post-inor2

3 veces recuerdo que la iglesia a través del estado y este a su vez a través de la empresa privada, quitaron la píldora del día después de circulación en chile. como todo allí, parecía normal, o al menos pensable, incluso quizás predecible.
recuerdo que mi adorada adelinia traía cada año de francia una serie de cajas con la dosis por si a alguien le hacían falta. en estos casos lo típico es que terminen siendo las redes socio-afectivas las que resuelven problemas de salud pública, responsabilidades privadas y también morales de cualquier sociedad que debería asegurar unas mínimas y precarias libertades corporales.
pero aún así, teniéndola a mano, nunca hube de usarla.
con los años, tras un aborto y la lectura de testo yonqui, mi resistencia a consumir hormonas en forma de píldoras anticonceptivas fue aumentando exponencialmente, tanto así que a veces me veo a mí misma dando peroratas en torno a por qué no hay que consumirlas, y en esos caso, siento un poco de pudor porque nunca acaban de convencerme los canutos.
total, que como ya lo he dicho alguna vez antes, el cuerpo cambia con los años y no sé por qué estúpida razón, mientras más experiencia tengo follando, más posibilidades de embarazo me aquejan. nada invivible, pero sí algo incómodo. una putada.

hay algo como una certeza de estar preñada (imposible distinguir si es físico, intuitivo u hormonal) que se siente como una solución cartilaginosa batiéndose en el útero, o por allí abajo, unas ganas de follar tremendas y una especie de tubo húmedo en lugar de vagina. pachi dice que “siento las pataditas”. yo no sé si es tan antropomórfico, pero algo se siente y no lo voy a relativizar en estos tiempos de insensibilización corporal.
entonces una lo debate, lo evalúa, espera fijar las sensaciones y determina ir en busca de la solución, para darse de bruces con la capitalización del cuerpo. el estado español ya no financia la píldora del día después, he aprovechado de enterarme. en el cap te dice que nada pueden hacer por tí, que directamente en la farmacia te ayudarán (a cambio de 18 euros) y, como si fuera un chiste de mal gusto, de regalo te dan un condón.
el hecho de que sean necesarios 18 euros para prevenir un eventual embarazo no deseado me da vértigo. sin duda para el estado resultará más caro un aborto y, si fuese peor, lo más caro sería mantener a un niño abandonado. o sea, pensamiento lógico aquí no se aplica. después de todo esto entiendo que se quiera eliminar el aborto como parte del plan macabro, y las pastillas y la voluntad de cualquier mujer, y si es así ¿por qué no empezáis por extirparnos el útero mejor? porque a este paso una empieza hasta a sentirse media culpable de follar, y no es la idea, que pa eso no nos hemos pasado tanto tiempo estudiando los misterios del sexo y militando en la religión feminista, y aunque varias veces haya pensado en renunciar totalmente a los penes de carne, otra parte de mí me exige no privarme de nada. en la diatriba conmigo misma decido no cambiar nada.
la pastilla son 1.500 microgramos comprimidos de levonorgestel, una bomba hormonal sin duda, que amenaza en el prospecto con provocarte por lo bajo vómitos y mareos. tampoco tanto la verdad, exacerba la mujeridad un poco, y como efecto contrario me dejó cachonda, como un animalillo húmedo. así que me autogestioné una jornada de self erotismo pasando la resaca del bombazo hormonal.
y ahora me pregunto, con tanto hacker que tenemos cerca ¿no será posible inventar una versión DIY de la pastilla?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>


Warning: Parameter 1 to wp_default_scripts() expected to be a reference, value given in /home/chileact/public_html/lucysombra.org/blog/wp-includes/plugin.php on line 546