco o en la calle. las perversas y los sádicos, las hermafroditas y los frígidos, el que no tiene que comer y el que está gordo como un pez, la vaca, la perra, la zorra. no hay dress code, sólo leds (la mayoría rojos y violáceos). no hay barra, sino largos tubos que cuelgan de los muros donde las ansiosas y los interactivos liban cócteles humeantes. hay música que sale de los poros de algunas perversas que han dejado de desear. ellas sólo sacan música, son los altavoces del lugar. cuando algún indignado aparece, se sienten conformes con lamerles los pies. ellas entonan un ritmo más agudo, o más acelerado, pero sólo como reflejo, como repetición. cuando en el pasado a los altavoces les llamaban cajas, se referían a ellas, que serían su próxima mutación. este sitio no tiene dueño. es un residuo urbano que han ocupado, no se sabe quién, y que nunca será desalojado. las fuerzas del orden han desistido de este tipo de lugares porque después de severos litigios se han dado cuenta que allí sólo van los perdedores (aunque a veces, y aunque ellos no lo sepan, se cuele más de algún disidente, disidente incluso de ser un paria***esto merece explicación, de cómo se ha producido una disidencia que se va superponiendo en capas hasta pervertir totalmente el orden jerárquico que puede tener cualquier valoración). la escena, entonces, se compone al interior de este recinto. el exterior no lo vemos aún, aunque probablemente se halle en el subsuelo.
en la escena una mujer de generosas carnes yace en una especie de camilla a ras de suelo. está perpetuando una interacción con un hombre joven, patéticamente normal. la mujer, desnuda, centra su actividad en la escritura sobre su cuerpo a través de su mano derecha que desplaza hábilmente y con cierta cadencia por los botones que se distribuyen aleatoriamente en torno al tronco, pechos, barriga, coño y culo. los botones son letras. el hombre está en cuclillas mirándole lascivo. ella escribe algo que no se alcanza a percibir. sus dedos se clavan profundamente en los botones, su cuerpo es mórbido y de color anaranjado (el filtro de saturación al máximo, luz roja, tono verdoso en los bordes de los botones). la mujer escribe lento, pero construye frases que por algunos de los poros de las perversas huecas intentan salir, aunque se ahoguen con alcohol. el hombre es muy simple, ella repite tranquilamente un manifiesto personal, no tiene prisa, se retuerce como un gato en celo, y él no acaba de entender todo sino como una oportunidad de interacción.
cuando ella ha acabado de decir lo que quería, de decirle a él lo que quería, de explicarle por qué la relación es imposible (porque ni siquiera sabe leer lo que ha escrito sobre sí misma), con el dedo índice y el pulgar dibuja una sonrisa blasfema con su ombligo. lo abre para dejar salir los labios una lengua y una dentadura salvaje que da tres carcajadas muy ruidosas. el hombre se desmaya. fin de la escena.

animaros!

familia

familiafamilia no es sólo un contrato, así como lenguaje no son sólo palabras. familia es haber compartido los hongos de la ducha, saber que tenemos las mismas patologías, vicios, sedimentos. familia no son tres cromosomas repetidos, ni unos genes idénticos, ni un apellido arbitrario. familia es el patetismo colectivo, las penurias que convivimos, la miseria de la que somos parte y que podemos reconocer sin tener que decir palabra. yo he visto tu sangre, tus hormonas he visto crecer tus espasmos, y mi odio también te pertenece.

chabolismo ilustrado

pre19j

edición de textos, desde la asamblea popular de mi casa, de mi pantalla, de mi IP, de mi cama que es mi cuerpo, los flujos de mis derivas, los secretos de mis flujos, cartas, memoria virtual.
varían en proporción y buen gusto. a veces banales anuncios, traducciones imposibles, seductores clichés. a veces emociones fuertes, tragos amargos, tensión.
la otra noche comenzamos un diálogo absurdo, amor óbice por lo ridículo: cada palabra era el nombre de una pintura famosa.
eres mi libertad guiando al pueblo, te dije.
tú mi desayuno sobre la hierba, dijiste.
horas y horas aquí, para siempre estar volviendo…

PROPIEDAD SUCKS! (el copyright llega incluso donde menos lo esperas…)

minipimer

con el colectivo minipimer.tv solemos trabajar sobre cuestiones absurdas e imposibles. es como un constante proceso de aprendizaje intuitivo y comunitario, en el que de pronto y sólo a veces te das cuenta de que algo has aprendido. habitualmente utilizamos una metodología del error (creativo) y del DIT (do it together). no hay cosas demasiado establecidas, aunque hagamos lo posible por organizarnos. son intentos fallidos que se van acumulando hasta construir un muro inestable y deforme que a la vez llega a ser duro. no me atrevería a usar la palabra identidad para referirme al carácter que se va conformando en la práctica que junta tecnología, investigación, experimentación, creatividad, burocracia en gestación y células muertas. llevamos así creo que unos 3 ó 4 años. olvidamos el aniversario del colectivo, porque algo que es mutante nunca nace como algo que no sea una masa informe. lo inefable, lo procesual, comienza a adquirir estructuras que no responden a lo lineal, y un cumpleaños es de las linealidades más grandes de nuestra vida.
…2008. ante el facto de tener que comprar un dominio web nos vemos en la necesidad (el derecho y finalmente el deber) de tener un nombre. no nos conocemos, no tenemos ganas, hay propuestas pero ninguna genera euforia. una de las que habla más fuerte insiste en los alcances metafóricos y lúdicos del nombre. minipimer, como una minipimer, la batidora. recuerdo su gesto y su adorable expresión (que sólo puedo situar en andalucía), una sonrisa. nadie se entusiasma demasiado, nadie se opone. pedro saca una tarjeta plástica rosada, paga. ya está. si existimos en la red, existimos, aunque nadie se lo piense.
… en el intertanto comenzamos a hacer streaming (siempre con software libre), experimentamos con las herramientas, se bajan del barco algunxs (la primera andaluza, los catalanes), hacemos emisiones como si fuera un apostolado, nos conocemos lentamente, nos aburrimos de streamear pero no bajamos la guardia, abrimos dos grupos de trabajo (uno de estudio y el otro de desarrollo de herramientas), algunxs se tecnologizan, llega gente nueva, viajamos un poco, nos compramos una canopus (nuestro mayor patrimonio), seguimos en hangar, leemos textos, encendemos leds con un arduino (y algo más), discutimos sobre nosotrxs mismxs, discutimos, intentamos organizarnos, buscamos vías alternativas, buscamos la reflexión profunda que hasta ahora es como un fantasma al que no podemos fijar en un papel ni un documento, pero que tenemos la sensación de que nos visita a veces. trabajamos con algo libre, a veces las herramientas, otras veces la cultura, las prácticas o las metodologías. nunca nadie es completamente libre, así que trabajar con “algo” libre es trabajar también con lo que le impide llegar a ese punto imposible del absoluto. a veces se siente como estar constantemente dando golpes con la cabeza contra un muro.
…2011. ante la precariedad, nuestra condición eternamente parasitaria y la dificultad para comprar materiales (después de 4 años streameando no tenemos ni siquiera una cámara propia), el carácter absolutamente marginal de nuestro trabajo se nos aparece como la propia imagen en un espejo. decidimos constituirnos como asociación. con ilusión y tembleque escribimos unos estatutos, nos perdemos en la burocracia, definitivamente no es lo nuestro. copy paste copy paste minipimer.tv copy paste.
un par de meses más tarde se nos notifica la imposiblidad de dar continuidad a la tramitación de la asociación debido a que el nombre está registrado. se nos sugiere pedir autorización a braun spain s.a. para utilizar SU nombre. en todos estos años es el primer contacto que tenemos de este tipo con lo privativo. nunca nadie nos ha impedido hacer algo, menos aun definirnos con un nombre. lo absurdo y el imposible se erigen como la eventualidad que en un momento traga de tu contingencia, te roba planes, te roba tiempo.
las alternativas sugeridas por la administración son: pedirle autorización a la empresa (posibilidad desechada), o cambiar el nombre.
el 2010 en el programa de la noche en blanco de madrid, para la colaboración que hicimos con d. g. andújar, escribieron nuestro nombre como “turmix”. alguien, no sabemos quién ni nos interesa, pensó en nosotras no como un título ni como una web, sino como un concepto, el de la batidora de mano, un artefacto que permite moler y mezclar elementos sin necesidad de cambiar el recipiente, un electrodoméstico portátil y manual. al parecer hemos sido un poco outsiders y no nos hemos dado cuenta de que estamos “robando” un nombre. tampoco nos habíamos dado cuenta de que, como dijo tere, podíamos ir a pedirle a la braun que nos esponsorizara (cuestión que definitivamente no nos entusiasmó ni en lo más mínimo y que quedó relegado para otro momento, como para los niñxs, ubicado en el “mundo real”).
decidimos cambiar el nombre, pero la administración volvió a vetarlo aludiendo a que se prestaba para confusiones.
la verdad es que el contacto con la burocracia se hace harto desagradable, pero si está coludida con la cultura de lo privativo y del copyright resulta aún peor. al principio la situación me dio bastante risa. aunque en la medida en que se está volviendo kafkiano a ratos llega a desmoralizar (no lo suficiente como para indigestarme). sobre el asunto, tampoco reflexiono demasiado, sólo es la constatación de lo propietario, y un impulso para seguir en la disidencia.

telepresencia (santiago 31/05/2011, 22:00)

alameda

me pidieron las amigas de la cuds que escribiera un texto corto para presentar el documental, “¿de qué onda?”, les pregunté, “así, de la onda del blog”.
mi blog es un ejercicio de autorreferencialidad programada donde, como dice una de las invitadas del circuito, escribir contra una misma funciona como micro-tecnología de subjetivación política. suena bien, aunque a veces sea una lata que todo el mundo sepa tu vida, literaria o literalmente. ya no tienes qué contar, te preguntan si estás bien con suspicacia.

estoy contenta de poder escribir en mi dialecto. llevo años hablando en una lengua que carece de ciertos epítetos propios de mi habla más visceral. incluso creo que el tema del documental que se presenta hoy es producto de mi sostenido alejamiento de chile, uno más de sus coletazos, un punto en los esquemas que grafican el cruce entre destierro, feminismo, calentón y verborrea dentro de mi vida. hacer un documental es un gesto de tiranía. es obligar a ver en silencio durante 46 minutos exclusivamente lo que yo quiera. lo llamé investigación, ejercicio, intento frustrado de tesina, homenaje, recopilación, documental. en la grecia antigua el tirano tenía el poder no por derecho sino por fuerza. hacer un documental es un ejercicio de fuerza, gritar algo. hacer un circuito de disidencia sexual también lo es. la disidencia no puede ser un derecho, porque no necesitamos que nadie nos de permiso. porque no queremos que nos toleren, porque yo misma soy inaceptable, sub y protonormal, pre y postfeminista. porque todo lo que hacemos son ejercicios de fuerza, y así las cosas devengo tiranía. es difícil reivindicar la tiranía en chile, así como es difícil reivindicar, por ejemplo, un feminismo sin mujeres. la mayoría te dirá que tengas cuidado, en las patas de los caballos no te metas, mejor quédate piola.
agradezco a las compañeras de la cuds estarle dando tanta importancia a la visibilización del documental, a lo que de alguna forma también es mi voz, aunque en el fondo haya algo aquí que ellas también quieran decir. ¿qué es lo que pueden querer decir (y reproducir) estas pequeñas frígidas de la izquierda (a las que adoro) a través de un documental periodístico que sólo habla de un contexto europeo donde supongo que para ellas la discursividad guatea heavy?

felipe en un chat pasajero me sugiere hablar sobre lo que digo siempre cuando presento el documental. y yo dudo. no creo en la relevancia que tenga decir aquí que lo hice con 30 euros de budget; o enfatizar en la relación directa que veo entre postporno y open source; ponerme a dar la lata hablando del quiebre del paradigma del capitalismo que resulta ser el Do It Yourself; o qué significa poner al cuerpo como origen en una investigación académica (frustrada por supuesto); para qué hablar de la relación entre arte y política yo, desde aquí, al otro lado de la pantalla que es un charco y un inmenso océano si no puedo escuchar los resoplidos, si no puedo ver la indignación, o si no indigno a nadie incluso, porque como están las cosas esto será una pura muestra de fuerzas, la tiranía que producimos entre yo y la cuds obligándolas a todas ustedes a ver este documental periodístico e incluso conservador en cuanto a narrativa y construcción.
qué me gustaría decir, y no me sale nada, un tímido “gracias por venir”, una curiosidad enorme por saber si para la asamblea soy caso perdido, si me di vuelta la chaqueta, porque ahora vivo tan lejos que ya no pelo el cable sino que se me va la olla. curiosidad por saber si en chile se dice cuir, o cueer, como he escuchado alguna vez acá. curiosidad por las copuchas, el debate, las críticas de las que estoy sedienta porque en españa la gente es tan “buena onda” que nunca te manda a la mierda si no le gusta algo. estoy sedienta de un debate con mis frígidas favoritas, quiero puro empinar el codo con ellas, no decir basta, retorcernos hasta el exceso.
porque finalmente, lo más interesante que me ha pasado con el documental es poder discutir con la gente después de la proyección, bollitos de armario, putas, trans, heteros corrientes, feministas declaradas, en potencia, acomplejados, inhibidas, moralistas, jovencitas religiosas, lesbianas golden, de nacimiento, 0 kilómetro, maricas normativas, machistas sin conciencia, estudiantes de pregrado, de máster, de doctorado. así que si a alguien le interesa, lo que más me gustaría decir es que sacaran el lápiz, mi correo es lucysombra@gmail.com

*el reportaje que hicieron lxs compañerxs de la señal 3 de la victoria, mi casa televisiva:

a veces la publicidad supera la (ficción de nuestra) realidad

acampadabcn

18-19-20-21052011. estoy en mi casa/screen. decido entrar al twitter de minipimer.tv (a veces es lo que tiene el ocio, te acerca a la web 2.0). 23 twitts por segundo no son posibles de leer ¿me fío de mí? ¿me fío de mí en esta jodida casa de lo insondable? ¿de quién es esta velocidad?
los twitts anuncian la revolución. leil, que está en egipto se queja por facebook de nunca estar en barcelona para cuando la revolución sucede. los twitts caen pantalla abajo más rápido de lo que soy capaz de leer (y yo que he hecho un curso de lectura veloz…)
la revolución. plaça catalunya #nolosvotes #acampadabcn #acampadasol #yeswecamp #spanishrevolution #democraciarealya…
tags, twitts, roces con lo virtual, decido dejar la actividad cultural para otro día, cacerolada a las 9, asamblea a las 10. busco cacerola, dispositivos de ruido, cuchara de palo. busco bicicleta, llaves, gafas de sol las olvido. busco aire, voy.
mi casa está tan cerca de plaça catalunya que casi me parece vivir allí. en el camino encuentro a helio, uno de los hermanos pequeños que recopilo así como si me hicieran falta más… pasamos unos minutos riendo de cosas que no recuerdo, le explico lo de la cacerolada, que aunque no sé exactamente a qué protesta y aunque no se lo explico exactamente bien, me produce una enorme nostalgia de los caceroleos chilenos de los 80′s, cuando yo todavía no sabía ni usar correctamente una cacerola y sólo golpeaba siguiendo el flow del descontento, repudio al tirano. nuestros vecinos en su puerta tenían una bala que superaba mi propio tamaño kingsize de 8 años, una bala que hacía de etiqueta fascista, y al golpear yo la cacerola con mi entusiasmo prepúber, la empleada doméstica del vecino me grita “hija de puta”, y yo no entiendo y le pregunto a mi madre (porque para mí, no sólo a los 8 años sino hasta los entrados los 19, la derecha fue siempre una cosa ideal, algo que existía en las discusiones, una presencia maligna emergiendo del imaginario, la verbalización del enemigo pero nunca, nunca un cuerpo, una persona tangible) y mi madre alude a la bala y a algo que no entiendo, y sólo entiendo que intenta protegerme del fascismo, de la cara horrenda de la ideología. y así es como estoy en el centro de barcelona, 25 años después, cargando un tambor de plástico y una cuchara de palo.
en plaça catalunya hay mucha gente pero no conozco a nadie. helio me hace comentarios que después de un rato me parecen escépticos como los aforismos de cioran. helio se va a una reunión y yo me quedo buscando mi destino entre unas 1.000, 2.000, 10.000 personas que han salido de sus trabajos, que me parecen buenos ciudadanos, que ahora mismo quieren cambiar el mundo, que son jóvenes y muchos de ellxs catalanes, que hacen fotos como si fueran la mismísima cámara de videovigilancia del congreso.
real time distorsion. todxs juntxs ahora y ahora por 120.000 canales, pero siempre ahora, en la exacerbación del presente, en la apoteosis del tiempo real, no existo más que en mi inoculado hoy. no hay sangre, ni dolor, ni comparativa posible. emergencia 2.0, time is now.
la revolución era más viva por internet. helio dijo que aquí se venía a ligar. hay líbido, hay juventud, la revolució em possa, pero ¿qué coño es esta revolución si sólo hay gente y su tiempo libre? ¿de qué se trata esto de llevar pancartas con tags y almohadillas? las firmas, compañera maricarmen ¿son para la revolución queer? libre expresión en la plaça y fervor espontáneo, 5.000 firmas en 4 horas ¿para qué? “para apoyar a la plaça”. uruboros, tautología. recuerdo a kosuth y el arte conceptual.
comienzo a encontrar gente, muy poca, muy lentamente. nadie sabe quién organiza esto. pregunto que quién ha pagado el periódico que circula. nadie lo sabe. #democraciarealya. ¿cómo habéis podido crear un tag/nombre tan malo? ni por la democracia (que se erige como un histórico fracaso), ni por lo real (en un país donde la monarquía sigue existiendo para vergüenza general hay que buscar otros adjetivos) y el ya, interjección o sí. no. me niego a convertirme en un tag, me resisto a dejarme fotografiar por mi excentricismo sudaka de desconcierto revolucionario ante quien exige trabajo, ante la familia, epicentros sociales y dóciles del civismo.
y la contradicción es intensa, porque por no conocerles no me fío, y al mismo tiempo el desearles conocidos es apostar por los pequeños circuitos donde siempre somos las mismas. la contradicción es intensa, y se repite como el deja vu del real time.
llevamos 5 meses con minipimer.tv intentando dar con la clave de lo que serían las tecnologías colectivas. diseñamos un taller que proponía una pseudoasamblea para la toma de decisiones. el fracaso fue tan rotundo como fructífero: el taller fue de discusión. la segunda vez por razones prácticas eliminamos la parte de disgresión. el fracaso fue tan rotundo como fructífero: el taller fue práctico, logramos resultados palpables. esta situación pone en escena la distancia que hay entre el proceso y el resultado, y de paso aclara por qué ciertas instancias (como un taller de 4 horas) obligan a tener cierta metodología (e ideoogía productivista) si el objetivo es lograr algo concreto. nos hemos planteado que hay fricciones entre la cantidad de libertades y reglas, entre procesos y objetivos, que la línea que los separa es frágil y delicada y que la empatía no puede ser artificial como lo sería el hecho de apuntarse en un taller. los procesos no tienen plazos, sino emergencias.
llevamos 5 meses leyendo a wu ming, levy, negri, tiqqun y otros. en cierto sentido esta plaza acoge las definiciones de multitud, emergencia, inteligencia colectiva, invisibilización de la autoría, generación de mitos y a pesar de todo, en un punto me parece vacío. ¿habrán pensado todos ellos en que esto sería posible? ¿habrán pensado en que cuando la teoría europea revolucionaria y blanca se saliera de los textos devendría en esto? a pesar de todo, la multitud sonríe.
mi preocupación sobre el tiempo real es constante. es una traza de neurosis, seguramente. el tiempo real, según las inteligentes apreciaciones de santa laurita estrimera, no deja paso a la causalidad, no hay revisión del pasado ni del futuro, se diluye todo contexto en un presente continuo. a pesar de esto, la única consigna que logra hacer gritar fuerte y claro a la mayoría de la gente es “el pueblo unido jamás será vencido”, algo incluso demasiado anacrónico si se considera que esta revolución está auspiciada por twitter y que el 80% del “pueblo” del mundo no tiene acceso a internet.
durante la tercera cacerolada a la que asisto comienzo a leer pancartas espantosas. me acerco al chico que alza al aire una consigna que declara algo como: “que nos gobiernen las putas que sus hijos lo han hecho como la mierda”. me acerco al chico preparada para que sea mexicano (su camiseta dice en letras grandes miami, y abajo, cancún, puerto vallarta, acapulco;). le pregunto si la pancarta la ha hecho él. no es mexicano sino español y me dice que sí. le digo, manteniendo toda mi compostura, que su pancarta me parece muy clasista y sexista, que los colectivos de prostitutas han aclarado que los políticos no son sus hijos, que plantear que los políticos son hijos de las putas significa dar por hecho que éstas son unas pésimas educadoras, que no se puede discriminar a alguien por su trabajo, que si acaso a él le discriminan por el suyo. “es un juego de palabras sin más, cada uno con su opinión” me dice. insisto en que no estamos aquí para hacer juegos de palabras, que parte de las ideologías que supongo queremos establecer en esta plaza no son ni clasistas, ni sexistas, ni xenófobas, que debemos fijarnos en lo que reproducimos, que estoy harta de heteropatriarcado, y sin decirlo en voz alta me digo a mí misma que no quiero hacer ninguna revolución con este tipo de personas, que es un gilipollas, que no tiene arreglo, y que ojalá no le den nunca por el culo porque sería demasiado placer para un ser como él, que no lo merece. con lo de dar por el culo también muchas consignas. que no somos maricones para que los políticos nos den tanto por el culo… y yo me vuelvo pequeña y me dan escalofríos porque sinceramente mi sospecha es abundante y me duele un poco el ano de pensar que cualquier imbécil se crea que estamos yendo hacia el mismo sitio que, mientras la comisión de continguts no redacte el manifiesto general, no es ningún sitio.
pero los procesos no son unívocos y es por eso que mi escepticismo y mi emoción corren paralelos o se intercalan mientras estoy entregada a esta masa. la publicidad de nike y hyundai que corona el escenario dice cosas que parecen el slogan del social forum (borrado el nike, ya sirve). y yo que no había ni nacido en los 60′s estoy tan llena de nostalgia. una asamblea de 5.000 personas en algo se asemeja a esa idea imaginaria hinchada con fotos, películas y textos que nunca dejan de ser naif y que nunca me llevan al asco total sino incluso a todo lo contrario. y me llena de alegría estar acá, me llena de alegría porque hay mucha gente intentando organizarse, y lidiando contra las costumbres democráticas, la representatividad, jugando a la pequeña comuna urbana, jugando a no replegarse, a ser más, participando de las asambleas, dándose de cara con la burocratización, reformándola, asumiéndola en sus entrañas para luego escupirla, al menos esa es la idea, me río, supongo.

la ilegitimidad de lo negro, el tabú de la ira y la prohibición del dolor estético

IRA

estoy harta. odio, odio a la totalidad del los gilipollas del universo. les escupiría en la cara. maldigo al imbécil que me robó la bicicleta el 24 de diciembre frente a can vies. maldigo al que me la robó esta noche frente a mi casa. les deseo mal, que se quiebren todos los asquerosos huesos de su cuerpo en un accidente y que nadie les ayude. odio los protocolos, la buena conducta, la corrección. reviento de ira, he hecho un corte en mi cráneo para que emerja esta lava roja que me quema los ojos cuando cae y escupo como estalactitas de baba inmunda cuando hablo. y mientras odio al mundo entero, entonces también me odio a mí. porque la maldita humanidad la llevo dentro y quizás con tanta ira soy más perro rabioso que humano y así me redimo un poco, o me saco sus absurdos gestos de encima. las manchas que me provoca.
anoche, en la última sesión de mi festival favorito de todos los que se hacen en barcelona, the influencers (ni el sónar ni el primavera sound), habló wafaa bilal. nos enseñó su trabajo situado en su cuerpo de iraquí, y planteó entre muchas otras cosas inmensamente inspiradoras, la relación entre el placer estético y el dolor estético. me quedé absorta. el arte siempre te está hablando de placer estético, de la experiencia estética como si esta tuviera que estar necesariamente vinculada a algo placentero, bello y bonito (en su versión más imbécil). yo ya estoy harta.
estoy harta del tabú de lo doloroso, de lo malo, de la rabia, de lo negro. si fuéramos pura alegría y bienestar seríamos unxs putxs autómatas. no way. yo soy mi odio y mi amor, yo sólo amo porque odio y sólo tengo placer porque me duelo toda entera y cada día. no soy ni masoquista ni hedonista, pero no me hace falta, mi rabia, mi odio y mi dolor lo tengo igualmente, igual como cargo con mi alegría, mi amor y mi placer.
estoy harta de tener que responder siempre a la pregunta de cómo estás diciendo bien, y más allá de los estúpidos protocolos de los que también estoy harta, me refiero a que decir mal es exponerme a que mi interlocutor tenga que sentirse obligado a persuadirme. nadie puede estar mal en esta cultura de mierda, nadie puede tener mala cara, tenemos que ser todas felices como la publicidad del ikea o del corte inglés. tenemos que estar todas drogadas de felicidad y mientras más felices mayor es nuestro triunfo, así pareciera ser. ¿pero a mí quién me tiene que convencer de que mi vida es una fortuna y de que recojo éxito por doquier? ¿acaso creéis que no lo sé? ¿acaso estar enojada no es compatible con tener motivos para, en otro momento o al mismo tiempo, estar satisfecha? ¿por qué no puedo decir que estoy fatal? ¿cuál es el eje de estabilidad que te rompo si te digo que estoy pésimo, mal, que vivo la desgracia y que siento dolor? ¿cuál es la publicidad que me cargo con mi inconformismo, la estructura precaria de la alegría que se hace trizas cuando digo el monosílabo “mal”? ¿acaso tu alegría es la mía? ¿acaso has estado toda tu vida feliz? ¿existe algo así más acá de la foto fija que promociona yogures con bífidus activo?
estoy muy enojada, estoy furiosa, me duele el ojete por el que durante toda esta mañana de domingo (con un estupendo sol iluminando a las familias que pasean en su día de descanso) he estado expulsando un montón de mierda putrefacta que tengo dentro, y claro, de mierda tampoco debería hablar, aunque estuviera reventando, aunque la mierda me estuviera rajando el ano.
es que esta cultura de mierda basada en el binarismo ¡no es ni siquiera consecuente! es que placer y dolor es uno más de sus binarismos y nos han robado una mitad ¡a punta de ibuprofeno!
ya está. estoy un poco más vacía.

cubre el pan, las moscas son sucias

lasmoscas

hace dos días pude ver la manifestación por los recortes sanitarios. habían tantas batas blancas, batas bailando, gritando, batas con piercings, algunas, otras sin nada más que los ánimos de decir. se veían contentxs de tomarse la calle y yo dentro de todo me sentí un poco extraña, un poco fuera de contexto, sin el dress code o qué sé yo. mi sentimiento de no pertenencia no era evidentemente porque la causa no me tocara (o más que eso, cualquier oportunidad que me den para gritar en la calle, me la tomo), sino más bien porque sentía que toda esa gente estaba haciendo un gesto extraordinario para salir a la calle, como quien va de vacaciones a honolulu, o prueba los saltamontes fritos. una aventura única e incluso algo excéntrica. un juego.
luego de eso me fui.
por la noche, intensas disgresiones sobre el arte. siempre se decía que “(hel)arte era cagarse de frío”. y sí. a veces la aridez del arte, su estúpida autorreferencialidad pretenciosa, enfría.
encontré una nota que apunté sobre un T10 ese día: “hoy he sentido muy fuerte el aliento de las personas”.

11-04-2011-a-la(s)-19_51

yo soy de las que no tienen internet en el teléfono. yo soy de las que (todavía) se emociona de ir en un autobús navegando en internet, como si los viajes se cruzaran o pusieran en tensión sublime, como si fueran viajes los del ciberespacio que se queda manifiestos ante un desplazamiento real. me emociono como ante el proyecto de tren instantáneo de parra, mucho más económico que cualquiera de estos operativos.
el internet de este autobús es frágil, delicado. como el sueño de mis vecinxs, no como el sonido del móvil de dos asientos adelante (una salsa estruendosa). es frágil y delicado como una uña rota, como mi concentración y perseverancia, como la duración del tiempo de viaje que se comprime en mi coito con esta máquina.

pienso, como si no hubiese rango ni compostura, en los paisajes que se mezclan, ver pasar arbustos secos, trozos de mar, discusiones estúpidas, olivos, preguntas imposibles, desgano, tedio, alegría, ramas muertas, unos mails sin sentido.
hasta que se pone oscuro.

cuándo hablar, cuándo morir

desde el post anterior he reflexionado con más frecuencia (y no por eso con mayor profundidad) sobre esta afición mía por la verborrea, que por cierto creo que se ha intensificado en el último tiempo debido más que nada a un oportunismo suyo muy acorde a la contingencia. mientras más instancias de debate, exposición o silencio hayan, más hablo como una radio, un televisor, un altavoz acoplando.
lo maravilloso es que en el momento en que hay sinergias de calidad variable, emerge de mí el sonido que muchas veces roza lo inaudito, quiero decir, muchas cosas de las que digo no las había pensado antes. el reiki opera de forma similar, sólo que yo hablo de algo menos cósmico, menos universal. no se trata de una energía “sana” ni armónica, diría que más bien de todo lo contrario.
llevamos meses preguntándonos qué coño significa tecnologías colectivas, y hemos estado gastando el tiempo en dar con una acepción asamblearia, dar con el proceso, la metodología que facilite el incidente, y todo lo demás.
si hay algo que tendría que definir las tecnologías colectivas es que es algo que no te puede suceder solx. y digo suceder por imaginarme a mí misma como un tubo hueco que es atravesado por lo colectivo, y ahí puedo justificar mi verborrea, mi necesidad de hablar con otrxs (que es muy distinto a escribir, a lavarse los dientes mientras más de la mitad de la ciudad duerme, a pensar en lo trascendente).
luego por qué escribir, o por qué hablar, o por qué dejar de una manera u otra algo “fijado”, y cómo es más fácil que se quede “fijado” cuando se ha hecho con otrxs. gestos performativos del habla, le dicen a veces. ¿existe una manera de enunciar los gestos perfo-colectivos del habla? ¿alguien les ha puesto un nombre?
aun no es hora de morir, sólo de dormir.

32 años

32

no voy a quejarme más de mi falta de tiempo. tengo que aprender a vivir con ello. he hecho tantas cosas y me quedan tantas por hacer que los lamentos son lo menos provechoso, inviables.
hay momentos en que me viene una nostalgia ciega, bruta, violenta. no dura más de un par de segundos. el streaming es la materialización de esa figura absurda que es la ubicuidad, una más de las ficciones que nos hacen sentir lo inmenso a través de un cable.
ni tan inmensa, ni tan nostálgica, ni tan falta de tiempo. tengo 32. aries, ascendente tauro, luna en capricornio, cabra. cuernos encarnados. cuernos como narices, ojos y contraseña. cuernos acaramelados, sangrantes, aromatizados con anthrax, en formol.
nunca fui la más guapa ni la más fea, quizás sólo la más grande.
a veces me gustaría ser mucho más grande de lo que soy, tan inmensa como para tragarme cualquier duda, límite o frontera (geopolítica o abstracta) con un par de charchas, con una uña del dedo del pie.
ni la más inteligente ni la más tonta, nunca fui. quizás la que más hablaba, con reparos lo diría, con algo de pudor incluso, sólo por decir.
32 años, 3 países con sistemas democrático; dictatorial; transición a la democracia; y democrático (again, repetido como un cromo). 32 cumpleaños cuyas estadísticas geográficas se distribuyen así: alemania (6), chile (19), españa (5), inglaterra (1) y méxico (1). gana el sur.
32 años que se estiran y materializan en un intranquilo devenir, inquieto esplendor de la luz o trágica expresión de la oscuridad, nada rotundo, el cuerpo en perfecto estado, vitalidad normal, los años se manifiestan con alegría, aun se presentan coqueteos con la delincuencia y de toxicomanía no se puede hablar sino como falso inconformismo hacia la productividad.

delay roma

roma
las últimas semanas han sido un maravillosos ir y venir que no cesa, recolectando afectos y percepciones, extrañas a ratos las mías propias. aviones, trenes, teléfonos sin batería (¿se cambia la hora aquí?), comida fast, de regimiento, comida en la maleta, tráfico de quesos, comida del todo buena, aunque no importe.
estoy con delay. tanto movimiento no me permite escribir en el blog, y como no es una necesidad vital, se va aplazando. este post debería llamarse “roma again”, debió llamarse así cuando debí haberlo escrito. hoy sólo puede ser una vana forma de recordar el pasado, un recordatorio crónico para imprimirlo en la pantalla, para recurrir a nuevas memorias, las de quienes leen, implementando el acontecimiento con imaginación sabrosa.
volví a roma casi 5 años más tarde. pude hablar (mal) la lengua local, preguntar el precio, el nombre de una calle, cuánto tiempo que haces lo que haces, las banalidades de siempre. pude recordar la boca de manuel modulando claramente para mi propia aprehensión fonética palabras como es-tra-qui-no, ston-tza-ta, cat-za-te.
absurda odisea la de asistir en calidad de artista a un festival basado en el arte extremo del cuerpo (o lo que en los libros de arte se llama body-art). quienes me conocen sabrán que lo más cercano al body-art que he hecho en mi vida fue la boda-art, y que por afinidad, curiosidad o interés mis andanzas han estado bastante lejos de dicha disciplina (de cualquiera de las dos) a lo largo de mi vida. y así que mis visitas a roma van teniendo como común denominador palabras con la combinación de letras bod_ y art. por lo mismo otro común denominador ha sido sentirme un poco fuera de contexto. el “qué hago yo aquí” me aborda de igual manera en el momento en que me encuentro ante un juez que pronuncia de memoria artículos de la constitución que me obligan a fidelidad y obediencia, así como cuando me encuentro ante mozas que se incrustan sendos ganchos en la espalda. guardando las proporciones y los contextos (que en ambos casos son de una amistad admirable, un afecto sorprendente y unos ánimos encantadores) roma me ha hecho sentirme fuera de lugar.
será porque es una ciudad en la que en medio del diluvio automovilístico aparecen cadáveres históricos como el coliseo, sin más. como si fuese normal tener ruinas de esa calaña en medio de la vida cotidiana, como si fuese normal vivir en la misma ciudad en la que hay un estado de 900 habitantes (el menos poblado del mundo), y así el planeta llega a parecer más pequeño y menos importante, y la autorreferencia no existe sino como práctica tácita, o un don. me gusta ir a roma porque es un constante ejercicio de memoria y desdoblamiento, y porque voy poco, sino perdería toda gracia…

estado invisible

estadoinvisible
necesito tiempo y ya no se compra con intenciones. cargo con un super dildo en la mochila, con un portadocumentos pesado y muchas intenciones de escribir. pero nada nuevo me vuelve a pasar. lo mismo de siempre es que una existencia intensa sobrepasa el incidente que es escribir con toda calma, o la prisa pertinente en estos juegos de espejos, de reconocimiento prematuro, que son las 2.0. entonces todo se vuelve fragmentario, no hay un registro como este (o este nunca ha sido el registro pero lo performa, como yo tristemente cada vez que cojo una cámara, que tecleo sobre el ordenata, performando la tecnología como la mala alumna que soy). la experiencia intensa, eso que se escribe, que se fragmenta en un registro, parece un plato roto o algo menor.
· de cómo deviene una discusión sobre la lucha de clases en un bar vegano en tomatera de sidra, pasando por el análisis especulativo de la diferencia entre ciberfeminismo y feminismo cyborg y de como insisto majadera con el agua en la mano que somos yonquis para este estado en permanente disolución.
· que nunca voy a tener uno de esos celulares que son mi fetiche, que me mojan toda entera por entre las piernas, porque ninguna compañía se fía de mí como buena clienta, porque no gasto más de 10 euros al mes, por eso soy una indeseable para cualquier compañía de teléfonos del mundo.
· la marihuana no es nada al lado del cóctel de drogas que veo cada día en la calle (en los supermercados, en las farmacias, en los dormitorios). sospecho que puede estarme afectando. pero no me importa porque yo sé (gracias jorge por el testimonio científico) que ni foucault, ni freud, ni benjamin, ni cocteau escribían sobrios.
· la definición de un proyecto de investigación, o de cómo mi vida practica la observación participante, y yo sin chistar me dejo llevar por tan demencial mala interpretación de la academia.
· cansada de tanto vocablo anglosajón, twitter, hacker, queer, speed, crisis. del cansancio terminal, que viene del buen dormir o simplemente de la llana acumulación.
· devaneos infames: yo sí sería una buena ama de casa moderna, limpia, ordenada, polivalente y mala para cocinar. devaneo infame 2: yo sería mejor feminista si no limpiara tanto.
· de como tú, campesina de postguerra, me narras desgracias y desaveniencias a través de una ventana de chat, y yo respondo con buenas intenciones, fotos cachondas, para que termines diciéndome que nuestra comunicación es disfuncional.
· quemo dvd´s con una perseverancia admirable, soy lo más parecido a una fábrica de salchichas que he conocido.
· me hago una paja colosal en el baño de un autobús. como la fantasía es lo más grande (e imagino a maradona besando una pelota de fútbol cuando lo escribo), me corro con cuentagotas al ritmo de la m-30.
· o mi vida se ha convertido es una fiesta, o es que voy a muchas. al menos así me siento a ratos, cuando extraño el ocio que no es del precarix, ocio a secas, ocio radical. lo demás es estar siempre haciendo algo.
· de cómo ya me he habituado a que las máquinas fallen (yo impertérrita, ya no se cae el mundo, ya no hay maldiciones ni llueve sobre mojado, sólo reiniciar y volver a meter el cable. no pasa nada, ya está, ya). para ser una buena cyborg hay que asumir el lumbago electrónico.
· cuando salgo sin ordenador duermo más. leo, hablo, paseo, cuento las cacas de paloma que hay en los monumentos ecuestres. cuando salgo sin ordenador hablamos por teléfono, usamos más los sms, como si fueran nuestro chat tullido de emergencia. cuando salgo sin ordenador, sin compromisos ni dignidad, cuando intento descifrar una multitud a golpe de ojo, 3 palabras, mi cuaderno, e intento establecer vínculos con la memoria reciente (la del caché). cuando voy viuda de mi ordenador toda convulsión va por dentro. tengo un reloj, un teléfono, todo prótesis que olvido, tan nimias son, y hablo de máquinas sin parar, de tecnología, a veces cito a las 3 lauchas que he leído, relacionamos aspectos desconectados, hablamos, hablamos, hablamos y toda la fragilidad se me presenta inmensamente coherente.

autohacking

hacker

cuando estoy tan cansada hago cosas que no haría estando sobria. me hackeo a mí misma.
me voy unos días, dejando mi prótesis favorita descansar. prepárate para cuando vuelva. el cortocircuito ya empezó.

la artífice

josefa

he desaparecido unos días de este blog. hay amistades que son más escriturales que nada y mi amistad con ella es así. aunque estemos juntas, cara a cara, ordenador contra ordenador, patas con patas, nuestro devenir me parece más literario que cualquier cosa. así es como podría enseñarle este texto a ella para que lo corrija antes de publicarlo. pero no lo haré, no hace falta, prefiero hablar de ella y que lo lea en la web 2.0 como una cualquiera, anónima en su IP (que probablemente será la misma que la mía), como una cualquiera con la que me resuelvo en comentarios amorosos o destructivos, pero sin daño, por el placer de leer lo mismo de forma distinta. así entonces una paradoja. tantos textos y en el blog ninguno.
la conocí en el taller de escritura crítica de la escuela de estética en santiago hace 10 años. ella de alumna, yo de post-adolescente, ayudante del profesor. creo que yo pesaba 10 kilos más que hoy y ella acababa de parir su segunda criatura. caí rendida ante un texto suyo sobre los punks. desde muy temprano he sido fetichista con la inteligencia, me seduce. y con la inteligencia bien escrita, peor. babeo (mentalmente). me gustó, hablando seria, llenándose la boca de referencias literarias y teóricas, así la recuerdo, elegante, sin despilfarrar como los pobres demasiado el conocimiento. recatada, como todas las putas cuando son auténticas.
supongo que hablamos después de la clase en el baño. suele sucederme, los baños públicos parecieran ser excelentes lugares de contacto. hoy me ha dicho que ese día me encontró inteligente, una niña inteligente. atracción por la cabeza pareciera ser lo único de esta historia. pero no es justo decirlo así. se queda corto como cualquier descripción humana de este blog.
ella es mucho más depravada que yo, es evidente. sus prácticas radicales. sus fantasías las hace realidad con cojones e internet (un estupendo aliado en casos como este). yo tengo afición y curiosidad. y la sigo sin juzgarla, porque en realidad nadie puede juzgar la perversión cuando no es propia y busca asilo en la práctica obtusa de unxs pocxs, tan suyos los espacios ocupados en cualquier ciudad, representando que las películas son simples esbozos de una experiencia frágil e inmensa que nunca nadie podrá ver en una sala de cine.
tú me dijiste si acaso esta era la única pija a la que le perdonaba serlo, y sí, de las pocas. soy tan clasista que no aguanto el pijerío, a veces me lo he llegado a tomar como un defecto personal. soy clasista, el clasismo es malo. eso dice la izquierda, no se puede ser clasista, sin más. y yo toda una vida odiando a los putos pijos. y aun así los hay de todas clases, y yo no soy ortodoxa. las perdono cuando su inteligencia supera su clase, no es relevante entonces tener sirvientes o no saber liar un porro. me redimo de mi clasismo invertido, desclasamiento rojo, izquierda maligna, again.
y tal, que me distraigo. la artífice escribe hasta por los codos, al menos así me la imagino cuando no la tengo cerca (que es casi siempre) sentada en una mandorla de sábanas sucias, con algún amante, en alguna práctica abyecta y con una mano rascando un pancito duro. aprecio cualquier migaja como si fuera manjar, un twitteo, dos palabras, 140 caracteres.
nos apuntamos una vez a un taller literario, los martes por la tarde. íbamos, bebíamos vino (poco), escuchábamos los textos del resto y hacíamos algún ejercicio. una tarde me dijo que fuéramos a una orgía sexual y lo hicimos. yo una mezcla de hermana pequeña, compañera de clase, amiga y cómplice, putón en potencia, demasiado buena alumna al fin. nos enfundamos en lo que había de látex en el armario, maquillaje y juventud. lo que escribí, que debo tener en mi arqueología de bits, lo publicaré otro día. cada una hizo una crónica de lo visto. cuando lo leímos en el taller (ella lee muy bien, yo le hago empeño) los ojos atónitos de nuestros compañeros de clase sólo pudieron soltar que teníamos una imaginación desbordante y una compenetración profunda a la hora de homologar las fantasiosas historias que nos montábamos. una ficción. una situación a veces puede resultar tan espantosa que se resuelve como ficción. cuando algo resulta abyecto al punto de lo inimaginable. y no es para tanto, o me parece que no era para tanto.
hace dos años la encontré de candidata a consejal. me dio un labial con su nombre impreso sobre papel rosa (advirtiéndome que debía ser petróleo en estado puro). hace un año con la encontré como siempre igual de perversamente elegante y bella, inteligente y culta como una dama. su amigo, un programador informático, se enternecía burlonamente de mis radicalidades fashion. ahora está aquí conmigo, screen to screen, “sólo puedo compartirte mi cotidianeidad” le dije antes de que llegara, mientras me hacía esperar semanas y días, perdiendo vuelos o taxis o el corazón, o cualquier cosa que no tiene ninguna importancia, porque llegó y porque supo entender muy bien mi advertencia. por eso no he escrito mucho en el blog.

el estreno del documental

publico28012011
recién después de dos días salí un poco de lo que terminó siendo un gran resacón (no tanto por lo que me metí, sino porque fue la antesala del pánico que me esperaba), haciendo colosal ingreso a la inestable balsa de mis hormonas. con estas hormonas que tengo no hacen falta lxs enemigxs, lxs llevo dentro y hacen aparición una vez al mes. mis hormonas esta vez me contactaron con el dramatismo más grande y profundo de la humanidad haciéndome olvidar todo. pero ya bajó la marea. he vuelto a mis cabales y voy a recapitular.
el día viernes 28 de enero la sala estaba llena y a mí me dio por hacerme la graciosa cuando me llevaron al escenario. en un escenario mi mente no piensa. soy como un cable conductor. hice un foto con el móvil de santa laurita estrimera y no usé gafas para no ver a quiénes estaban allí. hoy, que me llega la foto, reconozco algunas caras, aunque desde el principio supe que más que un documento histórico se trataba de una suerte de experimentación estética con las posibilidades de la cámara del android.
a veces pareciera ser que enseñar un proyecto significa su fin. después del viernes sé que con suerte podría llegar a ser el principio del fin. lo más interesante de esto sólo puede ser ver sus efectos en lxs otrxs, como si se trataran de un huracán construido en un laboratorio doméstico, con recursos limitados, obscenamente limitados. nadie, ni yo misma reparé en el proceso de producción. se recurre a la memoria del agua, en casos como el mío, al leer cosas que son olvidadas en tiempo real en el plano consciente. preocupada de la carne más que de la teoría queer es que estuve empollando literatura, internet, bases de datos y acción.
para ser sincera creo que debo escribir los efectos del documental dentro de unos cuantos meses, porque ahora estoy recién suscrita. efectos de primer orden:
una mujer ve la luz, 3 adolescentes deciden dedicarse al postporno, 2 profesoras comentan el documental en sus clases. un espontáneo decide traducirlo al serbocroata. confesiones personales. a una tía le viene un asco enorme al día siguiente mientras come almejas porque imagina que está comiéndose un coño. dejando el plato a la mitad sin saber cuándo será capaz de volver a probar una almeja, deja reposar la anécdota hasta que tres días después me la describe con inocencia. a veces la gente pacifista no se da cuenta de la violencia que hay en sus “instintos” domados por la normatividad. llegó el año del conejo.

por si alguien no ha visto los primeros 3 minutos, aquí están:

debería escribir en estos tiempos muertos. cuando el deber acaba.

predoc
me niego a creer en la inteligencia colectiva, me niego y prefiero destrozar esa fe maquínica, pervertirla desde mi cráneo, mi coño, mis patazas de animal triste. no soy vaga, pero la inteligencia es algo demasiado rotundo. propiamente dicho sea esto que aquí sigue: soy una disidente de la inteligencia, soy su negación. por eso no voy a trabajar para nadie y cuando lo haga involuntariamente lo haré blasfemando. vomitaré sobre cada palabra que empiece con la letra trabajo, inteligencia, velocidad. me ralentizaré voluntaria, aumentando parámetros de intensidad. llevo soñando desde hace días que soy un tubo.

la rana mágica

rana
hace menos de un mes un extraño me abordó en una librería del centro de barcelona comentándome acerca de una edición de lujo sobre el trabajo de un coreógrafo catalán. rápidamente quedó claro que no sabía mucho de dicho personaje, pero al parecer no era lo más importante. iba bien vestido, todo de negro pero con gracia. yo iba hiphopera de la mina y con el pecho hinchado de amistades legendarias y cannabinol. la conversación se vuelca hacia la miseria de lo pedestre: dónde vives, qué haces, cómo te llamas. tiene personalidad el mexicano, pero no lo suficiente como para hacerme mirarle a los ojos. ni como para crear un personaje. ni como para pensar algo sorprendente o desarrollar demasiado alguna idea. contesto con monosílabos cuando puedo, sino con palabras de pocas letras. en un momento dado pronuncio la palabra imagen y él comprende magia, dando con una palabra clave para lo que sería su siguiente historia, un episodio de ciencia-ficción esotérica ambientada en el desierto yanki donde los protagonistas eran su amigo, otro personaje cuyo nombre no recuerdo y una rana mágica. total, que la rana concede cualquier tipo de deseo que se le pida (ej. amor eterno), y que su amigo la ha conseguido y después de un tiempo ha decidido dársela a él. en un gesto de surrealismo extremo, creo toda la historia y me descojono cuando la rana ahora se exhibe ante mis ojos, se deposita en mi mano, y decide seguir su camino junto a mí. no me lo puedo creer. la ambición me llena entera toda, me veo a mí misma dando vueltas en un globo aerostático alrededor del planeta sin parar. el tío (a quien ya no veo como un hombre sino como un benefactor directamente importado de los ángeles (california) puesto por casualidad ante mí en una librería) me aclara los detalles (lo que en chile se llamaría la letra chica) que son 3: desear aquello realmente; que se trate de algo factible; poder procurar las condiciones para su realización. yo que en ese momento estoy totalmente idiotizada por las posibilidades potenciales de la rana no reparo en sus condiciones. le ofrezco uno de mis deseos de año nuevo y le sale “inteligencia” (cómo no, ha pillado a la única colgada que podría comerse lo de la rana, y eso me parece que ya es bastante). a la rana le hago una especie de estrangulamiento con las manos sudadas por la ambición. quiero, quiero, quiero. la rana mágica, en mis manos. es de plástico. me la meto al bolsillo. le agradezco mucho el regalo (que me comprometo a entregar a otra persona dentro de un tiempo prudente (¿cuánto?), uno o dos meses). le pido su dirección de e-mail por si se me olvida el sortilegio (que por supuesto ya he olvidado) y hago referencia a una novela de bolaño a propósito del nombre de su web. hasta ahí yo con la rana mágica y todo su poder. pero pasan los días y me doy cuenta de que es una estafa. es decir, la rana es una motivación para centrarse en un objetivo determinado sin miramientos, y eso, claro, tiene sus consecuencias. pasan los días y me dan ganas de escribirle al hombre (ya no mi benefactor) pidiéndole su dirección de correo postal para hacerle inmediata devolución de la rana. incapaz de centrarme en un solo objetivo, me parece que su efecto se orienta a la persecución obstinada de un resultado, y mi humanidad no está capacitada para responder con tal voracidad a muchas cosas distintas. la rana exige dedicación absoluta (como dirían las bases de una beca del conicyt), y yo en mi humilde capacidad, podría obtener el resultado pero seguramente a costa de un proceso descuidado. más allá de la dificultad y en práctica decido revaluar las opciones, la rana tiene un potencial que quizás no he sido capaz de determinar, quizás deba pensar en otro tipo de deseos. pero pasan lo días y no sé qué pedirle. entremedio se agotan los deseos que reparto y me queda que tendré un año multiorgásmico, que seré una precaria ejemplar y que me liberaré de superficialidades. ok. y la rana duerme en mi bolsillo. la verdad es que me debo dar prisa, pero no doy con la idea ¿sería demasiado pediros ayuda? gracias, seré generosa.

la cefalea como fuerza creativa

cefalea
desde hace 6 días tengo un dolor de cabeza horrible que no sé reconocer. nunca he tenido sinusitis ni migraña ni neuralgias ni un tumor, nada. he sido básicamente sana. convivir con este dolor (que no amaina con ibuprofeno) me ha hecho pensar en todxs esxs poetas y artistas enfermxs para quienes el dolor se convierte en fuerza creativa. quizás ha llegado mi hora. poeta maldita por la neuralgia, mi hora de padecer. en práctica se siente como si te atravesaran con un fierro helado la cabeza transversalmente, como un apretón macabro dado a pura presión. el sentido atrofiado se retuerce, no se expande sino como niño asustado y obliga al cuerpo a menearse con lentitud. toda yo ralentizada, a 12,5 frames por segundo. luego la evasión de cualquier cosa moderna o divertida, las drogas, el alcohol, los sacudones. eso sí, la marihuana la sigo consumiendo porque sé reconocer ampliamente sus facultades terapéuticas y antiinflamatorias. total, que mi cabeza sigue así, y no sé si con los días el dolor disminuye o es que mi acostumbramiento crece. intento dedicarme a tareas física e intelectualmente flojas confiando en que pronto esto acabará y podré dedicarme, con todas mis facultades, a actividades más exigentes (si es que no me acostumbro definitivamente al estado distendido del vivir al que el dolor me obliga y al que yo me someto con los ánimos de la mejor sumisa del continente).
no fue esto, pero sin duda ayudó, lo que hizo que este año comenzara sin planes ni objetivos. estoy madurando o me vuelvo jipi y cómoda. durante los primeros días del año me llegó una rana mágica concede deseos y no he sabido qué pedirle. incapaz de centrarme en un  solo objetivo, la verdad es que sigo tranquila. el invierno pasa y hay sol. y muchos frentes abiertos. quizás el rizoma ha llegado a mi vida de forma práctica.

* la foto es de mi querida malena (¿cuándo te haces una web para ponerte un link?)

divagaciones sobre ese invento europeo: europa

parral
desde que vivo en europa cada vez estoy más segura de que la calidad de la materia prima de los alimentos es mejor aquí. me refiero a aceites (y lípidos en general), harinas, azúcares y casi todo. también las normas relativas al uso de químicos es más estricta y existen lugares que han zafado de la prohibición de lo no pasteurizado (francia). es así como la gordura del viejo continente es menos visible y menos mórbida que la del proletariado chileno (por hablar de algo conocido). y es así como una sílfide europea se zampa un bocata de 50cms. con toda tranquilidad mientras una rechoncha chilena se prohibe un canapé con la máxima angustia. mi teoría es empírica más que científica, no he revisado estudios ni cartografías reales, sólo son supuestos y observaciones a partir de mis propios hábitos alimenticios y cómo éstos modifican mi fisionomía, la casa donde vivo.
no sé por qué he soltado todo esto si en realidad venía a hablar de otra cosa. venía a hablar de comida, o de procedimientos sobre la comida. comienzo otra vez.
desde que vivo en europa me he visto enfrentada a modos de hacer totalmente ajenos. es cierto que la lengua castellana se comparte entre el continente sudaca y el estado español, aunque más bien diría yo que todas las versiones están inspiradas en la misma fuente a pesar de que los engendros en los que las derivaciones se convierten no tengan necesariamente nada que ver. en españa se debe volver a aprender a hablar, las cosas se llaman de otra forma, no se trata de aprender un sistema nuevo, sino detalles, gestos fonéticos, fragmentos, sobre todo sustantivos, materiales, vegetales, eufemismos, insultos. luego la construcción de una frase con otra gramática, apenas ligeramente trastocada. o despertai, despertás, despiertas, sutiles versiones de lo que en teoría es el mismo significante. otra disgresión.
desde que vivo en europa me han dicho de mi ignorancia respecto a la forma correcta de preparar los alimentos. normatividad culinaria, nadie se salva. de una forma extraña todo conocimiento práctico previamente adquirido se ve deslegitimado en un segundo, una mala cara, una negación, no es así, y la enorme olla llena de mejillones (que no choritos) cocinados al vapor de vino blanco con perejil y cebolla se queda abandonada 3 días hasta que comienza a apestar todo el entorno de la cocina. y se va a la basura. hay que aprender que el café se prepara de una manera (italiana o americana), que con leche no se toma después de comer, que los lácteos y el pescado no se llevan y que el maíz (que no choclo) es básicamente comida para cerdos (no chanchos) o vegetarianos. hay que aprender a moler el tomate, a bañarse en aceite de oliva, a la cocina como antro del aceite. aprender a abandonar las manías ansiosas, abandonar el paradigma del “bistec a lo pobre” o del “sánguche de pollito falso”. de paso invalidar cualquier bacanal pretérita, una pizza del alto del pentágono chorreada con queso mantecoso (porque es el único), porque simula petróleo en abundancia y espesor. invalidar un festín de golosinas grasosas, un pollo relleno de cualquier cosa, un cuye relleno de ron. invalidar los mariscos en plan salvaje, el apaleo de locos no existe. volver a aprender modales, deseducación, involuntaria (des)integración. aprendí a pintarme las uñas a los 30 años y todavía lo hago mal. mal digo todo lo que no entiendo y mal digo cuando entiendo (porque pronuncio mal). aunque suene grandilocuente no tengo país de origen. nací en medio de una lluvia de esquemas en constante descontrucción. nací en europa por casualidad y sólo para no ser de allí.

new year, old bottles

amigas

todavía tengo las lágrimas de malena pegadas a la cara. llegaron como un sueño a mezclarse con mis sudores. amor, amor jugoso, amor primitivo, indeleble, mezclado con mi baba chorreteando por la almohada. te amo me dijo, lloraba y se fue. dejó su alisador de pelo, dejó un bote de jabón biológico de lavanda, y pensé que era su chaqueta de cuero la mía. después se fue vania, cuando desperté con resacón de mí, de mi sueño, de lo que le balbuceé a las 6 de la mañana, que a pesar de viejas (casi) no teníamos la prisa de nuestras vidas orientadas a la coordinación grupal. llegó tarde, la alcanzamos tarde, le dije. y por primera vez creo que me dijo qué importa, o lo imaginé, a ella diciéndome que algo no importaba, que no tenía importancia nuestra falta de impecabilidad. dormí pensando en que siempre saca su tajada, al menos se va con algo más que chuches ibéricos en la maleta. sus lágrimas hidratan mi cara. vania se fue sin lágrimas porque no es de caballeros llorar en público. me preguntó que dónde nos veríamos la próximas vez y entre las alternativas que me dio elegí istambul. dobló sus cosas 20 minutos antes de partir, una mochila ínfima, sin cables (me debes las fotos golfa, cuélgalas en megaupload), sin ordenador. hoy sentí que mi vida era poco para darles y que mi obstrucción mental no me permitía discernir  suficientemente qué objetos posibles darles. me quedo planchada, con un gusto en la boca que no puedo clasificar porque me quedo resfriada y humilde. este año comienza tan lento y no importa porque no tengo prisa, por ahora.

dosmilonce, pequeña nimia declaración de intenciones

2011escritura
este año podría plantearme cargar menos el lápiz sobre el papel cuando escribo. pareciera como si le estuviera clavando el boli, como si tratase de rasgarle las líneas, matar el papel. cada vez lo hago menos, este blog casi en su totalidad ha sido escrito sobre un teclado (y siempre la misma duda ¿cambia esto la forma de escribir?). podría dejar de gastar milésimas de energía pulsional en esa fisura de mi fuerza, que sólo aja, que no mata. podría desplazar la presión a otro punto, la intensidad de la letra, no como algo físico, no como algo dolente, no como daño al soporte, ni marca, índex de la tensión de mis extremidades. preferiría este año dosmilonce invertir esa mínima fuerza pulsional en el espacio de la palabra misma, que aunque a ratos es descompuesta por la pereza o la ausencia de deseo rotundo por inscribir alguna observación básica y simple, persiste en su recurrencia como un gesto, como un carácter indomable, como un defecto de fábrica (me sudan las manos), como un lunar o cualquier cosa que estará siempre allí, cargada de insondable compañerismo (o más que compañerismo un siamés), una relación siamésica entre yo y esto que escribo. dosmilonce años de producción escritural, que otros llaman historia (aunque sean la mayoría inscripciones bastardas de corazón a corazón), transfusiones, mensajes cifrados. y yo seguiré como un zombie en estas lides, porque me gusta y me sale del coño (decir que lo hago por necesidad sería mentira, un tic poético y nada más), porque soy conmigo misma en la sumatoria sucesiva de letras significantes, mientras controlo la dureza con que maltrato al papel, mis ojos, mis manos, mi carne toda, mis espasmos lúgubres o frescos, mi odio, mi verborrea silenciosa, mi emoción más profunda, desdentada, balbucea.

amigxs de chile

amigxs
no hay mayor disturbio que leer a bolaño por la calle. náufragos 4 perros por el mar mediterráneo. seguro que es una exageración, como la vida misma de un cura que es poeta, una exageración como tantas, como la chilenidad y el verbo cantado, recitado en décimas, en discursos de iglesia manchados de humor popular, picardía sosa, cuando el lugar común se vuelve excéntrico.
la amistad es agua dulce, estar con ella, chocolate. y es tan fuerte su espesor que me pongo a citar vértebras de mi pasado reciente (¿qué no es reciente a los 30 años, cuando se equilibra el cuerpo humano en la cuerda floja que separa pulsión de sensatez para terminar haciéndose un paja dulce con ese hilo?), vértebras recientes, huesitos amados, corriendo en paralelo, lejos, cerca; los huesitos bailan, se mecen, se rompen y suturan (qué palabra más chilena) para encontrarse cada cierto tiempo con el pelo más blanco, el culo más gordo, la sonrisa más hundida en la cara, el fanatismo alcohólico, el horror grupal a organizarse.
malena quiere que hable de ella. pero cuando hay amistades que son como tatuajes, no se está hablando de una persona, no hay nada que decir de un nombre o un cuerpo. se trata de un fluido, una vena, un pedazo de piel que estará encarnado para siempre.
siempre bolaño se quedaba sobrevolando su historia. bolaño era un ángel y se murió de cirrosis sólo para sacarnos pica. él pudo mantenerse al margen y mirar todo esto desde lejos como yo no puedo porque siempre estoy dentro de lo que escribo y no me rodeo de intelectuales que hablan de poesía sino de gente común que habla de sistemas operativos, anchos de banda y de cuánto morbo les da un movimiento. me pregunto si lxs amigxs de bolaño le pedían escribir sobre ellxs. ¿será la novelista feminista diamela eltit, será el cura pedófilo (el profesor de marxismo de la junta) el cura valente? me pregunto si bolaño se estaba vengando al escribir de todo esto (seguramente de mí se ríe por reconocerme por descarte en su arquitectura perfecta).
el 24 de diciembre me robaron la bicicleta frente a un centro social. cuando perdí el reloj en parís me quedó claro que perdía el tiempo aplanando escaleras en los museos. de este hecho no sé sacar una conclusión tan fácil, sólo el tedio de tener que procurarme nuevamente mi autonomía sobre ruedas.
bolaño no andaba en bicicleta, tampoco soñaba con reactables que pasaban largometrajes en una pantalla redonda e inmensa como una paella comunitaria, ni  pensó que su escritura inflamaría el deseo de una adolescente (que por supuesto no fui yo), ni que las cosas seguirían igual, igualmente bellas y tediosas e irresistiblemente claras, siempre allí.

love is in the sky(pe)

diana02
los ordenadores deberían cambiar de aspecto, de forma, siento que tengo los dedos crespos, la vista realmente atrofiada. ya no me apetece escribir. voy a desarrollar la habilidad de dormirme hablando, voy a intentar hacerlo sola. no hay mayor sinceridad que esa, no hay mayor intimidad. el lugar donde a los peces les salen pelos.
se acaba el plazo de fin de año. enumeraciones simples, cronómetros, afectos. mañana minipimer lo tira todo por la ventana (desde un plató lleno de luz artificial). este año ha pasado rápido, tanto que empiezo a hacer recuentos antes de tiempo. este teclado es torpe, me atrofia el tacto. y estos dedos sumisos desean en realidad clavarse en la rebelión de tu coño. fuera de aquí, incluso en la misma ciudad. deben ser los efectos de mi solsticio de verano desplazado, mi eclipse de luna al otro lado. mis hermanxs son espejos rotos fabricados con el mismo tipo de vidrio que yo. mandalas de píxeles, reflejos perversos, hoyos negros, voz.
una botella de agua y un candado de hematomas (pipas tijuana). reímos sin parar hablando de otras cosas. compartimos el amor, las bragas (los jugos) y los plugins. sospechamos que tiene bulimia.

santa lucía

santaluciacada 13 de diciembre, dos días después del cumpleaños de mi hermano, se celebra santa lucía. yo, atea de nacimiento más que por vocación, me enteré de la festividad como una anécdota familiar. como a los 15 años, probablemente buscando iconografía kitsh en algún mercadillo pobre, por casualidad me hallé cara a cara con su imagen. creyendo descubrir la novedad del culto espontáneo más que a una mártir oficial de la iglesia católica, coleccioné a partir de ese momento las diversas versiones de su imagen sin indagar en biografías ni cultos. la estampita siempre contenía los mismos elementos en cada una de sus versiones: en una mano lo que interpreté como una pluma presta a escribir y en la otra un plato con dos ojos sacados de cuajo (aparentemente funcionales). santa de los ciegos, la vista y la luz, nunca me incomodó su simbología, más bien todo lo contrario.
hace unas semanas me sorprendí a mí misma haciendo una versión freestyle del mito fundacional de la santa. veníamos de la prisión y le digo a itziar que la santa llevaba en el plato los ojos de su novio, que se los había quitado con un par de tijeras y que por eso en catalunya el 13 de diciembre hacen bollería con forma de tijeras (los alcances con la iconografía lésbica “saltan a la vista”). los ojos se los había quitado al novio después de cometer un acto indecoroso (por no decir de plano violento) porque el tío era uno del cual el pueblo debía liberarse. mi interlocutora en ese momento sólo pudo balbucear ante historia tan digna si estaba segura yo del mito. y en realidad no lo estaba, sólo lo había soltado allí como quien deja abierto el paso a la corriente de la conciencia.
anoche busqué en internet la veracidad del mito de la santa de siracusa. la imaginaba como judith decapitando a holofernes, mucho más parecida a una amazona que a una santa. la verdad es que no se le puede pedir tanto a la iglesia, ya se sabe que hay cosas que ella sola jamás podrá hacer. por eso hay que ocupar las procesiones, ocupar las estampitas, sacar los ojos, reescribir los mitos y  santificar el deseo que los hace renacer.

exterminio de parias: en chile matan a los presos

presxs

discutir sobre el cuerpo. discutir sobre el cuerpo sintiéndolo rebelarse a través de un intenso dolor estomacal. por debajo de la ropa se me subleva mi cuerpo mientras analizamos el deporte, las drogas, la tecnología, el control por represión, por estimulación, por poder a secas; todos nuestros huesos, nuestros músculos, nuestras caderas quebradas a la altura del cursor esperan atentas a que concluyamos algo. la semana que viene haremos yoga, nos meteremos un peyote, o no haremos nada. nada más que mirarnos a través de monitores portátiles, nuestras interfaces protésicas. mirarnos, intercambiar ideas, crear lo más monstruoso que podamos imaginar (conociendo nuestras limitaciones). laurette me dice que estoy mala leche. yo creo que sólo es que estoy tomando confianza. mala leche, leche agria. las mala leche también podemos ser amables. algo me hace mal al estómago, no sé si es hablar sobre textos, la monstruación, mi cuerpo incómodo, los frutos secos y las patatas, beber vino tras desayunar, sin más, el invierno, los días, la ira que me invade con todas las barbaridades de las que me entero. ya no me parece que sean accidentes. los mineros quedaron enterrados, bien enterrados como esperando la catástrofe. ahora 81 presos quedan totalmente calcinados. un genocidio efectuado por el estado: exterminio de parias. ¿cómo ser paria y no morir en el bicentenario? ¿cómo ser ser pobre, puta, marica, obrerx, ignorante, incorrecta? en chile matan presos metiéndolos a todos en una cajita de fósforos, casita chubi, “aquí matando chilenos”. miedo al contagio, inmunización. meter a los presos a una cárcel, que quemen un colchón. cerrar las puertas, impedir la entrada del cuerpo de bomberos, superávit de 500, asfixia, estos sobran. no somos lo mismo, inmunidad diplomática. hay que privatizar las cárceles, inmunidad del capital. la violencia sale a borbotones, aunque sea al otro lado, salpica como estaño caliente.
y hoy menos mal salió patri a dar una vuelta y a decir que está viva.

la encarnación

laencarnacion

no me he entero de wikileaks. las redes sociales se han vuelto una réplica constante del eco del eco, del noise desenfrenado de este nombre, y yo ni he entrado a la página. llevo hace 3 días una chapa que dice “subnormalízate” y por minutos me entristezco cuando me veo a mí misma como una obrera. luego viene ella y me invita a que salgamos a seguir prácticas madrileñas por barcelona, a hacer un collage, jugar a algo. me animo o me vuelvo troll sólo con quiénes lo merecen. creo que nada de lo que pueda revelar wikileaks será una sorpresa, todo será algo que ya habíamos pensado, que pensábamos, que pensamos. un cuerpo caliente en mi cama me espera y me permite el sueño de toda mi familia reaccionaria comiendo empanadas de espinacas junto a la cuds yendo en procesión a beatificar a karol romanoff. así está el patio literalmente hablando. las empanadas son autoproducidas, cada unx le ha puesto la masa del grosor que ha querido, no me gustan las gruesas. intento pensar una noción de cyborg que no sea llena de cositas brillantes y pedazos de circuitos. algo más sutil, no tan obvio. especulo con lo interactivo y sale algo de frustración, mi clásica tecnofilia en momentos de emergencia, porque siempre termina pareciéndome tan pobre esta relación máquina-persona y no llegamos a hacer ni el mínimo de lo que somos. ¿qué tipo de máquina es wikileaks? ¿qué hay que hacer para aparecer en wikileaks, para que la humanidad te dé por verdad, tu caso, los medios reproduzcan tu injusticia y se repare esto, aunque sea sólo un poquito?. este día se desvive escuchando música electrónica con la estufa pegada al culo, es como un acto de teletransportación.

autoctonofobia 2

autoctonofobia

conversaciones con un catalán (nº2)

8pm, ciutat vella. ella revuelve la basura desde su bicicleta, un decodificador de tdt aplastado por neumáticos, revisa los cables.

- noia, ¿que fas?
- estic mirant si trobo una cosa que pugui usar
- ajá… os gusta aquí ¿eh?
- ¿ehh?
- si os gusta, si estáis contentos aquí
- ¿si nos gusta a quiénes?
- a vosotros los argentinos ¿o eres uruguaya?
- ni lo uno ni lo otro
- bueno, pero estáis a gusto ¿no? ¿te gusta barcelona?
- bueno, algunas cosas
- pero tú ¿de dónde eres?
- de chile
- ¡¿de chile?! ahhhh, pero ¡os ha dejado muy bien el país el pinochet!
- ¡¿ehhh?!
- que chile funciona, paga su deuda externa, no roban en la calle, no tenéis corrupción, ni narcotráfico.
- hay tráfico de influencias y capitalismo salvaje desde que llegó pinochet
- ah, pero eso ya fue hace mucho tiempo. la, esta mujer, la bachellet, mala persona ¿no?
- creo que era buena persona, pero eso da igual para el cargo que tenía
- ¿ah sí?? ¿era buena persona? pues no me lo parecía, y tanto capitalismo no ha de haber si pagáis muy poco por la cosas. a que un piso valdrá 100 euros de alquiler ¿o no?
- pues no. es todo privado en chile.
- ¿privado? a qué te refieres, la universidad ¿la pagáis?
- sí, bastante cara, mínimo 500 euros
- bueno, eso no está mal
- al mes
- ¿al mes? ostras… y tú ¿por qué no aprovechas de estudiar algo? ¿algún postgrado?
- sí, he hecho dos
- ah, muy bien, tenéis que aprovechar… ¿y la compra?
- depende, algunas cosas son más caras…
- ahh, pues no sabía yo eso, porque un amigo fue a valdivia y me dijo que era muy bonito y yo pensé, algún día iré a darme un paseo por allí, pero clá, si me dices que las cosas cuestan tanto, pues, pues mejor no voy, que yo tampoco salgo tanto…
- me tengo que ir (antes de que te estrangule con el cable que acabo de recoger).
- bueno noia, ¡que vagi bé!
- adiós

final de noviembre

noviembre bcn
- durante varios años pensé que el país que más veces visitaría en mi vida sería bolivia. en mi estadística personal no contaban los países de mi residencia (más de uno, desde que nací) sino sólo los que visitaba. bolivia capital del mundo, como un ombligo seco y ajado, regado sólo con zingani. después de un tiempo, ganó italia.

- hacer el amor por chat, follar por chat. abrir ventanas llenas de hipervínculos, onomatopeyas y emoticones. hipervínculos como gemidos, desgarrando, sudando intimidad. páginas ocultas, descubrimientos, adicciones. todo emergiendo de líneas torpes, descompasadas, de gestos invisibles e inmateriales. luego resulta que el navegador no es el mismo, que los contenidos no se despliegan por igual, y se acaba toda la sinergia.

- valencia tiene, tal como me lo advertiste, una luz muy bonita. últimamente casi todas las ciudades las conozco así, a través de un par de sitios. en realidad no es lo más importante. otro generatech lleno de gente bellísima y momentos de complicidad. me propuse escribir un post sobre italia, y efectivamente creo que lo voy a hacer, pero no ahora.

- cuando llegamos vimos la última película de godard, que se llama un film socialista y que tiene tantas escenas en barco que hoy he perdido la noción de gravedad, tambaleándome de los ojos para arriba, varias veces. la película recorría distintos espacios de crisis desde un barco. internet. me gusta mucho godard, aunque siempre me sienta un poco snob al decirlo.

- desde hace 48 horas mi cuerpo me pide azúcar. parece insaciable.

- nueva configuración efímera en el rostro de mi mesa: aparece el cuarto poder de pellizza da volpedo (que me pregunto si vendrá a ser la calavera de esta naturaleza muerta doméstica y contemporánea sostenida por los lados por una torre de discos duros que son un altar y al mismo tiempo un rascacielos de efímeros bits repetidos).

- mi bicicleta sigue llevándome a una experiencia superior del entramado urbano, una óptica ambulante.

- convergencia y unión es el nombre del partido que ayer ganó la presidencia de catalunya. según la wikipedia y el análisis matemático, el concepto de convergencia hace alusión a la propiedad de ciertas sucesiones numéricas para tender al límite. frontera. inmunidad. marcianos demócratas cristianos, nada bueno se puede esperar.

la ira

perradesenfocada
apabullante vacío, o mis emisores hoy son de onda corta. siempre es igual, acabas algo y te quedas hueca. acabo algo y me quedo hueca. y hoy no tengo tiempo para quedarme hueca sintiendo el vacío. tal como desde hace casi un mes, no tengo tiempo para nada, sólo tengo tiempo para hacer algo. a ratos intento engañarme imaginando que estos son los flujos de intensidad que deben cruzarme, y yo, mero tubo ensanchado. nunca acabo convencida, mucho antes vacía. luego me sugestiono con que esto es la precariedad, esta es la contemporaneidad del proletariado, obreros 2.0 trabajando 24×7, como grandes sumisas conectadas a una red inalámbrica de orden transnacional.
mis poetas favoritas tienen 20 años y cuerpos hermosos que visten a la moda para que podamos amarlas. luego las aman también los otros, yo creo que por eso lo hacen.
lo cierto es que en realidad llegué llena de odio, lo del vacío es también una estrategia.
llena de odio y de sangre que se me cae a borbotones de la entrepierna y yo sin mi mooncup, teniendo que someterme a todas las espantosas alternativas que hay en el mercado. odio tampax, odio ladysan. recurro al confort pelado, a la marca más blanca que podría encontrar para dejarla toda ensangrentada y envenenada de mi rabia.
¿puede ser que algo funcione con ocio como fuerza productiva?, la crítica de la laboriosidad, no se aplica. la crítica a los modales ¿puede echarse a andar la máquina alimentada con odio y mala leche?
descargo un poco en un inusitado hilo familiar (cosiendo en mi mail, agujas brillantes). abren los brazos y celebran entusiastas la divergencia.
tengo la mesa llena de discos duros y basuras que parecen de yonqui. en el último aeropuerto me volvieron a revisar los bolsillos. el policía repitió 3 veces “no eres tan fea”.
odio las instituciones, odio las fundaciones. soy una perra rabiosa escuchando a vanessa paradis. perra desenfocada. odio los espacios vacíos.
tengo tanta rabia que hoy dejo de ser rubia. necesito que la sangre también se me salga por la cabeza.

legalmente soy una mujer separada (y por eso me acerco a la ilegalidad)

boda_separacion

desde hace dos días soy una mujer separada. no se siente nada, lo mismo que ser casada, que tener un año más.
mientras el juez revisa los documentos clica con el ratón algo que percibo como el me gusta del facebook. intercala nombres, lecturas oblicuas, me mira por el espacio que emerge de debajo de sus cejas blancas, por sobre el marco de las gafas presbícicas. lee una serie de procedimientos que se aplicarían a la lista, que me parece interminable o a lo menos exagerada, de bienes interpuestos en este matrimonio en disolución. este es seguramente el motivo, el apuro, la razón. una vez pactada la relación irrecuperable por motivos de caracteres irreconciliables la abogada (que ha dicho en exclusiva ante el juez las palabras gracias y perdón repetidas veces) nos invita a un café. te apetece hacer un foto (tu eterno afán documentativo. cariño, moriremos igual). la cámara destartalada que llevo en la mochila escapó a la enumeración del juez, como si fuera una línea de fuga, uno de los bienes marginales del contrato matrimonial.
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me despierto a las 4.45am. mi intuición me dice que el avión de ryanair saldrá a tiempo, llegaré a la cita, mi intuición me dice que algo incómodo se interpondrá. termino pagando un taxi hasta girona. en un segundo de distanciamiento me veo acercándome a un grupo de taxistas, es de noche. me miran como si fuese una yonki con mono, trasnochada y oscurecida, algo a que temer. luego se percatan de que tengo un problema, vulnerabilidad y desconcierto. luego se impone el capital, “el precio de las cosas”. luego mi venganza.
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estoy muy cansado, no puedo explicar siquiera el contexto de la boda-art (performance en vida real), ni explayarme sobre los favores a medio hacer que algunos de los europeos creen hacer a otros que no lo son. ni por qué lo legal está tan cerca de lo ilegal. estoy cansada, y me tengo que dedicar a editar videos.

ejercicio an(u)al 02

ejercicioanual02_pre

este es el post número 100 de este blog.
se celebra con el pie forzado de jorge:

ya mi querida lucy, la idea es un pie forzado, es decir se debe partir y terminar el texto con la siguiente frase:
las palabras que me faltan la embanderada el hambre de mi corazón

la extensión es libre, que gusto leer un texto nuevo!
besos
Jorge

esa es una cita con que parte Zurita, Anteparaiso

DEVOCIÓN

A Diamela Eltit: las palabras
que me faltan la embanderada
el hambre de mi corazón

“HERMOSO ES ESTE SUELO ME DIJO ELLA DE AMARGURA ES LA NOVELA”

jorge es tan romántico como yo.

el hambre de mi corazón

ejercicio_anual02
las palabras que me faltan la embanderada el hambre de mi corazón.
sujeto de enunciación, 1, 2, 3, se acabó.
hay varias personas que me coleccionan etiquetas de ropa. hay varias personas que se creen superhéroes después de tomar dos vasos de agua con tierra. agua sucia agua, contaminada de otro mundo.
las palabras que me faltan son las que no quiero hablar, el texto, incorrecto, otro nombre.
la embanderada está demasiado posicionada. los catalanes dicen que demasiado no existe (quieren decir que no debería existir -la palabra redundante en lo que sobrepasa el límite de lo máximo-, pero existe el exceso en nosotros, sí, el exceso de corazón, el exceso de mi carne encordiada, de mi carne que no está en su texto, por eso es en demasía. una red, un tentáculo que se abre, y ya no hay dimensiones nacionales, no hay poder. eso es demasiado).
el hambre de mi corazón que no existe más que en su pobre nombre. quiero decir: no hay comida, pura intensidad del hambre. eso es lo que pasa. no hay saciedad, no. puro hambre la embanderada, purito hambre que tiene en este enunciado de los setentas, de los ochentas con retraso, la embanderada no sabe comer, sus tentáculos no chupan sangre, no. se extienden en ese espasmo que es el hambre, que todos tenemos tanto, demasiado.
las palabras que me faltan son 3. no digo su nombre y no digo su imagen, inexistente, redundante, todo lo engullo como inspiración, y el hambre queda, prosigue en su furiosa enunciación.
las palabras que me faltan la embanderada el hambre de mi corazón.
qué es esto, a esta frase le faltan comas, puntos de inflexión. la embanderada se sonroja, su placer es el hambre. las palabras que me faltan son dos, he engullido una, solo queda demasiado, ausente de esta prosa poética exhausta de corazón.
faltan la embanderada, su prosa poética de los ochentas; la demasía, su contexto cansado de los setentas; la voz, que nació en los sesentas y la cantamos hoy como un recurso cansino del hambre, purito hambre en el pedestal.
las palabras que me faltan: la embandera, el hambre de mi corazón.