ser adulta es que ya no te moleste lavar los platos, porque son cosas que entran en la dinámica vital, del comer, lavar, cagar. hay un acostumbramiento con ciertas cosas, los algoritmos de la humanidad se van ajustando, se es más adaptada, en cierto sentido. sentirse en una estructura difícil de evadir, una rutina que repite la impredecibilidad precaria, pero que repite con insistencia su inestabilidad. ser adulta porque los números y los años así lo indican, pero sobre todo porque lo indica el hastío de la autorrepresentación cotidiana, de los códigos estandarizados y de la asunción naturalizada de todo aquello. ser adulta por sentir la fatiga material del cuerpo y resignarse al dolor. ser adulta porque no hay otra manera de disimular la infección.

pero esta adulta fracturada que tenéis aquí, aún siente extrañamiento al mirarse al espejo, ante la extraña posibilidad de llevar cargando tantos años con esta armazón de carne y huesos y en un momento, desconocerla. extrañarse con estos fonemas que resultan nombre, con esas cifras y documentos que representan identidad. no reconocer el sonido de las palabras, preguntarse cómo es posible que signifiquen algo y que lo hayamos podido consensuar.
esta adulta defectuosa aún siente extrañamiento con un papel que significa dinero, y sobre todo, con el afecto que los humanos llaman amistad. esta carcasa humanoide siente ternura con el abrazo, entiende en un momento que eso que llaman abrazo en realidad es un dispositivo de alta tecnología para la teletransportación sensible, que eso escapa a los límites de lo humano, que eso es un lugar de bien común y un espacio de satisfacción atávica anclada a lo real. entonces, en ese momento, se deja de ser adulta, se deja de ser persona y no hay palabras ni tiempo, sólo un corazón en proceso de descoserse.

help

palimpsexo

reparar en los detalles: fijarse en cómo alguien cambia la funda de un edredón, cómo escurre el agua por sus pestañas cuando está en la ducha. me llamas huracán. nadie quiere demasiada intensidad en la vida, no es funcional. huracán es un coqueteo con la injuria. huracán es el insulto y a la vez, la esperanza puesta en una posible revolución. al menos tres museos de españa intentan nutrir su programa, y a la vez limpiar de alguna forma su tra(d)ición, inclinándose por el cuestionamiento de la práctica colonial. algo académico, documentativo, algo serio aunque no lo suficiente. la agenda llena es una ficción del capitalismo reciente. la agenda llena es colonización del saber. pero decir que el vocablo “palipsexo” es dormir con distintos amantes sin cambiar las sábanas, y decirlo por whatsapp ¿qué es?

#THF2014

thf

 

se sabe que todas las jornadas previas se suman en cantidad y experiencia a estas, inevitablemente. no se sabe qué va a haber, ni orden ni emergencia. no se sabe si habrán rayos esa noche. se puede preveer la cantidad de satélites que sobrevolarán la zona, incluso su intensidad. no se puede saber si habrán nubes. hay, como siempre, un terreno impredecible: la red puede caer. no se sabe qué definición cerrada encontrará aquello que realmente nadie quiere acabar de definir. no se quiere definir. no se debe pedir disculpas. no se deben aceptar las condiciones de vulnerabilidad previamente dadas. se pueden elegir.

se hidrata el cuerpo social, se alimenta con un poco del trabajo de todas: cientos de manos muchas veces al día gestionando la propia mierda encapsulada en esos espacios del residuo. muchas veces al día cruce de miradas + cableado invisible, conexiones siempre imperfectas, microcontroladores que se autogeneran, spam. spam del bueno, etiquetas y muchas tetas, las mismas cosas dispuestas de otra forma en la mesa; otra configuración = otra mesa. la disección nunca fue tan buena como cuando nos la hicimos a nosotras mismas. etc.

frases largas. frases largas + torpeza de la boca hispana vertebrando en la otra fonética. desfigurar la lengua del imperio, desfigurarla con una fonética de la resistencia. pero si ya hay mil fonéticas pensando el feminismo. pero si ya existían antes de todo esas cosas impronunciables, el feminismo, sus tentáculos en todas las bocas y en todas las lenguas, en esa espuma que llaman saliva, supurando, y redes que no se caen simple o tangencialmente ante la provocación de un router. frases largas + sueño profundo, y entrecortadas las palabras por gestos, por trayectos subterráneos, cementerios virtuales de memoria feminista. frases largas e invertebradas, sujetas al mar de la llaga, al sonido del viento, a la ubicuidad de lo emergente. retales, restos y un sinnúmero de ideas que se cruzan más acá del wi-fi.

podría ser esa muerte que (nunca) imaginamos o el ingreso a lo desconocido del cuerpo, iba a decir, a lo descosido del cuerpo, a toda esa supuración (y sus orígenes) cuyos indicios a veces excreta la materia en su configuración total y completa. quiero decir, que este hardware gastado que es nuestro cuerpo sigue aún siendo territorio desconocido. entonces tocarse el coño cubierto de drogas blancas, entonces reboot, entonces el coño descosido en fase de decolonización. coño vuelve a renacer siempre contaminado por la industria farmacológica, pero ya no tanto, cada vez es más corto, ahora ha sido una autointoxicación, y algo más renace que un coño kilómetro cero, algo del más acá de la aritmética, más acá del algoritmo sucede un drama extremadamente exquisito. y me pregunto si serán suficientes estos gestos. tantos gestos, tantas feministas, tanto asunto que discutir, tanta cosa que resolver, y mi corazón hinchado de nueva/vieja amistad me susurra, me grita que todo es posible. hay un pacto renacido en cada contacto. hay un contacto en cada gesto. y entonces, mi coño se convierte en corazón.

 

 

*** THF

072014cl

chile2014

no te dije que chile me parecía triste por concentración de emociones, porque todo lo intenso duele, porque duele el frío y las cosas rotas, los dos perros y la alarma antirrobos.

te lo dije, pero probablemente no con la intensidad debida: que cada noche olvidaba el frío pensando en tus caderas apretadas contra las mías, y la calle estaba como siempre triste, apenas dos perros, y por primera vez entendí la función de las cortinas. me dormí sintiendo tu brazo en diferido sobre mi cuerpo, creo que cada noche.

insistí en que todo estaría lleno de habla. muchas voces, palabras, letras. que mareas de texto, hastío de lenguaje, todo junto arropado por la vieja figura del amor. en chile no se baila, en chile se conversa, te lo dije. tú insistías en corregir mis errores gramaticales, o cuando conjugaba mal un verbo, como si fuese tan simple dejar de mal-hablar. te conté que por primera vez no perdí la voz.

reunido el amor. o no. ese oxímoron que se aprecia todo el tiempo como sombra, como si fuera rasgo identitario, acumulación de millas, autostop.

te lo dije y volvería a decir: chile es un océano de vino tinto.

hay animales salvajes, humanos sin ojos y la propia decrepitud en el espejo. el aire resecando la piel, acelerando la fatiga de material. como kathleen hannasoy una maniática del control”. con eso podría estar todo dicho, pero nunca está todo dicho. hubieron cosas que no dije, aunque tampoco sabría exactamente el por qué de mi insistencia. era, como siempre, una insistencia radical y sin fundamento.

no te conté, pero casi, lo disimulé mucho, que me despertaba en medio de la noche confundiéndote con mi novia, no sabía si eras mi novia o no. creo que era por el pelo, el pelo corto medio crecido llenándome el desvelo. problemas para dormir, una temporalidad inadaptada.

no le dije a nadie pero el reloj se rompió, se lo llevó internet, se lo llevó el cierre centralizado del auto. mientras, en la oficina fumaban todas acumulando colillas de cigarro en las conchas de loco. el reloj no importaba porque no había tiempo, o se perdía a raudales, o se ganaba a través de acontecimientos importantes, pero todos pasaban como agua, como aire, sin conciencia. y sin reloj no hubo despertador.

no lo dije lo suficientemente claro, pero lo de que “soy un desastre natural” iba en serio: hacía frío y me intoxiqué. pero una intoxicación leve, nada más que mi propio veneno. lo succionaba mientras dormía apretando los dientes hasta despertar con la mandíbula rota. pensé en decirte que eran mordidas imaginarias que le daba a tus nalgas. pero qué feo suena la palabra nalgas. es insignificante para describir ese deseo desestructurado, ínfima para referirse a la inmensidad de un cuerpo, y demasiado absurda como para hablar de un envenenamiento.

no te dije que quería irme porque no quería ofenderte. decir que deseaba la retirada era un desaire al que preferí renunciar. no fui a causar estragos, asistí ante todo con un profundo sentido del deber. pero no quiero decir “deber” como lo describe la real academia. yo no hablo como la real academia. simplemente digo palabras desajustadas. deber puede significar aquí un compromiso ineludible con la intimidad, incoherente y desmembrada, algo que va por sobre la tierra, algo que se mueve y escabulle, algo que hay que ir a buscar aunque a veces duela, como muchos de los indicios de profunda intensidad que puede tener una vida.

chile2014RAE

el impacto de la llegada del animal a la ciudad

impacto_animal

una línea de metro completa lleva por nombre la marca de una compañía de teléfonos. la empresa privatiza las calles, unifica las derivas posibles, apadrina diversos proyectos de transporte público. el logotipo identifica el trayecto, coloniza la memoria del lugar. mientras, un animal se frota contra mi cuerpo. todas las calles privatizadas por las fuerzas del capital, pero en el encierro la animala convive con otras fuerzas, sin saber si es/soy/somos capaces de soportarlas: el sudor, mis gemidos atenuados por su potencia bestial, el olor de su sexo, aspectos del cuerpo naturalizado por las fuerzas del orden y la ley. después del frotamiento, del retoce, mi pecho queda abierto-rasgado. mi pecho pasea por la ciudad tragando alegremente la contaminación, los ácaros, el polen, el capital. ¿cuál es la diferencia entre un límite y su transgresión?

quedo sudando todo el resto del día, como un grifo abierto.

en mi brazo izquierdo un morado de considerables proporciones se instituye atenuación, o bien derechamente un eufemismo, de las mordidas profundas e invisibles que el animal me ha dejado. sigo sudando durante la noche aunque ya no haya sol. aunque vaya desnuda me siento sofocada por el calor de un vestuario para travesías de alto riesgo en el polo norte. me perturba su recuerdo, estoy marcada.

sudo varios días seguidos, incluso sangre. el líquido que despido borra la tinta de viejas cartas de amor; borra las herramientas de todas las cámaras de gas representadas por la literatura occidental; quema con su acidez documentos oficiales; seca a base de sal todo rastro del pudor.

afuera las calles convertidas en expuestas jaulas de alta seguridad. adentro, mojada, abatida, algo más vieja, experimento una lluvia de meteoritos o algún otro fenómeno natural del todo impredecible.

hay un hilo de mercurio entre el animal y yo. a veces, cuando la temperatura aumenta, el hilo se expande y extirpa espacio al plan urbanístico, al veneno. la diáspora es la casa matriz del vínculo. la expansión del mercurio aumenta en la medida que el animal y yo unimos y separamos el peso de nuestros cuerpos. en realidad se trata de un movimiento orgánico que se rige con la mecánica del émbolo y cuyo efecto aún es imposible de predecir.

orinoterapia

respira. me gusta cuando dibujas signos del infinito en mis nudillos.
mi puño preparado se deja acariciar por tu lengua, joven y temeraria.

el pelo sucio y el olor a humo. con la distancia se pierde la compostura, o con la rabia. la compostura se pierde siempre, como el tiempo (que no es más que otro tipo de distancia). te envío amor y voy a mear al tarro. el amor se representa con corazones; la anarquía con una letra A desbordada. leer novelas es buscar la perturbación. ensayo general de otra vida, la libertad necesaria para que alguien cuente sus crisis de forma impúdica. el maravilloso mundo de la orina. el maravilloso mundo de la marginación. el maravilloso mundo de todo elemento lleno de patetismo que la palabra pueda endulzar. un teclado que por defecto sitúa mayúsculas en historias menores. eso es la memoria de la literatura mundial. y palabras menores que se follan a las mayores cuando logran burlar las normas editoriales. y llegar a nuestras manos empuñadas, preparadas para golpear o fistear indistintamente, o según las preferencias de la casa (que nadie se ofenda…). todo lleno de ceniza, y polvo, y las manos sucias y tanto abrigo que una paja de rutina te deja con un desgarro en la muñeca.

siempre he deseado que esta desquiciada capacidad de amar responda más a una vitalidad desbordante que a una absoluta estupidez. horny queerness: homenaje a la guarra de molly bloom.

sí caminaba inspirada y en la vitrina había un libro de visualidades queer junto a uno sobre comida mediterránea y a otro de poesía llamado “la llave y el puñal” y tu lóbulo queer clavado en mi ojo queer que acaparaba toda la distancia sí el emblema de toda una política castrada por mi boca chupándote con una ansiedad estética hasta el otro lado de mi pecho atravesándome mi boca que queer no deviene platónica te susurra guarradas tradicionales la convención es su pulpa lengua gastándose contra tu carne ¿qué es una vitrina? ¿qué es un escaparate? yo anclada yo sucia garabato yo caminando medio muerta yo yo no soy yo cuando rozo esa piel queer tuya no soy yo cuando me escapo de la impostura aunque sea a través de un amor banal y subasto mis tres pilchas por un beso tuyo tan queer tan de otro mundo tan desgranada yo bomba rota bomba que no explota un coche que no arranca una red desestructurada o bastante gastada o surgiendo de la nada como alimentos especiales como teorías impresas y traducidas y mal traducidas después vueltas a situar quiero destruir las palabras todas lavarme la boca para empezar de nuevo sacarme este enema rasgarte toda entera con esa diplomacia activista que me llevas (y que me aniquila) porque una disculpa tuya me agrede más que mil palabras porque te quiero guarra y exhausta te quiero jadeante y desgraciada o mimosa te quiero de piernas abiertas de culo abierto clavándomela te quiero agrediéndome aunque no sea yo este esperpento que te habla yo no hablo más no debería me han extirpado la voz con tus tácticas de hombre blanco para el autocontrol y el decoro tácticas autorepresivas decía y aunque esto sea puro “oportunismo estratégico” esto es lo poco que nos queda esto es la nada que puedo ofrecerte clavada en el abismo sin medida que se concentra en tu inmundicia (déjame lamerla) todo eso es desgracia eso lo que me tiene caliente como el punto ciego en el que combustiona una hoja apuntada por una lupa en medio del desierto de atacama un sol y tu culo queer que no me cabe en la mano tu culo vegano tu culo que es sencillamente de otro planeta tu culo de otra galaxia tu culo espasmódio culito agitándose hasta la extenuación tu culo y su ano (mi anillo) tu culo y yo que estoy drogada completamente narcotizada con tu ano tu saliva y tu lubricidad en esta conferencia donde exhudo olor a sexo huelo a nuestros cuerpos chocándose hasta que la respiración se me corta por los líquidos y gases que se produjeron en los puntos de contacto que hilvana tu cuerpecillo queer y mi raja por la que suelto ahora un aroma dulce mezcla de saliva seca sudor y fluidos vaginales por lo que intento cubrir con un cuaderno mi coño que traspasando bragas y pantalón está manchando con espesas lágrimas el asiento porque busco debajo de mis uñas restos de tu piel bostezo y me toco la ingle y escribo “sofisticación identitaria” y más abajo con letra más pequeñita “amor” hasta que me duermo sí me duermo porque no hay nada más aburrido que una persona que contiene estas emociones poco productivas porque el capitalismo nos ha enseñado a volvernos más distraídas ante las necesidades de una mujer porque no hay necesidades en una mujer porque no habría de haber porque algunas incluso sostienen que una mujer no existe y uso el sí como punto final uso el sí como violencia enunciativa porque decir no es lo que nos ha dejado el capitalismo como posibilidad de acción y sus trágicas elucubraciones son cuartetos de cuerda censurados por la moral y una mujer no puede ser tan desfachatada como para decir vamos sí quiero sí deseo como ningún planeta observado por el ojo humano sí me corro y vuelvo a correrme sí mi cuerpo es la caparazón de la ira sí porque han sido tantos los que me han dicho que no puedo amar con esta desmesurada violencia que no puedo hablar tanto ni tan fuerte que da risa como caigo extenuada por la excitación que mi cuerpo es demasiado grande y licuoso y que la esoteria no es ciencia y que la ciencia nos otorga un respiro para volcarnos con mesura y todo eso es lo que me dejas en medio de un beso repetido una y mil veces por tus preocupaciones post-identitarias por tus lametazos y tu pasiva inconstancia y yo secándome por un feedback un ping y por mi conciencia de tener que abandonar este desierto tú desértico pleonasmo o algo más insignificante y yo desbordada y acalorada a más no poder sí necesitaría más puntos aparte en mi vida sí preferiría se sobrepasarían todas las cotas de lo aceptable y seguramente también sería un fracaso pero eso evidentemente no nos preocupa después de los ininterrupidos fallos que la cultura occidental nos inculca con clases magistrales y sus evidencias ante nuestros ojos tantas ruinas y restos rotos y guerras y desamor y vuelta otra vez a planteárseme que no puedo follar con violencia la inadecuación mi amor idealista porque asegura que se puede reinventar y volver a hacer que nadie está preparada para mí porque me desbordo y doy miedo así salida y tan abrasiva hablando de más diciéndolo todo algo más parecido a una salvaje que a un ser humano que dice no cuando siente sí.

los hedores de la locuacidad

por hablar de más, demasiado, por esa infinita belleza que me asusta, por el pozo ciego de mi amor que es droga, porque soy una yonqui y los coletazos de la abstinencia -tal como el clítoris- se agrandan a medida que pasan los años. por 4 rayas. por hablar mucho, de más, demasiado. hablar de todo, hablar profuso, hablar esperando recibir de la propia boca los pensamientos articulados. ver como el pensamiento se articula en la boca y luego, luego duele la cabeza, o el hígado, o el corazón, o si queremos ser más dramáticas, el alma. porque el alma no existe. porque el camino que trazan las ideas encadenadas de forma frenética y aleatoria me abruma. porque a veces creo que me he enamorado de mí, de tanto escucharme y luego, luego me aburro de mi amor efímero, de estos sentimientos que no sirven para engrandecer el alma. y si el alma no existe no se puede ser tan reaccionaria. por hablar demasiado, autómata, es que emergen articulaciones indeseables, y la imagen que me devuelvo no es sugestiva, ya no es la infinita belleza, sino un espejo roto que incita a la desfiguración total. porque sólo entiendo lo que digo pasadas unas cuantas horas, y entonces ya no es el momento de abrir la boca, la boca lleva entonces horas abierta y mastica desfiguración. he de llamarme abuso, he de llamarme torpeza, he de llamarme infanticidio, he de llamarme como una obstinación que me da azotes en la cabeza, en la boca ensangrentada y supurante de desgracia. esos azotes que no me ha dado nadie por juego, esos azotes que tengo que buscar en las cadenas rocosas de mi memoria para salir trasquilada como una pobre oveja seca (desechada incluso por la industria farmacéutica como cobaya). por hablar demasiado, por no jurar amor eterno sino inmediato, por jurar tantas veces que ya se vuelve insustancial, increíble e inútil. porque ya no seduzco a nadie, ni a mí misma, ni a las horas perdidas en persecuciones imaginarias, en análisis pobres o baratos o de rebajas, toda esta información que regalo porque en el fondo temo que no valga nada. porque hablo, hablo y hablo. porque la verborrea siempre me pareció patológica. porque de pequeña siempre me dieron a entender que cualquier cosa que dijera resultaría interesante, y más infanticidio, más engaño, más incremento, añadido el exceso, más especulación. porque no recuerdo nada y si lo recuerdo no importa. porque lo recuerdo todo, y lo comento todo, como si el mundo no fuera ya una realidad en sí misma, como si el mundo necesitara de mis tediosas notas al pie aclarando una lectura arbitraria de una realidad que ya es tendenciosa. porque mis notas al pie no le interesan a nadie y no sé por qué siempre alguien las escucha (???). porque las notas al pie apenas las anuncio y ya son tan abundantes que no tengo tiempo de transcribirlas. mi labia perdida en el fondo de un saco roto: mucho humo, demasiado tabaco, ruido. por no saber si se está manipulando o aludiendo a la honestidad más intachable. porque esta forma de hablar es desenfreno sexual, y el desenfreno sexual está muy bien en las películas, pero no en una serie de comentarios a la realidad bajo formato de mera locuacidad. porque estoy cansada de ser un libro abierto, estoy cansada de esta honestidad que roza con demasiada frecuencia la oligofrenia. porque no hay estrategia de infantilización más burda que aludir a una belleza desmesurada, y porque el elogio de una belleza insaciable también es charlatanería. porque he sido demasiado glotona con las palabras, porque he sido repugnante, porque he engordado con los supuestos del pequeño larousse (1989). porque resulto inverosímil y excesiva. porque ya nadie puede en estos tiempos seguir drogándose con amor. porque, maldita sea, cada vez produzco más endorfinas y ya no tengo recursos para costearlas. porque he desconfiado tanto de mi deseo que he aniquilado lo escaso que de él quedaba. porque todo lo que queda está adulterado. porque al parecer ya no queda nada. sólo las marcas en mis brazos tras repetidas inyecciones.

habitar la herida


no pillaba el avión. el vuelo salía a las 9. no pillaba el avión porque eran ya las 9 y estaba a más de una hora de distancia del aeropuerto. como siempre en este tipo de sueños, mi madre intentaba ayudarme. pero cuando la situación ya era insalvable.
a veces me apetece hacer otro video. a veces me apetece no hacer nada, o sólo un helado.
siempre me decías, cuando no estaba convencida (en absoluto) de mi deseo de escandalizar, que seguramente yo estaba muy contenta con el orden de las cosas. con el orden imperante, con el fucking orden imperante de las cosas. me decías, justo antes de decirme, tú tan mona, seguramente estás a gusto.
la manos aplastando la archilla con palitos contra el muro. los palitos se me clavan en la herida abierta, y dentro mío se produce una guerra entre las bacterias y el poder de mi mente que intenta expulsarlas de la herida o al menos, dejarlas convivir en su interior de manera inofensiva. en realidad mi herida no es un lugar cómodo para las bacterias, a nadie le gusta habitar la herida ¿o sí?
me pregunto qué soñé esta noche, antes de lo del aeropuerto. perder un agosto no es una expresión que aparezca en el diccionario aunque semánticamente sea factible, y fonéticamente del todo probable.
tú me hablas por un chat. tú hablas solo por el chat. desde que me di cuenta de que me habías violado, así, suave, con cariño, así, suave, mientras dormía, así, como si nada en un hotel de mala muerte que habías pagado íntegramente tú. desde que leí ese artículo en una revista feminista y me di cuenta que eras mi violador no te he vuelto a hablar, y no sé si debería hacerlo. aunque tú sigas hablándome por chats vacíos cada vez que estoy roja, verde o amarilla, me hablas porque seguramente ahora eres tú el que aún no sabe que es mi violador. y aquí, como en los sueños en los que no cojo el avión porque no llego, se me presenta un problema de gestión no inminente.
los relatos sobre sexo de tracey emin suenan tan bien, infiero que es porque son en inglés. hay tantas cosas que suenan mejor en inglés… rape, hunger, rage. sobre todo rage, que se parece tanto a rape. incluso sex. hay una distancia elegante, cuando la elegancia es la voz de todos y no la use nadie, digamos, porcentualmente hablando. y ella y su adolescencia, y nosotras y la nuestra. y varios litros de semen entremedio perdidos en una arqueología fisiológica de la que no se ocupará nadie, jamás. y tracey emin sin tener que preocuparse del copyright, y nuestra juventud transcrita en cuadernos con papel de mala calidad. infiero que somos de la misma clase de putón, aquellos que ponen la estocada tras la boca torcida y jugosa.
y tengo hambre todo el tiempo.
creo que me mal interpretas cuando hablo. crees que quiero competir con una chica a la que en realidad me apetecería follar. el problema es el mismo de siempre y emerge bajo el rótulo de esencialismo. en esos momentos nuestra película se ve en blanco y negro y me hundo en una tristeza que sólo puedo calmar engullendo miles de torrents, tragando millones de kilobytes, tragar por mi ojo, y un par de gif’s animados. sé reconocer cuando las voces salen de un ordenador portátil, y me tranquiliza.

los desastres de la abundancia

he dejado esperar un poco a que decantara el sentimiento. pero se me pasó la mano. comencé a escribir este post hace más de dos semanas y su aparcamiento comenzó a bloquear los siguientes…
démoslo por zanjado a continuación. (falta vincular los vídeos que no están todavía)
volví con más de 10 mecheros distribuidos en un equipaje pesado y denso equivalente a la mitad del peso de mi cuerpo. pero ¿cuánto pesan los cuerpos cuando se les compara con su mismo peso en basura?
roskilde se llama el festival que los nórdicos utilizan de carnaval. el carnaval es un momento en el que la gente se disfraza, baila, se emborracha y en algunos lugares de europa, espera a que le caigan caramelos de un carro alegórico. este festival parece aludir a esa sensación de que el mundo se detiene mientras todo es posible y absurdo. roskilde entonces parece un carnaval, aunque la mayor parte del año sea una pequeña ciudad con casi 50.000 habitantes y el código postal número 4.000. un carnaval donde el promedio etáreo son 24 años y las cosas son temporales y efímeras. una empresa de cerveza lo esponsoriza todo y el paisaje se repleta de gente bebiéndola y productos de camping que resultan, paradojalmente, más desechables que las mismas latas vacías de cerveza.
basurama son mis amigas desde el 2005. 8 años es bastante para la proporción de nuestras vidas. todavía. no sé si estaré autorizada para referirme a este colectivo de la forma que más fácil me resulta, porque el amor se resuelve como una plataforma discursiva extenuante y poco calificada por el entorno oficial como modelo analítico de algo. o sólo por decir que gracias por el cariño y los cuidados a alberto, manu, rubén, moni y jacobo. decir que son profesionales sería poca cosa tras lo anterior, pero también lo son.
total que tras un extenuante mes de profesías burócratas me voy de festival con los basurama (ex-basuromo), que no sólo son un amor sino también la elegancia, la catapulta, la creatividad, el buen gusto, la alegría y una whirlpool. y nada mejor que irse al culo del mundo (que aunque esté en el norte está igual al borde del fin).
en el festival la violencia del desecho radical, que sería la práctica de convertir en residuo algo prácticamente nuevo y utilizable (incluso antes de que aparezca la obsolescencia programada, incluso antes!). me impactó. durante un par de días me venían ganas de que vivieran un par de meses en la pobreza, especialmente al verles reventar latas llenas de cerveza con un palo para provocar un levísima explosión de gas, y sonreír, flojito. luego un recolector la recogía, terminaba de vaciarla y ya seca la cambiaba por una corona danesa (0,13414 euros; 0,17751 dólares; 91,313 pesos chilenos). me parecían carísimas las latas. me parecían gruesísimos los tenedores desechables que a pesar de ser compostables se iban al contenedor, me parecía todo demasiado bueno y en mucha cantidad. me parecía extremadamente evidente la descompensación de recursos que el mundo ostenta, me incomodaba más estar en el “centro”.
pero las cosas son ambivalentes y al mismo tiempo lo pasé increíble, bailé como una cerda, estuvimos juntas y vimos muchos conciertos fantásticos. pensaba que moriría sin ver a dead can dance en directo (con mi ignorancia musical mediante, no sabía que se habían rejuntado), y en el de kraftwerk tuve mi primera experiencia emergente de cruising que se extendió desde la canción “trans-europe express” hasta el mero final del concierto. sólo meterse mano, las gafas 3d no dejaban ver nada, o casi, o eso quería pensar yo…
por otra parte con la basura (que no era basura o era basura instantánea) la gente se iba apañando, como jugando a la pobreza o a la precariedad. probablemente esto era parte del carácter carnavalesco. de invertir lo de arriba con lo de abajo. desarrollar infraestructuras condenadas a la caída.
luego el festival se acaba. la tierra huele a fermento, la gente manifiesta una especie de resaca endémica, comienzan a abandonar el espacio. las cosas van más lento.


el paisaje se vuelve obsceno. si habían 120.000 personas y era mucho, quedan más de un millón de cosas y parece inabarcable.
creo que creí (es redundante porque es énfasis de un supuesto propulsado por el drama) empatizar por primera vez con la sensación de violencia experimentada por andrea dworkin y catherine mackinnon ante la pornografía mainstream en los años 70. no es que las haya entendido, no, pero empaticé con la sensación de violencia, así o algo así me sentía yo frente a esas toneladas de basura útil, me refiero a la viva y a la inerte. deseos de evitarla.
entonces el neovertedero nórdico permite la entrada de voluntarios religiosos que recolectan las latas que quedan. nada de tiendas, ni sacos de dormir, ni comida, ni ropa, ni colchones, ni medicamentos, ni cremas de protección solar, ni disfraces, ni materiales como madera, tela, metal, tubos recogen. sólo latas de cerveza vacías.


luego aparece algún recolector de ítems puntuales, lo que cabe en una bolsa o en un minicarro. y muchas gaviotas que hacen unas bellísimas coreografías sobre el campo buscando carroña. y luego los camiones, los tractores y las máquinas para trabajar una huerta de importantes proporciones. barren y muelen lo que queda hasta acumularlo en una montaña. y así sucesivamente durante tres meses hasta que en el campo no haya nada más que césped, ni una sola colilla de cigarro. hasta el año que viene.

sex symbol

entre los 14 y los 20 años follé exclusivamente con hombres que como mínimo tuviesen 10 años más que yo. llegué a meterme con algunos casi 20 años mayores, técnicamente podrían haber sido mis padres. me pagaban el alcohol y la cena, me comían el coño bastante y yo misma era la que me protegía del embarazo. mi madre se volvía loca, quizás porque veía a su hija adolescente metida en unas rigurosas prácticas de prostitución incipiente, y porque en el fondo temía que fuese violada. su decencia feminista le impidió usar esas palabras, nunca dijo prostitución ni violación. no aceptaba que mi subjetividad fuese la de un zorrón y que cada uno de mis actos se rigiera por impulsos experimentales, curiosos y desbocados, pero en cualquier caso, rotundamente voluntarios. salía de bares con el equivalente a 20 céntimos en el bolsillo, sabía jugar al capital y al poder, sabía jugar a la heterosexualidad normativa. se podía ser una conejita playboy en el santiago de los 90.

a partir de los 18 años ya no me bastaba la jerarquía implícita en el contrato heterosexual ni en la diferencia etárea. busqué entonces hombres que fuesen además inteligentes (o lo que el mundo consideraba como tal). entraban en esa categoría profesores, el alumno de deleuze, escritores, o cualquier tipo que acreditara bajo parámetros mainstream cierta competencia intelectual. no era suficiente el género, los años, el dinero, ni siquiera la belleza. necesitaba algo que no pudiese superar con tanta facilidad. mi ambición se centró en el intelecto, cosa que tras poco andar también me pareció suntuaria y pobre, parte de la estructura precaria que sustentaba al poder más hegemónico. así fue como nació mi arrogancia.

mi complejo de lolita me resultaba escabroso. había leído el libro de nabokov a los 15, y me era tan familiar como repelente.

pasados los 20 años, no es que hubiese abandonado totalmente las prácticas vetustas, sino que se hizo evidente mi retirada de la adolescencia. eso de algún modo cambiaba las cosas. me vi envuelta en cenas con personas que tenían niños, hijos de mi misma edad conversando entre ellos, mientras yo me hinchaba de whisky escuchando sobre guarderías, colegios, sicólogos e hipertensión. me aburría.

dejar de ser adolescente implicaba el abandono del paradigma de lolita y un análisis del mismo que debía encarar quizás de manera más activa, observando cómo mi deseo había explorado (e incluso se había acostumbrado a) las sendas de la normatividad radical. me sentía generosa cuando se corrían con sólo posar su lengua sobre uno de mis tiernos pechos. asumía un adelantado rol maternal ante sus eyaculaciones precoces, las aceptaba ante la certeza de que me quedaban al menos 20 años más de sexualidad activa que a ellos, tenía pensamientos sarcásticos y crueles ante sus esfuerzos de contención. jugaba a descontenerles. nunca me importó ser gorda, a nadie le importó. pero algo me hacía cuestionar mi deseo en ese formato rígido que se había desarrollado con tanto éxito y velocidad.

el juego del que hablo sigue sin parecerme inocuo, y si bien siempre usé condón, creo que estas prácticas lúdico-sexuales-afectivas podían llegar a ser mucho más riesgosas que no usarlo. modular el deseo según los cánones de lo correcto no es muy difícil, lo tienes todo a tu favor. sobretodo el acostumbramiento. durante 6 años de prácticas sexuales y afectivas con hombres mayores sólo una vez en la calle alguien dijo algo: “mucha carne para ese perro”. el comentario, que en principio me hizo reír, me costó tener que hacerle coaching a un señor durante varias horas. “no-es-al-go-gra-cio-so” quisieron enseñarme con el mal rato.

a los 21 años el ciclo pernicioso fue roto por un chico 3 años menor que yo con quien mantuve una correspondencia compulsiva y onírica durante unos meses a través de internet. el desarrollo de acrónimos inexplicables para declarar el deseo fue una de las estrategias que inventamos para no explotar del todo a través de unas interfaces digitales que no eran como las de hoy. cuando al fin follamos carnalmente el chico me sorprendió usando maravillosamente bien sus manos, su boca y su polla. su cuerpo me parecía más acogedor que el de un padre. mi descubrimiento fue sancionado por la desgracia a través de un gran robo, en mi propia casa: se llevaron el computador que contenía el proceso semiconcluído de mi tesis de grado. todo duró apenas un par de horas y fue el hecho que rompió el círculo vicioso de la lolita sex symbol de manera placentera y dramática a la vez. pero romper el ciclo de un círculo vicioso no significa necesariamente acabar con él. permanecí años, y hasta el día de hoy lo hago, liándome esporádicamente con personas mayores. algo de simpatía me queda, algo de hogar de beneficencia, de sister of mercy queda en mí. a veces busco a viejos decrépitos en internet para regalarles una imagen que les deje al borde del infarto.

todos esos años me resultaron provechosos, no perdí el tiempo. no sólo aprendí a correrme con personas que ya estaban poco capacitadas para aprender a follar bien, sino que pude estudiar con sumo detalle los simples laberintos de la heterosexualidad y de la norma. detectarlos, leerlos, hacerlos emerger.

con los años he empezado a hablar más y más fuerte, ya no me resulta tan sencillo fluir con los códigos de la prostitución implícita en las relaciones de poder mundanas. tampoco tengo tanta tolerancia con “los ancianos” (que era como llamaba de forma cariñosa a mis amantes), si no siento amor no tolero el gesto amargo de quién está infeliz y apagado. con los años también yo comí coños y entendí desde el primer momento que no es difícil hacerlo, al menos no como me lo parecía tras años de experiencias pobres como receptora de la práctica.

durante ese período aprendí que el rol de sex symbol ha de ser elegido e intercambiable para que tenga interés y sentido, no puede convertirse en costumbre ni en la única vía de relacionamiento. si no es elegido y temporal se vuelve una cárcel o al menos un cinturón de castidad. aprendí que cualquier rol es un juego, un maquillaje, un disfraz, incluso el de los años. aprendí que el rol de sex symbol es tecnología fina del control social y seguramente fue por eso que paralelo a este aprendizaje me volví feminista. entendí que cuando dicen que eres demasiado sexy y que sólo eres eso, es como decirte que le gustas cuando callas, porque estás como ausente.

cuando hoy alguien me dice que su atracción hacia mí se centra en este aspecto de forma exclusiva no puedo sino reírme. me recuerdo lolita cambiando cervezas por roces, besos por rayas de coca. para mí hoy ese es un traje que me pongo y me saco tal como la caridad que practico por internet. y si me lo repiten mucho ya me mosqueo, porque denota una total incomprensión de la maleabilidad del deseo. un no entender que la carreta, finalmente, nunca la moverá mi par de tetas, porque las grandes carretas no van accionadas por tetas sino por inmensidades, porque afirmar el poder del sex symbol como único poder disponible por una, es como decir el sexismo y la oligofrenia de lengua materna. parece absurdo que hoy en día me pasen estas cosas, todavía. en realidad, no deberían sucederme ya, con lo que me lo he currado…

arqueología del corazón, hoy: los lesbianos

el intento de aproximación a la identidad “lesbiano” tiene como motor la búsqueda de modelos de masculinidad no normativa, no así la instauración de una nueva categoría identitaria que sirva, otra vez, de camisa de fuerza. la mecánica se funda en el deseo de disolución de la masculinidad hegemónica, lo cual a ratos parece tarea imposible. el ejercicio, lo más modesto posible, pretende funcionar como un reguero de pólvora, un gatillador de posibilidades no normativas en un universo heteroimaginario a través del desarrollo y enunciación de la figura. me resulta imposible no caer en estereotipos ni clichés incómodos. lo haré porque de otro modo no sería capaz de escribir.

los lesbianos, que me he encontrado por razón, calentura y afinidad, aparecen como categoría sin definición, no tiene marcos claros. no tiene tampoco marcos de representación en producciones culturales tipo, cinematográficas, pictóricas, mediáticas. es básicamente como si no existieran (más allá del comentario estúpido de algún machirulo que se autodenomina como tal para decir “me gustan las mujeres”, otro chiste más provocado por su masculinidad normativa…). pero si no existen ¿cómo es posible que me haya cruzado ya con tantos?

la observación de los lesbianos es totalmente arbitraria, no hay índices de población ni estudios geopolíticos para complementarla más que los que he podido recopilar de manera personal, contando además con una muestra muy pequeña que en esta ocasión hará de “universo”. dicho lo cual y para no quedar cortas de ciencia, la astrología revela que el 100% del universo observado presenta la coincidencia de la luna en la casa 12 (aspectada en un 50% por acuario), información para cuyo análisis me falta lamentablemente conocimiento y estudio. dejo el dato. astrología es ciencia.

los lesbianos son biohombres en general flacos, o pequeños, o gorditos (o la combinación de 2 de estos adjetivos). muchas veces llevan ropa extraña, aunque sea sólo una prenda o un accesorio. tienen un punto estrafalario o atorrante, o los dos. trabajan con la motricidad fina en “labores del género”, o en electrónica, o se dedican al trabajo con códigos, computadores, diseño o sonido. tienen desarrollada una condición estética, pueden manipular sus materiales. podría decirse que tienen buen gusto (aunque muchas veces sustentado en el feismo), lo cual combinado con motricidad fina puede llegar a provocar resultados asombrosos.

la mayoría de ellos parece maricón, o hablan lento, o bajito, o agudo, o mal. pero ser identificados como maricones no les importa; la masculinidad convencional de los lesbianos está rota y desencajada del cuerpo, es un residuo que está más bien en su entorno (bajo la forma del despojo) que en su propia carcasa cultural. por lo mismo su sexualidad se vuelve mucho más interesante. son proclives al uso de diversas partes del cuerpo y al sexo no genitalizado. un polvo con un lesbiano puede llegar a durar varias horas e incluso prescindir de la penetración pene-vagina.
uno de los aspectos más interesantes y definitorios de su carácter lesbiano emerge justamente de la interacción sexual, y corresponde a la apertura del ano que presentan en la totalidad de los casos estudiados. el ano, lugar cúlmine de protección de la masculinidad normativa, cueva sellada por el martirio cultural, se ve rentabilizado en pos del placer y el juego de rol por parte de ellos. felices y sodomizados se entregan a la búsqueda prostática sin ningún reparo ni inhibición. penetrarlos se vuelve un placer difícil de evitar.

muchos lesbianos hablan de sí mismos en femenino. esto puede ser, en la mayoría de los casos, herencia de una cultura vinculada al activismo y al “open source”. sin embargo no hay que engañarse: la mayoría de los biohombres que se autoenuncian en femenino en las asambleas tienen un enorme macho interno dispuesto a salir al ataque después de la “a”. por lo que hablar en femenino en el caso de los lesbianos es un hecho al que quizás habría que restarle importancia. es un accesorio que les da gracia y distinción.

los lesbianos follan con lesbianas o con mujeres de una pluma bollera/torta desmesurada, y si no es así, es muy probable que la mujer de su vida les abandone por otra mujer. esto último no debería atentar contra su identidad de macho, es una bala dirigida directamente a su amor propio, escindido de su condición de biohombre, o no. son un tipo de hombre muy poco machirulo que presentan una relación circunstancial con la heterosexualidad, casual (con lo que puede significar casual en un contexto como este, es decir, tampoco tanto), pero no identitaria.
porque querámoslo o no, los lesbianos nunca recibirán condena social, segregación ni maltrato por su condición de lesbianos. después de todo siguen bajo el cobijo, aún enorme, que les da su masculinidad convencional y tullida a través de sus cuerpos de biohombres levemente rarificados. nunca podrán saber cómo se es lesbiana en el espacio social, en el fondo, cómo se es bollo o torta. tampoco hay ningún carácter programático en su devenir. probablemente eso sea lo que hace que no se constituyan como categoría política. su acción no es a partir de la agrupación sino de la diseminación en espacios sociales relativamente homogéneos.
si pudiéramos encontrar una especie de reivindicación del trago amargo que tiene el lesbianismo, la apropiación del insulto tendría que ser “bollero” o “torto” (que casi se parece a “tonto”). pero esto, es algo rotundamente improbable: la parte menos abstracta de la categoría lesbiana, la parte sucia, es algo a lo que jamás podrán acceder. y creo que en el fondo no lo desean.
por ahora polvos, mis jugos y mi adoración. los lesbianos no son una identidad política, sólo me rompen el corazón.

a

para que tenga sentido esto (cualquier cosa) y no lo otro (cualquier cosa). para que tenga sentido esto y mis ganas de no trabajar, y mis ganas de follarme al mundo y mis ganas de borrachera, y mis ganas de conocer a mujeres despampanantes (que a veces son chicos, a veces son trans. que no hablamos de la categoría clásica del sistema sexo/género, que no seamos tan básicas, tan proclives a la obviedad…) y mi deseo de mujeres brutales y monstruosas, mi deseo de intensidad. porque yo no quiero “contactos”, quiero amigas, para que nuestro cuerpo sea un vástago social, un apéndice comunitario, o detritus. no hay altruismo en el amor. el amor es una condición del anticapitalismo, el amor es un deseo oblicuo (y no un fin), no es objetividad matemática, es potencial y empieza con la A por culpa de los diccionarios, y se destroza por culpa de los telediarios y se desdibuja por la intensidad difusa, mal enfocada. entonces, mi sensibilidad se dará exenta de cualquier tipo de docilidad.

videochat

te follaría ipso facto. mi coño te manda a decir que quiere que te metas entero adentro suyo, no deja de darme golpecitos, está muy insistente. supongo que se sentiría contento (mi coño) si al menos se te parara un poco por debajo de la mesa donde apoyas los brazos mientras lees esto, sin que nadie se de cuenta, ni idea de con cuántas personas estás, pero sería discreto, mi coño también lo es, en su fantasía. y yo, yo enormemente dispersa, intentando hacer algo (por la vida), pero interesándome más que nada en tus labios y en los relatos patéticos, confesionales, amorosos, borrachos, tiernos y extremos de mi amiga por mail. “tengo” o “debería” hacer otras cosas, no pensar tanto en tu polla o en tu puño, o en que los deberes no tienen mucho sentido. pero me gustas mucho, tanto que a veces creo que hasta podría ser una fantasía, esto de jugar a interrumpirte, de compartir los días a través de una pantalla, o imaginarme que te metes mano en la cocina mientras vas a buscar más cerveza, un pan de molde con mortadela. colgada yo en una ventana más del ordenador. mi pantalla también está fragmentada, tuyo es su lado derecho. los documentos se aglomeran a la izquierda, amontonados, como en una manifestación. acallada por una ventana del ordenador. estoy caliente, o quiero estarlo. cualquier cosa es mejor que trabajar, aunque sea trabajo de artista, de estudiante, de proletaria 2.0. tu sombra se mueve al otro lado. das vuelta la pantalla. me enseñas a tus amigos, me haces saludarles. estoy tan caliente que me siento como conejita playboy al mover la mano en señal de “hola”, creo que sin querer guiño un ojo, te odio. haces todo esto para callar a mi coño. bebo whisky on the rocks en una copa inmensa que en realidad es de vino. la lleno con whisky para calmar mi sed. maldito, te digo por escrito. lo lees (o imagino que lo lees), con tus pestañas lentas, narcotizadas, con tu sonrisa que son 10 píxeles deformados, tu sonrisa que imagino evocando todo el poder mundial de la pornografía, de los azotes, de las cámaras de videovigilancia del deseo. y un mensaje de texto me dice que lo único que puedo hacer para calmar mi sed, y el hambre de mi coño, es escribir esto al tiempo que sucede. y esperar a mañana. y ver si puedo dormir antes de que sea mañana, y ver si puedo follar (mañana), y ver si puedo resolver algún deber (mañana), sacar algún informe, algún provecho de todo esto, porque el tiempo de hoy ha sido dilapidado frente a una pantalla hasta que, otra noche más, me quede mirando hasta oírte roncar.

septiembre

“septiembre es el mes más bonito de chile” le digo a cualquiera que no conozca el lugar. como que todos los momentos se acumularan en un mes: el trauma, la fiesta, la primavera. desde hace más de 8 años que no he estado allí ningún septiembre para comprobar las bondades que ostento, a la distancia, como una farsante, estimulante y convincente.
a este lado septiembre igualmente bello. un amor que llegó no sé cómo (no me pregunten). yo sé que soy bien dispuesta, pero esto superó el canon. bello, todo bello, y plácido, sin angustia, bastante operativo (el tarot dijo que NO era algo pragmático), algo que se da como le crecen las flores a mi albahaca y no se entume sino convive.
paso corto de mi josefina: maratón de edición. algunos detalles que se habían perdido en la distancia fueron recuperados. ejercicios grupales (aunque sean grupos de a dos), ejercicios de intensidad y excesos, una visita corta (que hice yo) a la vida burguesa, y para mi impacto, gratamente. entrar y salir me gusta. el “mete y saca” tendríamos que decir en este contexto de la guarrada que nos une. yo la amo. amo casi todo y creo que amaré ahora mismo mi cama.
sigo recuperando la sed.

ups, me acabo de dar cuenta que este blog está de cumpleaños. 3 años. sin más. va sin imagen para celebrar. un diario de vida no es un ejercicio literariamente complejo, sólo podría serlo la perseverancia. pero como dice arriba, si mal no recuerdo, “instinto de exhibicionismo”, eso. 3 años no son nada…

amor de verano

 


de pronto llega el amor sin que una lo haya llamado. no golpea, no avisa, te pilla sin depilar, sin haber cambiado las sábanas, con la nevera vacía. no hay café…
llega un amor que es de ensueño y es a distancia y se vuelven a poner en práctica todas esas viejas estrategias de amor a lo lejos, sólo que ahora, ahora sí, tenemos cada vez más tecnología, y eso que no la hemos usado toda, y eso que aún nos queda mucho por experimentar, empezando, claro, por encontrarse cuerpo a cuerpo, chocar los huesos, sudar la carne, chupar los poros insaciablemente unos cuantos días sin tregua, sin conciencia, sin casco ni uniforme, sin fusil.
llega el amor justo cuando ya éramos cyborgs (proletarios de la misma clase), y toda nuestra cibernética dormía en la propia cama, y soñábamos con twitter, con skype, con mensajes de texto, y nuestro amor se representaba así, así de banal y simple como una aplicación encastrada en un aparato más pequeño que la mano. y ¿por qué no lo habíamos hecho antes? ¿por qué no habíamos profanado los castillos de la tristeza? ¿por qué no habíamos hecho meditaciones simultáneas de cara al sol? simplemente, porque el año pasado fue una mierda. sin relativismos, sin lugar a dudas.
entonces, en este estado menor, de incontrolable sentimiento y emoción contra-colérica se desprende el daño, lentamente, cae como piel muerta, surgen nuevas excavaciones, asentamientos arqueológicos perdidos por la fuerza de la desdicha, recuperación del cuerpo, y sobre todo, de las manchas que contiene. cicatrices que ahora parecen bellas, cuando mi lengua las rasca como si se alimentara de costras, cuando me enseñas a amar mi transpiración, y el amor es un tema de referencia. todo se ve bello desde aquí, y esta fragilidad es lo más bello. porque no tenemos miedo.

postchile


no mucho que decir cuando la intensidad se ha apoderado de la vida, no siempre, no regularmente, a borbotones y con tropiezos. muchas veces la primera vez de algo, varias repeticiones, algunas inconstancias, revelaciones y más de una incoherencia. bastante feminismo, un poco de activismo, familia sanguínea, escogida, histórica y familia mellada. difusión, expansión discreta, actualizaciones del sistema (un formateo), muchos besos, varios polvos, asuntos del directo. algunas deudas, cosas pendientes, velocidad del escrutinio, harta más escritura que otras veces, una crisis a distancia, una crisis que se diluye en la distancia, un distanciamiento que permite el desafecto y se entrega a esa distancia como un macrocontexto en crisis, como una microfisura. una vida que es una red, que se cae y a veces tiembla. el cuerpo que no resiste esa intensidad. el cuerpo que es el campo de batalla, y mientras más envejece más feroces serán las batallas ahí libradas, y eso es como una conciencia cívica a estas alturas, aunque sepamos que la humanidad es un concepto nacido ayer, que los derechos humanos son un twitter en la historia, que los discos duros se borran a fin de año, y así. algo se desatasca.
amor, amor, amor como si fuera un manifiesto político, una disidencia.
y esto evidentemente, resulta un resumen muy poco realista.

volviendo al inbox


arf, pucha, fue un ir y venir de vino blanco los últimos días en santiago,
pero la guardo en mi corazón, perra…
cualquier contacto virtual, estoy aquí, donde me encuentra de lunes a domingo 21 horas al día.
para intercambios interpersonales, vuelvo lo antes posible, si me sale oportunidad no la pierdo, de lo por sentado.
le dejo mis besos más candentes y alegres de haber repasado las largas líneas que nos unían antes de conocernos en persona…

*

acabo de poner la pezuña en barna y ya estoy frita de borracha, pero hay luz (aunque son más de las 8 de la noche) y hay amor, y todo sigue vibrando con intensidad (que es lo importante), contenta estoy de tener unas amigas en perú, en arequipa pa más remate, ruidosas como latas oxidadas digitalizadas, qué decir. la oscura sombra luminosa sudaka sigue cubriéndome hasta los pies. busque los videos, yo prometo reconducirme por la senda de la producción.
mil besos sobre su boca peruana

*

hola catalina,
en estos momentos no tengo dinero como para darme el lujo altruista de escribir en una revista femenina de manera gratuita. si usted y su equipo tienen alguna propuesta de remuneración económica a cambio de las columnas, estaré esperando su respuesta.
un abrazo atento
lucía

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estuvo bueno!

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amiga, fue un gusto verla con el bombo
yo creo que por acá se puede descargar el material:

http://torrentz.eu/3e9f57741b397f5b773cb0efe067a01a853f512a

(o algo así)
mucha suerte con sus investigaciones y con la experiencia
l.

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vente cuando quieras, siempre es un placer verte y hoy lo he logrado un ratito
muak!

*

yo creo que la supervivencia material no tiene absolutamente nada que ver con la inteligencia. la inteligencia (tal como dice HY) no debería ser más que un “tubo” por el que pasan las ideas rozándose con la humedad del cerebro, que también puede ser el cuerpo.
fue un gusto verte, tu pasión! lo del país es cierto, aunque deleznable es demasiado nuestro como para odiarlo de remate, vendría siendo un amor/odio comparado, en fin. que ahora estoy en el otro hemisferio y lo mayor es la nostalgia y el buen sabor de boca que quedó.
un abrazo muy muy grande

*

me escapé del guanaco, de las lágrimas y de todo lo indeseado de una manifestación. o, viéndolo desde el lado nostálgico, bonita despedida en medio de lacrimógenas, pancartas y estudiantes mojados. me perdí eso sí el saqueo a la farmacia. lo vi retransmitido en directo por cnn desde un restaurant chino mientras me zampaba una docena de wantan para resguardarme de la lluvia. no estuvo mal.
avísame cuando vengas! (yo haré lo mismo)
un besote

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bella mía,
llegué y aunque el clima, la luz y la humedad han cambiado, la cantidad de alcohol con la que celebro el día no varía. es absolutamente cursi (ya me lo ha dicho una colega hoy) pero este año el amor adquiere toda la preponderancia y de su forma se desprende parte del sentido. será la embriaguez entonces uno de sus sentidos, o la herramienta que lo potencia. o un alarde de inutilidad suprema, enclaustrado en el marco de la alegría.
qué bonita experiencia me relatas, me ha matado lo del “susurro histórico”, le das una dimensión ancestral a las cosas que me da morbo y curiosidad. a ver si algún día nos tomamos algo en un abrazo sin escepticismo. en skype soy lucy_sombra.
te beso
l.

*

a ver si recupero mi bici (mi alma) mañana y puedo volar a hacer varios gestos burocráticos a alta velocidad y así poder ir a almorzar con usted a donde sea, pero no sé si logre dar con ella temprano. écheme suerte no más!
besos!

porque no me baja la regla

porque el porno es cultura popular. porque soy una desclasada y nunca estoy satisfecha. porque me gusta la gente y los hombres y las mujeres y sobre todo las cosas raras, porque todo es táctica y estrategia, aunque se nos olvide a cada rato. porque me enclaustro en un bit y luego me emancipo, porque el cuarto propio de virginia woolf es un salón burgués donde comen perdices al horno y yo vegetariana, porque no cagaba cuando comía carne, aunque los animales me importen poco, o nada, y sea este un desamor que paradojalmente manifieste mi total deshumanidad. porque la fiesta me hace feliz y plena y no hay ninguna forma de evaluar ese placer por vía racional. porque me gusta hablar, y hay otra cosa rara ahí con la construcción de mí misma a través de la voz o la palabra, algo que suena bien pero que a veces me hace pensar seriamente en el deber de tatuarme el proverbio “por la boca muere el pez”. porque soy inconciente e incoherente, porque la coherencia me incomoda, porque la considero otra de las ficciones tóxicas de la existencia, porque nunca he hecho nada coherente, ni aun lógico, porque no quiero hacerlo, porque me resisto y soy insumisa y cuando no vaya en contra de algo, por más mínimo que sea, estaré muerta. porque nunca pienso en mi muerte sino como algo que llegará sin dolor, porque soy bastante insensible al dolor, o al menos creo serlo. porque de ficciones se construye nuestra vida y nuestro amor, y digo amor porque afectación me parece un eufemismo, y jorge creo que lo sabe tan bien como yo, y supongo que muchos otrxs también con quienes voy cosiendo mi carne amatoria. porque soy un pedazo de carne que tiene muchos retazos, soy muchos retazos de carne. porque no me baja la regla cuando quiero y cuando quiero no me baja. porque todo es tan simple que da asco, y me gusta viajar más que casi cualquier otra cosa, porque los viajes son evasión de lo perpetuo, porque, quiero convencerme, no hay nada perpetuo, y las cintas de video se borrarán algún día que aún no ha llegado como para comprobarlo. porque ningún soporte resiste al tiempo, nuestros cuerpos son el ejemplo. porque todos los registros están muertos y manipulados y vamos a escribir sobre historia porque nos da la gana y el entusiasmo, y lo haremos complejamente porque algo de eso nos calienta, y mucho. porque sentimos que algo de nuestro cuerpo está vivo al calentarnos y no hay medida ni nada que se interponga a los designios de la excitación. porque lo demás sería muy triste, aunque fuera bueno. porque como puta soy mala, tengo el deber de reconocerlo, en la humildad está el gesto y mi redención. porque profesional nunca he sido ni lo seré, porque prefiero la inclinación experimental al disciplinamiento metódico, por que la cerveza no se acabe, por que la alegría nos siga dando punzadas en medio del pecho, de vez en cuando, sólo a veces, de lo contrario sería el nirvana y el nirvana, como es sabido, no existe, porque no hemos querido creer en él. por que todas las letras sean infinitas y nos cubran a besos, por que los textos caigan de manera diluvial, por que no nos muramos haciendo twitts, porque no queremos que ninguna red social mate a ninguna compañera (ya hay varias perdidas), por que me baje la regla luego, esa es la consigna, porque no hay forma de describir la sensación de cartílagos revolviéndose en tu útero sin emerger, sin manchar nada.

chile en llamas


chile es largo y angosto y en cada punta o lateral hay un elemento aislante de inmensa proporción (cortando el rollito de la dispersión): una cordillera inmensa, el desierto más seco del mundo, un océano gélido, unos glaciares de antología.
cuando nací me dijeron: te llamas lucía y eres de chile. y aprendí a ser de un lugar lejano y desconocido, a querer con nostalgia, a usar la nostalgia de fibra óptica para poderme comunicar con un más allá que ya estaba muerto, muerto y sepultado desde hace más de una década, o casi. cuando nací me dijeron que era negra, y resulté ser blanca en este más allá que es chile.
chile fantasma, chile de alucinación, chile de derecha fascista, de mercado neoliberal. donde la palta chilena es más cara que en cualquier otra parte, donde el del kiosko, el del pan, la de la peluquería y el loquito del barrio me hacen ovación y yo me pregunto si esto es lo que significa no estar nunca en un lugar y venir en calidad de fantasma, yo, desdoblando el mapa que ya estaba muy arrugado detrás de una puerta que se cae de vieja.
mejor no hablar en exceso de los espectros, mejor sería follarlos a todos, aunque se resistan y me dejen clavada en la puerta de la que era mi casa con la entrepierna chorreante y el corazón ardiendo. yo digo: podría encender una fogata con esto que tengo entre las piernas, podría quemar bancos, destruir ciudades enteras, podría incendiar tu recuerdo. lo digo y chorreo, pero no se quema nada y el oscuro deseo queda suspendido entre la rueda delantera y la trasera, atascado en la palanca de cambios, enclavado entre mis ojos que no logran enfocar los tuyos porque nos hemos hinchado de vino y todo nuestro interior está negro.
quisiera decir “amor aparte” y seguir con una lectura más interesante sobre esto que no existe. quisiera decir que hay cosas aparte del amor y no hay nada, como mucho palabras de 4 letras, como dijo grumito en un poema romántico de hace un año atrás. amor, caca, peor, nada. pero. se extiende un mar de peros. hay reparos por todas partes, hay un diluvio de peros y yo soy náufraga de todo, tan radical es esto.
quisiera hacer un listado de afectos, hacer homenaje de cada uno, contabilizar los triunfos del cariño, renegar de lo demás. escupo un chicle sobre una palmera milenaria y creo que podría matarla. mis escupos no son biodegradables, mi cuerpo retoma su juventud en pausa, así se quedó, y ahora todos me meten la lengua, por cinco minutos, para volver a sus casas a saludar a sus perros, a regar las plantas y a culear con sus esposas pensando en mis tetas (o no. creo que me he vulgarizado con los años, en eso no hay restitución).

tener un orgasmo en el hígado

traducción libre (con mi nivel de inglés igual me he inventado algo) de un fragmento de la performance postpornmodernist de annie sprinkle (the kitchen, ny, sin fecha) que descargué de internet.

hace mucho tiempo los chinos eran capaces de tener orgasmos con distintas partes de su cuerpo. si su hígado estaba mal, podían tener un orgasmo en el hígado.
yo estoy tratando de hacer eso.
sucede lentamente.
he aprendido algunas cosas sobre sexo durante estos años.
el sexo no es sobre cómo los cuerpos se chocan; tiene mucho más que ver con energía.
entendí que soy capaz de crear energía, moverme en el espacio y usarla con distintos propósitos, compartirla con algún compañerx, lanzarla al universo.
me di cuenta que la energía sigue al pensamiento: usando la mente o la intención hacia lo que quieras hacer, puedes mover la energía. si no te has enfocado en la energía cuando estás haciendo el amor, trata de hacerlo la próxima vez, es la bomba…

madrugando en el sentir


veo las redes sociales para no escribir todo lo que diría, que serían brutalidades, descampados, cosas enormes contenidas en dos segundos o en un gesto. fantasías. veo las redes sociales como un antídoto a la intensidad, todo se diluye en ellas, no hay intimidad. sale de noche un letargo que me pincha, unas frases cuya potencia he olvidado. quiero drogarme contigo, quiero vivir en tu axila, quiero que me vuelvas a apretar tu cinturón al cuello. hemos follado 3 horas y no me has quitado la ropa ¿debo interpretarlo como una señal?. mi amor se diluye en su fantasía, me increpa a robar algo, quisiera ser una cirujana y poder extraer tu corazón. lo guardaría en almíbar, lo protegería del clima nefasto que es el mundo real. y luego, nada. los almacenes del pensamiento son las fábricas que nos explotan cada día, algo así me dices, o lo imagino. tallaré sobre un trozo de mi cuerpo, volveré a coserme otra vez, tengo pensamientos catastróficos, como por ejemplo, dejarme llevar por un impulso que me alejará de todo por llevarme muy adentro de algo que conozco y que no puedo nombrar. el proletariado que hay en mi cuerpo está siendo sometido por el desempleo. acabaré este período oscuro de la razón comiendo conejos tuertos y crudos, con sus pieles haré sombreros que cubran la inmensidad del descampado, disfrazando el vacío de mi lengua torcida, su jubilación. y después, me fumaré un cigarro en señal de paz.

de amor propio

mama

que ha pasado mucho tiempo, este blog parece un despojo, un abandono informático, algo obsoleto quizás. es que como el blog no es terapia, ni trabajo, ni demasiada diversión según qué esté pasando, ni un estrato amable de descontrol (“siempre justifica el texto”), ni una red, ni difusión cultural, ni prácticas poliamorosas, ni un pase libre a las drogas y al rockandroll ¿para qué coño sirve un blog?
pero no es de sinsentido que se alimenta el abandono, no. alteridades, visitas, devoluciones, revelaciones amargas, memoria. varias cosas han sido las que han dejado este espacio un poco así.
vino mi madre, en alguna parte lo dije y lo he comentado. vino mi (quisiera decir santa, pero prefiero decir estupenda) madre que a pesar de renegar de este blog ha comenzado a leerlo como modo de comprender algunos de mis estados emocionales más profundos, aquellos que le son insondables, prohibidos por mi intimidad que se abre como una almeja en vapor en este blog, a veces, no olvidéis que la mayoría es ficción, o para que suene más elegante, performance, performatividad escritural
con mi madre hemos madurado (ya era hora), ella de 60 y pico años, yo de 30 y tantos, ya estamos hechas, derechas, encorvadas, con pelo blanco, perdiendo pelo o adquiriendo más de lo que era imaginable. hemos madurado, ahora en lugar de permanecer días en el odio que produce la diferencia, apuramos el trance del desagrado, sintonizamos el afecto, respiramos y cambiamos de tema. algo nos susurra al oído que si nos vemos en promedio algo como medio día al mes (15 días al año, que si descontamos lo que se duerme, vamos, quedan como 6 horas al mes, 1 hora y media por semana, unos 4 minutos al día, y todo comprimido en una sesión con frecuencia bianual…) pues es mejor echarle ganas que descontento.
con mi madre tenemos una relación de intimidad inusitada. hemos estado durmiendo juntas prácticamente cada día, haciendo cucharita (yahoo answers explica lo que es eso de forma muy heteronormada aquí), preparándonos el desayuno, haciéndonos tratamientos de cuidado cuerpo a cuerpo, intercambiando bragas. que me he enterado que no es tan habitual esto de la intimidad con la madre, a pesar de que es la dueña del primer coño que vi, toqué y chupé, no es habitual.
hemos acabado bastante enamoradas, contentas de conocernos, de estar cosidas con hilos de fuego y carne, de tener las manos del mismo tamaño, de compartir memoria y pasado, contentas de aceptación. obviamente todo tiene sus rugosidades y su amargura, hay a veces tristezas que percibo muy a lo lejos, en una capa que está mucho más abajo de las plenamente visibles. son como pequeños tumores benignos (no cancerígenos) que te dan ganas de disolver pero que están enquistados porque toda relación tiene sus paradigmas de lo horroroso o de lo sencillamente penoso, y es así, un asunto muy carnal o de cirugía inconducente. luego si se liman las asperezas se produce una fomedad.
no sé si esta relación podría suceder fuera del marco madre-hija, a mí me gusta pensar que sí (y digo esto a pesar de un trauma infantil que tengo con ella porque sobre los 8 años le planteé que nuestra relación era como de amigas, ante lo cual me respondió que no, de ninguna manera, que ella era mi mamá y punto. entonces le pregunté si podíamos ser conocidas y nunca más olvidé el desagravio), aunque más que relación estuve pensando en un tipo de afecto, a partir de la observación del nuestro propio, que se parece un poco al que describe žižek en este fragmento de video del documental examined life, donde también aparece el gallina de toni negri y santa butler.
žižek habla de la misma manera desagradable en que lo hace siempre: escupiendo cuando marca la letra “t”, con arrogancia e impudicia, con todo su nihilismo cartesiano, ultramaterialista. el hombre pronuncia tan mal el inglés que le entiendo absolutamente todo. y a pesar de ser tan mediático, de producirme vergüenza ajena, me cae muy bien. igual es porque sólo veo sus videos…
el fragmento de examined life está más centrado en una crítica al ecologismo que a otra cosa, pero esto en cierto punto se vincula al amor, al falso amor o a algo así. un amor por el mundo basado en todo lo que es la negación de su “estado del arte”, de su condición, de nuestro efecto en él. fucking ecologistas, biomänschen y negacionistas de la podredumbre, aquí les va žižek, con amor:

vómito

vomito

vómito a borbotones
es la expulsión violenta y espasmódica del contenido del estómago a través de la boca,
posiblemente se desarrolló evolutivamente como un mecanismo para expulsar del cuerpo venenos ingeridos.
devolver por la boca las materias contenidas en el estómago
la sensación que se tiene justo antes se llama náusea.
el vómito puede provocar la asfixia si alcanza las vías respiratorias en cantidad suficiente.
como un volcán vomitaba lava,
(la postura lateral de seguridad puede evitar la asfixia en caso de que una persona inconsciente vomite).
un consumo inoportuno o inapropiado obliga a devolver.
vomitorium is a passage situated below or behind a tier of seats in an amphitheatre,
through which big crowds can exit rapidly at the end of a performance.

edición libre de:

http://es.wikipedia.org/wiki/V%C3%B3mito

http://www.etimo.it/?term=vomito

http://www.wordreference.com/es/translation.asp?tranword=spew

http://en.wikipedia.org/wiki/Vomitorium

relaciones de memoria

blog_halina

las derivas que hacen los dedos sobre un teclado, sobre un cuerpo, los shortcuts, los comandos. el lenguaje vacío. no queremos hablar porque es más triste decirlo todo, o porque estamos cansados, sólo queremos atajos, aunque sean viejos y rancios, atajos desplegados por toda la cama, inundando la casa, junto al polvo y a los restos de pan.
no queremos hablar porque somos tristes e insondables, aunque en la calle nos miren o nos pidan una moneda. somos el día de los muertos sin disfraz ni anfetaminas, somos cansancio, dolor de espalda. no tenemos menstruación.
lo normal parece tan desaforado dentro nuestro. los huevos son rosas, los han parido rellenos de arándanos. aún queda tiempo para algo bello, o para alguna invención truculenta. aún queda tiempo es la ficción predilecta de esta fábrica.

rituales

trompacarga se acumulan los días en un calendario que envejece.
los rituales de patri. deshacerla en el mar, bañarse en ella.
más tarde el ritual nocturno, fagocitarla a ella, chupito caníbal.
luego la noticia de los policías. sentirse con algo caliente en las manos. no saber dónde tirarlo.
antes de eso la muerte de la máquina. resignación e insomnio. la gravedad de las cosas es una circunstancia. y los cyborgs también son víctimas de un plan macabro.
máquina muerta, paisaje nórdico. alemania es tan perfecta que provoca desconfianza. el funcionamiento de las cosas es impecable, puntualidad.
los rituales de liberación, día, noche. rastrear a dos policías de mierda. buscar información. sacar mierda.
hacer un programa de radio, o pensar en muchas cosas a la vez. pensar por ejemplo en el “racismo positivo”, una versión moderna y local de la discriminación positiva. el cable, la performance. tengo un cuaderno donde voy acumulando órdenes, pero no las separo bien. luego no las encuentro aunque casi todas mis contraseñas sean la misma.
ella me dice que envejece, mi ordenador ha muerto y nuestra amiga muerta sale en los periódicos. intento imaginar ostentosos rituales, macabras concentraciones de poder. incorporo planos, supongo que de eso se trata un aquelarre.
a veces podría parecer que nada de esto es verdad.

* la imagen es del proyecto que está haciendo aviv con vahida.

el discreto encanto de la burguesía

huelo a menstruación, que no es lo mismo que oler a sangre. por eso quizás sea mejor quedarme en casa. ayer pensé que esta podía ser la menstruación más fuerte de mi vida. no tanto por el dolor, sólo por la intensidad. durante dos días estaba conmigo sin salir de mi cuerpo. sólo emergían coágulos, con cuentagotas. había soñado dos veces durante la semana que estaba embarazada. la primera vez desperté de mal humor y consternada, convencida de ser el segundo caso mundial de engendramiento divino. la segunda vez ya pensé que se trataba de una maldición. pero estoica seguí esperando mi sangre, como siempre, sin miedo más que a mí misma.
finalmente llegó lo que consideré un aborto espontáneo de un embarazo sicológico o al menos simbólico. aviv me miró desconfiado cuando se lo dije, como si me estuviese tomando algo a la ligera. lo entiendo, incluso yo misma lo pensé, me agobié tras cada sueño porque los embarazos siempre han sido algo serio (o no) y yo no debería permitírmelo ni en sueños.
así es que en la mañana comencé a fraguar lo que sería la expulsión definitiva del engendro. algo parecido a estar drogada o con la presión muy baja. una capacidad exaltada de conexión emocional, o de turbación sensible. un estado lúcido pero encriptado, aburrido de la comunicación tradicional, aburrido de todo. lágrimas y sangre, mucha sangre.
algo así sería muy pobre llamarlo dolor, y el intento desesperado de atontarlo a través de una pastilla sería al menos banal. se duerme bien, no recuerdo siquiera haber soñado, espero estarle diciendo adiós a algo.

la foto es de helio que se fue de viaje esta semana.
y un documento interesante que tiene que ver con el tema, pero ya más aplicado, es lo que estuvieron desarrollando leona y maría durante el summerlab en el taller de maternidades subversivas: Manual de buenas prácticas, para cuando tu vecina tenga un aborto espontáneo.

cadáveres de verano y una dulce despedida (temporal)

porque al final somos muy normales, tanto que nos divertimos yendo al parque a leer, y después pasando la tarde en un bar, riendo de cualquier cosa (carajillo), hablando de feminismos y polvos (cerveza), haciendo juegos de palabras (mojito), burlándonos de los (absolutamente estúpidos) católicos que pasan (cerveza), haciendo cadáveres (mojito), poniendo a prueba nuestra empatía dadaísta (caña final):

En las lejanas tierras de Lepanto una muchacha se toca con mucho énfasis su cosita, cualquier pequeño delirio habitable que crece con palabras gruesas y estancadas. Baile sexy y estrafalario, los pésimos movimientos que hace la máquina se quedan, permanecen en huecos húmedos que sudan un ver-ano de sopor calmado, las muletas son epitafios, cuchillos filosos, traumas para domar el ímpetu del cachondo solar. Y así el astrolabio indica un destino plagado de estrellas que aún no tienen nombre, y la sopa cósmica, y el ano estupefacto. Si supiérais que en tres días se acaba el sol, la chicharrera licuante, la sombra de tu puño penetrando oscuridad desvergonzada, alta.
Pamplinas. La luz se apaga y cinco hordas de débiles mentales salen a follar al centro del escenario. Una audiencia de mancos aplauden restregando su polla contra la oreja de la fila del frente.

Joder, dice la muchacha, si lo hubiese sabido antes: el teatro europeo sigue caracterizándose por su mala calidad.

stats: oficina de honestidad


se acabó el summerlab. días intensos y largos. gente bonita, campamento de verano en asturias. yo el glosario apenas lo empecé, pero fue fantástico tener libertad para hacer otras cosas poco serias como hablar, hacer electrónica, conocer gente, derivar entre el transfeminismo y el hacking, entre las viejas y nuevas prácticas, la comida vegeta, los cables, el docu, el café, los niños.
el día sábado mi emoción llegó a límites avanzados sobre las 23horas. lloraba ante las cosas que se me presentaban, como un plato de plástico roto, videos, una conversación sobre intereses y agobios. nada grave, un llanto emocional a secas que se esparció sobre las cosas durante apenas 1 hora. y tal como la astrología se basa en el movimiento de los astros, los satélites artificiales también fluctuamos. en fin, maravillosas las fluctuaciones durante toda la semana.
el día jueves, evento espontáneo, con fabi organizamos un conversatorio sobre capital simbólico. era una noción de la que oí hablar por primera vez haciendo la memoria de grado, el 2001, de voz de pierre bourdieau (de alguna forma una lectura sutil y perversa del capitalismo literal). habíamos hablado por primera vez del tema mientras comíamos el lunes cerca de la laboral. finalmente decidimos hacer un sistema random de distribución de preguntas basado en la elección de un número. escribimos 16 en un papel que tras la dinámica perdimos. luego alguien me pidió la serie de cuestiones y me di cuenta que ya no estaba con ninguna de nosotras. fue bastante efímero todo, sin embargo hubo gente que me apodó durante el resto de la semana “capital simbólico” (nunca tuve antes un seudónimo, nick o sobrenombre tan friki…).
fabi es una tecnochamana que me hizo graduar la importancia que podía tener el título “oficina de honestidad” para la actividad. aún estoy tratando de reconstruir la secuencia de preguntas, y tan sólo recuerdo algunas. en general eran preguntas raras, a veces incluso crueles, en el sentido de forzar la tensión entre ideología y corazón. este tema se me hizo rotundo y contundente y eclipsó varias de mis reflexiones cotidianas durante las “jornadas”.
una que daba mucha risa era “¿te sientes triste cuando nadie visita tu web?”
personalmente, triste lo que se dice triste no, pero da un gran subidón cuando están altos los stats.
desde que empecé a escribir este post he mirado las 60 primeras páginas de flickr de max capacity (unas 1080 imágenes), un artista del atari, del bending, del noise y de otras bellezas análogo-digitales para formato escritorio. su flickr me llevó a su twitter. a partir de allí he visto unos 15 twitters más. también dos documentales sobre los movimientos estudiantiles en chile, tres reportajes de la televisión, 2 soundclouds, 6 noticias de radio, un streaming, 5 blogs, 8 webs. después de tan arduo trabajo, me siento hasta cansada. me da la sensación de llevar horas generando capital simbólico a partir del engordamiento de stats ajenos. los stats nunca pueden ser autoproducidos, porque si lo son, no valen).
cansada y dispersa, me niego a dormir sin terminar un experimento: usar exclusivamente los términos de búsqueda de este blog en los últimos 7 días para escribir algo (supongo que no será más que una poesía guarra, ya se ve quiénes llegan al blog, ni siquiera usan acentos…).
durante los últimos 7 días, además de no actualizar esta página, estuve con la regla.

¿si quiero darle los papeles a mi novio?
glosario de violencia

relatos feminizado con cuernos / putas metiéndose artefactos en el coño / toalla higienica manchada.
cindy sherman sin maquillaje / toalla higienica manchada / papa (o patata) incrustada en la vagina.
la condesa / buscando mi chochito / soy chuquisaqueña por la locura soy / experiencias en el cuarto oscuro / videos robados insertando objetos a mujer.
mito: llamar lucy a sexoservidoras / hemisferios cruzados / repression chilean dictatorship / que es congestion cerebral / masturbacion grupal / masturbandose en la intimidad / tatuajes en el ojete de mujer / niñas / xcode.

annie & beth

annie-068

es difícil ordenar el conocimiento, es difícil en internet y en la cama. es difícil creer que está toda la experiencia horizontal, porque está ramificada, mezclada con otros eventos. está la lengua partida y no se sabe si por hablar, fumar o por lo de entremedio. está la verruga languidecida, pero está contenta, algo se vuelve a activar aunque esté muerto. el entusiasmo (tras la sospecha de su caducidad) emerge y vuelve a la pereza ontológica, es un baile en realidad, una vigilia, un mal sueño.
y quería hablar de annie y beth. y me han dejado con un enorme globo de amor pegado a la boca, un tapón energético. pienso en ellas, en annie chupando un melocotón, dejando caer las gotas por su cuello (mi inglés de indígena, fuck!) no puedo decirle que es la anciana (la mujer, la puta, la abuela) más sexy que he conocido en mi vida. chorrea el durazno y beth me dice que escriba toda mi rabia, que puede verla, que puede ver el libro que la contiene. y yo le digo que odio a los yankees, que no soporto todo esto en lo que estamos metidas. thank god que no somos normales, emergen diosas de la barrita energética, y son mi desert mistress, mi guía espírito-carnal.
yo quiero ser así a los 57. yo quiero ser una puta profesora alegre. no quiero tener un perro. pero quiero energía, y como si fuera el sueño de tesla nos damos las manos y cerramos los ojos hasta sentir el calentón que da el roce de vientecito. a los 57, ahora y siempre. la ecosexualidad es un asunto de sentido común, y aún así es freaky.
annie tiene dos tetas del tamaño de dos sandías. beth tiene una risa fuerte como un trueno amable. después de ver dirty sexecology volví a casa con 50 litros de tierra y transplanté casi todas las plantas de mi balcón.
después del taller de ecosex comencé a sentir mejor el viento y a asimilar la frase de annie (cuya estructura gramatical me es imposible reproducir) sobre la idea de que cada unx obtiene el placer que desea tener. he pensado tatuármela. grabármela en la piel para no olvidarlo. grabármelo para que el texto se transforme lentamente en placer, que se funda con mi sudor tan abundante. lubricar el texto inscrito en mi carne.
no tengo fotos con ellas. en algún momento lo pensé, pero creo que otra vez la presencia se impuso al documento. ¿para qué documentar cosas vivas, matarlas con un click? además mi cámara es la que está en realidad muerta, y ellas muy vivas, en extremo, más que cualquier buen consejo u observación cándida. y dulces, como las galletas de chocolate que devoraban. y luego annie se abrió de piernas, se metió el espéculo y nos invitó en su calidad de abuela a urgar en su interior. luego comienzo a olvidar algunas partes de su aparición. o se me cruzan los cables porque tanta dulzura se contamina también con malos jugos, viajes demasiado concretos, resultados amargos (indescriptiblemente amargos) llenos de lágrimas y de deseos de fin. una noche nos leyeron el tarot y me dijeron que me agotaba (ya lo sabía).
y ya se fueron hace un rato. no he tenido calma para publicar este post. he pasado por una visita familiar, unas jornadas en galicia y ahora el comienzo de un summerlab. quien quiera colaborar con este proyecto que nace estos días, será bienvenido: GLOSSA, significa lengua en griego.

familia

familiafamilia no es sólo un contrato, así como lenguaje no son sólo palabras. familia es haber compartido los hongos de la ducha, saber que tenemos las mismas patologías, vicios, sedimentos. familia no son tres cromosomas repetidos, ni unos genes idénticos, ni un apellido arbitrario. familia es el patetismo colectivo, las penurias que convivimos, la miseria de la que somos parte y que podemos reconocer sin tener que decir palabra. yo he visto tu sangre, tus hormonas he visto crecer tus espasmos, y mi odio también te pertenece.

chabolismo ilustrado

pre19j

edición de textos, desde la asamblea popular de mi casa, de mi pantalla, de mi IP, de mi cama que es mi cuerpo, los flujos de mis derivas, los secretos de mis flujos, cartas, memoria virtual.
varían en proporción y buen gusto. a veces banales anuncios, traducciones imposibles, seductores clichés. a veces emociones fuertes, tragos amargos, tensión.
la otra noche comenzamos un diálogo absurdo, amor óbice por lo ridículo: cada palabra era el nombre de una pintura famosa.
eres mi libertad guiando al pueblo, te dije.
tú mi desayuno sobre la hierba, dijiste.
horas y horas aquí, para siempre estar volviendo…

new year, old bottles

amigas

todavía tengo las lágrimas de malena pegadas a la cara. llegaron como un sueño a mezclarse con mis sudores. amor, amor jugoso, amor primitivo, indeleble, mezclado con mi baba chorreteando por la almohada. te amo me dijo, lloraba y se fue. dejó su alisador de pelo, dejó un bote de jabón biológico de lavanda, y pensé que era su chaqueta de cuero la mía. después se fue vania, cuando desperté con resacón de mí, de mi sueño, de lo que le balbuceé a las 6 de la mañana, que a pesar de viejas (casi) no teníamos la prisa de nuestras vidas orientadas a la coordinación grupal. llegó tarde, la alcanzamos tarde, le dije. y por primera vez creo que me dijo qué importa, o lo imaginé, a ella diciéndome que algo no importaba, que no tenía importancia nuestra falta de impecabilidad. dormí pensando en que siempre saca su tajada, al menos se va con algo más que chuches ibéricos en la maleta. sus lágrimas hidratan mi cara. vania se fue sin lágrimas porque no es de caballeros llorar en público. me preguntó que dónde nos veríamos la próximas vez y entre las alternativas que me dio elegí istambul. dobló sus cosas 20 minutos antes de partir, una mochila ínfima, sin cables (me debes las fotos golfa, cuélgalas en megaupload), sin ordenador. hoy sentí que mi vida era poco para darles y que mi obstrucción mental no me permitía discernir  suficientemente qué objetos posibles darles. me quedo planchada, con un gusto en la boca que no puedo clasificar porque me quedo resfriada y humilde. este año comienza tan lento y no importa porque no tengo prisa, por ahora.

love is in the sky(pe)

diana02
los ordenadores deberían cambiar de aspecto, de forma, siento que tengo los dedos crespos, la vista realmente atrofiada. ya no me apetece escribir. voy a desarrollar la habilidad de dormirme hablando, voy a intentar hacerlo sola. no hay mayor sinceridad que esa, no hay mayor intimidad. el lugar donde a los peces les salen pelos.
se acaba el plazo de fin de año. enumeraciones simples, cronómetros, afectos. mañana minipimer lo tira todo por la ventana (desde un plató lleno de luz artificial). este año ha pasado rápido, tanto que empiezo a hacer recuentos antes de tiempo. este teclado es torpe, me atrofia el tacto. y estos dedos sumisos desean en realidad clavarse en la rebelión de tu coño. fuera de aquí, incluso en la misma ciudad. deben ser los efectos de mi solsticio de verano desplazado, mi eclipse de luna al otro lado. mis hermanxs son espejos rotos fabricados con el mismo tipo de vidrio que yo. mandalas de píxeles, reflejos perversos, hoyos negros, voz.
una botella de agua y un candado de hematomas (pipas tijuana). reímos sin parar hablando de otras cosas. compartimos el amor, las bragas (los jugos) y los plugins. sospechamos que tiene bulimia.

la encarnación

laencarnacion

no me he entero de wikileaks. las redes sociales se han vuelto una réplica constante del eco del eco, del noise desenfrenado de este nombre, y yo ni he entrado a la página. llevo hace 3 días una chapa que dice “subnormalízate” y por minutos me entristezco cuando me veo a mí misma como una obrera. luego viene ella y me invita a que salgamos a seguir prácticas madrileñas por barcelona, a hacer un collage, jugar a algo. me animo o me vuelvo troll sólo con quiénes lo merecen. creo que nada de lo que pueda revelar wikileaks será una sorpresa, todo será algo que ya habíamos pensado, que pensábamos, que pensamos. un cuerpo caliente en mi cama me espera y me permite el sueño de toda mi familia reaccionaria comiendo empanadas de espinacas junto a la cuds yendo en procesión a beatificar a karol romanoff. así está el patio literalmente hablando. las empanadas son autoproducidas, cada unx le ha puesto la masa del grosor que ha querido, no me gustan las gruesas. intento pensar una noción de cyborg que no sea llena de cositas brillantes y pedazos de circuitos. algo más sutil, no tan obvio. especulo con lo interactivo y sale algo de frustración, mi clásica tecnofilia en momentos de emergencia, porque siempre termina pareciéndome tan pobre esta relación máquina-persona y no llegamos a hacer ni el mínimo de lo que somos. ¿qué tipo de máquina es wikileaks? ¿qué hay que hacer para aparecer en wikileaks, para que la humanidad te dé por verdad, tu caso, los medios reproduzcan tu injusticia y se repare esto, aunque sea sólo un poquito?. este día se desvive escuchando música electrónica con la estufa pegada al culo, es como un acto de teletransportación.

legalmente soy una mujer separada (y por eso me acerco a la ilegalidad)

boda_separacion

desde hace dos días soy una mujer separada. no se siente nada, lo mismo que ser casada, que tener un año más.
mientras el juez revisa los documentos clica con el ratón algo que percibo como el me gusta del facebook. intercala nombres, lecturas oblicuas, me mira por el espacio que emerge de debajo de sus cejas blancas, por sobre el marco de las gafas presbícicas. lee una serie de procedimientos que se aplicarían a la lista, que me parece interminable o a lo menos exagerada, de bienes interpuestos en este matrimonio en disolución. este es seguramente el motivo, el apuro, la razón. una vez pactada la relación irrecuperable por motivos de caracteres irreconciliables la abogada (que ha dicho en exclusiva ante el juez las palabras gracias y perdón repetidas veces) nos invita a un café. te apetece hacer un foto (tu eterno afán documentativo. cariño, moriremos igual). la cámara destartalada que llevo en la mochila escapó a la enumeración del juez, como si fuera una línea de fuga, uno de los bienes marginales del contrato matrimonial.
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me despierto a las 4.45am. mi intuición me dice que el avión de ryanair saldrá a tiempo, llegaré a la cita, mi intuición me dice que algo incómodo se interpondrá. termino pagando un taxi hasta girona. en un segundo de distanciamiento me veo acercándome a un grupo de taxistas, es de noche. me miran como si fuese una yonki con mono, trasnochada y oscurecida, algo a que temer. luego se percatan de que tengo un problema, vulnerabilidad y desconcierto. luego se impone el capital, “el precio de las cosas”. luego mi venganza.
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estoy muy cansado, no puedo explicar siquiera el contexto de la boda-art (performance en vida real), ni explayarme sobre los favores a medio hacer que algunos de los europeos creen hacer a otros que no lo son. ni por qué lo legal está tan cerca de lo ilegal. estoy cansada, y me tengo que dedicar a editar videos.

ejercicio an(u)al 02

ejercicioanual02_pre

este es el post número 100 de este blog.
se celebra con el pie forzado de jorge:

ya mi querida lucy, la idea es un pie forzado, es decir se debe partir y terminar el texto con la siguiente frase:
las palabras que me faltan la embanderada el hambre de mi corazón

la extensión es libre, que gusto leer un texto nuevo!
besos
Jorge

esa es una cita con que parte Zurita, Anteparaiso

DEVOCIÓN

A Diamela Eltit: las palabras
que me faltan la embanderada
el hambre de mi corazón

“HERMOSO ES ESTE SUELO ME DIJO ELLA DE AMARGURA ES LA NOVELA”

jorge es tan romántico como yo.

momentos de autorreferencia

momentos-de-autorreferencia. foto de diana junyent

trabajar en tu propio orden, escribir correos en los que a todas las palabras les falta la primera letra, hacer los deberes, seguir viendo películas, pensar en cosas que sólo a ti te importan. seguir empelotas todo el día, sufrir sólo de calor, leer comics, novelas, soft-teoría, manifiestos. aburrirse de leer blogs, regar la plantas, contarles de tus vacaciones, jurarles (en vano) que no te irás más hasta que den sus frutos. reventarse granos, sacarse pelos, comer sólo cuando se tiene hambre, aunque sean horarios imposibles. entregar mi cabeza al instinto punk de una compañera de armas, de besos, de succiones opacas y resplandecientes, la dueña de mi coño abierto y compartido. sentir el sudor chorretéandome por todos lados, descubrir que mi coño sí suda (no sé si por la edad o la temperatura). escuchar noir désir, descifrar subtítulos en francés. modificar mínimamente archivos de texto, hojas de cálculo, encontrar capturas de video en carpetas ocultas, descubrir el twitter de la artífice, que podría hacer un libro, una biblia de micropoesía digital y bastarda. pensar en toda la literatura que hay en internet en los lugares más imposibles. copiar por ejemplo este estado del facebook (supuestamente de eli neira), sin saber exactamente de su autoría porque estos escritos sólo están en un estado de facebook de alguien que no conozco, y la red es una enciclopedia tuerta para corroborar datos de este tipo, aunque mis fragmentos de chile vengan del mismo almanaque, y de textos como este, mensajes cifrados de un naufragio en tiempo real que se hunde diariamente en los espasmos del mal.
los periodistas son una vergüenza en este país de lamebotas mojigatos. el bloqueo informativo es grosero. el caso bombas un montaje para reprimir y posar de héroe guardián. represión sin justificación alguna, a niveles absurdos de minifalda. protestas de estudiantes y trabajadores. que no se hable de sexo. un terremoto … que no para. que no se hable de marasmos. mapuches en huelga de hambre hace más de 40 días. 33 mineros atrapados bajo roca y oro. humanos convertidos en suicidas para ganar el sustento. amore, necesito tu amor para enfrentar este día a día. dan ganas de huir, de romperse los dientes. hacer del miedo y la pena una carcajada loca, por medio de la caricia y la rabia. porque ser libre es ahora lo mismo que ser terrorista (eli neira dixit).
y amo, también amo en mis tiempos libres. pienso en todxs lxs que amo, incluso en quienes odio, confiando que algún día llegarán a amar.
la foto la ha hecho mi peluquera.

arqueología del corazón, hoy: hackers

amor_a_los_nerds

Amo a los hombres con grandes celulares, amo a aquellos que son mi fetiche tecnológico, los que podrían sanar mi ordenador virulento, los que no se cansan de leer códigos binarios (aunque no entiendan que están ellos mismos transcritos en código binario y que no pueden evitar empalmarse cuando una mujer es bien hembra, tiene las caderas anchas y los tacones bien puestos…); amo a los que saben descargar películas y programas, los piratas de vocación y de esfuerzo; amo someterme con ingenuidad cínica a los conocimientos informáticos que se yerguen sobre nuestros cuerpos haciéndome sublimar incluso unas faltas de ortografía horrendas (una mala escritura, un ano fruncido). Amo a hombres por chat. Amo a hombres a los que no se les puede amar sino virtualmente. Amo a aquellos que desenvainan con confianza un software precario y lo hacen correr como quien mima a un gato. Amo a los que pierden su tiempo y queman sus ojos ante el fulgor estúpido y la vibración candente del RGB.

Amo como el amo que soy cuando intento ir al cuerpo más allá de tanto barullo informático, y sólo pillo circuitos, y conexiones soldadas con estaño. No sangre, no carne, no jugo. Soy el amo y esos hombres mis soldados de juguete, conectados a mi tarjeta madre mediante un cable USB.

En mi subconsciente digital soy una obra de arte que escupe leche, la leche que penetra a mi propia máquina, mi ordenador, que en este sueño probablemente soy yo misma. Se inunda la escena de un líquido que se mete por todos los agujeros que hay dispersos por ahí (las bocas de mis familiares, las ranuras de la CPU, los tejidos de la ropa que vestimos, penetra todos nuestros cuerpos, ¡ay!). Y yo desespero, fagocito las máquinas y pierdo la mía (mi alter ego), no me encuentro a mi misma o es que estoy bañando todo. Soy una inundación.

Pienso: no debo encender mi ordenador mientras esté mojado. Luego pienso: este interior nunca secará.

under construction

dildo-de-verano

te amo porque eres una loca, porque eres transgresión y todo te queda pequeño. te amo porque me traes al lado B. amo la confianza que tienes en algunas cosas, tu irrupción apasionada en mi vida. amo la curva de tus caderas porque siento que es un océano, o al menos una ballena. amo tus besos blandos, el descaro de tu mirada. amo tu fuerza, la notoriedad de tus pasos.
te amo porque tienes una ortografía tan buena como la mía, y tu biblia no es la biblia sino un puto diccionario etimológico, y porque escribes con el estómago, tus puños duelen y en tus textos no se distingue la poesía de la política porque se la pasan follando en todos los baños públicos de madrid, de españa, del mundo.
te amo porque descrees de todo excepto de nuestro amor, y así es como probablemente me has devuelto la confianza en las letras.
te amo porque eres trans. la mujercita de mi vida, el hombre más maricón que he conocido. contigo soy un switch artesanal, me descreo, me deshago, me trago a mí misma, hormona, sangre, riesgo. de pronto soy lo que me reconozco en ti y lo que siempre he sido, nada sino estar, como estoy.
te amo porque estoy todo el día escribiéndote cartas mentalmente, porque mi realidad está mediatizada por tu presencia, aumentada por tus carnes, eres mi lectora favorita y mi lectura más sádica.
te amo porque eres inmensa y monstruosa, porque a pesar de ser un desastre eres implacable con nuestros errores, con tu deseo, con mis miserias de esposa. amo tu sexo, tu caverna rugosa, la fuente de placer inagotable que eres, tus tentáculos de diosa, tu fuente húmeda, tu pasión por enseñarme lo que tengo, por jugar conmigo en lo infinito, por reconocerme donde nunca me he buscado, por amar mis pelos, mis manos, mi enormidad, mi coño, mis garras, mi violencia y mi odio.
te amo porque no puedo ser falsa, no me permito fingirte, no ocurre, soy lágrimas, mocos, sangre y grasa, soy una humana entumida y aún así vengo por tu amor a sobrellevarme.
te amo porque eres imperfecta, porque estás tachada, porque eres un bicho inclasificable, porque por momentos tienes la misma fuerza que yo, y cuando estoy deshecha cuidas de mis pedazos y cuando estás rota intento reanimarte.
te amo, mujer de mi vida, que seas la única no significa nada. amo tu polla eternamente erecta, dieguito mío, mariconazo. amo tu fascinación por mi suavidad, tu compañía en mis sueños, tu resistencia ante toda mi horripilancia. amo el poder de tu voluntad, verte trabajar. amo tus arreglos chapuceros, tu ignorancia con todo lo que es burocrático, tu obcecada insistencia en cómo es algo que no sabes cómo es, aunque yo dude de todo, mástil pleno de mi inestabilidad.
amo tus mensajes, las notas que has dejado incrustadas en mi cuerpo. los vacíos de tu presencia me hacen amar los papeles llenos de mocos que dejas bajo mi almohada, los paquetes vacíos de lubricante, las colillas de cigarro, su olor. amo tu dicción tan ibérica, pierdo la cabeza cuando pronuncias palabras como excelente, exquisitez, escenario, piscina.
(a veces quisiera matarte. cuando me siento muerta por todo esto)
amo ser los puntos suspensivos en tu escritura, las manos en tu imaginario, una foto en tu velador, tu desgracia cuando no te creo, el futuro en tu imaginación, lucía para tus padres, el origen de tu conversión al aburrimiento para tus amigas, la campeona de los coños peludos para el mundo, una sudaca más en tu historial, la que te abre el culo en la cama, tu proxeneta en loquo, la perra de tu novia en el blog, tu musa en quién sabe dónde, la fuente de tus celos negados, tu profesora en ciertos asuntos, tu discípula en tantos otros, tu compañera ante san juan,  tu terapeuta en los ataques de pánico, tu proveedora de comida without carne, tu permanente abandono porque yo sólo quiero volver a tus brazos y lubricarte con dos lágrimas de emoción.
te amo locamente y 365 días no me bastan para saciarme. sigo hambrienta de tí, ansiosa y avorazada, bestial sería poco, así como cualquier combinación de letras no logra describirte ni con el mayor esfuerzo.

amor wi-fi

skype

en la era del destierro el skype sólo puede ser una genialidad. quizás por eso mismo  me he enganchado al streaming. estar en otro sitio aunque sea sin el cuerpo. hay tantas formas de dejarse querer, y una de ellas para mí son las reuniones virtuales. reuniones pactadas, fechadas, planificadas con la distancia horaria. un desayuno-merienda simultáneo, una ingesta compartida, fumar al mismo tiempo, compartir links.
a veces siento que esta mediación ha cambiado mi forma de estar en carne. a veces quisiera tener el navegador en otra ventana e ir enseñando cosas, hacer hipervínculos en medio de una conversación.
las reuniones virtuales dejan una porción muy grande de la propia humanidad dedicada a otras cosas. a veces se traduce en desconexión, otras me parece que instauran una manera más irracional de comunicarse, más transparente, donde no se planifica performativamente nada. una comunicación desnuda, sin maquillaje, desconcentrada y por lo mismo llana.
la familiaridad con el medio a veces me parece que es generacional. mi madre me exige que no use el teclado cuando le hablo, en cambio pablo responde sus mails de trabajo y esto no parece disminuir en lo más mínimo la inteligencia de su interlocución. con mi madre a veces dejamos nuestras ventanas abiertas mientras nos ocupamos de lo nuestro. pasamos horas una frente a la otra, mirando de frente, viéndonos de vez en cuando. la webcam se convierte en ella, o en un panóptico familiar al cual no le tengo que esconder casi nada. escucho sus conversaciones telefónicas, y sólo cuando eructo me reprime (viejas prácticas difíciles de superar, las de ella).
chats, cuántas horas he vivido en ellos. prefiero no saber calcularlo, y prefiero no despreciar su carácter. allí, en la solitaria caja de afectos que pasan por un cable, o que se difuminan por los cajones estancos del aire, está mi alegría. voces que me calman en mis paranoias cotidianas diciéndome que todo está bien, que no me inculpe de nada, que me aman aunque sea a través de un visor pixelado, aunque yo misma sea un amasijo de pixeles agarrotados.

intimacy

mirror
anoche vimos la película intimidad. me habías hablado de ella, no me acuerdo bien por qué. quizás porque yo hablé de polvos desentimentalizados, de mi intento por usar cuerpos como muñecas hinchables, o quizás te hablaba de amor.
me bajé la película de internet con un delay de un año. una película francesa rodada en londres donde una pareja se junta a follar cada miércoles. me habías dicho que se enamoraban, sin decir palabra. aunque siempre me fío de tu criterio, no sé qué películas te gustan, sólo me hablas de cine francés.
nos gustó. la vimos de principio a fin con una intermitencia de pizza.
¿por qué es tan fácil decir que los personajes de una película tienen una vida de mierda y  los personajes de la realidad no? ¿por qué me hablaste de esta peli mientras follábamos y hablábamos a la vez de cine francés? ¿te quisiste referir a nuestro amor torcido? ¿era una indirecta o la única manera de decir que nuestras vidas eran una mierda? ¿era amor lo que les pasaba o sólo un indicio de que todo estaba mal? ¿es el deseo lo que define al amor? ¿puede haber amor sin deseo? ¿puede haber amor sin palabras? parece que aún no inventan un material mejor que la madera para hacer los lápices…
después de ver la película dormimos haciendo un candado chino.

chat (-te) 01

chat01

aquí, en este cuartucho virtual que se llama skype, o googletalk, o irc, donde el corazón del tiempo se sonroja, donde los cuerpos son dedos y se chocan como letras escritas con minúsculas todas, porque no hay nada mayúsculo en esta (a-)historia que se borra al cerrar la ventana.

me ducho para temblar con agua, electrificar mis resistencias gastadas de rgb. mis circuitos cortados, toda esta periferia que soy. me ducho y me perfumo para caer rendida ante los pies castrados de la pantalla.

otra vez, otra vez, otra vez más.

los deberes se ahogan con alcohol

lucy-en-la-basura

me has dicho que debo escribir cada día, como un ejercicio. intentas hacer que me lo prometa a mí misma, y yo pienso que tengo tantos archivos inconclusos, que no son cadáveres, aunque podrían serlo, y debo terminarlos o empezarlos otra vez. escribir, de mi sinapsis sacar muebles, carroña, imágenes, esperpentos. he hecho este blog para construirme una camisa de fuerza, mi propia relación entre placer y dolor, mi carta astral ya lo decía. debo escribir, me lo dices también tú, como si fueras mi hermana, mi madre, mi conocedora. eres una sana influencia, pienso, eres mi musa. quiero escribir como chicana, escupir adefesios, construcciones imposibles, maldecir el lenguaje como una paria, quiero catalizar todos los estímulos y las condiciones, pero no puedo, porque además de ser persona estoy siempre de viaje (un ordenador es un buen compañero de viaje porque no te pide nada más que electricidad). debo escribir, hacer el tiempo, crearlo quizás, como esa madrugada que nos pusimos hasta las trancas de speed para terminar en una cama de friedrichshain, formando un ángulo de noventa grados con nuestras piernas, cada una frente a su pantalla, viendo el frío por la ventana, escribiendo como posesas, amándonos intermitentemente entre las letras y el internet, con sábanas negras, tu libro, mi post. si puediera elegir un momento ahora me moriría de nostalgia.

violencia a la intimidad: la condesa sangrienta

la-condesa-sangrienta
El espejo de la melancolía

¡Todo es espejo!
- Octavio Paz

…vivía delante de su gran espejo sombrío, el famoso espejo cuyo modelo había diseñado ella misma… Tan confortable era que presentaba unos salientes en donde apoyar los brazos de manera de permanecer muchas horas frente a él sin fatigarse. Podemos conjeturar que habiendo creído diseñar un espejo, Erzsébet trazó los planos de su morada. Y ahora comprendemos por qué sólo la música más arrebatadoramente triste de su orquesta de gitanos o las riesgosas partidas de caza o el violento perfume de las hierbas mágicas en la cabaña de la hechicera o -sobre todo- los subsuelos anegados de sangre humana, pudieron alumbrar en los ojos de su perfecta cara algo a modo de mirada viviente. Porque nadie tiene más sed de tierra, de sangre y de sexualidad feroz que estas criaturas que habitan los fríos espejos. Y a propósito de espejos: nunca pudieron aclararse los rumores acerca de la homosexualidad de la condesa, ignorándose si se trataba de una tendencia inconsciente o si, por lo contrario, la aceptó con naturalidad, como un derecho más que le correspondía.

terremoto

terremoto
el alcohol nos tiene idiotizadxs pero alegres. estamos juntas como no lo estábamos desde hace años. cuando la luz se corta creemos que es una conspiración hecha para impedirnos seguir gozando. luego tiembla un poco la tierra, no hemos tomado ningún psicotrópico, y sigue temblando más fuerte, haciéndonos creerlo algo cierto, algo objetivo. atinamos a salir de nuestra madriguera (una escalera llena de vasos, colillas y bolsas). atinamos y son momentos en que no existe el pensamiento, no hay razón, sólo cuerpos temblorosos siguiendo el ritmo telúrico orquestado por vasos y botellas que se quiebran. el planeta es otro, podría ser marte, podría ser la luna casi llena, nuestra gracia de reencontrarnos, un desierto cubierto de casas y edificios por casualidad. cuando la tierra tiembla las cosas no importan, y las personas comienzan a tener sentido en la medida en que la mente vuelve a su lugar. antes de eso es como si sólo hubiese un atado de venas trenzadas en un amoroso abrazo anárquico. el cielo reinterpreta la oscuridad, aparecen luces de colores, como fuegos artificiales de barrios pobres, demasiado pequeños para ser ciertos. se cortan todos los móviles, gritan todos los animales del mundo, se activan todas las alarmas de coches y casas. si algo existe somos nosotrxs. parece que todo acabó.
recuerdo que a la última persona de la que me despedí antes de llegar a casa le dije, nos vemos si es que internet no colapsa definitivamente. y aquí sigue…

mail matinal

hola!
hoy desperté con un hilo de sangre seca saliendo por mi boca. la imagen frente al espejo de mí misma como lo que podría ser una drogadicta (pero desfasada, mal ubicada, mal puesta) me dio risa. chupé la sangre hasta que desapareció. me comí la costra. desayuno metálico y protéico.
eso después de estar anoche con mi j. y su amigo francés hablando inglés varias horas. fue como ir a un gimnasio del habla. j. sigue igual de perversamente elegante y bella, inteligente y culta como una dama. su amigo, un programador informático, se enternecía burlonamente de mis radicalidades fashion. era muy amable y tenía la prepotencia eurocentrista ubicada de manera inofensiva. también yo ejerzo la misma prepotencia al meterlos a todxs en el mismo saco, una prepotencia sudaca, a veces amable, incluso respetuosa. antes, una junta con k., un poco de maría y el trayecto en bicicleta por lo que me pareció era medio santiago, aunque no lo era, me dejaron de mejor humor, y quizás exhausta.
no he bajado los 3 kilos que pensaba me abandonarían en chile. es cierto que como mucha fruta, pero también mucho pan. no es algo realmente importante, probablemente otra de las cosas absolutamente menores que tomo por tormeto para sentirme desdichada. mal que mal estoy hablando sangre por la noche.
hay gente que piensa que el blog tiene puras mentiras y otrxs creen que hay verdad. realmente es otra cosa para nada importante. verdad o mentira son sólo adjetivos, de la intimidad en este caso, y su exhibición. sólo me preguntaba ayer, mientras andaba en bicicleta, si en el intento por dejar constancia de ella, ejercitándola como cuestión disciplinaria, intimidad se banaliza. o no. no concluí ninguna cosa, sólo la imposibilidad de estar totalmente abierta, de dar con la intimidad de manera certera.
hoy al menos me he despertado con ganas de enviarte un correo. por seguir con el dramatismo, me siento en este cuarto absolutamente desordenado, como una inmigrante ilegal (del jet set) tecleando sobre un mac el sufrimiento que corre por las venas del planeta. jjjj.
me voy a lo doméstico.
mil besos
l.

semana de taller

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cuando las relaciones no son alienadas, el amor fluye como la sangre por las venas. hacer un taller, no voy a decir que es un gesto de amor, pero sí que es un ejercicio de intercambio, una especie de beso con lengua, o una transfusión sanguínea. y esta semana en chile ha sido en exclusiva semana de taller. básicamente porque le he destinado 8 horas de mi tiempo diario, y porque en varias oportunidades nos hemos quedado haciendo la sobremesa, en el bar del frente, en otro taller, en mi cabeza, en el computer, lo cual significó aumentar las horas en principio ya intensivas.
hacer un taller siempre es divertido. la ficción de que unx sabe algo más que el resto (ante la realidad de que cada unx sabe algo que el resto no sabe) es una performance que basta mantener sólo los primeros minutos. más tarde es cuando se comprueba si esos besos con lengua funcionan, cuando la empatía es buena, y la boca lúbrica.
en el último año me ha sucedido muchas veces que antes de empezar un taller no son los contenidos los que me preocupan, sino si tendré la energía, al menos el primer día, para sobrellevar una serie de personas desconocidas compartiendo un espacio, un lenguaje, una tecnología, y a veces (es lo bueno) mucha ideología.
con klau nos planteamos este taller como una manera de colaborar con gente que podría interesarnos. porque también un taller es como ver una película o leer un libro: aunque unx pueda tener referencias no tiene idea de con qué puede encontrarse, y así la película mala es el riesgo que se corre, se corre el riesgo del aburrimiento, la rabia, una frustración leve o el placer incontrolable de correrse de alegría.
como dice iván a propósito de este blog, aunque odio chile no paro de hablar de él. significa igual que no lo odio tanto o que en ese odio me encuentro a gusto. al final odiar al país propio es odiarse un poco a unx mismx, y eso te hace libre, imperfecta e impúdica. chile no es mi dimensión desconocida, pero tampoco sé todas las hojas que aquí se mueven, de hecho, cada vez las percibo menos. y por eso el taller.

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taller de tecnología

yo trabajo con tecnología. yo no trabajo con tecnología. yo sólo uso tecnologías precarias que se pueden fundir, o caer, o colgar en cualquier minuto. la tecnología es para mí una circunstancia histórica, lo que me toca, mi medio de comunicación, mi máquina de escribir. no me gusta la jerarquía tecnológica, ni la brecha digital, e intento analizar críticamente las tecnologías de género. definitivamente no soy tecnócrata, y por eso puedo dedicar mi tiempo a hacer un taller de video con software libre.
klau es una compañera excelente. apasionada del código y la performance a veces pareciera tener lo que me falta y en un taller no importa si para eso estamos 2.
un alumnado diverso, bio-hombres interesados, gente de distintos colectivo. finalmente todo funcionó, y nadie de lxs que fueron se quedó desocupado el día de la emisión final. mientras avanzaban los días se me hacía cada vez más claro que lo importante no era tanto hacer andar todos los programas, sino hacer andar la compenetración grupal, los ritmos colectivos, el respecto por las funciones diversificadas y orgánicas.

la cuds

la cuds ha sido nuestro nido de contención. adorables seres habitantes de la calle, hermosos espíritus rebeldes luchando contra la heteronormatividad (aunque promuevan inconscientemente la etarionormatividad, igual que yo…), desde lo que cada vez que crezco se acerca más a la infancia. niñxs poetas, niñxs músicxs, talentos esparcidos por los campus universitarios, terroristas de la parodia, inteligencias sublimes y lúdicas, academicistas reflexivxs, artistas colectivistas, activistas por instinto y sin pensarlo mucho, disidentes por vocación ¡qué más se puede pedir de las nuevas generaciones!
yo que soy muy romántica me he sentido haciendo el amor un poco. yo que soy una puta romántica, y que creo en el software libre y en la destrucción de todo lo impuesto, me he sentido muy a gusto escuchando versiones abiertas de lo que se puede hacer, de cómo aprovechar la alegría de un espacio precario, de cómo habitar los cables del tendido eléctrico sin miedo a caer electrocutadxs porque no hay caída cuando no hay altura. yo que soy una perra romántica me retuerzo con el amor de otros, con los relatos emotivos, con las historias sinceras y apasionadas de las juventudes, y ladro y babeo, y termino gimiendo de gusto acurrucada a los pies de la mesa de un bar. yo que en lo más profundo y oscuro de mí me sigo excitando con la teoría, y me sigo emocionando con quienes habitan la calle con más confianza que la propia casa (que el propio cuerpo), estuve muy contenta de conocer a la cuds.

el stream

aunque sea tangencialmente me he referido al streaming en este blog. esta semana “laboral” terminó con un stream de 3 horas en las dependencias de artek. el stream me sigue produciendo las mismas sensaciones del primer día, sentir que tengo un megáfono global para gritar lo que se me dé la gana, y cuando quiera, saber que tengo un canal de televisión en mi mochila, que además todo es libre y con herramientas que han hecho otrxs por el desarrollo planetario (gracias lluis).
el streaming es de las drogas más baratas que he probado. me sube a una montaña rusa energética, funciona más cuando hay más conexiones. luego el bajón es leve y sólo da sueño y satisfacción, como haber corrido 100.000 millas o haberse corrido 10 veces.
el streaming, tal como lo indicó el contexto en el que apareció en mi vida, es una conjunción de ética y estética, escenifica la precariedad de mi vida al mismo tiempo que su potencia. me hace feliz de forma onanista al mismo tiempo que me permite la interacción amplia en mil versiones.
ahora entiendo por qué la valentina decidió casarse con él.

la poesía

después de la emisión final nos fuimos a ruda, una lectura poética de rebeldía femenina en el centro cultural manuel rojas. llegamos a ver sólo a las tres últimas, mujeres jovencitas, algunas adolescentes, del colegio al recital, con sus impresos doblados, sus converse gastadas. en chile la poesía sale de debajo de las piedras, tanto así que jorge repite y sostiene que es la forma de hacer filosofía (que no sale ni de las grandes academias).
al terminar ofrecieron el micrófono, y ahí salté yo con mi cuadernito maltrecho y dejé fluir por las ondas amplificadas algunas de mis palabras de amor. aclaré la temática a la que se referían mis escritos, no sin cierta resistencia por parte de las organizadoras. el amor es la emoción prohibida, más aún si se trata de ámbitos intelectuales. pero nada, yo haciéndome fuerte, resistí a la resistencia y grité bien fuerte los designios de mi corazón.

aquí abajo un beso estrimeado, performando todo el facherío de la cecilia morel.

talle03

fetiches íntimos, premonitorios. arquelogía de mi corazón.

amor

estos encuentros entre yo y yo misma 6, 8, ó 10 años atrás son tan raros como familiares. en una agenda del año 2002 encontré papelitos, fotos y santos protectores que me dieron una sensación de absoluta repetición. soy la misma, lo sé. pero a veces una cree que con los años se cambia. en cualquier caso, algo que tengo bien claro es que en estos años fuera de chile mi escritura se ha congelado, y quizás es por lo mismo que no puedo hallar ninguna evolución aparente cuando me encuentro estos trazos de amor pasional. por la misma razón, y considerando que el último tiempo he trabajado bastante con reciclaje, transcribo lo siguiente, pasando por alto cualquier posible correctitud ética (ya ni recuerdo a quién se lo escribí), dedicándoselo ahora a quien goza del título propietario de mi amor… la última línea he tenido que ponerla ahora, porque como es habitual, estas cosas de amor siempre terminan con una palabra inconclusa.

22/01/2002

saldada una deuda, o intrincado un abrazo entremedio de puros deudos. qué control, qué consistencia en las cadenas, qué camino tan negro cubierto de espacios vacíos. eso es densitud.
la imagen 1000 veces invertida, su opaca resonancia, su reflejo turbio, MI imagen, mi rostro invertido por la superficie cóncava de mi boca muda, mis ojos enturbiados, mi piel pálida. todo de nuevo.
si yo pudiera saber que reconoces el sentir profundo, punzante e inquieto que por tí profeso, mi vértigo no sería tal, mas mientras lo deseo, sé que el vértigo de tenerte en eterna caída, de ser contigo en abismo, es constituyente del sentir. el deseo de opacarlo, el civilizado anhelo de encadenarme a un punto del abismo, no corre más desde que me doy cuenta (del altercado que esto significa para con mi propia naturaleza).
yo sólo venía a saludar, y me quedé a la once. y enmudecí al ver el fuego, y me quemé al querer tocarlo, no pude más que permanecer himnotizada. aquí.
ahora no sé si puedo solventar el cariño de mis actos, o si acaso, mis actos son insinuaciones de algo que no está aquí, como procuro. un paso que doy, un paso sobre tu sudor, la única superficie exacta, el único baldosín cerámico realmente sólido. tú, yo soy tu apéndice. ahora, sí me he perdido.
y me odio proporcionalmente adversa a lo que amo de tu carácter entronador de pasiones. todo de nuevo. esto no puede ser.
reformular un doble en solitario. pensar tan fuerte en lo otro, como que no tengo un sentido y apenas puedo leer mensajes perdidos, que ya fueron gozados. soy tan tortuosa. soy tan avispa onanista, envenenada en solitario. soy como me recuerdan otros y la alteridad me hace un descontento atroz ahora.
yo vengo a soldarme a tu cama tiesa después de haberte amado. yo vine a reconstruir la escena que tú eres. yo me embriagué en tu escena y ahora estoy connotada de efectos secundarios. yo te escribo porque no quiero llamar a alguien y decirle que estoy muerta. yo no quiero morir con nadie más que tú. yo adoro tu fisionomía psico-espíritu-corporal.
sinvergüenza con amor. bis.
ahora, si rozaras con tu humanidad a la mía pendiente, y me dejas tomar un litro de cerveza de tu ombligo, y me despiertas mañana diciéndome lo real de mi embriaguez, quizás mi tortuosidad se aplaca un poco. si tú confirmas mañana mi descaro y me dices que así es el destino, tomas algo para sanarme, me das un beso y me quemas bien fuerte, hasta convertirme en pura ceniza de sangre, yo seré quizás un mar metafísico acompañándote hasta el más allá.

imágenes de lo patético, hoy: yo

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el amor es frágil como una galleta de agua, como un huevo crudo. un golpecito, un pequeño rasguño pueden joder toda la puta estructura precaria en un abrir y cerrar de ojos.
el solo hecho de tomar, nuevamente, conciencia de esa fragilidad, me hace verme como un ser completamente patético, desvalido, inútil. no todo es dulce, no todo es grasa, so,

imágenes de lo patético

llorar en un aeropuerto, un paraguas roto, unas gafas mojadas, a las que se les ha roto un vidrio o una pata. un árbol mitad quemado, un hombre sordo, un mendigo masturbándose frente a una panadería. un niño pensando en su futuro, varios jóvenes vestidos con traje militar, yo, perdida en una ciudad que desconozco. un zapato roto, una cremallera sin dientes, una mujer sin dientes, un diente roto. una bicicleta con las ruedas torcidas, un borracho que no para de temblar, que no puede coger la botella, un corazón penetrado por las púas de la envidia. una moneda gastada, una máquina de chicles vacía, unas uñas verdes de tanto sobar ancianos, unas manos que no han parado de trabajar. un hombre orgulloso de ser jubilado, un cumpleaños de ancianos que se han vuelto niños y deben comer todo hecho papilla, un bastón quebrado, una astilla de bastón. una carta de naipe inglés haciendo equilibrio en el borde de la calle mientras llueve a mares, una niña de la que han abusado y no se atreve a decírselo a nadie. la mansión de un millonario, su servicio de limpieza, un ordenador portátil con la pantalla trizada. un cable ethernet conectado a un router sin alimentación eléctrica, una caja llena de fósforos quemados. un equipo de veinteañeros neonazis, sus botas, sus caras, sus mejillas, sus conciencias idiotas. una persona idiota, una mujer idiota que insiste en no serlo (es mucho mejor hacer como que no se sabe). un profesor de escuela pública maltratado por sus alumnos. mi madre llorando porque la he insultado. mi padre incapaz de hablarme. una persona estítica que gasta horas sentada al water. una persona que limpia el water cada vez que debe usarlo. algo sin batería, un teléfono, un reloj, un computer. una persona que recoge los papeles del water que han usado otrxs para secarse el culo para venderlos en el mercado negro del reciclaje. patética es la mala distribución, la injusticia y el hambre. patético mi corazón triste cuando no duermo. patético es esperar algo que no llega, o esconder mis manos porque son muy grandes y no existen los guantes que puedan cubrirlas. ¿es el hambre más patético o la gordura de quien no puede parar de comer? ¿es la pobreza patética o la riqueza la obscena, patéticamente desvergonzada cuando ríe con la boca llena de perlas, billetes y tickets de avión?
patéticos mis gemidos, mi llanto desorientado, el olor de esta almohada.

mi primer cuarto oscuro

darkroom

me encuentro ávida de nuevas cosas. busco en lo evidente y en lo que no lo es experiencias que me hagan ampliar mi campo de visión. busco bajo las piedras, en personas desconocidas, busco en internet, herramientas informáticas de las que probablemente nunca leeré el manual. será un plato de comida exótica, será una postura sexual, será una droga de laboratorio, un idioma, una plaza que desconozco para permanecer ahí un momento, un cementerio, una cita célebre, un sueño inédito. ímpetus añejos, ya obsoletos, perversiones contemporáneas, clásicos de todos los tiempos. no importa, con que sea nuevo para mí ya me basta.
toda esta introducción idealista y poética para decir que he ido a mi primer cuarto oscuro. tengo que decir que no era uno normal, a pesar de que no sé realmente cómo sería un cuarto oscuro normal. ¿los hay?. este estaba preparado con amor, lleno de objetos conocidos. un dark room do it yourself. la fiesta es sabotage 23, y a la entrada alice reparte condones, lubricante y buenos consejos para ponerse pedo en un modo seguro. la verdad es que me pareció encantador y sensible el libro  Erotika de Wolfgang Sterneck, sus ideas más bien, o lo poco que pude entender de ellas en el índice en alemán que él mismo se encargó de traducirme al inglés en los casos en que no entendía bien.
han logrado convencerme de la experiencia, en parte porque con mi curiosidad no es muy difícil,  y en parte porque a sabiendas de que los cuartos oscuros son espacios eminentemente masculinos, esta era una oportunidad para apropiarse de esos oscuros espacios que aunque ni siquiera se ve a la gente que contienen, siguen siendo puros hombres. gays, homosexuales, maricones. en la wikipedia dice que el sida afectó esta clase de prácticas, de lugares. según la wikipedia también, esta acepción no está contenida en el diccionario de la real academia. y no me extraña. un espacio oscuro de intercambio ocasional, colectivo, anónimo. oscurecido por la falta de definiciones que le hacen inenunciable. espacio de no-enunciación. espacio borrado, sólo podría existir así, debe ser parte de su constitución. y a pesar de lo invisible, no son para mujeres. o las muejres no los usan, o hay muchos en las que las mujeres no deben entrar, como otro contrato tácito de la injusticia.
y sí, quizás sea muy teórica mi aproximación al dark room, pero es la puerta que encontré abierta para entrar.
desde mi experiencia nula, es que hablo. todo me lo pueden discutir lxs entendidxs, pero así como en mi cuerpo mando yo, en mi blog también, y esta tiranía es al menos la que me puedo autogestionar (sponsorizada por jhonqwerty).
la estética del dark room es la de S/M, y el S/M nunca me ha convencido. aprovecho este párrafo para iniciar por escrito, quizás y ojalá, un diálogo con Y. sobre este tema, aunque mi punto siempre sea el mismo: si bien el ideológicamente seductor presupuesto de que podemos intercambiar los roles siendo dominantes y sumisxs indistintamente, en una relación fluida donde el poder se vuelve sustancia móvil o circunstancia particular, es buena, mi resistencia se yergue ante la concepción misma del poder entendido siempre en una relación vertical. aquí además de poder hablamos de deseo, de placer. y de transgresión. y a mí no me da el palo transgresor el poder vertical. este punto me gustaría poder discutirlo, porque realmente no sé si no entiendo bien, o si sencillamente no me convence.

mi primera experiencia en un cuarto oscuro creo fue de lo más friki, como tantas cosas de mi existencia reciente. una especie de workshop bajo el formato de showroom, porque mi perraca tenía por misión incitar a las dormidas masas alemanas a disfrutar del espacio oscuro y frío que había allí arriba, sobre el sauna de la pista de baile y contorsión. soy una putita post algo que no sabría definir. voy de medias caladas, hot pants, botitas de robin hood. una tela elástica para que me recoja las tetas cuando salto y me rebotan como si el cielo las empujara, como si el demonio las soltara desde el subterráneo. arriba, abajo, muy rápido y con gravedad. todo negro como el cuarto. me gusta la cruz de san andrés, el único espacio que tiene un poco de luz azul. y como vamos de demostración… ato a la perrita de mis sueños y le doy con el látigo como sintiendo un deja vu corporal, (pegarle a mi hermano cuando éramos pequeños). parece que me he pasado. ya lo sé que soy bruta, ya lo sé que tengo fuerza y que a veces no percibo el dolor. ella me dice que está bien, le duele porque ya le han dado. pero me vuelvo a sentir un poco bruta, a pesar de todo. un culo rojo de pintura, gordo como una sandía, terso como el mío. uso el mango del látigo para follarla. la perra chilla y creo que a veces le duele, pero estamos en un escenario, y el dolor también es sexy, al menos así puede verse. yo, olímpica y principiante, le doy la espalda al público que no sé cómo ni cuánto se acumula en mi retaguardia. le meto mano y le declaro mi amor. ya que es una transgresión usar como hembra este espacio, ya que es transgresor tragarse la oscuridad, ¿por qué no transgredirlo también con el amor?
momento de bajar. cerveza, tabaco, una raya, hablar de amor.
nos enfrascamos en una discusión profunda sobre el poder transgresor del amor. sí, una cosa es usar este tema maldito siendo mujer, estigmatizado el amor como cosa de hembras. pero ¿de qué amor hablamos? ¿cómo será nuestra versión transgresora del amor? ¿dónde podemos inscribirlo? ¿dónde se vuelve un arma? ¿qué hacer con todos estos besos y lágrimas y palabras dulces que se me caen incontenibles por todos los poros del cuerpo, y que me hacen sentir poseída por una droga, por una sustancia energética, radical y sublime?
segundo round. me como un coño en público, y siento mi boca nerviosa mordiendo los pliegues carnosos y entintados. atrás mi familia me mira sonriente. esto es absurdo pero es cierto, y sucede sólo en la película cómica que es mi vida. una parte de mi familia, no sé si me acompañan, me protegen o sólo miran con la misma curiosidad con la que yo no puedo mirarme a mí misma por la espalda porque estoy demasiado concentrada en la performance que ejecuto. mi familia, mi perra, mis manos, mi cerveza, mi droga y mi tabaco, conforman una coalición tóxica pero contundente que me hace sentir a salvo. el ápice viene a ser un fisting vaginal.
quizás lo más interesante es que haya podido ser yo. así como mi primo observa sonriente, como quien ve un espectáculo acuático de patos siberianos, yo descuelgo mi presencia escénica para bajar y hablar de pensamientos. y tantos.
creo que sin más, ha sido una noche de amor.

fotofantástica de angelita kasper

idiomas

lucia-cables-085-colorAngelitaKasper

estoy en un período políglota de mi carrera (¿artística?), donde balbuceo malamente 4 ó 5 dialectos aprendidos de oído y mal por allí. mi spanglish es pobre, pero no tanto como el alemán extraviado en alguna orilla de mi memoria (porque ni con 55 horas de clases he podido recuperar el habla de una niña de 4 años). mi italiano sirve para hacer creer a lxs italianxs que sé hablar (dejarlxs tranquilxs, en su lugar), aunque no se trate más que de una traducción literal y una repetición fonética de las conversaciones que tuve hace un par de años. italiano y catalán se superponen como amantes ocasionales en la laguna de mi cerebro, y flirtean incluso con el castellano, madre de mi lengua, infectándole. mi castallano además de enfermo, yace contaminado por modismos españoles, palabras que debo explicar muchas veces a quienes llevan el mismo pasaporte que yo. puedo comprender un poco de francés si me esfuerzo, pero el inglés pareciera ser el lenguaje común al que recurrimos todos los parias que intentamos hablar en otra cosa cuando no conocemos una palabra o expresión. mal-diciéndolo.
imagino mi mente como una serie de cables que se juntan aleatoriamente haciendo sinapsis como quien bebe cerveza, con lo cual el éxito depende de la contingencia. un bar, un vaso, un par de euros, el clima, factores que inciden en la comunicación.
hace más de 40 horas que no hay internet en esta casa. me siento como un animal salvaje. ayer he salido en busca de una solución, dándome de bruces con una realidad trágica: en kreuzberg (en algún lugar de alemania, europa, siglo XXI) no hay internet. no es la lluvia, no es la electricidad, los routers funcionan, las antenas están erectas como siempre, las máquinas y las usuarias ansiosas por recibir megabytes, comerlos con los ojos.
los cables y las conexiones son como solicitudes de amistad. la amistad es como una solicitud de conexión. por los megabytes miles de lenguajes y dialectos corren a estrellarse contra routers sin señal. mi capacidad de amor es igual a mi capacidad para los idiomas: torcida, elástica, esporádica. hay personas que tienen facilidad para aprender idiomas, y yo no soy de esas. en cambio tengo facilidad para confundir amor con todo. leo amor donde hay deseo, inquietud, cariño, pasión. confundo lieben con leben. quizás todo nace del mismo analfabetismo (de la dependencia al diccionario online) o de la mala dicción. en cualquier caso no está mal, aunque a veces me vendría mejor saber inglés. el sopor, en el que me hago otro cigarro, y agradezco con mi confusión total que el internet haya vuelto, es la que me hace confusamente amar lo que pase frente a mis ojos. aunque sea una IP, o un cacharro roto.

90 días

primeros_auxilios

hace 90 días escribí esto, que he encontrado hoy en una libreta de bolsillo. la segunda parte está fechada 21 días después, hace 69, momento en el cual el amor ya lo había inundado todo.
a veces pareciera que 90 días son 10 años (pueden suceder tantas cosas), o simplemente que el tiempo no existiera.
el texto estaba inconcluso, porque en 90 días tampoco puede suceder el final de nada…

colonizar los baños públicos, dejar jugos donde no hay, donde deben desaparecer. el espacio succionador.
colonizar con placer, dejar el sudor como una seña de olor agrio. y yo metiéndome en asuntos de dilatación, comprendiendo tarde las lógicas de reconquista.
en mi coño un indio negro como el carbón.
sube, baja, déjate coger, el insomnio que no acaba sino como un sueño que lo reproduce. el insomnio no acaba y somos dichosxs porque es un buen polvo enunciado entre comillas.
sospecha entonces del jabón, sospecha del manjar, y úsalo todo con lubricidad absoluta. lubricidad rotunda.

(2)
más tarde me dirás lo que quieres. estoy temblando. estoy poseída por tu presencia, sintiendo un amor extraño, de color oscuro. no estás aquí, y nuestras manos se juntan donde los polos acaban.
seré obtusa, seré una bruta, pero tus labios los traigo tatuados en el entrecejo, en la entrepierna, en todos mis intersticios rociados de ti.
otra vez pensé que escribirte sería un purgante, describirte con detalle, suscribir al