otro país sin euros

noruega

estoy en bergen, noruega. en este país no hay euros sino mucha lluvia. la gente por la calle parece salida de un catálogo de decathlon (con su ropa especial para el frío, hoy noish me ha dicho que no estamos preparadxs a nivel de vestuario quienes venimos del sur, no lo ha dicho así, pero era la idea. lxs alemanes dicen que no hay frío sino mala ropa. y por eso nos cala hasta los huesos el agua que aquí cae sin tregua, como dios llorando o meando sin parar en estas tierras del norte, y después, nuestras camisetas, nuestros chándales, nuestros jerseys y cazadoras de verano…), y no hay casi niñxs por la calle, hay poca gente en realidad. aquí, me he sentido como en chiloé pero en el hemisferio norte. ambas son islas, en cualquiera de las dos me siento en el culo del mundo, claro que como en todo no es lo mismo el culo en el norte que en el sur. aquí un pan cuesta 50 pesos (coronas) noruegos, que vienen a ser como 7 euros y medio, que vienen a ser más de 5 lucas chilenas. un pan. esto es especulación. así la situación, se comprende de inmediato que lxs nórdicos se lo pasen pipa fuera de su islote. el mundo debe parecerles un regalo, sin más. la represión, aunque de manera diversa produce quizás los mismos vicios. en bergen el alcohol se deja de vender a las 8pm (y los sábados a las 7pm!!!). no hay marihuana aparentemente. hay cosas super ilegales. sin embargo está lleno de borrachxs en la noche.

en cualquier caso no he hecho mucho turismo, en parte porque no para de llover, en parte porque estoy aquí como parte de la peregrinación (de la comisión obrera) del streaming, compartiendo setup con valentina, lo cual para mí es un honor, porque además de tener muchísima experiencia y ser la que me ha enseñado a hacerlo, tiene una carcajada plena que emerge por cada uno de sus poros, que en su cuerpo hacen un politono de risa y así es más fácil pegarse un colocón de alegría con la vida.

estamos en el festival piksel, otra excentricidad del mundo libre, de estas a las que me he aficionado en mayor medida y en su versión más clásica este año.

y digo versión clásica porque este año, tal como me lo indicó el deseo de noche vieja (“un abrazo a la cultura libre”) he hecho avances sustanciales en mi acercamiento al mundo informático del free software. en marzo comenzamos con el colectivo minipimer.tv, donde hacemos streaming con linux. por lo mismo, en marzo también me instalé (con la inestimable ayuda de mi hermano) una partición de ubuntu en mi titanium. el mismo mes asistí a 3 talleres de F.L.O.S.S, uno de audio, otro de video, otro de diseño web. con ello me hice un sitio web con wordpress, un programa muy fácil de usar, el mismo que contiene las letras que estás leyendo ahora. aunque todo esto suene a mucho, no es siquiera bastante. menos que suficiente. no logro comunicarme aun con una máquina a través del texto. me siento parte de la cultura del interfaz. necesito mediación. no sé hablar con unos y ceros, soy una analfabeta que usa demasiados adjetivos, comas, imágenes. soy una desadaptada. nada grave…

aquí en piksel se concentra un buen número de personajes aficionados al código abierto, que han peregrinado hasta este rincón lluvioso. lxs escritorxs de este festival sí que escriben con unos y ceros. no hay metáforas en esto. a veces son fanáticxs, a veces personas sensatas. como siempre la producción la hacen mujeres y los técnicos son hombres. en eso, hay que decirlo, los hackers hay muchas cosas de las que no se han preocupado. el género para mí es de las primeras e importantes cosas, pero ciertamente no es tan claro para la comunidad (entré hace un par de meses a la lista del hackmeeting de madrid, donde se inició un “hilo” referente a este tema (“¿por qué habláis en femenino?”). al principio quise participar de la discusión, me pareció interesante e importante. pero luego desistí al apreciar la cantidad de comentarios absurdos, misóginos y rabiosos. por eso también me tomo la libertad de ser hacker. de enunciarme así, a pesar de que los “reales” hackers no lo puedan ver en mí. no me lo reconocen. esto creo que en la jerga especializada se llama “bug” (error del software). algo raro también pasa con los roles de género convencionales en estos espacios que aparentemente se salen de toda convención. es cierto lo que dice valentina, que esto no es algo que debamos discutir entre nosotras sino entre todxs. pero también es cierto que al final terminamos siempre haciéndolo entre nosotras. ser humilde, invisible o tener un rol hiper práctico dentro de esto pareciera ser cosa de chicas. es una putada, porque a ratos al mismo tiempo que me parece estar teniendo la actitud correcta, siento que estoy confirmando ciertos patrones en los que no creo, o con los que no quiero colaborar.

para mí el código abierto es una cuestión política y filosófica. cuando me despierto optimista incluso pienso que el código abierto, entendido de manera amplia, es la única posibilidad de cambiar el mundo hoy por hoy. el único cambio político que puede combatir de manera concreta este capitalismo salvaje que nos está jodiendo el mundo. cuando despierto depresiva no es que deje de opinar eso, sino que directamente dejo de lado este tipo de temáticas.

el código abierto y la cultura libre, propone una organización y valoración distinta de las cosas. la energía se superpone y reproduce, la colaboración comienza a ser elemento sustancial de la creación, de la producción y de la distribución. se privilegia lo no comercial, la autogestión, autodeterminación e independencia. y yo soy una independentista. de todas formas, y tal como se ríe de sí mismo richard stallman, esto es un apostolado. muchas veces me siento un poco fuera de contexto, justamente porque no es con software que yo trabajo. soy un poco analfabeta en asuntos de código, ya lo dije, aunque entusiasta.

me gusta apelar a una comprensión amplia del código abierto. me gusta trabajar con esa lógica, por ejemplo. no me gusta entender el código abierto como una cuestión de escritura de unos y ceros. no quiero ser programadora, no voy a estar 3 años estudiando el funcionamiento de mi máquina, no soy una informática. pero amo la cultura libre, confío en ella con todo mi corazón revolucionario y mis pasiones exaltadas. soy idealista y romántica, también con esto. creo en la independencia mediática, en la autoproducción. creo en que cambiar el mundo hoy puede ser hackear el mundo. quiero seguir hackeándome a mí misma. mi género, mis prácticas mezquinas, mis pesadillas, mis malos viajes. tengo en mi corazón tatuado el copyleft, mi líbido tiene a veces formato de bytes, y sigo igual de romántica que siempre.

eso. nos hemos estrimeado de la risa (los archivos del festival aquí). he visto performances super interesantes, hemos bebido un poco (a pesar de todo), y llevamos una verdadera intoxicación de salmón noruego que ya nos tiene a todxs, en mayor o menor medida, con un color rosa anaranjado.

One thought on “otro país sin euros

  1. Pingback: no hay diagnóstico para tanto síntoma | Violencia de la intimidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>


Warning: Parameter 1 to wp_default_scripts() expected to be a reference, value given in /home/chileact/public_html/lucysombra.org/blog/wp-includes/plugin.php on line 546